¿Cuánto vale tu vida?

Miércoles, 2 de diciembre de 2020

Hace más de 10 años que trabajo con el chaleco amarillo subido a una ambulancia. Y desde hace un tiempo me toca impartir el curso de iniciación a las urgencias y emergencias prehospitalarias para residentes, una charla donde pronuncio las mismas palabras año tras año, algo que me enseñaron y que intento trasmitir a las nuevas generaciones desde el minuto cero, “vuestra seguridad es lo primero”.

Aplauso tributo a los profesionales sanitarios | iStock
Aplauso tributo a los profesionales sanitarios | iStock

“Vuestro trabajo más importante es seguir vivos”

Cuando me subo a una ambulancia soy el responsable del equipo, responsable si no llevan o disponen de los equipos de protección individual apropiados, responsable si falta algo esencial en la ambulancia, responsable si mis decisiones comprometen la seguridad del mismo.Todos los que abrazamos esta forma de trabajar, en primera línea del sistema de urgencias y emergencias, conocemos el riesgo que corremos, y siempre intentamos minimizarlo, cuidando de los nuestros.

Por eso no tengo la menor duda que para gestionar este sistema hay que aprender a quererlo, y eso no se aprende desde un escritorio, ni ganando puntos con el carnet de socio de un «equipo», eso se aprende en cada guardia, en cada emergencia, codo con codo al lado de los tuyos.

Aquí no hay escalones, ni despachos, todos estamos al mismo nivel con los pies en el suelo, trabajando por un mismo objetivo, al lado del paciente

Pues, después de ver fotos como las de este reciente artículo, después de ver fotos de agresiones a compañeros, después de sentir el temor de compañeros y cada golpe como propio, toca esforzarse aún más para mejorar el sistema.

Porque sería muy fácil pronunciar un “os lo avisamos” después de una agresión, o lanzar nuestra ira sobre una pared o una mesa, algunas personas solo reaccionan cuando el ruido hace retumbar sus sillones, pero no es mi estilo. La vida es algo más que tratar de imponer nuestro criterio, por más acertado que pueda ser, se crece cuando intentamos comprender el punto de vista del otro.

Ningún servicio de urgencias y emergencias debería abrir sus puertas sin un vigilante de seguridad, ni en la Región de Murcia ni en ninguna otra comunidad, puede faltar la impresora, una pata a la silla, una mano de pintura a la pared o la última actualización del windows pero nunca ahorrar un euro en la seguridad de tus profesionales.

El gasto en seguridad, no es un gasto es una inversión, y es que no hay nada más valioso que una vida

Soy de una promoción de residentes donde una compañera no llegó a completar sus cuatro años de formación por una agresión que le arrebató la vida, hay accidentes que tal vez no podamos evitar, ni con vigilantes de seguridad, ni con cámaras, botones de pánico o técnicas de defensa personal, pero debemos hacer todo, todo lo que esté en nuestra mano para cuidar de los nuestros, tanto como nosotros hacemos todo, todo lo posible por cuidar de los vuestros.

Ahora, no hay que mirar atrás sino adelante, toca seguir remando todos juntos, toca seguir trabajando por una gestión de proximidad, por una gestión más humana de este maltratado en ocasiones, sistema de urgencias y emergencias.

¿Lo conseguiremos?
El tiempo lo dirá.


JM Salas – Reflexiones Con Tinta de Médico

Para consultar la publicación original puede seguir este enlace.

agresión, Ambulancia, expertos, profesionales sanitarios, seguridad

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