“El equipo de enfermería entrega las cartas, al ingreso o durante la estancia de los pacientes con COVID-19. La reacción de todos es de emoción, incluso antes de leerla”

Viernes, 10 de abril de 2020

“Cuando los primeros pacientes sospechosos de COVID-19 ingresaron, ya veíamos que pasaban mucho tiempo solos y que cualquier iniciativa que pusiéramos en marcha les vendría bien para darles más fuerza para superar la enfermedad”, explica María Huertas, supervisora de Enfermería del Hospital Infanta Leonor, ubicado en Madrid, y una de las profesionales encargadas de hacer llegar a los afectados las cartas de ánimo que escriben la población y otros trabajadores.

Foto: Hospital Universitario Infanta Leonor

“Este plan surgió en diferentes puntos del centro, y fuera de este; los pacientes reciben misivas anónimas tanto de personal sanitario y de otros trabajadores del hospital, como de gente de la calle, niños e incluso pacientes que han superado ya el virus. Son mensajes de apoyo y ánimo”, destaca.

Huertas cuenta que ha podido observar una mejora significativa en los destinatarios de las cartas, subrayando que cuando los pacientes ingresan en la unidad, sienten miedo, tanto por su experiencia, como por lo que ven o escuchan en las noticias o en redes sociales, lo que han oído de otros pacientes o por lo desconocida que es esta enfermedad. “En las zonas de hospitalización, los pacientes notan seguridad y hacemos que los días que pasen hospitalizados sean lo menos duros posible para ellos. Eso sí, cada uno que se va de alta es siempre con una sonrisa”.

La situación en el hospital

“Tras casi un mes de intenso y duro trabajo, a partir del martes 31 de marzo hemos empezado a notar un poco de respiro”, apunta esta enfermera. En las zonas de hospitalización, señala, aún se mantiene el mismo número de ingresos (la entrevista para este texto se realizó entre los días 2 y 4 de abril), pero, apunta, se nota el incremento de altas gracias a las derivaciones a puntos de apoyo, “como el hospital de IFEMA, hoteles habilitados para personas estables, el Hospital Virgen de la Torre u otros centros. En la zona de urgencias, según nos cuentan nuestros compañeros, la entrada de pacientes es menor, con lo que también se ha aliviado esta presión asistencial. No puedo decir lo mismo en la zona de críticos, en la que desde el inicio continuamos con una gran carga de asistencia”.

“El Infanta Leonor, como sabéis, ha sido uno de los hospitales pioneros en COVID-19. Al comienzo de esta transformación del centro, como en todo lo que se inicia, nos costó mucho cambiar el concepto del cuidado, ya que, como es obvio, tuvimos que modificar tanto la forma de trabajar como la de establecer prioridades”, relata Huertas. La presión asistencial, explica, era tan alta que, día a día, se veían obligados a realizar valoraciones que llevaran a la mejor de las soluciones en el área de los cuidados y que, en ningún momento, estos pudieran verse mermados por el exceso de trabajo y la vulnerabilidad de los pacientes. “Fue y sigue siendo un constante proceso de aprendizaje”, enfatiza.

“La solidaridad de todo el personal, del pueblo de Vallecas, gente anónima, hace posible que los pacientes ingresados dispongan de elementos que hagan su estancia hospitalaria más agradable, a pesar de estar aislados. Les regalamos radios, cartas, pósters pintados por los hijos de los trabajadores con mensajes de ánimo, crucigramas, tablets para realizar videollamadas a sus familiares, comida… Lo que más anhelan es poder estar con los suyos”.

Cartas a los pacientes: la importancia de un gesto anónimo

La situación clínica de los afectados es variable, y esto condiciona su día a día, informa esta enfermera. “Tenemos, principalmente, dos tipos de pacientes”, a saber, los que presentan unas circunstancias clínicas de mayor vulnerabilidad y más inestables, que “se centran en que su capacidad respiratoria mejore con el tratamiento pautado y/o ejercicios que se les indican, por lo que nuestros cuidados son de apoyo y ayuda para que se sientan lo mejor posible durante este periodo crítico, ya que están realmente agotados”; y aquellos que ingresan con una clínica más estable, pero que deben estar controlados por presentar alteraciones radiológicas o analíticas, “es a estos pacientes a los que les damos los materiales de entretenimiento anteriormente descritos, para hacer más llevadero este periodo”.

Entre dichos materiales se encuentran las mencionadas cartas con mensajes de ánimo. “El equipo de enfermería es quien las entrega, al ingreso o durante la estancia. La reacción de todos, sin que falle ninguno, es de emoción, incluso antes de leer las cartas. Tanto los pacientes como el personal que estamos a pie de cama con ellos estamos muy sensibles con la causa, y es verdad que no hay día que no nos emocionemos con los afectados o con cualquier circunstancia que pase a su alrededor, por poco que sea”, subraya Huertas.

Las necesidades de las enfermeras

Esta enfermera quiere poner de manifiesto que en su hospital, en la actualidad (recordamos las fechas de la entrevista: 2 y 4 de abril), es muy notable el descenso de contagios entre el personal sanitario, lo que no sucedió al principio de la pandemia, “que fue una situación bastante difícil de gestionar. Los profesionales, desde el minuto 0, han estado al pie del cañón, pero eso no quita para que todos tuviéramos ese miedo al contagio y a la evolución de esta enfermedad, ya que poco se sabía de ella”.

“No sabemos si las vivencias a las que hemos estado sometidos pueden tener una repercusión emocional en el futuro, pero lo que sí sabemos es que entre todos nos apoyamos día a día, y que gracias a esto y a nuestro equipo de psiquiatría, y psicólogos del hospital, junto con voluntarios de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), nos sentimos muy reforzados. Y lo agradecemos. Aun así pienso y seguiré pensando que los profesionales sanitarios tenemos una naturaleza especial a la hora de enfrentarnos a situaciones sobrevenidas como la que estamos viviendo, con una entereza que en otras profesiones no se da”, cuenta.

Por ello, Huertas quiere dar un mensaje al resto de trabajadores del sector: “La unión hace la fuerza. Y esto ha sido así en el Hospital Infanta Leonor. Hemos conseguido, en estas duras semanas, un único equipo humano de trabajo en el que las categorías no tienen importancia, trabajando duramente con un único objetivo, que ha sido, es y será cuidar y tratar de la mejor forma posible a nuestra población. Dicen que de todo hay que sacar el lado positivo y espero que continuemos así cuando volvamos a la normalidad. Por último, quiero decir que me siento muy orgullosa de estar y trabajar con los profesionales del Hospital Infanta Leonor. Gracias a todos ellos”, concluye.

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Una respuesta a ““El equipo de enfermería entrega las cartas, al ingreso o durante la estancia de los pacientes con COVID-19. La reacción de todos es de emoción, incluso antes de leerla””

  1. Buenos dias me llamo M Eugenia vivonen Zaragoza deseo sueños recuperis pronto y cuanto antes estar con vuestra familia y amigos ,me gustaría dejaros un pensamiento bíblico muy animador Isaias 33:24. Allí dice ningún residente dirá estoy enfermo. Mucho ánimo.

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