Las enfermeras, primera línea de defensa frente a enfermedades infecciosas y epidemias

Miércoles, 14 de octubre de 2026

por diariodicen.es

La pandemia de covid puso de manifiesto una realidad que los expertos en salud pública llevan años apuntando: las enfermeras/os desempeñan un papel esencial en la prevención, vigilancia y control de las enfermedades infecciosas. Desde la educación sanitaria hasta la detección precoz de brotes, el seguimiento epidemiológico, la vacunación o la aplicación de medidas de seguridad en hospitales y centros sociosanitarios, la profesión enfermera constituye uno de los pilares fundamentales para proteger la salud de la población.

La importancia de esta labor se comprende mejor al analizar la magnitud del problema. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones asociadas a la atención sanitaria siguen siendo uno de los eventos adversos más frecuentes en los sistemas de salud y afectan, de media, a uno de cada diez pacientes atendidos. Además, muchas de estas infecciones podrían prevenirse mediante medidas eficaces de prevención y control.

La enfermera es pieza clave en el control de las enfermedades infecciosas

Más allá de los cuidados: vigilancia, prevención y respuesta ante enfermedades infecciosas

La labor de las enfermeras/os en este ámbito va mucho más allá de la atención clínica directa. La OMS destaca que los programas de prevención y control de infecciones son fundamentales para garantizar una atención sanitaria segura y para responder de forma eficaz ante epidemias y pandemias. En este contexto, las enfermeras/os participan en la implementación de protocolos de higiene de manos, el uso correcto de equipos de protección individual, la vigilancia epidemiológica, la detección de casos sospechosos y la educación de pacientes y familiares.

La propia organización internacional ha señalado que enfermeras y matronas son “críticas” para el éxito de los programas de prevención y control de infecciones, ya que están presentes en todos los niveles asistenciales y son, en muchos casos, el primer contacto del ciudadano con el sistema sanitario.

Un impacto directo en la seguridad del paciente

La prevención de infecciones salva vidas, reduce costes y mejora la calidad asistencial. La OMS estima que las intervenciones de prevención y control de infecciones pueden reducir entre un 35% y un 70% las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y la resistencia a los antimicrobianos. Asimismo, la implantación de programas eficaces de higiene y control puede disminuir hasta un 70% de estas infecciones.

En Europa, la carga asistencial continúa siendo muy elevada. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) calcula que cada año alrededor de 4,3 millones de pacientes adquieren al menos una infección relacionada con la atención sanitaria durante su estancia hospitalaria en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo.

Vacunación y educación sanitaria

Otro de los ámbitos estratégicos para la enfermería es la inmunización. Las campañas de vacunación son una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades infecciosas, y las enfermeras desempeñan un papel determinante tanto en la administración de vacunas como en la información y sensibilización de la población.

El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) subraya que las estas son protagonistas en los programas de vacunación, especialmente para llegar a colectivos vulnerables o con menor acceso a los servicios sanitarios. Además, contribuyen a combatir la desinformación y la reticencia vacunal mediante acciones de educación para la salud basadas en la evidencia científica.

La participación enfermera también resulta fundamental en la recogida de datos epidemiológicos, la monitorización de coberturas vacunales y la identificación temprana de riesgos para la salud pública.

Prepararse para las futuras amenazas sanitarias

La globalización, el cambio climático, la movilidad internacional y el aumento de las resistencias antimicrobianas están favoreciendo la aparición de nuevos riesgos infecciosos. La experiencia reciente ha demostrado la necesidad de contar con profesionales sanitarios especialmente preparados para actuar ante emergencias epidemiológicas.

Por ello, los organismos internacionales insisten en reforzar la capacitación específica de los profesionales sanitarios, especialmente de aquellos que trabajan en primera línea de atención.

Ante esta realidad, la formación de posgrado se ha convertido en una herramienta estratégica para que las enfermeras/os adquieran competencias avanzadas en vigilancia epidemiológica, bioseguridad, control de infecciones y gestión de brotes. Un ejemplo es el Máster en Prevención y Control de Enfermedades Infecciosas y Epidemias de DAE Formación, una titulación propia certificada por la Universidad de Ávila, que ofrece 60 créditos ECTS y formación específica en prevención, control y manejo de enfermedades infecciosas en distintos ámbitos asistenciales.

El programa aborda aspectos como las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, la seguridad del paciente, la vigilancia epidemiológica, las estrategias de inmunización y el abordaje enfermero de las patologías infecciosas más prevalentes, proporcionando una visión integral de uno de los desafíos más importantes para los sistemas sanitarios actuales.

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