“La Enfermería juega un papel destacado en la información, educación y control, el asma está falto de este rol”

Miércoles, 9 de mayo de 2018

El asma, a pesar de afectar a millones de personas y no tener cura, es una enfermedad que con un tratamiento adecuado no causa problemas o irregularidades en la vida de los pacientes. Jordi Giner, enfermero en el servicio de Neumología y Alergia Respiratorias del Hospital de la Sta. Creu i Sant Pau de Barcelona, nos cuenta todos los detalles del asma y el importante papel que ejercen los profesionales enfermeros en el control de la enfermedad.

P: El asma es la enfermedad crónica más prevalente en el mundo afectando a más de 235 millones de personas. ¿Cuáles son los síntomas que puede presentar un paciente con asma?

R: El síntoma más habitual en el asma es el ahogo, la falta de aire, la dificultad para respirar y la opresión en el pecho. Estos síntomas acostumbran a aparecer cuando el paciente está en contacto con sustancias a las que es alérgico, que son las que producen, como mecanismo de defensa de los pulmones, una obstrucción de los bronquios y en consecuencia los síntomas descritos.

Jordi Giner

P: ¿Existe hoy en día alguna pista sobre su causa o una posible cura?

R: Hay algunas teorías sobre el origen del asma como la contaminación, la exposición al humo del tabaco de los padres, aspectos genéticos, los alérgenos, etc. que son los que provocan la inflamación bronquial, que es en definitiva el elemento básico del asma. En cuanto a cura definitiva no hay, pero por el contrario es una enfermedad que, con un tratamiento adecuado, basado en antiinflamatorios inhalados, tiene una muy buena respuesta terapéutica. De hecho, tenemos muchos ejemplos de grandes deportistas asmáticos (el ciclista Miguel Indurain, el nadador David Meca, entre otros muchos), que con un buen tratamiento y control de la enfermedad no les ha impedido llegar a lo más alto en sus respectivos deportes.

P: ¿Siguen los pacientes asmáticos una correcta terapia? ¿Por qué?

R: Uno de los problemas más importantes en el asma es la poca adhesión al tratamiento que tienen los pacientes. En parte ya que es una enfermedad que tiene fases asintomáticas, en las que el paciente deja de utilizar la medicación. Estar asintomático no quiere decir que no exista una inflamación bronquial que ante una exposición a los elementos alergénicos, al frío, etc. pueden desencadenar una crisis.

P: ¿Qué papel juegan los profesionales enfermeros en pacientes asmáticos? ¿Cómo pueden ayudarles?

R: Los profesionales de la enfermería deberían jugar un papel muy destacado en el control de la enfermedad, junto al resto de profesionales sanitarios. Al igual que en otras patologías como la diabetes, enfermería juega un papel destacado en la información, educación y control, el asma está falto de este rol, que perfectamente deberían y podrían jugar los profesionales de enfermería preparados para tal fin. Un paciente bien “educado” en su enfermedad, tiene un mejor control. Este es uno de los mayores déficits del asma.

P:¿Cree que la sociedad está suficientemente concienciada, o por el contrario existen aún muchos aspectos que se desconocen? ¿Es necesaria una mayor información?

R: Cada vez hay más conciencia de los problemas que causa el asma, ausentismo laboral y escolar, por ejemplo. Sobre todo, debido a que es una enfermedad en crecimiento. La información es importante, pero no va a solucionar por si sola el problema. Se requiere información a nivel general, pero sobre todo se requiere EDUCACIÓN a los pacientes y familiares de los que la sufren. Esta falta de formación del paciente asmático es uno de los mayores retos actuales en el asma.

P: ¿Cómo de importante estima que es la difusión de noticias sobre la enfermedad?

R: Es importante a nivel general, pero sobre todo, lo es para los pacientes asmáticos. La divulgación de enfermedades como el asma, que tiene muchos afectados, puede ayudar a entender más y mejor a los pacientes que la sufren.

 

P: El pasado 1 de mayo fue el Día Mundial del Asma, ¿qué se intenta reivindicar con ese día?

R: En este caso tenía un doble objetivo, por un lado, que los pacientes con asma sean conscientes que pueden y deben hacer ejercicio y por otro la utilización correcta de los dispositivos de inhalación. Este es otro de los grandes retos de las enfermedades respiratorias crónicas, que se caracterizan por una vía y forma de utilizar la medicación totalmente diferente a las habituales. La medicación para el asma es básicamente inhalada, con lo que se administra directamente al órgano afectado, los pulmones. Esto aporta dos grandes ventajas: la rapidez de acción, en minutos el paciente ya puede notar una mejoría, y la poca cantidad de fármaco que hace falta, con lo que los posibles efectos secundarios son casi nulos. Pero tiene el gran inconveniente que requiere una habilidad para su utilización, por ello el personal sanitario, y enfermería debería estar muy bien posicionada para ello, debe enseñar y controlar su utilización, para conseguir los efectos deseados.

P: ¿En qué consistirá la marcha del próximo 5 de mayo?

R:Consistirá en realizar un recorrido haciendo marcha nórdica con diferentes puntos en los que se incidirá sobre el uso correcto de los dispositivos de inhalación. Dos aspectos importantes, el ejercicio y la correcta técnica de inhalación.

P: ¿Qué es necesario en un futuro para mejorar la vida de las personas que lo padecen?

R: Sobre todo, la educación y el control de estos pacientes. Es fundamental para ellos que estén bien educados en todos los aspectos de evitación de desencadenantes, de toma de la medicación (aunque estén bien) y con una técnica correcta. Este es uno de los mayores retos que tenemos en el asma y los profesionales de enfermería tenemos un campo con muchas posibilidades de desarrollo profesional.

asma, enfermería, hospital, profesionales enfermeros, salud

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*