Gota fría, corazones calientes

Lunes, 16 de septiembre de 2019

La vida me enseñó que cuando se presenta un problema es el momento en que se conoce realmente a las personas. La gota fría irrumpió como se predijo y nos castigó duramente en unas interminables 48 horas.

Dos días de infarto que han servido para comprobar si como los tres cerditos del famoso cuento, aprendemos de nuestras desgracias o seguimos construyendo un futuro con cimientos de paja. Hemos vivido unos días de película con todo un gran reparto de estrellas. Cada vez que uno encendía la televisión había un nuevo protagonista dirigiendo la orquesta.

Ilustración de Puebla

Más de uno habrá lamentado tener que asumir obligatoriamente algún papel principal en estas fechas sin tener demasiada experiencia, pero es así de curioso esto de ocupar un puesto de responsabilidad. En estos días cuando ves la que se avecina, y no lo digo por la serie, todos aquellos que trabajamos o participamos de voluntarios en algún servicio de urgencias y emergencias nos ponemos en activo deseando poder echar una mano allí donde nos necesiten. Nos preparamos para esto. Nos formamos y practicamos para esto.

He visto compañeros que hacían lo imposible para llegar a su puesto de trabajo y para que aquellos que estuvieran salientes de guardia disfrutaran de un merecido descanso, profesionales anónimos achicando agua, repartiendo bandejas de comida en una gran cadena humana, instalando albergues, ayudando a controlar el tráfico, informando a la población, colaborando en el desalojo y acomodo de las familias a las que el agua ya les tocaba el timbre de sus casas.

Y todos estos profesionales (policía, guardia civil, bomberos, militares, cruz roja, protección civil, profesionales sanitarios y voluntarios) nos han dado un ejemplo de responsabilidad y compromiso con la sociedad, algo que debería sonrojar a más de uno.

Por eso, elegí la ilustración de Puebla para encabezar este artículo, porque la gente se conoce cuando hay un problema, y en ocasiones el Oscar más importante debería ser para todos aquellos actores de reparto.

Gracias.

Dana desnudó nuestras carencias. Dana desnudó nuestras virtudes.

Gota fría, corazones calientes.

JM Salas – Autor y editor del libro y blog Con Tinta de Médico

Para consultar la publicación original se puede seguir este enlace.

ayuda, Dana, enfermería, equipo de emergencias, gota fría

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*