La OMS recomienda una vacuna antipalúdica para población infantil en riesgo

Jueves, 7 de octubre de 2021

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado la inoculación generalizada de la vacuna antipalúdica RTS,S/AS01, contra la malaria, a los niños del África Subsahariana y de otras regiones en las que la transmisión de plasmodium falciparum sea moderada o alta, siguiendo las conclusiones de un programa experimental en curso a través del cual se ha vacunado a alrededor de 800.000 niños en Ghana, Kenia y Malawi desde 2019, de acuerdo con lo expuesto por la propia organización en un comunicado.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ha querido poner de manifiesto, en la citada nota informativa, que este es “un momento histórico. La tan esperada vacuna antipalúdica infantil representa un gran salto adelante para la ciencia, la salud de los niños y la lucha contra esta enfermedad. Al añadirla a las herramientas ya disponibles para prevenir el paludismo, podremos salvar la vida de decenas de miles de niños cada año”.

El paludismo continúa siendo la primera casusa de enfermedad y muerte infantiles en el África Subsahariana, destacan; de forma anual mueren más de 260.000 niños africanos menores de cinco años. En los últimos tiempos, la OMS y sus colaboradores han ido informando de que han tenido lugar estancamientos en el abordaje de la patología. El doctor Matshidiso Moeti, director de la Oficina Regional de la OMS para África, incidió en que la malaria, “durante décadas, ha azotado el África Subsahariana, causando un enorme sufrimiento a las personas. Hace mucho tiempo que esperábamos disponer de una vacuna antipalúdica eficaz y, por primera vez, se recomienda el uso generalizado de una vacuna. La recomendación que se hace hoy infunde un rayo de esperanza al continente más afectado por la enfermedad, y esperamos proteger del paludismo a muchos más niños, que podrían crecer con salud hasta la edad adulta”.

De acuerdo con el dictamen de dos de sus organismos consultivos del ámbito mundial, uno en materia de inmunización y otro de paludismo, desde la OMS señalan que en el contexto de la lucha antipalúdica integral, la entidad recomienda administrar la vacuna para prevenir el paludismo por P. falciparum a los niños de las regiones en las que la transmisión sea moderada o alta, según define la propia institución. La vacuna RTS,S/AS01 se debe administrar con una pauta de cuatro dosis a los niños a partir de cinco meses de edad para reducir la enfermedad y la carga de morbimortalidad del paludismo.

De esta forma, esta recomendación se basa en los datos y los conocimientos adquiridos durante los dos años en que se han desarrollado programas piloto de vacunación en establecimientos de salud infantil de tres países, bajo la dirección de los ministerios de Salud de Ghana, Kenia y Malawi. Algunas de las conclusiones obtenidas pasan por que la introducción de la vacuna antipalúdica RTS,S es viable, se ha comprobado que la cobertura vacunal mediante distintas estrategias de inmunización sistemática es viable, mejora la salud y salva vidas (esto se ha observado en el contexto de la pandemia de la COVID-19); esta vacuna permite acceder a la prevención del paludismo de forma más equitativa (de acuerdo con los datos del programa piloto, la vacuna se ha administrado, en los tres países, a más de dos terceras partes de la población infantil que no duerme bajo un mosquitero, y el uso en paralelo de los recursos disponibles permite ofrecer al menos una intervención preventiva, mosquiteros tratados con insecticidas o la vacuna, al 90% de los niños); hasta la fecha, se han puesto más de 2,3 millones de dosis en los países citados y la vacuna tiene un buen perfil de tolerabilidad.

Por otro lado, las conclusiones de la OMS enfatizan en que no reduce el uso de mosquiteros, la administración de otras vacunas infantiles y el recurso a la atención de salud ante síntomas de fiebre (en las zonas donde se ha inoculado la antipalúdica no se han registrado disminuciones en el uso de mosquiteros tratados con insecticidas, la cobertura de otras inmunizaciones infantiles y la solicitud de asistencia médica en caso de enfermedad febril. Además se ha observado una reducción del 30% de los casos graves y de muerte de malaria, aun en regiones en las que se utilizan, de forma generalizada, mosquiteros tratados con insecticidas y se ofrece el acceso adecuado al diagnóstico y el tratamiento. Por otra parte, según los estudios de modelización, la vacuna resulta rentable en las ubicaciones en que la transmisión de la dolencia es moderada o ala.

Las fases próximas relativas a la vacuna antipalúdica recomendada por la OMS son, por un lado, del sector de la atención de salud en todo el mundo, la puesta en marcha de decisiones que permitan financiar su introducción más amplia y, por otro, en cuanto a las instancias decisorias de los países, su inclusión en las estrategias nacionales de lucha antipalúdica. En este sentido, apuntan desde la OMS, la financiación del programa piloto se ha conseguido mediante una colaboración sin precedentes de tres de los principales organismos mundiales en este ámbito, a saber, Gavi, la Alianza para las Vacunas, el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y el Unitaid.

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