La profesión enfermera en el extranjero: Reino Unido y «Brexit»

Miércoles, 29 de marzo de 2017

Según un artículo de Suzanne Moore, publicado en eldiario.es, el país ha experimentado un pronunciado descenso de los contratos firmados por profesionales sanitarios extranjeros: en el último cuatrimestre de 2015, se rubricaron hasta 797 frente a los 194 del mismo periodo del pasado ejercicio. La autora denuncia, además, la reducción del 23% de las solicitudes de estudios de enfermería y matronas desde la sustitución de las becas por créditos. Por otro lado, pone de manifiesto la carencia de 24.000 sanitarios a la que deberá hacer frente el país, cifra que se verá incrementada por la jubilación de uno de cada tres enfermeros en la próxima década.

Para conocer el punto de vista de un profesional de enfermería que esté trabajando actualmente en Reino Unido, hemos entrevistado a Pilar del Valle Martín, enfermera «Sister» Banda 6 en el NHS Foundation Trust de Manchester y Mánager de Formación en Enfermería en la agencia de cursos de inglés especializada Ready to Manchester Ltd., y para que nos explique las dificultades que se encontró al llegar a la ciudad inglesa y cómo las superó, la consideración que se tiene en el extranjero de los profesionales enfermeros españoles y la situación sanitaria en los países británicos tras el renombrado Brexit, el proceso de desconexión de Reino Unido de la Unión Europea que dará comienzo de forma oficial hoy, cuando el embajador británico entregue a Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, la carta firmada ayer por Theresa May, presidenta de Reino Unido, en la que manifestaba de forma vinculante esta decisión.

Pregunta: ¿Por qué tomaste la decisión de emigrar?

Respuesta: Siempre quise tener alguna experiencia viviendo en el extranjero. Ya cuando estudiaba la carrera, me habría encantado irme de Erasmus, pero enfermería es una profesión en la que tienes que hablar el idioma de la zona para poder hacer prácticas en el hospital y yo el único otro idioma que sé es inglés. Por desgracia, Inglaterra era un país con el que mi universidad no tenía convenio para intercambios, por lo que me fue imposible.

Cuando se me terminó el contrato en el hospital de Madrid donde trabajaba, decidí probar suerte en Manchester, ya que en España la cosa no estaba muy bien y encontrar trabajo era difícil. Mi pareja ya se había mudado para aprender inglés y además, yo tenía amigas trabajando en Reino Unido y les iba muy bien; así que no dudé y me vine.

P.: Según tu experiencia, ¿cuáles son los aspectos positivos de ejercer tu profesión en el extranjero? ¿Y los negativos?

R.: Desde mi punto de vista, trabajar en otro país es una experiencia muy enriquecedora. En primer lugar, porque conoces otra cultura, su forma de ser y sus costumbres. Es muy importante tener la mente abierta y saber adaptarse. Enfermería es enfermería en todas partes, pero los protocolos, procedimientos y forma de trabajo son diferentes.

Al principio es duro, el idioma es diferente y la manera de trabajar también. Es un aprendizaje continuo y eso te hace crecer como persona.

Una vez que ya te has asentado y conoces tu entorno, sigues aprendiendo. En Inglaterra se da mucha importancia al continuo desarrollo de los trabajadores. Como enfermera, tienes a tu disposición cursos universitarios, o incluso en tu propio hospital, totalmente pagados por el centro y que cuentan como horas de trabajo, con los que sigues aprendiendo y hacen que te vayas especializando en tu área de trabajo.

Respecto a lo puramente laboral, aquí me ofrecen posibilidades que en España son imposibles para muchos hoy en día. Tengo un contrato indefinido, con turnos flexibles, un buen salario que aumenta cada año y un sistema que me ofrece la posibilidad de formarme y crecer profesionalmente como lo vengo haciendo.

P.: ¿Qué diferencias hay en el trabajo diario de una enfermera entre España y Reino Unido?

R.: Yo llamaría a Reino Unido el país de los papeles. Para mí, la diferencia más importante en mi día a día del trabajo es la cantidad de documentación que tenemos que completar. Comparado con España, aquí tenemos que registrar cada cuidado o técnica que hacemos, además de nuestras notas de enfermería; lo que consume bastante tiempo. Pero sí es cierto que, aunque al principio lo notas mucho, una vez que te acostumbras se convierte en una tarea más. En España esta obligación de registrar todo sería impensable ya que el ratio enfermera-paciente no tiene nada que ver, en una planta como la mía, cirugía, hay 24 camas y somos un equipo de cuatro enfermeras más la enfermera «Sister» que es quien coordina el turno.

Otro punto a destacar es la estructura de la enfermería británica. El escalafón de puestos de trabajo desde el profesional enfermero recién graduado hasta la dirección de enfermería es mucho más grande que España, con muchos puestos diferentes y especializaciones, lo que hace que la carrera profesional sea muy extensa y con ello, las oportunidades de desarrollo.

P.: Muchos estudios indican que la enfermería española es de las mejores del mundo, ¿qué visión crees que se tiene de los profesionales enfermeros españoles en el extranjero?

R.: Desde mi experiencia puedo decir que los enfermeros españoles estamos muy bien valorados en Reino Unido. Aquí saben que nuestra formación es de buena calidad y que cuando terminamos la carrera, a diferencia de Inglaterra, podemos realizar todas las técnicas, siendo nuestros conocimientos bastante altos. No nos falta el trabajo, la única barrera que existe es el idioma, ya que el nivel general de inglés en España no es muy bueno. Pero en cuanto alcanzas el nivel que necesitas para trabajar y desenvolverte sin problemas, además de tener el trabajo deseado asegurado, se te dan las mismas oportunidades que a un británico. Si tienes interés y quieres hacer carrera puedes conseguirlo, obviamente con  esfuerzo y constancia.

Yo, sin ir más lejos, empecé siendo enfermera en la banda 5, la inicial; el hospital me ha dado cursos como el «Mentorship» o «Leadership and Management» y ahora soy enfermera «Sister» en un hospital oncológico que es quizá el más importante de Europa. Este puesto equivale a una banda más alta y en el que desarrollo tareas de supervisora. Tengo otras amigas que han llegado a especialistas o enfermeras de investigación tras algunos años más y yo sé, que si sigo como hasta ahora, podré seguir creciendo.

P.: Y, concretando, ¿en el NHS?

R.: Desde mi punto de vista en el NHS es donde más se nos valora. Los programas de reclutamiento de enfermeras internacionales se hacen constantemente en países como España que es quien más enfermeras aporta hasta ahora, pero también Italia o incluso India y Filipinas. Saben la formación que tenemos y que podemos responder. Ahora, el requerimiento del idioma hace que solo puedas trabajar si ya tienes un buen nivel de inglés. Si bien podemos decir que ahora el colegio oficial de enfermeras y matronas británico (Nursing and Midwifery Council, NMC) exige un nivel demasiado alto y que seguro lo están revisando, también se aseguran que te vas a sentir bien y preparada en tu día a día, reduciendo las posibilidades de errores que puedas cometer y facilitando una más rápida adaptación.

P.: Hay investigaciones que señalan el descenso de la emigración de profesionales enfermeros a Reino Unido, ¿qué factores crees que han en este hecho?

R.: Sin duda, creo que hay dos factores principales que afectan.

El más importante y que veo cada día, ya que también formo parte de la agencia de cursos de inglés Ready to Manchester, los cuales tienen como especialización el inglés de enfermería, es que desde enero de 2016, el NMC exige un certificado de nivel de idioma que antes no pedía, el IELTS, con una nota mínima de 7 en cada parte del test. Este examen es similar a un nivel C1 y poca gente puede alcanzarlo sin una preparación de bastante tiempo.

Y segundo y más reciente es el Brexit. Pronto hará un año de la votación y hoy por hoy, la situación para los españoles en Reino Unido no está clara. No sabemos qué va a pasar, y esa sensación de inseguridad no ayuda a que nuevas personas elijan Reino Unido como país para emigrar.

P.: Estas investigaciones apuntan a que ese descenso se traducirá en problemas de cobertura sanitaria, ¿cómo se solventarán esos problemas?

R.: La verdad es que a día de hoy no tengo respuesta. Cada vez son menos las enfermeras que llegan de otros países europeos, ya sea por el requerimiento del nivel de inglés o por el Brexit. También se ha reducido mucho el número de enfermeras inglesas, debido al recorte de ayudas universitarias que se prestaba para estudiar esta profesión y son muchas más las enfermeras que se están jubilando que las nuevas. De esta forma, el NHS debe hacer algo para asegurar que haya suficiente personal en sus hospitales para atender a todos sus pacientes, y estoy segura encontrarán la solución.

Respecto a dejar de ser gratuita como ahora es, dudo que esto pueda cambiar; la realidad es que Reino Unido es una nación que siempre ha tenido mucho poder y peso en el mundo, una economía fuerte e importantes lazos comerciales con otros países, sus servicios sociales son muy amplios y buenos y no dependen de otros para crecer o superar sus crisis.

 

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