“Las enfermeras expertas en osteoporosis tienen como labor principal educar y formar a pacientes y familiares”

Lunes, 21 de octubre de 2019

El pasado 20 de octubre se celebró el Día Mundial de la Osteoporosis, una iniciativa puesta en marcha en 1996 por la Fundación Internacional de Osteoporosis. Silvia García, enfermera clínica de Atención Integrada del Aparato Locomotor del Hospital Sant Joan Despí Moisès Broggi, en la provincia de Barcelona, nos atiende para hablar de la enfermedad, de sus consecuencias y de la mejor forma de prevenirla y del papel de los profesionales enfermeros en su abordaje.

Pregunta: ¿Qué síntomas produce la osteoporosis? ¿Cuáles son sus principales consecuencias para la salud?

Respuesta: Se denomina a la osteoporosis como “epidemia silenciosa” porque no manifiesta síntomas hasta que la pérdida de hueso es tan importante como para que aparezcan fracturas. Cuando se manifiestan, las principales consecuencias para la salud son la pérdida de autonomía, incapacidad funcional y desestructuración familar, al menos en el momento agudo de la fractura. Según la edad del paciente, las comorbilidades y la esfera biopsicosocial del mismo, las consecuencias pueden ser incluso nefastas.

Las fracturas más frecuentes son las vertebrales, las de cadera y las de la muñeca (fractura de Colles o extremo distal del radio). La de cadera tiene especial importancia, ya que se considera un acontecimiento grave debido a que requiere intervención quirúrgica, ingreso hospitalario y supone para el paciente una pérdida de calidad de vida, aunque sea por un periodo corto de tiempo.

P.: ¿Cuáles son las pautas más indicadas para prevenirla?

R.: Dos de los factores que desencadenan y aceleran la osteoporosis son la edad y la menopausia; concretamente durante la menopausia, la disminución de estrógenos favorece la pérdida de densidad de los huesos. Estos factores no son evitables, pero ayudaría realizar campañas de sensibilización sobre los factores prevenibles que se deberían controlar para reducir el riesgo de padecer la enfermedad.

En estos últimos se encuentran el consumo de tabaco y alcohol e ingestión de cafeína en exceso. Además, se sabe que llevar una dieta rica en calcio y realizar ejercicio físico de forma moderada y regular son buenas mediadas preventivas. Estas pautas ayudarían a reducir el riesgo de sufrir osteoporosis.

P.: En general, ¿qué necesidades tienen los pacientes que la desarrollan?

R.: Necesidades educacionales y de concienciación de la posible gravedad de la enfermedad si no se trata. Desde mi experiencia, puedo decir que sorprende la falta de información que hay tanto del conocimiento de la propia patología como de los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos que ayudan a mejorarla, y en los cuales los profesionales sanitarios tenemos una gran labor que realizar.

P.: ¿Cómo dan respuesta los profesionales enfermeros a estas necesidades?

R.: Debo reconocer que los profesionales enfermeros trabajan en la educación sanitaria relacionada con la enfermedad, con las medidas farmacológicas, muy concienciados, especialmente, con la importancia de la adherencia a los tratamientos, ya que existe evidencia que demuestra que el cumplimiento a las medidas contra la osteoporosis es baja, y no farmacológicas, y colaboran de forma muy proactiva en la formación de otros trabajadores que están también vinculados a estos pacientes de forma directa o indirecta.

P.: En este sentido, ¿cuál es la labor principal de las enfermeras ante la osteoporosis?

R.: Las enfermeras expertas en osteoporosis tienen como labor principal educar y formar tanto a los pacientes y familiares y a otros profesionales relacionados con la enfermedad. Además, tienen una labor de enlace, de gestión y de coordinación con el resto del equipo multidisciplinar, con médicos, fisioterapeutas, dietistas y otros sanitarios, tanto en el ámbito hospitalario como Atención Primaria. Sin olvidarnos de la labor investigadora, participando, así, en proyectos locales, nacionales e internacionales y en ensayos clínicos relacionados con la temática.

P.: ¿Qué técnicas o procedimientos enfermeros se emplean para el abordaje de la osteoporosis?

R.: Una técnica recomendada para la medición de la densidad mineral ósea (DMO) es la absorción radiográfica de doble energía (en inglés, dual energy X-ray absorptionmetry -DXA-). La enfermera, en algunos servicios donde la labor en esta área está más desarrollada, coordina y solicita esta técnica, e incluso la interpreta, lo que ayuda a agilizar la detección precoz de la osteoporosis.

Además, los profesionales actúan colocando vías intravenosas para la administración de medicación endovenosa y contribuyen en la educación de al autoadministración de los tratamientos subcutáneos, en aquellos pacientes que, por razones diversas, no sean capaces de hacerlo y que tampoco tengan ningún familiar o persona de confianza que se lo administre la enfermera lo llevará a cabo.

P.: ¿Qué importancia tiene la educación para la salud en este ámbito?

R.: Es fundamental. No se debe olvidar que, como tratamiento de primera elección para la prevención de la osteoporosis, se siguen considerando cambios en los hábitos tóxicos, práctica rutinaria de ejercicio físico con el objetivo de prevenir caídas y, por lo tanto, de que se produzca una fractura, y aporte adecuado de calcio y vitamina D, que, a poder ser, provenga de una correcta nutrición.

Además, es importante hacer educación para la salud relacionada con los factores de riesgo cardiovascular que influyen en el pronóstico de la enfermedad. Por lo que los profesionales enfermeros tienen un papel excepcional en dicha educación, para conseguir, así, facilitar la autorresponsabilidad del paciente, tanto en la prevención como en el manejo de la dolencia.

P.: ¿Qué papel tienen las enfermeras en dicha educación?

R.: Las enfermeras tienen un papel totalmente activo y clave, con el objetivo de trabajar en programas que aborden tanto la prevención primaria (fomentar hábitos saludables para prevenir la aparición de la enfermedad), secundaria (contribuyendo al diagnóstico precoz de la patología y captando, de forma temprana, los posibles casos de osteoporosis, y colaborando estrechamente para favorecer la adherencia farmacológica a largo plazo y en la prevención de caídas) y terciaria (continuando con la educación e informando y reforzando estilos de vida saludables, así como con trabajando ne la mejora del cumplimiento y la prevención).
P.: ¿Hay alguna medida de autocuidado que sea especialmente efectiva para su tratamiento?

R.: Como he mencionado, esta evidenciado que llevar buenos hábitos de vida, como una dieta equilibrada rica en calcio, abandonar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, así como realizar ejercicio diariamente para evitar caídas, es efectivo para mejorar la osteoporosis. De ahí la importancia de que las recomendaciones de medidas higiénicas y dietéticas formen parte fundamental de los planes o programas de tratamiento, donde las enfermeras contribuyen a través de la educación al fomento del autocuidado de los pacientes.

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2 Respuestas a ““Las enfermeras expertas en osteoporosis tienen como labor principal educar y formar a pacientes y familiares””

    1. Buenos días, Piedad.
      Nosotros somos un medio de comunicación, nos limitamos a difundir la información de la que disponemos. Para este tipo de consultas deberá ponerse en contacto con los profesionales indicados.
      Reciba un cordial saludo.

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