«Si al quirófano vas, ven y lo conocerás», juegos para familiarizar a los niños con las instalaciones quirúrgicas

Miércoles, 1 de marzo de 2017

Entrevistamos a Manuela Montes, enfermera y responsable de la Unidad de Cirugía sin Ingreso del Hospital de Manacor, en Mallorca. Manuela ha sido la principal impulsora del galardonado proyecto de humanización «Si al quirófano vas, ven y lo conocerás», una iniciativa que persigue disminuir la ansiedad prequirúrgica en los más pequeños y relacionarlos con este entorno mediante actividades recreativas en las que pueden jugar con otros niños.

Pregunta: ¿Cómo surgió el proyecto «Si al quirófano vas, ven y lo conocerás» y en qué consiste?

Respuesta: El proyecto fue madurando poco a poco, después de alguna jornada de quirófano dura, de lloros por el simple hecho de saludar, yendo vestido de verde, a un niño en preanestesia, de haber tenido que separar al pequeño de la madre para llevártelo a quirófano… Iba formándose la idea de que tenía que haber una manera más fácil de atender al paciente y de que este viviera su estancia en el quirófano sin terror.

Pensamos qué podíamos hacer nosotros, en el Hospital de Manacor, con nuestros recursos para disminuir la ansiedad perioperatoria en niños y familias, y surgió el proyecto «Si al quirófano vas, ven y lo conocerás», que está basado en tres partes: una guía, tipo catálogo, basada en dibujos para colorear y juegos que van explicando, en un lenguaje sencillo, cómo prepararse para la intervención en casa y cómo será la estancia en el hospital hasta el alta; un díptico de recomendaciones para los padres, que les explica cómo ayudar a su hijo durante el proceso y qué ocurrirá antes y después de la intervención; y una visita a la Unidad de Cirugía Sin Ingreso.

El proyecto consiste en vivir todo el proceso quirúrgico desde la llegada al hospital hasta el alta: visitan la unidad con sus familias y se les hace un tour experimental por toda la unidad.

Los niños al inicio de la jornada están a la expectativa, no saben muy bien qué esperar de la visita al hospital. Ya “disfrazados” con camisones, les enseñamos la sala de adaptación al medio, donde juegan con las camas mecánicas. A continuación se les explica la monitorización, se simula la sueroterapia con zumos y se explica su importancia.

Les subimos a la camilla, y con todos los niños juntos nos vamos a quirófano. En este punto los separamos de sus padres, que se van a cambiar para ponerse los pijamas verdes.

En quirófano los niños juegan con la mesa quirúrgica, les va el rollo toro mecánico para tirar a sus compañeros de la mesa con el mando, y simulamos una anestesia general. Se monitorizan de nuevo, prueban a ventilar con las mascarillas faciales, toquetean el balón de anestesia… Lo hacen muy bien y se animan unos a otros.

Durante este momento, cuando los niños están entretenidos en quirófano, estrechando vínculos con el personal quirúrgico, los padres charlan con el personal resolviendo sus dudas: se les explica cuáles serían las posibles complicaciones de las intervenciones y cómo será el circuito especifico según la intervención de sus hijos, si son ingresados…

Los padres se reúnen con sus hijos en el quirófano, estos les muestran todo lo que han aprendido, reduciendo notablemente su estrés porque ya han visto a sus hijos desenvolverse en un quirófano y saben que van a estar bien.

De esta forma hemos pasado de niños que apenas nos hablaban o miraban al principio a niños que no quieren marcharse, y preguntan si les falta mucho para venir a operarse.

Serán niños sabios, sus futuros encuentros con el ámbito hospitalario no causarán terror, ya que ellos conocen el porqué de cada cosa que les hacemos, están familiarizados con el ambiente físico y comprenden las necesidades.

P.: ¿Qué acogida tuvo la primera vez que lo llevó a cabo?

R.: Los padres siempre se quedan un poco sorprendidos cuando les llamamos para realizar una excursión al quirófano. Hay que insistirles en que ese día no se van a operar, sólo es de muestra.

La verdad es que desde la primera vez la respuesta de las familias fue muy buena, y eso nos animó a seguir con el proyecto.

P.: ¿Ha podido comprobar efectos positivos en los pacientes?

R.: Rotundamente sí. Es más, hemos podido comprobar efectos positivos en los padres también.

El niño pequeño es bastante inconsciente respecto a lo que una intervención y una anestesia significan, para ellos todo se basa en no tener dolor. Si no les duele o no les asustas ya les vale. En cambio los padres llevan la “procesión” por dentro, se quedan mucho más tranquilos cuando conocen adónde van a ir y han podido constatar que sus hijos lo llevan bien.

El niño adolescente en cambio lo interioriza más, en la visita tiene la oportunidad de expresar sus temores y compartirlo.

No hace falta preguntarles a los niños si vinieron o no a la visita, tan solo con ver con qué predisposición llegan a la unidad se nota. Hemos pasado de un niño y familia pasivos a unos niños y familias colaboradores y activos. Se sienten dueños de su proceso, ellos mismos se oxigenan en la inducción anestésica y se apuntan sus constantes en la guía pediátrica.

Actualmente estamos recogiendo datos para cuantificar el beneficio, los datos preliminares son muy alentadores.

P.: El proyecto ha sido galardonado en el III Congreso Nacional de Enfermería de Anestesia y Reanimación Pediátrica. ¿Ha aumentado este premio su repercusión?

R.: El congreso fue en octubre del 2016 y la verdad es que a la par que nosotros aprendimos muchas cosas de los demás hospitales sirvió para que ellos también vieran nuestro proyecto. Fue muy alentador ver la gran acogida que tuvo por parte de hospitales de todo el territorio español.

El otorgarnos un premio hizo que medios de comunicación de nuestra comunidad autónoma se interesaran por el proyecto y nos fueran dando publicidad.

Nuestra gran satisfacción sería que el proyecto se pudiera expandir a otros lugares y no solo se beneficiaran los niños del área de referencia del Hospital de Manacor.

El trabajo de la guía pediátrica y las recomendaciones a los padres ya está hecho y está colgado en internet en PDF, accesible a todo aquel que quiera descargarlas ya sea profesional sanitario o paciente.

Y en el canal de Youtube del área quirúrgica del Hospital de Manacor hay acceso a un video realizado durante las visitas de los niños al centro con todas las explicaciones del proceso quirúrgico. Así, el niño que no puede acudir a la visita de nuestro hospital puede verlo en cualquier dispositivo electrónico.

P.: ¿Piensan desarrollar proyectos parecidos en el futuro?

R.: Alguna cosa más tenemos en mente. Al hacer las visitas nos hemos dado cuenta de que los adultos también son grandes demandantes de información.

P.: ¿Con qué otras iniciativas de humanización cuenta el Hospital de Manacor?

R.: El hospital tiene otros programas, como «Germanet i germaneta», dirigidos a familias embarazadas que consiste en un recorrido por el paritorio y la planta de pediatría para que conozcan a las madres, padres y hermanos de los futuros bebés y cómo será el día en que nazca el nuevo miembro de la familia.

Y otro proyecto en que alumnos de secundaria pueden visitar las zonas comunes y accesibles del hospital.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en dichas iniciativas?

R.: El éxito de las visitas es tal gracias al equipo humano de la Unidad de Cirugía Sin Ingreso, que ponen toda su dedicación a hacer de los sábados un día inolvidable en las familias que nos visitan.

Es una gran labor de promoción de la salud y prevención de la ansiedad que perdurará a lo largo de la vida de esos niños.

Es una experiencia muy satisfactoria para nosotros también a nivel profesional y personal.

P.: Actualmente, las noticias sobre proyectos de este tipo están proliferando, ¿a qué cree que se debe este impulso humanizador?

R.: Las nuevas tecnologías hacen que cada vez tengamos más información al alcance de nuestras manos, seamos más técnicos y estemos más deshumanizados.

Crear ese vínculo con el personal que te va atender, poder conocer lo que va a suceder, hace que crees una anticipación positiva de la situación.

A las personas nos emociona sentirnos cuidados, tener ese trato personalizado, que nos hagan partícipes de nuestro proceso y no meros espectadores.

 

 

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2 Respuestas a “«Si al quirófano vas, ven y lo conocerás», juegos para familiarizar a los niños con las instalaciones quirúrgicas”

  1. EXCELENTE MATERIAL, FAVORECE EL BIENESTAR DEL PACIENTE Y LOS FAMILIARES EN SE ENCUENTRAN EN UN CONTEXTO HOSPITALARIO.
    FELICIDADES.
    DRA. BERTHA RAMOS DEL RIO, UNAM-FES ZARAGOZA, MÉXICO.

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