Cuando los perros se convierten en aliados de la recuperación de los niños ingresadosLunes, 17 de agosto de 2026 por diariodicen.es Padi, Garbanzo y Peca tienen una misión muy especial en el Hospital Materno Infantil del Virgen de las Nieves (Granada). Una vez a la semana, estos tres perros adiestrados visitan a los niños ingresados para acompañarlos durante su recuperación y hacer un poco más llevadera su estancia en el hospital. Esta iniciativa, llevada a cabo en varios hospitales españoles durante los últimos años, aprovecha el vínculo que los niños crean con los animales para ayudarles durante su recuperación. Jugar e interactuar con los perros puede animarles a moverse, relacionarse con su entorno y, además, ayudar a reducir la tensión y la ansiedad que suelen aparecer durante los tratamientos y las largas estancias hospitalarias. Terapias con perros ayudan en la recuperación hospitalaria. Copy H. Sant Joan de Déu Cuando los perros forman parte de la recuperación Este tipo de iniciativas comenzaron a gestarse hace tiempo, en su diseño participaron profesionales de distintas áreas, que plantearon dos formas de trabajo: una enfocada a la rehabilitación y otra más centrada en el entretenimiento y el acompañamiento. En el caso del hospital granadino, los perros llegan al hospital junto a sus monitores de Hachiko, una empresa especializada en adiestramiento, gracias a la colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer. Su recorrido comienza en las áreas de Pediatría y Cirugía Pediátrica, donde juegan e interactúan con niños que están esperando una intervención o que ya han pasado por el quirófano. Después llega el turno de Oncopediatría. En esta área, las actividades tienen un objetivo más rehabilitador y los perros pasan a formar parte, en determinados casos, del tratamiento de los pacientes oncológicos. Los ejercicios se realizan siguiendo las indicaciones de los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales del hospital, de modo que la terapia con animales se suma al trabajo que ya realizan los profesionales sanitarios. La seguridad, una parte fundamental del programa Antes de comenzar las visitas, el hospital puso en marcha distintas medidas para garantizar que la intervención se desarrollara con todas las garantías. La Unidad de Medicina Preventiva y Salud Pública se encargó de supervisar que se cumplieran los protocolos nacionales e internacionales establecidos para este tipo de terapias. Cada perro cuenta con la documentación que acredita que tiene sus vacunas al día, un seguro de responsabilidad civil y los controles veterinarios necesarios para comprobar que se encuentra en buen estado de salud. También se tomaron precauciones con los monitores que acompañan a los animales. Entre ellas, la vacunación frente a la gripe, con el objetivo de reducir al máximo cualquier riesgo de contagio para los pacientes pediátricos. Otras experiencias previas No es una experiencia aislada. En otros hospitales españoles los perros llevan ya varios años entrando en la rutina de los pacientes más pequeños. Uno de los ejemplos más consolidados está en el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, que comenzó a trabajar con intervenciones asistidas con perros en 2010 y creó en 2012 su propia Unidad Funcional de Intervenciones Asistidas con Perros. Allí, los animales acompañan a los niños en distintas situaciones, desde tratamientos médicos hasta momentos de ansiedad o estrés. El programa forma parte de una apuesta más amplia por hacer que la estancia hospitalaria resulte algo más llevadera para los pacientes y sus familias. El Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias cuenta con un programa de terapia asistida con perros para menores hospitalizados en la Unidad de Hospitalización Breve Infanto-Juvenil, dependiente del Servicio de Psiquiatría. “Amigos con patas” busca mejorar el bienestar emocional de los pacientes que participan en el proyecto, favorecer la socialización y fortalecer sus habilidades adaptativas durante su estancia hospitalaria. En Madrid también hay experiencias parecidas. El Hospital 12 de Octubre puso en marcha en 2019 el proyecto Huellas de Colores, con perros que visitan a niños ingresados en Cuidados Intensivos Pediátricos, y posteriormente amplió este tipo de intervención a pacientes con tumores cerebrales para apoyar su recuperación neurocognitiva. Más recientemente, el Hospital Fundación Alcorcón ha reforzado su programa de intervención asistida con animales para trabajar las emociones de niños atendidos en Pediatría Social. Son iniciativas que, aunque tienen objetivos y formas de trabajo diferentes, parten de una misma idea: que la presencia de un perro puede convertir un espacio asociado al miedo y los tratamientos en un lugar algo más divertido y amable. animales terapia asistida, enfermería, hospital, terapia con menores, terapia con perros