True Citizens, un proyecto solidario en el corazón de Nepal

Viernes, 17 de noviembre de 2017

“En un país que ocupa el puesto 157 en el Índice de Desarrollo Humano, en el que, al menos, un cuarto de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, poca gente puede permitirse ir al hospital o visitar el médico cuando están enfermos. Esta situación es realmente grave y prioritaria para su desarrollo”. Estas son las palabras de Patricia Rodríguez, una joven enfermera de 25 años inmersa en el proyecto humanitario True Citizens.

Tal y como ha descrito, Nepal es un país con muy alto índice de pobreza que,  además, en abril de 2015 sufrió los efectos de un terremoto que causó la muerte de  8.700 personas y el desplazamiento de 2,6 millones de nepalíes obligados a buscar un nuevo hogar.

Patricia nos cuenta como ella y su compañera Paula Martínez, auxiliar de enfermería, se llegaron a enamorar de este país, de su cultura, de su naturaleza y de su gente.

 Ambas voluntarias se conocieron en Madrid, su ciudad de origen. Pronto descubrieron que tenían algo en común, ayudar a  paliar las injusticias del mundo. Aunque no han coincidido en todos los proyectos de voluntariado, han compartido innumerables experiencias. Nepal las ha unido definitivamente.

Siete meses después del terremoto de 2015, “nos dimos cuenta de que el país estaba aun estaba en una situación de relativa emergencia”. Además, ni el Gobierno ni las ONGs estaban gastando grandes recursos en solucionar los problemas derivados de la catástrofe natural, “la ayuda era ínfima y las ONGs que seguían allí solo estaban poniendo en marcha proyectos de desarrollo, tratando a Nepal como un país subdesarrollado sin más”.

Sistema sanitario nepalí

A esta situación hay que sumarle las dificultades que tienen muchos ciudadanos para acceder a la sanidad. “El sistema sanitario en Nepal puede ser privado o perteneciente al Gobierno. No llega a ser público (tal y como nosotros lo entendemos) en ningún caso”. Los centros de salud, hospitales y consultorios estatales son más baratos que los privados, pero “tienes que pagar por coger un ticket para acceder a cualquier servicio, además de por todas y cada una de las pruebas que se te hagan, cada medicamento que se te administre, cada gasa e incluso, por cada para de guantes utilizado por el profesional sanitario”.

True Citizens

Este proyecto nació en 2013, impulsado por la gente local y en colaboración con voluntarios de todo el mundo. Está situado en el barrio de Swayambhu, perteneciente a la capital Katmandú. Todos los voluntarios se unieron en “las tareas de limpiar y despertar conciencia sobre la importancia de vivir en un medio ambiente saludable, con una atmósfera limpia y segura”, señala Patricia. Pero, sin duda, el momento de más desarrollo del proyecto fue después del terremoto de abril de 2015. El equipo de True Citizens se volcó en actividades centradas especialmente en los niños y su educación, “se centró en el soporte a las familias más desfavorecidas del barrio, apoyándolas en la escolarización de los niños y niñas, así como colaborando a su desarrollo físico, mental y espiritual”. Además de las diversas actividades que se realizan por y para los más pequeños (refuerzo escolar, excursiones, sesiones de música, arte, etc.), proporcionan servicio gratuito de primeros auxilios, asistencia sanitaria general y cuidados continuados para la comunidad, tanto para los niños del proyecto como para los adolescentes en la calle y las personas sin hogar. Tienen una estrecha relación con un orfanato situado en Pharping, a una hora de Katmandú. Les proveen de comida, ropa, servicio médico, material ocasionalmente necesario “y regalando tiempo a los niños”, es decir, realizando numerosas actividades con ellos.

El pasado año nació dentro de True Citizens el “proyecto sanitario”. El objetivo principal es que los habitantes locales de esta comunidad se lleguen a hacer cargo al 100% de esta iniciativa. “No llevamos a cabo una asistencia paternalista, pues creemos en el verdadero desarrollo y, aunque hoy en día no haya nadie nepalí en el proyecto con la formación y el tiempo necesarios para hacer nuestro trabajo enfermero, vamos poco a poco capacitando a los fundadores y voluntarios de True Citizens en primeros auxilios, asistencia, cuidados básicos, curas básicas, etc.” De esta manera se aseguran de que si en un futuro no están los voluntarios extranjeros, el proyecto pueda ir evolucionando y funcionando con la misma eficacia. Patricia califica de innegables los cambios y el crecimiento del proyecto y subraya que es eso lo que les hace motivarse día tras día para seguir liderando y coordinando True Citizens. “La energía que esta gente y este país nos da, hace que nos involucremos activamente en todas las demás actividades que se realizan dentro del proyecto”.

Tanto Patricia como Paula consideran que Nepal las ha llenado de oportunidades. Han podido ser profesoras, cuidadoras, enfermeras (o auxiliares), madres…Todo lo que ellas han querido ser, lo han podido ser, “todo es positivo cuando hablamos de lo que te aporta ser una verdadera ciudadana “. Realizar voluntariados no tiene por qué tener ningún aspecto negativo siempre y cuando seas consciente de lo que puedes llegar a ver o a encontrarte, de las situaciones a las que te puedes enfrentar. La humildad tendría que definir  la figura del voluntario, puesto que emprender un proyecto social para satisfacer nuestro propio ego se alejaría del verdadero significado de realizar un voluntariado.

¿Cómo te cambia la vida un voluntariado?

Desarrollar un voluntariado puede significar un antes y un después en la vida de una persona. Muchas veces no nos damos cuenta de la situación en la que se encuentran los demás hasta que no la vemos con nuestros ojos y la vivimos en nuestro cuerpo. Por ello, un voluntariado te cambia tanto personal como profesionalmente. Patricia, hablando desde su condición de enfermera, recuerda todo lo aprendido de la profesión en Nepal: trabajar bajo su propio y único criterio, tener recursos limitados y enfrentarse a graves problemas sanitarios. Todo ello le ha fortalecido, no solo como enfermera, sino también como persona. “Todo me ha aportado cosas positivas, incluso las situaciones difíciles y desagradables, ya que son las que más te hacen aprender”. Ahora mismo se considera una persona y una enfermera mucho más fuerte que antes.

Nepal, su cultura y su gente, ha acogido con mucho amor y cariño a todos los voluntarios que trabajan para que el mundo sea un lugar mejor.

Una de las mejoras cosas que se llevan Paula y Patricia de este proyecto, son las experiencias y conocimientos aprendidos ya que “han compartido con nosotras algunos saberes ayurvédicos (la medicina tradicional nepalí), y nos han enseñado a utilizar recursos, materiales, productos, plantas y medicinas locales y hemos podido integrarlas en nuestra forma de curar y cuidar occidental”. Todos los momentos vividos en True Citizens han hecho que Patricia tenga más claro que quiera seguir su sueño de dedicarse íntegramente a la Cooperación Internacional, una tarea para la que se siente útil y preparada.

El terremoto de 2015

Después de dos años aun se observan los estragos del devastador terremoto en el que 8.700 personas perdieron la vida. La recuperación es lenta pero continua. Muchas de las familias que se tuvieron que desplazar y abandonar sus casas, sus barrios y sus ciudades, no se encuentran ya en las calles y descampados donde se fabricaron grandes campamentos, sino que han sido reubicadas. Sin embargo, aunque sean la mayoría, no son todas.

En la actualidad, Nepal se enfrenta a un doble problema. Por un lado, la recuperación total de todas las consecuencias del terremoto de abril de 2015 y, por otro lado, conseguir que las comunidades vivan en un estado en el que puedan encabezar su propio desarrollo y seguir adelante con sus tradiciones y valores. “Desarrollarse sin tener que sucumbir al olvido de su cultura, como nos ha pasado a nosotros, los países de occidente. Desarrollarse libremente de la forma que ellos elijan, a su ritmo, en armonía y paz. En definitiva, que puedan seguir su camino”, señalan Patricia y Paula.

Colaborar con True Citizens

En True Citizens solo se aceptan voluntarios si algún miembro del proyecto recomienda a una persona de confianza, debido a la delicadeza que supone esta iniciativa local, la cual conlleva un trato directo con la gente y la cultura nepalí. Por esto, tanto Patricia como Paula recomiendan que quien realmente esté interesado en colaborar aprenda a amar y respetar, que disfrute conociendo lugares diferentes, “que lo experimente, que lo viva y que se deje llevar por la magia de Nepal, su gente y sus montañas”. En resumen, que aprendan a apreciar todo lo que este país les ofrece y lo que ha hecho que estas dos voluntarias se enamoren de él.

 

 

 

auxiliar de Enfermeria, enfermera, Enfermería solidaria, Nepal

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