Un novedoso abordaje permite extirpar el tiroides sin dejar cicatriz en el cuello

Jueves, 24 de mayo de 2018

La cirugía tiroidea, en general, ofrece muy buenos resultados a los pacientes. Prácticamente la única secuela que se produce es una cicatriz de entre 4 y 6 cm en el cuello, una zona muy visible. Precisamente, para evitar esta complicación, Vithas Internacional ha incluido un novedoso abordaje que permite realizar esta intervención eludiendo la incisión en el cuello.

Como explica el Dr. Enrique Mercader, director de la Unidad de Cirugía Endocrina, Metabólica y Obesidad de Vithas Internacional, “reproducimos la misma técnica que en la cirugía abierta pero empleando materiales y estrategias heredadas de la cirugía endoscópica abdominal”. Realmente se trata de un cambio de abordaje: “el objetivo es colocar las incisiones en sitios que no sean visibles o que estén disimulados, por ello elegimos el pliegue de la axila y la zona de transición de color de la areola de la mama a la piel”.

Esta vía se conoce como abordaje biaxilo-biareolar (BABA, por sus siglas en inglés). El acceso se realiza mediante 4 puntos de abordaje: 2 en las axilas y 2 en las areolas de ambas mamas. “Hacemos una pequeña incisión en cada uno de los puntos: en el borde de la areola de 1 cm y en el pliegue axilarde 0,5 cm. A partir de ello creamos los túneles subcutáneos e introducimos la cámara y el instrumental necesario”, señala el Dr. Mercader, que destaca, además, que toda la disección es subcutánea, de modo que la mama no sufre ningún daño. La cicatriz resultante del proceso es imperceptible.

La tiroidectomía mediante técnica BABA no supone ninguna complicación añadida. “Es una cirugía tan segura como la abierta, de modo que las complicaciones que pueden surgir son las mismas: lesión de los nervios recurrentes y de las glándulas paratiroides, ambas con tasas muy bajas en manos de grupos especializados”, afirma el Dr. Mercader.

“Vithas Internacional es el único centro médico privado de España que ofrece este tipo de abordaje, cuya principal ventaja es la ausencia de cicatriz visible». Además, según apunta el especialista, “los pacientes refieren una muy buena sensación de confort en el postoperatorio inmediato y comienzan con deambulación precoz”.

Una técnica importada de EE. UU.

El Dr. Enrique Mercader y su equipo se han formado en esta técnica en el Hospital Mount Sinaí de Nueva York (Estados Unidos) con el Dr. Shu, especialista en cirugía endocrina de origen coreano formado en Boston y Corea.

Por ahora este tipo de abordaje se emplea en pacientes con patología benigna: bocio multinodular o pacientes con nódulos tiroideos. Sin embargo, como explica el especialista, “la idea es que se amplíe la indicación. Actualmente en Estados Unidos realizan procesos más complejos, como vaciamientos cervicales extensos y cirugía oncológica más extensa”.

En un futuro, además, se plantean incorporar otras técnicas endoscópicas que también evitan la cicatriz cervical, como la vía transoral.

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