Retos de enfermería para el 2030

Sección: Editorial

Autores

María Guadalupe Moreno Monsiváis

Dra. en Filosofía y Maestra en Enfermería con Especialidad en Administración de Servicios de Enfermería. Profesora de Tiempo Completo. Directora de la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de Nuevo León. México.

A lo largo de los años, la enfermería ha afrontado diversos retos y avances en la profesión que la posicionan hoy en día como un eje central al interior de los diferentes sistemas de salud. El aporte de enfermería a la salud de la población es evidente y esto fue visible socialmente ante la pandemia por COVID-19 que afectó a la población mundial. Sin embargo, a partir de la pandemia también fue evidente la necesidad de invertir en los profesionales de la salud y garantizar una fuerza laboral más fuerte y diversificada que esté preparada para enfrentar los desafíos actuales y anticipe los desafíos y las prioridades de salud futuros (1-2).

Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud, Consejo Internacional de Enfermeras, entre otros, plantean algunos retos para la enfermería que demandan un enfoque estratégico a largo plazo, que permita una orientación clara de las acciones seguras y sostenibles requeridas para afrontar los retos no superados, los que plantean los entornos de atención médica actuales y los que se visualizan en un futuro cercano. Para enfrentar los desafíos se demanda un mayor esfuerzo de todos los involucrados, como son el sistema sanitario, el gobierno, los empleadores, las instituciones educativas, las asociaciones y organizaciones internacionales de enfermería y la ciudadanía, entre otros (3).

Los retos de enfermería para el 2030 se visualizan en cuatro áreas específicas como son: la gestión de la práctica, la educación, la investigación y el liderazgo.

En el ámbito de la gestión de la práctica clínica es imprescindible transitar a modelos de gestión efectivos orientados a la planificación de recursos humanos que garanticen una dotación segura y apropiada de personal de enfermería. Es necesario contar con programas de educación permanentes al interior de las instituciones de salud que empoderen la fuerza de trabajo del futuro con competencias clínicas, conocimiento avanzado, habilidades y actitudes necesarias que les permita demostrar pensamiento crítico e innovador en el manejo clínico efectivo de sus pacientes.

El futuro de la prestación de cuidados se basa en los equipos interprofesionales donde se incluyan otras profesiones y no solo el área de la salud, por lo que se demanda crear ambientes de trabajo positivos que propicien el fortalecimiento del trabajo en equipo multi e interprofesional. Necesitamos gestionar estructuras organizacionales y ambientes laborales que faciliten la entrega de un cuidado innovador, la transformación digital en el cuidado, la aplicación de la evidencia científica en la práctica clínica y la investigación clínica en enfermería, todos estos elementos vinculados con un impacto positivo en la calidad y seguridad en la atención.

La gestión de la eficacia profesional de enfermería se traducirá en una contribución suficiente de los profesionales de enfermería en los entornos de prestación de servicios. Y en una práctica clínica fortalecida con modelos de cuidado exitosos basados en autonomía y responsabilidad y un liderazgo clínico que influye y avanza en el cuidado, las políticas y la colaboración en los diferentes niveles de los sistemas de salud (3,4).

En la educación se requiere garantizar que los programas de pregrado estén sustentados en modelos educativos que permitan formar enfermeras con un marco fundamental de excelencia para la práctica profesional. Modelos educativos que aseguren que las enfermeras adquieran las habilidades esenciales para influir en el cuidado. El desarrollo de estas habilidades permitirá que, al insertarse en el mercado laboral, el valor clínico y financiero de las enfermeras para las organizaciones sanitarias sea visible (3).

Se requiere, además, contar con docentes debidamente formados con los mejores métodos y tecnologías pedagógicas y con experiencia clínica demostrada en las áreas temáticas, que fortalezcan el desarrollo de competencias clínicas y competencias transversales en materia práctica colaborativa, cuidados interprofesionales, trabajo en equipo, uso de las tecnologías digitales, realidad virtual y simulación. Estos elementos son fundamentales para que los egresados se desempeñen activamente en nuevos modelos de prestación de servicios y en diferentes entornos con puestos de trabajo acordes a la preparación académica donde puedan aplicar los conocimientos y les permitan mayores oportunidades a posiciones institucionales con extensión del alcance profesional (4,5).

En el ámbito de la investigación, el Instituto Nacional de Investigación en Enfermería (NINR por sus siglas en inglés), a través de su plan estratégico, señala la necesidad de aprovechar las fortalezas de la ciencia de enfermería para impulsar una agenda de investigación ambiciosa que satisfaga las necesidades de atención médica actuales y futuras y anticipe los desafíos en salud. La tendencia es desarrollar investigación orientada a resultados con enfoques personalizados que maximicen la salud y el bienestar de las personas en todas las etapas de la vida y en diversas poblaciones y entornos.

Los temas clave se orientan a la ciencia de síntomas, con promoción de estrategias de salud personalizadas, bienestar centrado en promover la salud y prevenir enfermedades, autogestión para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas; y cuidados paliativos y al final de la vida (ciencia de la compasión) (6). Se recomienda abordar áreas prioritarias para avanzar la investigación en enfermería como síntomas biológicos y ciencia de los síntomas, ciencias de la enfermería bioconductual y ciencias de datos “Big data”, que a través de la recopilación y el análisis de grandes bases de datos tienen el potencial de avanzar en la comprensión de la salud y enfermedad y apoyar la toma de decisiones clínicas orientadas a una medicina de precisión y personalizada (6-7).

La investigación del futuro debe orientarse a abordar los desafíos de la atención médica y constituir las bases científicas para una práctica clínica innovadora que haría avanzar la enfermería y las ciencias de la salud en los próximos años. Este reto demanda invertir en la formación y el desarrollo de enfermeras científicas que aborden los desafíos con un enfoque reflexivo, innovador e interdisciplinario (6).

En cuanto al futuro del liderazgo en enfermería, se demanda que los líderes de la práctica y los de la academia fortalezcan su vinculación y trabajen en conjunto para diseñar, implementar y evaluar nuevos modelos de atención innovadores y que participen activamente en los avances en tecnología para la salud. Así mismo, que lideren nuevas áreas de investigación que puedan impulsar el cambio de políticas que guíe a las enfermeras líderes del cuidado y gerentes de enfermería en la creación de ambientes de práctica óptimos para generar resultados de calidad (4).

Las enfermeras por su experiencia y comprensión de la realidad de la prestación de cuidados deben ocupar un lugar central en la planificación y diseño de los sistemas sanitarios sostenibles, equitativos, basados en la ética y adecuados para el futuro. El contar con enfermeras en puestos de influencia y poder conduce a que los planteamientos estén centrados en la persona y orientados a lograr resultados más positivos para las personas y comunidades.

Los retos para el futuro demandan la necesidad de invertir en la enfermería para empoderarla a todos los niveles, específicamente en los más estratégicos, para garantizar que participen en las tomas de decisiones de alto nivel en salud, en el diseño de las políticas de salud y en el funcionamiento de los sistemas sanitarios garantizando un desempeño óptimo del personal de enfermería para mejorar la satisfacción de las necesidades de la población a la que atiende (2,4).

Invertir en el empoderamiento y consolidación de los profesionales de enfermería, a través de fortalecer su conocimiento y las competencias clínicas, es una inversión no solo al sistema nacional de salud, es una inversión a la salud poblacional y a la economía. El empoderamiento en el conocimiento es un factor de competitividad económica que moviliza e impulsa el desarrollo de la enfermería que se reflejará en una mejora a la calidad y seguridad de la atención al paciente, familia y comunidad y en el impacto social de la enfermería (2).

Promover una reingeniería del sistema de salud que renueve y reinvente la práctica hospitalaria, el primer nivel de atención, y los diferentes escenarios, permitirá contar con un sistema nacional de salud con profesionales de enfermería con una preparación sólida y visión futurista para responder y dar solución individualmente, y en asociación con otras disciplinas, a los problemas de salud de la población. Es el futuro para el que estamos trabajando, es nuestro compromiso y de nadie más. Impulsemos juntos la enfermería del futuro.

Bibliografía

  1. The International Council of Nurses. The global voice of nursing in the year of the nurse and the COVID-19 Pandemic. Ginebra: 2020 Annual Report; 2021.
  2. Consejo Internacional de Enfermeras (CIE). Una voz para liderar. Una visión de futuro para la atención de salud. Ginebra: CIE; 2021. p. 1-59.
  3. Nelson-Brantley HV, Bailey KD, Barcheller J, Bernard N, Caramanica L, Snow F. Grassroots to Global. The Future of Nursing Leadership. JONA. 2019; 49(3):118-20.
  4. National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine. The Future of Nursing 2020-2030: Charting a Path to Achieve Health Equity. Washington DC: The National Academies Press; 2021. Doi: https://doi.org/10.17226/25982
  5. Organización Mundial de la Salud (OMS). Orientaciones estratégicas mundiales sobre enfermería y partería 2021-2025 [Global strategic directions for nursing and midwifery 2021-2025]. Ginebra: OMS; 2021.
  6. Grady PA, Lucio Gough L. Nursing Science: Claiming the future. J Nurs Scholars. 2015; 47(6):512-21.
  7. National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine. Building Data Capacity for Patient-Centered Outcomes Research: Interim Report 3 - A Comprehensive Ecosystem for PCOR. Washington DC: The National Academies Press; 2022. Doi: https://doi.org/10.17226/26396