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JULIO 2013 N° 3 Volumen 3

ENTREVISTA DRA. SILVIA HELENA DE BORTOLI CASSIANI

Sección: Entrevistas

Autores

Edith Rivas Riveros

Resumen

Asesora Regional de Enfermería y Técnicos en Salud de la OPS/OMS en Washington.
Licenciatura en Enfermería y Obstetricia de la EERP-USP (1980).
 Maestría en Escuela de Enfermería de Ribeirao Preto (1987).
Doctorado en Enfermería de la Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo (1994).
Asesora ad-hoc de la Fundación para Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP).
Asesora del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq).
Asesora del organismo Coordenação de aperfeiçoamento de pessoal de nivel superior (CAPES).
Miembro del grupo de trabajo de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA).
Miembro de la Sigma Theta Tau, capítulo Rho Ypsilon.
Miembro de la Red Internacional de Seguridad-OPS
Fundadora y Coordinadora de la Red Brasileña de Enfermería y Seguridad del Paciente (REBRAENSP).
Líder del Grupo de Investigación en Seguridad del Paciente.
Directora de la Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto. Universidad de São Paulo. Brasil. 2010 hasta abril de 2013.
Pregunta. En su calidad de Asesora Regional de Enfermería y Técnicos en Salud, ¿cómo observa el escenario actual para el desarrollo de la enfermería y qué políticas considera como prioritarias?
Respuesta.
Para reflejar el escenario actual voy a citar algunos informes, datos y políticas que considero prioritarias. En la edición de 2012 de Salud en las Américas se presentó el panorama regional y los perfiles de país de la zona estudiada. Algunos datos evidencian que:
  • Para 2020 se espera que en América haya más de 200 millones de ancianos y que más de la mitad de ellos vivirán en América Latina y el Caribe.
  • El 76,4% de las disfunciones son causadas por Enfermedades No Transmisibles (ENT), el 12,5% por enfermedades transmisibles y el 11,1% por causas externas. América Latina tiene una mortalidad más alta por diabetes que cualquier otra región en el mundo. En 2012, el Fórum Global de Enfermeras Jefes de Nivel de Gobierno, declaró colectivamente un compromiso para fortalecer la práctica de enfermería; y en nuestros países para focalizar las ENT, el impacto de los factores de riesgo en los individuos, las familias, las comunidades y las sociedades. Las enfermeras tienen roles múltiples y oportunidades para intervenir en las ENT, incluyendo la contribución a la promoción de la salud, prevención de las enfermedades, investigación, educación de pacientes y familia, y la gerencia de los servicios, entre otros.
  • Existe una relación esencial entre los sistemas y servicios de salud y las instituciones educativas. Quince países de la zona no han conseguido una composición ni una distribución adecuada de sus profesionales en salud. Los datos sobre la situación de salud en las Américas de 2012 manifiesta que hay 43,1 enfermeras por 10.000 habitantes en América; siendo 85,0 en los EEUU, 93 en Canadá, 13,9 en América Latina, 25,4 en México, 19,1 en Costa Rica, 5,1 en El Salvador, 9 en Guatemala, 2 en Honduras y 12,3 en Panamá. En el Caribe latino los datos son: 94,7 en Cuba, 2,9 en República Dominicana, 5,5 en Bolivia, 8,0 en Colombia, 6,5 en Ecuador y 9,5 en Perú. En Brasil hay 7,1, en Chile 15,1, en Paraguay 9 y en Uruguay 8 enfermeras. En los países del Caribe inglés, Jamaica cuenta con 8 enfermeras por cada 10.000 personas, Dominica 51, Trinidad y Tobago 20,4; entre otros. Una de las metas es alcanzar una densidad de 25 profesionales por cada 10.000 habitantes.
  • La migración es un fenómeno actual que se encuentra en un punto álgido, con una migración masiva de enfermeras procedente del Caribe. De esta forma, la migración, el mantenimiento de puestos de trabajo de enfermería, y la contratación de enfermeras y estudiantes de enfermería constituyen temas prioritarios para la enfermería en América.
  • Sobre la educación en enfermería, creo que es preciso que las Instituciones de formación y los Servicios de salud que emplean enfermeras acuerden una planificación conjunta de necesidades y perfiles de las enfermeras del futuro. Como dice la Agenda de Salud para las Américas (2008-2017) “el trabajo coordinado entre la Autoridad Sanitaria Nacional, las entidades formadoras, las entidades prestadoras de servicios y las asociaciones gremiales deben reforzarse con el fin de adecuar los perfiles profesionales de pre y posgrado a las necesidades de los sistemas de salud. Aún es importante la revisión de los currículos de cursos de enfermería hacia la Atención Primaria en salud y hacia las competencias profesionales en muchos países". Además, como coordinadora del Programa Ampliado de Libros de Texto y Materiales de Instrucción (PALTEX) estamos analizando el futuro de los libros de texto y la posibilidad de emplear tecnologías digitales para recursos educativos en Enfermería.
  • Sobre investigación hay mucho trabajo que realizar entre los países. Es necesario discernir las prioridades de investigación en enfermería, cómo promover el aumento de la presencia de los resultados de investigación en Enfermería en los periódicos, como apoyar el trabajo de los editores de periódicos en enfermería, la formación investigadora de las enfermeras, el empleo de la práctica basada en evidencia, etc. Cabe mencionar el trabajo de la Red de la Biblioteca Virtual de Salud (BVS) en enfermería, con varios proyectos muy consolidados para la divulgación de la información científica en nuestra profesión, a nivel internacional.
En mi opinión considero que algunos de los retos fundamentales para la enfermería en América son:
  • El fenómeno migratorio dentro de los países y las regiones.
  • La falta de incentivos de la carrera, imagen profesional de la sociedad no adecuada.
  • Poco acceso de las enfermeras a las tecnologías de la información y de la comunicación.
  • Condiciones de trabajo y ambientes deficientes.
  • Investigación en enfermería centrada en las universidades y poca utilización de los resultados de dichas investigaciones.
  • En algunas regiones hacen falta programas educativos de alta calidad para enfermería.
Los planes nacionales y el trabajo conjunto de OPS, ALADEFE y otras organizaciones de enfermería sobre esas prioridades pueden cambiar las condiciones de los profesionales.

P. Respecto a su cargo como Asesora Regional de Enfermería en OPS, ¿cuáles serán las directrices para la integración, participación y desarrollo de la enfermería en América Latina?
R.
Una de las directrices es el trabajo conjunto con los centros colaboradores de la OMS/OPS para el desarrollo de la enfermería. Hoy día, en América existen bajo mi responsabilidad dieciocho centros colaboradores en enfermería, que son: Universidade de São Paulo, Ribeirão Preto, Escola de Enfermagem - Brasil; Mac Master University, School of Nursing en Canadá; University of Alberta, Faculty of Nursing en Canadá; Universidad de Chile-Escuela de Enfermería; Universidad Católica Pontificia de Chile-Escuela de Enfermería; Asociación Colombiana de Facultades y Escuelas de Enfermería; University of West Indies School of Nursing en Jamaica; Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia-UNAM, México; University of Illinois School of Nursing, University of Pennsylvania, School of Nursing,  University of California, San Francisco School of Nursing, University of Alabama, Birmingham School of Nursing, Case Western University, Francis Bolton School of Nursing, Columbia University School of Nursing, University of Michigan School of Nursing, John Hopkins School of Nursing School, New York University School of Nursing, University of Miami School of Nursing y con la Red Pan American Nursing and Midwifery Collaborating Centers.
 
Los centros colaboran de manera importante con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud en la implementación de su labor y contribuyen en la consecución de los objetivos estratégicos de las organizaciones.
Las redes de enfermería, con auspicio de la OPS, son importantes para la divulgación del conocimiento y la práctica de la enfermería, para intercambiar informaciones y para el encuentro de enfermeras de países y regiones diferentes, pero con un mismo interés. Seguramente cada red está contribuyendo al desarrollo de la enfermería en cada país o región.
 
El trabajo conjunto con cada una de las redes, así como promover el desarrollo de redes en los diferentes países, el trabajo interredes y la continua participación y contribución de las enfermeras en dichas redes son directrices importantes para el trabajo conjunto. Incrementar la participación de enfermeras de Norte América y las del Caribe en esas redes, o en otras que pueden ser creadas, constituye otra importante línea de trabajo.
 
El trabajo con los asesores regionales de las otras regiones de la Organización Mundial de la Salud, con ALADEFE y FEPPEN en la integración de acciones, así como con el Consejo Internacional de Enfermería, que ahora tiene una nueva presidenta de Canadá, pueden integrar nuevas perspectivas para la enfermería en América.
 
Los Coloquios Panamericanos de Investigación en Enfermería, que se llevan a cabo bianualmente desde 1988, constituyen una gran oportunidad para las enfermeras en lo que a divulgar, aprender y apropiarse del conocimiento fruto de las investigaciones científicas. El intercambio y el conocimiento científico producido para las enfermeras y divulgado gracias a dichos Coloquios durante los 25 años de existencia, constituyen un marco para el desarrollo científico de la enfermería como ciencia.

P. Como miembro del panel de Expertos en Enfermería y Seguridad de los Pacientes, ¿cuál es su impresión respecto al nivel de avance en esta materia?, ¿qué áreas identifica como problema y cuáles serían sus estrategias de abordaje?
R.
La seguridad de los pacientes y la calidad de la asistencia en la salud son temas de actualidad. Resultados de investigaciones del Instituto Americano de Medicina informan de que uno de cada diez pacientes hospitalizados sufre daños que se pueden evitar y efectos adversos por los cuidados de salud. Las enfermeras constituyen una fuerza poderosa a la hora de liderar iniciativas de seguridad y se encuentran en la “punta final” del cuidado al paciente y en posición de causar, prevenir o interrumpir errores. La enfermería es esencial para mejorar la seguridad de los pacientes. Los errores poseen diversas causas que resultan complejas, multifactoriales y que pueden ser atribuidos a las personas (la más común), y a los sistemas. Cuando se atribuye el error a la persona (enfermeros, médicos, cirujanos, farmacéuticos u otros) las reacciones muchas veces son acciones disciplinares, sentimientos de culpa, y humillación y dimisión entre otras. Las enfermeras muchas veces son consideradas culpables por errores que deberían ser atribuidos a la situación de los propios sistemas.
 
Durante muchos años participé en la Red Internacional de Enfermería y Seguridad de los Pacientes y en el 2008 creé, en conjunto con otras enfermeras brasileñas, la Red Brasileña de Enfermería y Seguridad de los Pacientes, que hoy integra más de 300 enfermeras, que trabajan por la seguridad de los pacientes y colaboran en los Comités de Seguridad de muchas instituciones brasileñas.
 
Esta materia avanza en muchos países de América, pero todavía queda mucho por hacer. Las enfermeras deben participar conjuntamente con los demás profesionales de los comités de seguridad de pacientes de las instituciones de salud, evaluar juntos los errores, los fallos y decidir los cambios en la institución para la mejora de la seguridad de los pacientes. La solución, muchas veces, es la modificación de actitudes individuales, la educación continuada, la reestructuración del equipo profesional, mejores condiciones de trabajo, de remuneración e informatización del sistema de administración de medicación, por ejemplo.

P. En relación al perfeccionamiento profesional en las enfermeras, ¿cuál es el significado que le atribuye?
R.
Yo vengo de trabajar en una Universidad Pública como docente y gestora. Creo y defiendo que todos los profesionales de salud y las enfermeras, obviamente, necesitan de una educación continuada actualizada. Los cambios en la tecnología y en los materiales médicos, en el cuidado del paciente y en el conocimiento son muy rápidos. No se puede esperar que únicamente con la formación universitaria resulte suficiente para toda la vida. Las instituciones de salud, en conjunto con las universidades, deben ser responsables de la formación continuada de los profesionales de enfermería. A estos profesionales yo les diría que se preocupen por una formación continuada, por la actualización de los conocimientos científicos y técnicos y por la búsqueda de las mejores evidencias científicas en su práctica profesional diaria. La participación de enfermeros en cursos de maestría (másters) o doctorados pueden significar, además de su propio desarrollo personal, un importante aporte para el desarrollo científico de la profesión.

P. De acuerdo a sus antecedentes curriculares, uno de sus intereses ha sido la fundamentación teórica, metodológica y tecnológica en los cuidados de enfermería. A este respecto, ¿nos puede comentar su impresión de futuro, para la enfermería?
R.
Como mencioné en la pregunta anterior, los cambios en los últimos años son intensos y seguramente deben continuar en los próximos. Tenemos que prepararnos para los nuevos tiempos. Los pacientes y familiares estarán más informados, muchos pueden tener acceso a Internet desde sus casas y en los mismos hospitales, y el desarrollo científico y técnico estará a su disposición para ser consultado y divulgado. Las enfermeras deben preocuparse por el acceso a la información más actualizada disponible y con amplias bases científicas. Hace falta incidir en la divulgación de las nuevas tecnologías en los cuidados de enfermería. Tampoco hay suficiente investigación sobre ese tema. La línea de investigación que yo desarrollaba en la Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo tenía como objetivo el desarrollo, la utilización y la evaluación de recursos tecnológicos, procedimientos técnicos, conceptos en los cuidados de enfermería. He publicado investigaciones sobre procedimientos técnicos en la administración de medicamentos y tecnologías virtuales para la enseñanza. En el último estudio sobre este tema, fruto de una disertación de doctorado en que yo fui orientadora, desarrollamos un equipo innovador para la dispensación electrónica de medicamentos para pacientes y, principalmente, para los ancianos que necesitan tomar muchos medicamentos en casa. Estamos en proceso de patentar esa innovación tecnológica.

P. Otra área de sus áreas de estudio ha sido la validación de instrumentos y la seguridad en la administración de medicamentos, ¿podría realizar algún comentario al respecto?
R.
Yo he coordinado investigaciones sobre los errores de medicamentos y evaluación del sistema de medicación en hospitales brasileños. He publicado varios artículos en periódicos de enfermería y de farmacia; y escrito libros y capítulos de libros sobre seguridad de pacientes. También he orientado a estudiantes de másteres y de doctorado sobre ese tema. De los libros, uno de importancia vital para la América Latina es el publicado por la Organización Panamericana de la Salud en conjunto con el PALTEX titulado: “Enfermería y seguridad de los pacientes”, en 2011. Soy una de las editoras, junto con Maria Cristina Cometto, Patricia Fabiana Gomez, Grace Teresinha Marcon Dal Sasso, Rosa Amarílis Zárate Grajales y Carmen Falconí Morales, con el apoyo de Silvina Malvarez y de la Universidad de Santa Catarina en Brasil. Siempre digo que la enfermería es una fuerza poderosa para liderar iniciativas de seguridad de los pacientes y que las enfermeras están en contacto directo con el paciente y en posición de causar, prevenir o interrumpir errores.
 
Con este tema, también participé activamente de la Red Internacional de Enfermería y Seguridad de Pacientes, coordinada por Maria Cristina Cometto y en el 2008 inicié la creación de la Red Brasileña de Enfermería y Seguridad de los Pacientes (REBRAENSP). Hoy en día la red Brasileña tiene más de 300 enfermeras participando activamente, como ya había dicho anteriormente.
 
Sobre la validación de instrumentos, coordiné un estudio interesante con el apoyo del Programa de Seguridad de Pacientes de la Organización Mundial de Salud donde validamos, para el portugués, una escala de actitudes de seguridad de pacientes construida por investigadores de la Universidad de Texas en Houston.

P. Finalmente, como miembro del comité editorial y científico de revistas nacionales e internaciones ISI, Scielo, ¿cuál sería su recomendación, para estimular a las enfermeras a incrementar la lectura y participación en artículos o investigaciones científicas?
R.
Mi recomendación es que es importante desarrollar más canales de comunicación entre profesionales de enfermería, abriendo espacios para la gestión del conocimiento. Estos canales pueden ser virtuales o no. Las revistas de enfermería son uno de esos canales.
 
Las Escuelas y Facultades de Enfermería tienen un papel importante al formar a profesionales de enfermería que busquen la actualización continua de sus conocimientos, que comprendan la importancia del uso de las mejores evidencias científicas en el cuidado de los pacientes. Los profesores de enfermería tienen que preparar y estimular a los estudiantes para que discutan artículos científicos, produzcan investigaciones y busquen en las bases de datos científicas las mejores evidencias para el desarrollo de los casos de estudio y para los planes de cuidado de enfermería en los pacientes. Las Escuelas de Enfermería también constituyen un elemento importante a la hora de proporcionar a los estudiantes espacios y accesos y material electrónico desde donde puedan tener acceso a las bases de datos y a las diversas publicaciones de enfermería. Muchas de las revistas de enfermería o de otras áreas de la salud se encuentran en línea para un acceso universal.
 
La producción de investigaciones en muchos países se encuentra en estrecha conexión con los estudios de posgrado, másteres o doctorado. Hay mucho espacio para el crecimiento de estos cursos en las Escuelas y en las Facultades de Enfermería; así como también para aumentar el número de enfermeras con esos grados en América Latina y el Caribe. De esta forma crecerá, tanto en número como en calidad, la producción de nuevos conocimientos en enfermería.