Situación de las unidades docentes que forman a enfermeras especialistas en pediatría en España Sección: Originales Cómo citar este artículo Aceituno López MA. Situación de las unidades docentes que forman a enfermeras especialistas en pediatría en España. RIdEPE 2025; 1(1):5-13. Autores María Ángeles Aceituno López Especialista en Enfermería Pediátrica. Hospital Universitario Vall d´Hebron. Barcelona (España).Contacto:Email: angeles.aceituno@vallhebron.cat Titulo: Situación de las unidades docentes que forman a enfermeras especialistas en pediatría en España Resumen Introducción: el VIII Encuentro Nacional de Tutores y Residentes en Enfermería Pediátrica, celebrado en noviembre de 2024, abordó la situación actual de las Unidades Docentes (UD) en España. Se comentó la evolución de la formación en enfermería pediátrica, y los desafíos relacionados con el reconocimiento y la implementación de la especialidad.Objetivo: evaluar el desarrollo del programa FSE EIRP desde 2012 e identificar áreas de mejora.Metodología: se diseñó un cuestionario en Google Forms con 18 preguntas semiestructuradas para analizar la situación actual de las UD de enfermería pediátrica en España. Resultados: en 2025, España ofrece 265 plazas EIRP a través de 90 centros acreditados, con 43 UD que responden al cuestionario. Se observa un aumento en plazas acreditadas, pero aún existen desafíos en formación, rotaciones, recursos y reconocimiento de la especialidad. La formación práctica y la integración con MIR son aspectos positivos, aunque se destacan barreras como la falta de recursos económicos, escasez de tutores y la limitada valoración profesional de los especialistas en algunas CC.AA. Pese a esto, el compromiso de las UD y la creciente visibilidad del programa son puntos fuertes.Conclusiones: aunque se observa un incremento en las plazas y unidades docentes acreditadas, no todas las plazas están siendo ofertadas. Es crucial estandarizar el programa formativo, promover la formación continua de los tutores/as y fomentar su implicación. Además, es prioritario garantizar el reconocimiento de la Especialidad de Enfermería Pediátrica y mejorar la visibilidad del programa en los entornos asistenciales. Palabras clave: unidades docentes ; Enfermería pediátrica ; plazas especialista Title: Current situation of the teaching units for training specialist pediatric nurses in Spain Abstract: Introduction: the 8th National Meeting of Pediatric Nursing Tutors and Residents, held in November 2024, addressed the current situation of Teaching Units (TUs) in Spain. The evolution of training in Pediatric Nursing was discussed, as well as the challenges associated with recognition and implementation of the specialty. Objective: to assess the development of the FSE EIRP Program since 2012, and to identify any areas of improvement. Methodology: a questionnaire was designed in Google Forms, with 18 semistructured questions to analyse the current situation of the Pediatric Nursing TUs in Spain. Results: in 2025, Spain offers 265 EIRP jobs through 90 accredited centres, with 43 teaching units (TUs) answering the questionnaire. An increase in accredited jobs is observed, but there are still challenges in training, rotations, resources, and recognition of the specialty. Practical training and integration with MIR are positive aspects; however, some barriers stand out, such as the lack of economic resources and tutors, and the limited professional appraisal of specialists in some Autonomous Communities. Regardless of this, there are strengths such as the commitment by TUs and the increasing visibility of the program.Conclusions: even though an increase in jobs and accredited teaching units is observed, not all jobs are being offered. It is critical to standardize the training program, to promote the continuous training of tutors, and to encourage their involvement. Besides, it is a priority to guarantee the recognition of the Pediatric Nursing specialty and to improve the visibility of the program in healthcare settings. Keywords: teaching units; pediatric nursing; specialist jobs IntroducciónEl pasado 20 de noviembre de 2024, el Día Internacional de la Infancia, se celebró en Alcalá de Henares (Madrid, España) el VIII Encuentro Nacional de Tutores y Residentes en Enfermería Pediátrica organizado por la Asociación Española de Enfermería Pediátrica (AEEP). Tuve la oportunidad de participar en una mesa, como coordinadora de la Unidad Docente (UD) de Enfermería Pediátrica del Hospital Universitario Vall d´Hebron de Barcelona, para hablar del tema “Situación actual de las UD y tutorización de los Enfermeros Internos Residentes de Pediatría (EIRP)”. Para la preparación de esta ponencia tenía que conocer mejor la situación de los diferentes centros acreditados en España y, por este motivo, elaboré y envié un cuestionario a cada una de las UD para conocer su situación, sus necesidades y dificultades. La organización de la Formación Sanitaria Especializada (FSE) en España es una competencia compartida entre la administración central, el Ministerio de Sanidad, el Ministerio de Educación y las administraciones autonómicas, conforme a la Ley 44/2003. Los centros acreditados como UD son los encargados de adaptar, desarrollar y evaluar los programas de formación especializada, asegurando que se cumplan los objetivos de aprendizaje en los futuros especialistas. Estas unidades se definen como el conjunto de recursos personales y materiales pertenecientes a los dispositivos asistenciales, docentes, de investigación o de cualquier otro carácter que, con independencia de su titularidad, se consideren necesarios para impartir formación reglada en las diferentes especialidades de Ciencias de la Salud por el sistema de residencia, de acuerdo con lo establecido en los programas oficiales de las distintas especialidades (RD 183/2008 de 8 de febrero) [1]. Se establece que se formarán en la misma UD las especialidades que, aun requiriendo para su acceso distinta titulación universitaria, incidan en campos asistenciales afines, denominándose, en este caso, Unidades Docentes Multiprofesionales (UDM). El programa de FSE para EIRP se puso en marcha en 2012 (BOE núm. 157, 29 de junio 2010) [2]. La Especialidad de Enfermería Pediátrica tiene por objeto dotar a las enfermeras/os de los conocimientos, técnicas, habilidades y actitudes propios de la correspondiente especialidad, de forma simultánea a la progresiva asunción por el interesado de la responsabilidad inherente al ejercicio autónomo de la misma (Artículo 15. LOPS) [4]. El título de Enfermero Especialista, expedido por el Ministerio de Sanidad, tiene carácter oficial y validez en todo el territorio del Estado y será necesario para utilizar la denominación de especialista, para ejercer la profesión con tal carácter y para ocupar puestos de trabajo con tal denominación en centros y establecimientos públicos y privados (Real Decreto 450/2005, de 22 de abril, sobre especialidades de Enfermería) [3]. Las UD de enfermería pediátrica disponen de un programa de formación que aborda de manera transversal las competencias relacionadas con la comunicación, la gestión de los cuidados y recursos, la docencia, la investigación y de forma específica las competencias de intervención avanzada en los diferentes ámbitos de la práctica pediátrica (Imagen 1). El especialista en enfermería pediátrica es el profesional capacitado para proporcionar los cuidados enfermeros de forma autónoma a niños/as y adolescentes, en todos los niveles de atención pediátrica, que trabaja integrado en un equipo multidisciplinar.El crecimiento sostenido de las plazas ofertadas para la formación de EIRP ha sido significativo en los últimos años, pasando de 112 plazas en 2016 a 265 plazas en 2025. Durante la última década, se ha alcanzado un total acumulado de 1.848 plazas ofertadas en esta especialidad reflejando un interés creciente en la formación y el desarrollo de especialistas en enfermería pediátrica [4]. A pesar de este avance en la formación, el reconocimiento de la categoría profesional de enfermeras especialistas en pediatría presenta importantes desigualdades entre las diferentes comunidades autónomas (CC.AA.). En muchas de ellas, aún no se ha creado formalmente la categoría de especialista en enfermería pediátrica, limitando las oportunidades de desarrollo profesional y la integración plena de esta especialidad en el sistema sanitario. En 2023, solo algunas CC.AA. contaban con la categoría de enfermería pediátrica oficialmente creada: Canarias, Islas Baleares, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Extremadura, Aragón y Cantabria [4]. Este reconocimiento desigual supone un desafío para la consolidación de la especialidad y su adecuada implementación en los servicios sanitarios.En términos de formación, el número de centros acreditados para el programa EIRP también ha mostrado una evolución positiva. En 2025, se contabilizan 90 centros acreditados en todo el territorio nacional, gestionados por un total de 83 UD. Este desarrollo resalta el esfuerzo por garantizar una formación especializada de calidad en enfermería pediátrica, aunque todavía persisten retos relacionados con el reconocimiento y la implementación uniforme de la categoría profesional en todas las regiones del país. Objetivo: conocer la situación actual de las diferentes UD que realizan el programa de FSE EIRP en el Estado español, reflexionar sobre cómo se está desarrollado el programa de FSE EIRP desde su puesta en marcha en 2012 y definir aspectos de mejora.MetodologíaCuestionario “Situación actual de las unidades docentes de enfermería pediátrica en España”Para recoger la información se elabora con la aplicación Google Forms un cuestionario de autocumplimiento que contiene 18 preguntas semiestructuradas (Cuadro 1).ResultadosEn 2025 se ofertan en España un total de 265 plazas EIRP repartidas por las diferentes UD distribuidas por las CC.AA. El cuestionario diseñado se envía a las 83 UD que gestionan los 90 centros hospitalarios acreditados en España para la FSE de enfermería pediátrica. Contestaron al cuestionario un total de 43 UD, un 52% de las UD acreditadas, repartidas por las diferentes CC.AA. (Gráfico 1).Análisis de las unidades docentes y plazas acreditadasEl presente análisis recopila datos relevantes sobre las UD acreditadas y ofertadas para el programa de EIRP, poniendo de manifiesto avances, desafíos y áreas de mejora.Las plazas acreditadas oscilan entre 1 y 17 en las UD encuestadas, mientras que las plazas ofertadas varían entre 1 y 12. Del total de 43 UD encuestadas, 35 ofertan la totalidad de sus plazas acreditadas, mientras que 8 acumulan 31 plazas no ofertadas. Desde su constitución, que varía entre 2012 y 2023, se evidencia un incremento progresivo en el número de UD y plazas acreditadas.Capacidad de atracción y representación en las Comisiones de DocenciaEn términos de atracción de residentes, el 21% de las UD se encuentra en cuartiles bajos, el 57% en cuartiles de atracción media y el 21% en los de máxima atracción, con una clara relación entre las UD mejor valoradas y los hospitales terciarios que ofrecen mayor número de plazas. Además, 41 UD cuentan con representación de enfermería en la Comisión de Docencia (CD) y 39 disponen de Subcomisión de Docencia de Enfermería (SCDE).Análisis de la formación y recursos EIRPLa formación de inmersión y/o acogida es la modalidad más implantada en el programa de EIRP, con 41 UD que afirman tenerla desarrollada. La formación en competencias transversales, como habilidades no técnicas, está disponible en 37 UD, aunque únicamente 31 cuentan con formación específica en investigación. Por otro lado, la formación especializada en enfermería pediátrica se ofrece en 28 UD, mientras que la formación con metodología de simulación clínica, considerada clave en el ámbito pediátrico, es la menos extendida, estando presente en solo 25 UD.Se observa una notable variabilidad en las respuestas obtenidas. Es relevante destacar que 3 UD solo cuentan con formación de acogida y/o inmersión, 12 no disponen de formación en investigación y 15 carecen de formación específica en cuidados pediátricos.En cuanto a las rotaciones obligatorias, un 56% de las UD encuestadas (24 UD) depende de dispositivos externos para garantizarlas, mientras que un 44% (19 UD) no los requiere. Las unidades de cuidados intensivos neonatales y pediátricos son los dispositivos externos más demandados.El programa EIRP incluye, como parte de su formación, el diseño de un estudio de investigación. La mayoría de las UD (39 UD, equivalentes al 91%) afirma facilitar que los residentes lleven a la práctica estos estudios, lo cual representa una tendencia positiva en el ámbito formativo y de la investigación.Otra área clave de formación incluye la asistencia y presentación de trabajos en congresos y jornadas de interés. Sin embargo, las ayudas disponibles para ello son limitadas y variables. Solo el 44% de las UD (19 UD) dispone de algún tipo de apoyo económico para los residentes. En la mayoría de los casos, las ayudas provienen de aportaciones económicas de servicios y/o empresas del ámbito sanitario, mientras que el apoyo directo por parte de las UD es escaso.Generalmente, las ayudas están destinadas a cubrir los costos de inscripción a un congreso por residente y año, con la condición de que el residente presente y defienda un trabajo. Algunas UD facilitan permisos de asistencia, pero menos frecuentemente ofrecen ayudas para alojamiento o viajes. El apoyo por parte de colegios profesionales y otros organismos autonómicos es todavía limitado, según lo expresado por las UD encuestadas.Encuestas de satisfacción de los programas de FSE Las encuestas de satisfacción de residentes son herramientas clave para evaluar los programas de FSE. La mayoría de las UD consideran satisfactorio su análisis y, en algunos casos, lo emplean para diseñar mejoras. Sin embargo, algunas UD perciben una utilidad limitada, lo que dificulta la implementación de acciones concretas. Entre las propuestas derivadas de estas encuestas destacan la necesidad de unificar la formación de las UD, implementar programas más completos que incluyan investigación y simulación clínica, y ampliar ayudas económicas para investigación y asistencia a congresos.La tutorización también requiere optimización, priorizando la formación, el reconocimiento profesional y la asignación de horas específicas para los tutores. Respecto a las sesiones formativas, los residentes sugieren incrementar su número, mejorar contenidos y fomentar actividades conjuntas entre EIR y MIR de pediatría. Preocupan la gestión de guardias, el desconocimiento del rol del EIR en pediatría y la falta de especialistas en las rotaciones. Además, demandan un reconocimiento laboral al finalizar la residencia, incluyendo oportunidades específicas para especialistas en enfermería pediátrica.Rol y reconocimiento del tutor/a en el programa EIRPEl/La tutor/a desempeña un papel fundamental en el desarrollo del programa de EIRP. Según los datos recogidos de las UD consultadas, el número de tutores varía entre uno y nueve por UD. En el 88% de los casos (38 UD), las tutoras son enfermeras especialistas en enfermería pediátrica. Además, un 70% de las UD (30 UD) informa que cada tutor/a se encarga de menos de tres residentes, mientras que el 30% restante (13 UD) supervisa entre tres y cinco residentes.En cuanto al tiempo de dedicación mensual de las tutoras por residente, se evidencia una distribución heterogénea: el 33% (14 UD) dedica menos de tres horas, el 40% (17 UD) entre tres y cuatro horas, el 12% (5 UD) entre cuatro y seis horas y solo el 16% (7 UD) supera las seis horas mensuales.Reconocimiento de la Especialidad de Enfermería PediátricaSolo la mitad de las UD encuestadas informa que, en sus CC.AA. y centros sanitarios, se valora disponer de la Especialidad de Enfermería Pediátrica al momento de la contratación o para ocupar determinados puestos en el ámbito pediátrico. No obstante, se observa una gran variabilidad en la manera en que esta titulación es reconocida.En algunos casos, se implementan estrategias como contratos de fidelización y programas de retención de talento dirigidos a especialistas, así como listas específicas de contratación para ofrecer contratos eventuales. Algunas UD destacan que las plazas de atención pediátrica se priorizan para enfermeras especialistas, e incluso se les adjudican vacantes interinas.Existen CC.AA. que disponen de bolsas de trabajo específicas para especialistas en enfermería pediátrica; sin embargo, algunas de estas no son operativas. Además, otras UD indican que, al finalizar la especialidad, se ofertan vacantes a las residentes especialistas en pediatría, y en ciertos casos ya se ha establecido una categoría profesional específica para esta especialidad.En algunos contextos, la especialidad se valora como un "mejor perfil" profesional, mientras que en otros se han creado plazas específicas por perfil que han sido de nueva creación o reconvertidas para especialistas. También se han reportado convocatorias de plazas donde ser especialista constituye un requisito obligatorio, y en ciertos casos el reconocimiento incluye beneficios económicos, reflejados directamente en la nómina mensual (Imagen 2).Es importante destacar que la mitad de las UD encuestadas señalan que, en sus CC.AA. y centros sanitarios, no se valora disponer de la Especialidad de Enfermería Pediátrica y les preocupa el hecho de que haya especialistas que no están trabajando en ámbito pediátrico.Barreras identificadas en el desarrollo del programa EIRP Las UD han identificado múltiples barreras que dificultan el desarrollo óptimo del programa EIRP. La principal limitación es la falta de formación específica y las dificultades de acceso a cursos, lo que afecta la preparación tanto de los residentes como de los tutores.Asimismo, se señalan la escasez de colaboradores docentes y de enfermeras pediátricas especialistas en las rotaciones, junto con la falta de ayudas económicas para asistencia a congresos y jornadas, restringiendo las oportunidades de desarrollo profesional. También se reportan problemas en la infraestructura de algunas UD para garantizar rotaciones obligatorias y el acceso a rotaciones externas.En el ámbito organizativo destacan la insuficiente representación de enfermería en las Comisiones de Docencia y la ausencia de Subcomisiones de Docencia de Enfermería, así como una orientación de los programas más centrada en la formación MIR que en el EIRP. Además, hospitales generales o pequeños enfrentan dificultades para ofrecer rotaciones completas y oportunidades de aprendizaje en pacientes con alta complejidad.Otro reto crítico es la falta de reconocimiento profesional tras finalizar la residencia, incluyendo la ausencia de bolsas de trabajo específicas, un reconocimiento económico diferenciado y puestos exclusivos para especialistas en enfermería pediátrica.En relación con los tutores, se identifican carencias como falta de tiempo para tutorización, formación específica, motivación y reconocimiento. También preocupa la escasez de tutores con doctorado, fundamentales para el desarrollo académico e investigador del programa.Puntos fuertes que facilitan el desarrollo del programa EIRP Las UD han identificado diversos puntos fuertes que contribuyen al desarrollo del programa de EIRP. Destaca el compromiso de las direcciones y coordinaciones de las UD, reflejado en el aumento progresivo de plazas acreditadas y ofertadas, así como en la creciente visibilidad y valoración del programa dentro del ámbito sanitario y formativo.Un modelo clave es el de las Unidades Docentes Multidisciplinares (UDM), donde los EIR trabajan de forma conjunta con los MIR en equipos interdisciplinares, fomentando un entorno colaborativo y enriquecedor.El programa formativo es considerado uno de los mayores puntos fuertes, con itinerarios individualizados que incluyen competencias específicas en investigación y simulación clínica. La posibilidad de realizar rotaciones externas en unidades de alta complejidad es otro aspecto destacado, ya que permite a los residentes complementar su formación con experiencias especializadas. A su vez, los hospitales de menor tamaño valoran la comunicación fluida y el trato personalizado que ofrecen a los residentes. Algunas UD valoran poder disponer de ayudas para la asistencia de los residentes a congresos.En hospitales que cuentan con pacientes de alta complejidad, las rotaciones obligatorias se cumplen dentro de las propias instalaciones, lo que garantiza una formación integral. Además, la colaboración con universidades refuerza el programa, facilitando la participación de los EIR en actividades académicas e investigadoras. Otro punto fuerte es la integración de los EIR en comisiones y subcomisiones de enfermería, promoviendo su participación en decisiones clínicas y docentes. La disponibilidad de enfermeras especialistas en las unidades de rotación es especialmente valorada, aunque en ausencia de especialistas, las enfermeras con amplia experiencia también representan un recurso formativo significativo.En cuanto a la tutorización, se destaca la accesibilidad y el compromiso de los tutores, así como su implicación activa en la formación de los residentes. La formación específica de los tutores, especialmente si son especialistas en enfermería pediátrica, aporta un valor añadido al programa.Finalmente, la amplia oferta laboral tras finalizar la residencia es un factor motivador clave que refuerza la proyección de la especialidad en el ámbito profesional.ConclusionesEn el contexto actual, se observa que no se están ofertando todas las plazas acreditadas a nivel nacional, lo que plantea la necesidad de analizar las razones que dificultan su ocupación y buscar estrategias que impulsen un crecimiento sostenido en el número de plazas ofertadas. Si bien se ha evidenciado un incremento lento, pero constante, tanto en las plazas como en las UD acreditadas, la mayor capacidad de atracción de residentes se concentra en centros hospitalarios terciarios que cuentan con un mayor número de plazas ofertadas.En cuanto a la formación, resulta clave garantizar y estandarizar un programa formativo específico para el EIRP a nivel nacional. Es imprescindible fomentar la participación activa de los residentes en la investigación, asegurando la implementación de estudios durante el periodo de residencia y proporcionando ayudas para asistir y presentar trabajos en congresos, favoreciendo así su desarrollo profesional y científico.El papel de los tutores/as es fundamental para el éxito del programa EIRP. Es necesario garantizar el tiempo de liberación establecido para sus funciones, contar con tutores/as motivados, comprometidos y con un perfil adecuado, además de ofrecerles una formación específica y continuada. Asimismo, sería valioso promover espacios de encuentro que permitan compartir experiencias y trabajar en acciones de mejora conjuntas.En las Unidades Docentes Multidisciplinares (UDM), es esencial potenciar el trabajo interdisciplinar y fomentar la creación de redes de colaboración entre las distintas UD para compartir experiencias, recursos y buenas prácticas. En este sentido, establecer alianzas con las universidades podría aportar beneficios mutuos, favoreciendo el desarrollo del programa EIRP y de la formación académica.Los centros sanitarios pequeños o generales, que disponen de pocas unidades pediátricas y derivan a sus pacientes más complejos a otros centros, enfrentan dificultades para garantizar las rotaciones obligatorias del programa EIRP. Además, la falta de complejidad en los casos atendidos puede limitar las oportunidades de aprendizaje de los residentes. Es crucial establecer acuerdos de colaboración entre UD que no perjudiquen a ninguna de las partes, teniendo en cuenta que los centros con mayor actividad pediátrica también buscan aumentar su capacidad de plazas ofertadas y acreditadas.Un problema recurrente es el desconocimiento del programa EIRP entre los profesionales asistenciales, lo que puede generar incomprensión e incluso rechazo hacia la figura del residente. Es necesario mejorar la visibilidad del programa en los equipos asistenciales, incrementar la implicación de las enfermeras colaboradoras en las diferentes unidades de rotación y fomentar la motivación de los profesionales. La falta de enfermeras pediátricas especialistas en las rotaciones sigue siendo un desafío importante.El reconocimiento de la especialidad de enfermería pediátrica es un tema prioritario. La falta de una categoría profesional reconocida en todas las comunidades autónomas, sumada a la escasa contratación de especialistas en áreas pediátricas al finalizar la residencia, representa un obstáculo significativo. Es imprescindible trabajar para lograr el reconocimiento de la categoría de enfermera especialista en pediatría en todas las comunidades autónomas, establecer bolsas de trabajo específicas, obtener un reconocimiento económico y garantizar la creación de puestos específicos para especialistas.A pesar de los desafíos identificados, existen grandes oportunidades de mejora en el desarrollo del programa EIRP y en el reconocimiento de la Especialidad de Enfermería Pediátrica. Este reto requiere un esfuerzo colectivo: las UD deben trabajar en red y unirse para alcanzar los objetivos compartidos.Finalmente, es imprescindible adecuar el número de plazas ofertadas a las necesidades reales de la población pediátrica, definiendo cuántos especialistas en enfermería pediátrica requiere el sistema sanitario y asegurando un incremento anual significativo de plazas ofertadas. Este esfuerzo conjunto permitirá consolidar el desarrollo del programa EIRP y mejorar la Especialidad de Enfermería Pediátrica en España.AgradecimientosDeseo expresar mi agradecimiento a mis compañeros Susana Sandín Domènech, Daniel Andrés Escobedo, Roser Lara Fernández y Montserrat Martínez Muñoz, por su invaluable colaboración en la elaboración y difusión del cuestionario, así como por sus valiosos consejos en la redacción de este artículo. Su apoyo, dedicación y orientación fueron fundamentales para el desarrollo de esta investigación. También agradecer a todas las Unidades Docentes de España que tienen implementado el programa de FSE EIRP y que han colaborado haciéndonos llegar sus respuestas.Aprecio enormemente su tiempo y disposición para contribuir con sus conocimientos y sugerencias, lo que enriqueció significativamente este artículo.Conflicto de interesesNinguno.FinanciaciónNinguna. Bibliografía [1] Real Decreto 183/2008, de 8 de febrero, por el que se determinan y clasifican las especialidades en Ciencias de la Salud y se desarrollan determinados aspectos del sistema de formación sanitaria especializada. Boletín Oficial del Estado (BOE) [internet] núm. 45, de 21 de febrero de 2008. [citado 3 mar 2025]. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2008-3176[2 Orden SAS/1730/2010, de 17 de junio, por la que se aprueba y publica el programa formativo de la Especialidad de Enfermería Pediátrica. Boletín Oficial del Estado (BOE) [internet] núm. 157, de 29 de junio de 2010. [citado 3 mar 2025]. Disponible en: https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2010-10365[3] Real Decreto 450/2005, de 22 de abril, sobre especialidades de Enfermería. Boletín Oficial del Estado (BOE) [internet] núm. 108, de 6 de mayo de 2005. [citado 3 mar 2025]. 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