¿Cómo afectan los cambios de estación a tu cerebro?

Martes, 30 de abril de 2019

Es de saber, y seguro que lo has experimentado, que las estaciones del año te influyen a nivel físico y emocional. Seguramente en invierno te notes más apático o en verano, completamente al revés, estas más animado. Pues bien, según un nuevo estudio se ha evidenciado que el cambio de estación no solo te afecta a nivel emocional, sino también a nivel cognitivo. 

El estudio, publicado en la revista Proceedings of The National Academy of Sciences (PAS), evidencia que las funciones cognitivas son estacionales. Es decir, según la estación del año nuestro cerebro utiliza unos recursos u otros y, por lo tanto, este está programado para responder a la estacionalidad, aunque le engañemos. Este dato es muy curioso, porque nos puede ayudar a conocer nuestro cerebro y, así, optimizar nuestros recursos. Pero ¿qué herramientas activa nuestro cerebro en cada una de las estaciones del año?

  • Invierno. En esta época del año nuestra atención se ve disminuida. Según los científicos esto se podría relacionar a una mera cuestión evolutiva. Ante el hecho de que en invierno habría menos recursos alimenticios, el cerebro realizaría una optimización de la energía para guardarla y utilizarla en verano donde estaría más alerta para la búsqueda de alimentos.
  • Primavera. Según el estudio esta no sería la mejor época para nuestra memoria de trabajo. Aun así, gracias a la plasticidad de nuestro cerebro, utilizamos otros recursos para solventar el déficit de esta memoria. Por lo visto el dicho que tanto nos han repetido sobre la primavera quizá no iría tan desencaminado, y no solo nos afectaría a las hormonas.
  • Verano. Esta sería la mejor época para lograr los objetivos que nos propusiéramos, porque en este momento nuestra atención se vería al alza.
  • Otoño. Al revés que la primavera, nuestra memoria de trabajo estaría en el punto más álgido, por tanto es el mejor momento para prepáranos exámenes o actividades que requieran más de esta función cognitiva. Podremos incorporar de manera más rápida nuevos conocimientos y retenerlos con mucha más facilidad.

El hecho de conocer mejor cómo los cambios ambientales y climatológicas afectan a nuestro cerebro y sus funciones cognitivas hace que podamos optimizar mucho mejor nuestros recursos y que a la vez apliquemos herramientas que nos ayuden a paliar el déficit de cada momento.

Irene y Ariadna –  Walnut

Para consultar la publicación original, puede acceder al siguiente enlace.

Cambios de estación, cerebro, Estacionalidad

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