Enfermería basada en evidencia y práctica avanzada, claves ante la presión sanitaria

Martes, 22 de septiembre de 2026

por diariodicen.es

La falta de profesionales, el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas están obligando a los sistemas de salud a buscar nuevas fórmulas para responder a una demanda asistencial cada vez mayor. Y es aquí donde la enfermería basada en la evidencia y la enfermería de práctica avanzada están adquiriendo un protagonismo creciente como parte de la respuesta.

La necesidad ya no pasa únicamente por incorporar más profesionales, sino también por aprovechar mejor sus competencias y respaldar la toma de decisiones clínicas con conocimiento científico. La práctica avanzada plantea nuevos modelos de atención, mientras que la evidencia científica aporta herramientas para determinar qué intervenciones ofrecen mejores resultados para los pacientes.

Práctica avanzada y evidencia científica ganan peso en Enfermería

El CIE aboga por el fortalecimiento de la práctica avanzada en enfermería

Ese fue uno de los principales mensajes trasladados durante la 14ª Conferencia de la Red de Enfermeras Practicantes y de Práctica Avanzada del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE).

La conferencia aborda una realidad que afecta a numerosos países: los modelos tradicionales de atención afrontan dificultades para absorber el incremento de las necesidades de salud. La cronicidad, la mayor esperanza de vida y la complejidad de algunos procesos asistenciales requieren profesionales con una preparación específica y capacidad para asumir nuevas responsabilidades.

El encuentro reunió a profesionales y responsables de distintos países para analizar cómo avanzar en áreas como la atención clínica, la formación, la regulación profesional, la investigación y el liderazgo. También se aborda el impacto que pueden tener las nuevas tecnologías en la práctica enfermera y en la atención a los pacientes.

Para el CIE, el desarrollo de estos perfiles puede contribuir a aliviar parte de la presión que soportan actualmente los sistemas sanitarios. Las enfermeras de práctica avanzada cuentan con una preparación específica que les permite asumir mayores responsabilidades clínicas y participar en ámbitos como la prevención, el diagnóstico, el seguimiento de pacientes y la gestión de enfermedades crónicas, dentro de las competencias establecidas en cada país.

De la enfermería basada en evidencia a la práctica clínica

La enfermería basada en la evidencia se sitúa en este contexto como una herramienta para trasladar los resultados de la investigación a la atención de los pacientes. Su aplicación permite integrar la mejor evidencia científica disponible con la experiencia profesional y las características y preferencias de cada paciente.

No se trata, por tanto, de separar investigación y asistencia, sino de conectarlas. La generación de conocimiento tiene sentido cuando puede contribuir a mejorar las decisiones clínicas, la seguridad del paciente y los resultados en salud.

Por su parte, la enfermería de práctica avanzada amplía el campo de actuación de los profesionales que cuentan con una formación específica para asumir funciones clínicas de mayor complejidad. Dependiendo de la regulación de cada país, estos profesionales pueden intervenir en la valoración y seguimiento de pacientes, el manejo de determinadas patologías, la prevención, la educación sanitaria y la coordinación de cuidados.

El debate va más allá de la creación de nuevas categorías profesionales. El desarrollo de la práctica avanzada implica también revisar cómo se distribuyen las responsabilidades dentro de los equipos sanitarios y cómo se organiza la atención.

En sistemas sometidos a una presión creciente, disponer de profesionales con competencias avanzadas puede facilitar el acceso a determinados servicios y reforzar especialmente ámbitos como la Atención Primaria y el seguimiento de personas con enfermedades crónicas.

Formación y evidencia, dos pilares del cambio

El desarrollo de estos modelos profesionales plantea también un reto formativo. Incorporar la evidencia científica a la práctica no debería quedar reservado a quienes desarrollan su actividad en el ámbito de la investigación, sino formar parte de las competencias que acompañan al profesional sanitario desde su etapa universitaria y a lo largo de toda su trayectoria.

En esta línea está el libro Práctica basada en Evidencia: un enfoque integral para la toma de decisiones clínicas responsables (Editorial DAE), creado con un marcado carácter práctico y docente. La obra aborda la aplicación de la evidencia desde una perspectiva transversal y está dirigida no solo a profesionales de Enfermería, sino también a estudiantes, clínicos, gestores y otros perfiles sanitarios, entre ellos médicos, farmacéuticos y psicólogos.

La propuesta parte de una idea cada vez más relevante en la asistencia sanitaria: tomar decisiones clínicas fundamentadas en conocimiento científico es una responsabilidad compartida. La práctica basada en la evidencia no constituye, por tanto, una herramienta exclusiva de una disciplina, sino un compromiso que debería incorporarse desde el inicio de la formación académica y mantenerse durante el ejercicio profesional.

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