“Una enfermera con perfil investigador no solo cuida, sino que transforma la forma en que se cuida”

Miércoles, 6 de mayo de 2026

por Silvia López Criado

Ester Risco Vilarasau, referente en investigación e innovación en cuidados y atención domiciliaria, ha dedicado su trayectoria a impulsar el conocimiento enfermero como motor de transformación del sistema sanitario. Desde la coordinación del Grupo de investigación en cuidados (RIT-CAT), su trabajo se centra en generar evidencia que mejore la calidad de vida de las personas.

En esta entrevista, abordamos los retos actuales de la investigación en enfermería, el papel clave de la innovación en la práctica asistencial y la necesidad de fortalecer estructuras que permitan transferir el conocimiento a la realidad clínica. Risco Vilarasau comparte su visión sobre cómo la investigación en cuidados puede contribuir a un modelo sanitario más eficiente, sostenible y centrado en las personas.

Ester Risco Vilarasau

El perfil investigador en la práctica basada en la evidencia

Pregunta.- ¿Cómo definiría la práctica basada en la evidencia en el día a día asistencial y por qué es tan importante en el contexto sanitario actual?

Respuesta.- La práctica basada en la evidencia en el día a día asistencial consiste en integrar de forma sistemática cuatro elementos: la mejor evidencia científica disponible, la experiencia clínica del profesional, las preferencias y valores de la persona atendida, y el uso responsable de los recursos disponibles en un marco de sostenibilidad.

No se trata solo de conocer la evidencia, sino de saber aplicarla en contextos reales, adaptándola a cada situación clínica y organizativa.

En el contexto sanitario actual, este aspecto adquiere una relevancia creciente por múltiples motivos. En primer lugar, la atención a la salud se desarrolla en escenarios de elevada complejidad, entendida no únicamente desde la perspectiva clínica, sino también desde la interacción de factores sociales, funcionales y contextuales. La situación de salud de las personas no puede abordarse de manera fragmentada, ya que los determinantes sociales y sanitarios se encuentran profundamente interrelacionados y condicionan tanto las necesidades como las respuestas asistenciales. Esta realidad exige una toma de decisiones clínicas y de cuidados más rigurosa, reflexiva y sustentada en el mejor conocimiento científico disponible para que los cuidados aporten valor a las personas.

En este sentido, garantizar la calidad y la seguridad de los cuidados representa un gran reto en un entorno que sufre limitaciones estructurales y organizativas. La escasez de profesionales, la sobrecarga asistencial y la elevada rotación en los equipos inciden directamente en la continuidad y la coherencia de la atención, dificultando la consolidación de prácticas homogéneas y de calidad. Por este motivo, la incorporación de prácticas basadas en la evidencia se configura como un elemento clave para reducir la variabilidad clínica y reforzar la seguridad en la prestación de cuidados.

Por otro lado, el volumen creciente de información disponible al alcance de todos, no siempre respaldada por evidencia científica sólida, constituye un reto adicional. La accesibilidad de estos contenidos puede influir en la toma de decisiones y generar incertidumbre o expectativas no ajustadas a la realidad. Por ello, resulta fundamental promover una práctica fundamentada en la evidencia que permita discriminar la información de calidad, orientar adecuadamente la toma de decisiones y contribuir a la provisión de cuidados seguros, eficaces y de alto valor.

P.- Desde su experiencia, ¿qué diferencia aporta una enfermera con perfil investigador en el sistema sanitario?

R.- Una enfermera con perfil investigador aporta una mirada crítica, reflexiva y sistemática sobre la práctica asistencial, orientada a la mejora continua de los cuidados. A diferencia de otros perfiles, no solo aplica la evidencia disponible, sino que también identifica áreas de mejora, formula preguntas clínicas relevantes y contribuye a generar conocimiento directamente vinculado a la realidad del cuidado.

Además, desempeña un papel clave como puente entre la investigación y la práctica clínica, facilitando la incorporación de intervenciones basadas en la evidencia en el día a día de los equipos. En este sentido, su perfil resulta especialmente valioso para dar respuesta a los desafíos previamente mencionados, aportando herramientas que permiten orientar la toma de decisiones de forma más fundamentada y coherente. Esto tiene un impacto directo en la calidad y seguridad de los cuidados, pero también en la eficiencia del sistema, ya que ayuda a reducir la variabilidad clínica y a evitar prácticas de bajo valor.

En definitiva, una enfermera con perfil investigador no solo cuida, sino que transforma la forma en que se cuida.

Líneas de investigación prioritarias

P.- Como coordinadora del grupo RIT-CAT, ¿qué líneas de investigación considera prioritarias actualmente?

R.- Como coordinadora del grupo de investigación e innovación RIT-CAT, considero que las líneas de investigación prioritarias deben estar claramente alineadas con los retos actuales del sistema sanitario y orientadas a generar un impacto real en los cuidados tal y como se recoge en el Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería (MECE).

En primer lugar, destacaría la atención a la cronicidad y a las situaciones de mayor complejidad, especialmente en el ámbito domiciliario. En este contexto, resulta fundamental avanzar en el desarrollo de modelos de cuidados integrados, proactivos y centrados en la persona, que contemplen tanto las necesidades clínicas como sociales.

En segundo lugar, la innovación en cuidados constituye una línea estratégica clave. Esto incluye tanto el diseño de nuevas intervenciones organizativas como la incorporación de tecnologías que favorezcan la continuidad asistencial, el autocuidado y el seguimiento de las personas atendidas.

En tercer lugar, es imprescindible impulsar la investigación en resultados en salud sensibles a los cuidados enfermeros, con el objetivo de medir y visibilizar el impacto real de la práctica enfermera en la salud de la población.

Por último, resulta prioritario avanzar en la investigación orientada a la mejora de la gestión asistencial, con el fin de promover entornos de práctica seguros, eficientes y sostenibles. Esto implica analizar modelos organizativos, cargas de trabajo y condiciones laborales que influyen directamente en la calidad de los cuidados y en los resultados en salud.

P.- ¿Qué obstáculos siguen dificultando la implementación de la evidencia en cuidados?

R.- A pesar de los avances en práctica basada en la evidencia, su implementación en el ámbito de los cuidados continúa enfrentando diversas dificultades. Estas no responden a una única causa, sino a la interacción de factores organizativos, profesionales y culturales que condicionan la práctica asistencial.

Por un lado, el propio contexto asistencial supone una barrera importante. La presión asistencial, la falta de tiempo y la ausencia de estructuras de apoyo dificultan la incorporación sistemática de la evidencia en el día a día.

A ello se suman aspectos relacionados con los profesionales, como la variabilidad en la formación en práctica basada en la evidencia o las dificultades para interpretar y trasladar los resultados de la investigación a contextos reales, a menudo complejos y cambiantes.

Además, el componente cultural tiene un peso relevante. La implementación de la evidencia implica, en muchos casos, modificar prácticas consolidadas, lo que requiere no solo conocimiento, sino también liderazgo, apoyo institucional y entornos que favorezcan el cambio.

Por otro lado, persiste una cierta distancia entre la generación de conocimiento y su aplicabilidad práctica, ya que no toda la evidencia se desarrolla teniendo en cuenta las condiciones reales de los entornos clínicos.

En este sentido, el principal desafío actual no radica tanto en generar más evidencia, sino en desarrollar e impulsar estrategias de implementación efectivas, adaptadas a los contextos asistenciales y orientadas a facilitar su integración en la práctica diaria. Esta parte clave también queda ampliamente recogida en el libro.

Cambios organizativos

P.- ¿Qué cambios organizativos serían necesarios para avanzar?

R.- Para que la práctica basada en la evidencia avance realmente, no basta con la motivación individual de los profesionales; es necesario que las organizaciones la incorporen como parte de su funcionamiento habitual. Es decir, que deje de depender de iniciativas puntuales y pase a formar parte de la estructura del sistema.

En este sentido, disponer de apoyos concretos marca la diferencia. Contar con referentes clínicos o equipos que acompañen a los profesionales facilita mucho la incorporación de la evidencia en el día a día. De hecho, en algunos centros estas figuras ya existen y han demostrado ser útiles.

Otro aspecto importante es integrar la evidencia dentro de los propios procesos asistenciales. No se trata solo de conocerla, sino de contar con mecanismos que permitan revisarla, adaptarla y aplicarla de forma continua, favoreciendo así una mejora real y sostenida de la práctica.

Por último, el liderazgo enfermero y la capacidad de visibilizar los resultados que se obtienen son clave para impulsar y mantener estos cambios. Las enfermeras gestoras y líderes desempeñan un papel clave en este proceso, actuando como motor y facilitadoras del cambio dentro de las organizaciones. Su función va más allá de impulsar iniciativas puntuales, ya que orientan la práctica hacia modelos más coherentes, fundamentados y alineados con la mejor evidencia disponible. Desde su posición, conectan los objetivos organizativos con la práctica asistencial, asegurando que los cambios se traduzcan en mejoras reales y no queden en propuestas teóricas.

Al mismo tiempo, acompañan a los equipos en este proceso, facilitando la comprensión y aplicación de la evidencia en contextos concretos, apoyando a los profesionales en la interpretación del conocimiento, su adaptación a la realidad asistencial y la gestión de las resistencias que pueden surgir.

La investigación como motivación personal

P.- Recientemente ha participado en el libro Práctica Basada en la Evidencia: un enfoque integral para la toma de decisiones clínicas responsables. ¿Qué nos vamos a encontrar en él?

R.- En el libro, el lector se va a encontrar con un recorrido completo sobre lo que implica trabajar con evidencia en la práctica asistencial. No se queda solo en explicar el concepto, sino que intenta acompañar al profesional en todo el proceso.

Al inicio se plantean las bases, qué entendemos por práctica basada en la evidencia y por qué es importante en la atención sanitaria. A partir de ahí, se introduce la investigación en salud como herramienta para generar conocimiento, presentando de forma clara cómo surgen las preguntas clínicas y cómo se desarrollan los estudios que luego utilizamos para orientar la práctica.

También se pone mucho énfasis en algo que a veces cuesta: cuestionar lo que hacemos. No dar por hecho que una práctica es válida solo porque siempre se ha hecho así, sino aprender a hacerse preguntas, buscar información y contrastarla. En este sentido, el libro ayuda a entender dónde buscar evidencia y, sobre todo, cómo leerla con sentido crítico, valorando si realmente es útil para nuestro contexto.

Otro punto importante es que no se queda en la teoría. Se aborda el paso a la práctica, que es donde muchas veces aparecen las dificultades. Se habla de implementación, de cómo adaptar la evidencia a entornos reales y de la importancia de trabajar en equipo. También se introduce la necesidad de evaluar si los cambios que hacemos realmente tienen impacto en los cuidados.

Para cerrar, el libro reflexiona sobre el impacto de trabajar con evidencia, no solo en términos clínicos, sino también en la calidad de la atención, la seguridad de los pacientes y la sostenibilidad del sistema. En conjunto, es un libro bastante útil para entender el proceso completo y llevarlo a la práctica de forma más realista.

P.- Para finalizar, ¿qué le sigue motivando en tu trayectoria profesional?

R.- Aunque pueda sonar repetido, e incluso algo utópico, lo que me sigue motivando es la posibilidad de transformar el sistema sanitario y, sobre todo, la manera en que cuidamos a las personas. Es una idea que puede parecer ambiciosa, pero que en la práctica se construye a partir de cambios pequeños, concretos y sostenidos en el tiempo.

Me interesa especialmente ese punto en el que el conocimiento deja de ser algo teórico y pasa a tener un impacto real en la práctica. Trabajar en la conexión entre la investigación y el día a día asistencial es lo que más sentido le da a lo que hago, porque es ahí donde realmente se generan mejoras. Ver cómo una forma diferente de hacer, basada en evidencia, puede mejorar la calidad de los cuidados, aumentar la seguridad o incluso cambiar la experiencia de las personas atendidas es algo muy motivador.

También me mueve mucho el trabajo con los equipos. Acompañar a profesionales en estos procesos, compartir reflexiones, cuestionar la práctica y construir nuevas formas de trabajar de manera conjunta. Ver cómo poco a poco se incorporan cambios, cómo se gana confianza en el uso de la evidencia y cómo eso repercute en la práctica diaria es algo que tiene mucho valor.

Al final, lo que me motiva es que el conocimiento sea útil, que no se quede en artículos o en formación, sino que realmente sirva para mejorar cómo cuidamos. Poder contribuir, aunque sea de forma progresiva, a una práctica más reflexiva, más coherente y más centrada en las personas es lo que da sentido a mi trayectoria profesional.

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One Reply to ““Una enfermera con perfil investigador no solo cuida, sino que transforma la forma en que se cuida””

  1. Interesante

    “Por último, resulta prioritario avanzar en la investigación orientada a la mejora de la gestión asistencial, con el fin de promover entornos de práctica seguros, eficientes y sostenibles. Esto implica analizar modelos organizativos, cargas de trabajo y condiciones laborales que influyen directamente en la calidad de los cuidados y en los resultados en salud.”

    Este tema me llama mucho la atención y quisiera saber si se imparten cursos o especialización ya que en Costa Rica no se dan.

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