Enfermería y las redes sociales

Jueves, 3 de enero de 2019

Hace algo más de una semana, tuve la suerte de poder impartir una clase a los alumnos de 4º de grado de Enfermería en la Facultad de Ciencias de la Salud de Almería, el título de la presentación era “Difusión del conocimiento enfermero a través de las redes sociales”.

Como ya ocurrió el pasado mes de julio, cuando me invitaron a participar en las V Jornadas Internacionales para Graduados, solo puedo dar las gracias  al Departamento de Enfermería de la Universidad de Almería, y muy especialmente a Pablo Román por volver a contar conmigo, en esta ocasión, para tratar un tema tan interesante como este.

Mi parte era un complemento a la clase que impartió Pablo sobre evidencia científica en enfermería y la elaboración del trabajo de fin de grado. Sinceramente, daba gusto escucharlo explicar el tema con tanta facilidad, un tema que para muchos (como para mí) resulta algo complejo y abstracto. Su idea para mi intervención era hacer ver a los alumnos que nuestro trabajo va mucho más allá de cuidar en centros de Atención Primaria u hospitales, y que las redes sociales eran una herramienta que muchos profesionales ya estábamos utilizando para compartir nuestra labor y hacer una enfermería visible.

Ya sabéis lo mucho que me gusta la docencia, y siempre agradezco poder aportar mi granito de arena, siempre que pueda, en la formación de los alumnos y trabajadores, así que cuando se me propuso participar no pude rechazar la oferta.

¿Enfermería y redes sociales?

Comencé la clase con esta cuestión, interesándome por si, como ya pregunté en mi perfil de Instagram, los alumnos utilizaban las redes solo por el “postureo” o, por el contrario, buscaban respuesta a cuestiones que le surgían durante sus estudio.

Aunque hay muchas personas que critican el postureo en redes, algo que respeto, yo, por otro lado, creo que es una realidad a la que debemos saber adaptarnos y con la que tenemos que convivir para poder llegar a difundir nuestro conocimiento; por supuesto, con una serie de líneas rojas que preserve y no perjudique a nuestra profesión.

Y es que a casi todo el mundo le gusta ver y compartir cosas positivas, llegando a veces a maquillar o manipular un poco la realidad para que se vea más bonita. Pero hay que tener en cuenta que buscamos emociones y que queremos sentirnos bien. Para mí, uno de los ganchos que tienen algunos perfiles con muchísimos seguidores es que reflejan que es una persona real la que transmite su forma de ver las cosas, de entender la profesión; y esa es la forma en la que yo intento compartir en mis redes sociales.

A la gente le gusta ver personas normales como ellas hacer cosas y sentir que ellas también podrían realizarlas.

¿Quién no tiene hoy en día alguna red social?

Siempre hay alguna excepción, pero el que no tiene Facebook tiene Instagram, Twitter o WhatsApp o, como yo, todas a la vez y alguna que otra más.

Me gusta recordar que la esencia de nuestra profesión es “cuidar a las personas, y hoy, estas están en las redes sociales, por lo que tenemos que estar en redes sociales”.

Una campaña contra cualquier enfermedad de transmisión sexual dirigida a centros de salud puede que no llegue a la población a la que realmente va, o debería ir, orientada; los que acuden a centros y hospitales suelen hacerlo cuando ya tienen un problema de salud, por lo que si se invirtiera en campañas de prevención para redes sociales el impacto sería mucho mayor, ya que en ellas encontramos a los jóvenes que pueden estar desarrollando malos hábitos.

¿Qué nos permiten las redes?

Creo que, sin duda, las redes sociales son una herramienta con un potencial impresionante para contar y difundir lo que hacemos, nos ayudan a aprender de otros y a conocer lo que hacen muchos profesionales en otros servicios. Nos conectan con personas de cualquier lugar del mundo.

Publicar experiencias vividas, dar visibilidad a situaciones reales, siempre preservando la intimidad de nuestros pacientes, hace que sea más fácil aprender y entender lo que hacemos. Cada vez son más los perfiles de sanitarios que se animan a crear cuentas en las que comparten conocimientos, cuidando de que esos contenidos sean de calidad.

Traté algunos temas más durante la jornada, pero como conclusión podría decir que aunque sea una opción más, tenemos que entender las redes sociales como otro campo profesional en el que podemos desarrollar nuestros cuidados: esa es la idea que quería transmitir.

Por último, quiero darle las gracias a la clase, que me hizo emocionarme y sentir esa fuerza y energía que tienen, en la que están el futuro de nuestra profesión, la más bonita del mundo.

Gracias, ojalá pueda volver a la Facultad de Ciencias de la Salud de Almería.

Juan Carlos Miranda – Enfermero de Urgencias

Para consultar la publicación original, puede acceder al siguiente enlace.

enfermería, redes sociales

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