Enfermeros por el mundo: Irlanda

Viernes, 16 de marzo de 2018

Raquel Alcón, enfermera española a la que, según sus palabras, la precariedad del empleo en su tierra obligó a emigrar, es ahora profesional en un hospital público de Limerick, en Irlanda. Nos explica las diferencias que observa entre los dos países en su labor diaria y en los procedimientos enfermeros, y destaca lo bien valorados que están los enfermeros españoles en la isla, que cuenta con una gran demanda de estos profesionales.

«Los enfermeros irlandeses nos ven como buenos profesionales técnicamente, y con mucha humanidad en el trato»

Pregunta. ¿Por qué tomaste la decisión de emigrar?

Respuesta. Decidí emigrar debido a la precaria situación a la hora de encontrar trabajo en España. La verdad es que siempre había querido ir a Irlanda, un país bonito en el que nunca había estado, donde poder mejorar mi inglés (idioma que me encantaba) y coger experiencia tanto profesional como personal. Esta es la razón por la que elegí como destino Irlanda, y fue cuando contacté con Jobs Agency FM (Enfermeras FM en aquel momento).

P. Según tu experiencia, ¿cuáles son los aspectos positivos de ejercer tu profesión en el extranjero? ¿Y los negativos?

R. El principal aspecto positivo de trabajar en Irlanda es que necesitan enfermeras, por lo que si tienes un buen nivel de inglés es sencillo acceder y trabajar en el sistema público. Además, los sueldos son bastante buenos, así como las condiciones y las vacaciones. La gente es encantadora, al menos aquí en Limerick, donde yo resido.

Otro punto muy positivo es que tienen gran respeto por las enfermeras españolas y nos tienen muy bien valoradas, nos hemos ganado una buena reputación al estar bien formadas tanto en la práctica como en la teoría. Tenemos más funciones prácticas que ellos: ya sea el poner la medicación intravenosa, coger una vía, sacar sangre o sondar a un paciente (para lo cual nosotros ya hemos cogido experiencia en las prácticas). Somos muy ambiciosos y eso les gusta. No son personas rencorosas y si eres buena en tu profesión y sientes pasión por ella te promocionan tanto en el hospital como para hacer cursos o másters, o especializarte, si así lo deseas. Hablando de la pasión, este es uno de sus requisitos que te piden para trabajar, cosa que considero muy importante. Sin embargo, en España parece ser que no lo es, se basan en exámenes para contratarte, compitiendo casi en exclusiva en el ámbito intelectual, y un enfermero no lo aprende todo en los libros, otra de las razones por la que me siento muy cómoda trabajando en este país.

No obstante, y como la mayoría de las cosas, también tiene sus puntos negativos. Al no tener el profesional enfermero tantas técnicas propias, y ser el médico el pilar fundamental, están algo atrasados en ese aspecto y debemos hacer muchos cursos. Existen pocas auxiliares y las enfermeras llevamos a cabo muchas funciones de auxiliar, creo que es fundamental que tengan más. La relación es de dos enfermeras por auxiliar, opuesto a España. Los turnos son duros, normalmente de doce horas. Hay gente que lo encuentra útil y puede tener más días libres (como mi caso), pero muchas veces si te tocan seguidos acabas agotada.

P. ¿Qué diferencias hay en el trabajo diario de una enfermera entre España e Irlanda?

R. Básicamente es el mismo, exceptuando que aquí se colabora más con la auxiliar, ya que hay pocas. Despertamos a los pacientes, damos la medicación, pasamos consulta con el médico, colaboramos en las pruebas diagnósticas y hacemos las técnicas propias de la profesión y planta donde trabajes. Debes firmar la medicación intravenosa y la insulina con otra enfermera, para no cometer fallos, cosa que en España no se hace.

También, al menos en mi hospital, la medicación está toda recogida en un carro, que vas preparando tú misma, con los botes de pastillas que hay en el armario de tu planta (eso lo repone la farmacéutica). Se guarda el bote de pastillas por lo que es preciso aprendértelos, en España los profesionales de Farmacia suben la medicación diaria de los pacientes, evitando el factor error. He de decir que encontré gran diferencia en que todo se escribe a mano: las consultas diarias del médico, fisioterapeuta, nutricionista, etc. Por ejemplo, las notas diarias de Enfermería, el papeleo es algo distinto al tener que hacerlo a mano, pero en términos generales es como en España. Son pequeños detalles, pero no hay grandes diferencias en la profesión.

P. ¿Qué pasos hay que dar para conseguir ejercer la profesión enfermera en el país?

R. Para ser enfermero en Irlanda lo primero que se ha de hacer es registrarte, conseguir tu PIN number o número de colegiada. Puedes hacerlo desde España, y en mi caso lo hice con ayuda de mi agencia Jobs Agency FM (sin la cual aún seguiría en España, sinceramente, esperando papeles o intentando descifrar cómo rellenar adecuadamente los formularios). Su web es www.jobsagencyfm.com. Suele tardar entre tres y seis meses.

Lo siguiente que debes hacer es una entrevista con un hospital, para lo cual necesitas un buen nivel de inglés. En Inglaterra bastaba en su momento con un B1 pero aquí no es suficiente. A pesar de que no te piden diploma o titulación alguna en el idioma (certificados de Cambridge, por ejemplo) al hacerte la entrevista, quieren conocerte más. Te hacen varias preguntas de teoría y necesitan verte con fluidez en el idioma para contratarte. Si tuviera que decir nivel, diría un B2 con un buen speaking. Al menos así ocurre en hospitales, en los centros geriátricos no son tan exigentes.

P. Muchos estudios indican que la Enfermería española es de las mejores del mundo, ¿qué visión crees que se tiene de los profesionales enfermeros españoles en el extranjero? Y, concretamente, ¿en los hospitales irlandeses?

R. Como comenté con anterioridad, nos tienen en alta estima, nos ven buenos profesionales técnicamente y con mucha humanidad a la hora de atender a los pacientes. No se si será igual en Inglaterra u otros países, al menos aquí, en Irlanda, es así.

P. ¿Qué consejos darías a otros profesionales enfermeros que decidan emigrar?

R. Mi consejo a españoles que quieran emigrar en el futuro es que no tengan miedo. Si tienen la oportunidad, aunque sea por un corto periodo de tiempo, se aprende muchísimo y se crece tanto personal como profesionalmente. Además, mejoras el idioma, cambia la forma de ver el mundo, conoces otra cultura, y aunque te sientas a veces solo y eches de menos a la familia, España sigue ahí si quieres volver. El mundo es muy grande y es mejor arriesgarte cuando tienes oportunidad que pasarte el resto de tu vida pensando lo que podrías haber hecho y no hiciste.

Requisitos para trabajar en Irlanda:

  • Documentación: DNI/Pasaporte
  • Nivel de idioma: B2.
  • Título: reconocimiento automático en la Unión Europea.
  • Solicitud de empleo: pin number, o número de colegiación.
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