Nueva edición del Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia: mayor importancia de la enfermeraJueves, 20 de agosto de 2026 por diariodicen.es El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha dado luz verde a la segunda edición del Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia, un documento que actualiza las recomendaciones para la aplicación de la Ley Orgánica 3/2021 a partir de la experiencia acumulada durante más de cuatro años. Entre las principales novedades destacan el reconocimiento del papel de la enfermería, la incorporación de la donación de órganos tras la prestación de ayuda para morir y la revisión de distintos aspectos organizativos para favorecer una aplicación más homogénea en toda España. Acaba de publicarse la segunda edición del Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia Refuerzo del papel de la enfermería La nueva versión, elaborada por el Ministerio de Sanidad con la participación de profesionales sanitarios, las Comisiones de Garantía y Evaluación, expertos y representantes de la sociedad civil, recoge los aprendizajes derivados de la práctica asistencial desde la entrada en vigor de la ley. El objetivo es ofrecer un marco más claro y adaptado a la realidad de los equipos que intervienen en este proceso. Uno de los cambios más destacados es el mayor protagonismo que adquiere la profesión enfermera. El manual reconoce de forma expresa a la enfermera del equipo asistencial como una figura de referencia durante todo el procedimiento, tanto en la información y el acompañamiento a la persona solicitante como en la preparación del entorno, la realización de los cuidados y el apoyo a familiares y cuidadores. Además, subraya la importancia de crear un entorno asistencial más humanizado y de orientar a las familias sobre los recursos disponibles durante el proceso de duelo. El documento también plantea una nueva organización basada en unidades administrativas de apoyo, ya implantadas en algunas comunidades autónomas, cuya misión será facilitar información a la ciudadanía, respaldar a los profesionales y coordinar la prestación con los servicios de salud para garantizar un acceso más ágil y equitativo. Ampliación de margen En cuanto a los plazos, se amplía el margen para aplazar la prestación una vez reconocido el derecho a recibirla. A partir de ahora, la persona solicitante podrá posponer el procedimiento hasta un máximo de seis meses. Asimismo, se regulan los supuestos en los que el proceso puede quedar suspendido temporalmente por circunstancias excepcionales y se establece que, si transcurren tres meses sin reactivarse por decisión del solicitante, el expediente podrá archivarse, sin que ello impida presentar una nueva solicitud en el futuro. La actualización también contempla una tramitación más rápida para aquellas situaciones en las que haya un riesgo inminente de pérdida de capacidad o de fallecimiento, con el fin de reducir al máximo los tiempos sin renunciar a las garantías previstas por la ley. Instrucciones previas Otra de las novedades afecta al Registro Nacional de Instrucciones Previas. Tras la modificación normativa de 2022, el manual recuerda que ya es posible dejar constancia expresa de la voluntad de recibir la ayuda para morir dentro de este documento, facilitando que esa decisión quede reflejada de forma oficial y accesible en la historia clínica. El texto insiste igualmente en la necesidad de cumplimentar correctamente los certificados de defunción, recordando que, desde el punto de vista legal, el fallecimiento derivado de la prestación de ayuda para morir se considera una muerte natural. Con ello se pretende ofrecer mayor seguridad jurídica a las familias y evitar problemas administrativos relacionados con seguros de vida, herencias o trámites funerarios. Donación de órganos y garantía de accesibilidad Por último, el manual incorpora un apartado específico sobre la donación de órganos tras la eutanasia, siguiendo los protocolos establecidos por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). También refuerza las medidas de accesibilidad para garantizar que las personas con discapacidad puedan recibir toda la información necesaria y participar en el proceso de toma de decisiones mediante formatos adaptados, como lectura fácil, Braille, pictogramas o intérpretes de lengua de signos. donación de órganos, enfermería, Eutanasia, Final de la vida, manual de buenas prácticas