Guía atención y tratamientos en prisión por el uso de drogas

Sábado, 1 de diciembre de 2012

El Congreso de Sanidad Penitenciaria celebrado en Madrid contó con la presentación de la “Guía Atención y tratamientos en prisión por el uso de drogas”, publicación que surge  con el fin de ayudar a enfermeros y profesionales sanitarios que trabajan en centros penitenciarios en el tratamiento de pacientes con enfermedades metales y drogadicción y sus complicaciones.

El documento ha sido realizado por el «Grupo de trabajo sobre salud mental en prisión (GSMP)», en colaboración con la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, miembros de la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN) y la compañía biomédica Pfizer, con el objetivo de dar respuesta a los problemas derivados del consumo de tabaco, alcohol y cocaína, al ser esta problemática muy superior a la media general, y también a problemas como el trastorno antisocial, considerado el trastorno de personalidad que más se asocia con el consumo de sustancias y la aparición de conductas agresivas.

“La motivación principal parte de la demanda de los equipos sanitarios de los centros penitenciarios sobre cuestiones relativas a la salud mental y entre estas lo referente a las adicciones como problema de enorme prevalencia en la población ingresada en las cárceles”, ha explicado el doctor Iñaki Márkez Alonso, presidente de la Asociación Vasca de Salud Mental.

“Las prisiones son un fiel reflejo de la sociedad y, al igual que en ella, en los centros penitenciarios se ha producido un cambio en la prevalencia de la patología. En la actualidad son los trastornos mentales, las drogodependencias y la patología dual los problemas médicos más prevalentes. Creemos que es necesaria la formación del personal de prisiones en materia de patología psiquiátrica y drogodependencias”, ha explicado la doctora Crisitna Iñigo, coordinadora del GSMP y médico de AP en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante.

Nuevos modelos asistenciales en sanidad penitenciaria

Según recoge la guía, la legislación europea actual considera que las personas internas en prisión deben tener los mismos derechos y prestaciones sanitarias que el resto de los ciudadanos, garantizando los derechos de los internos como usuarios de los servicios de salud, su accesibilidad a los recursos sanitarios, la calidad de las prestaciones sanitarias penitenciarias y la equidad en el acceso. “Los nuevos modelos asistenciales se basan en la integración de la sanidad penitenciaria en el sistema de salud público que ha de cohesionar dos realidades asistenciales, manteniendo su compromiso por una mejora de la calidad en la atención a la salud de las personas ingresadas”, ha señalado el doctor Márkez.

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