IV Jornada de investigación en rehabilitación psicosocial

Lunes, 28 de noviembre de 2016

El programa URECO (Unidad de Rehabilitación de Conducta) iniciado hace tres años ha conseguido reducir en un 80 por ciento el consumo de drogas en su primer año, tal y como ha apuntado Juan Jesús Muñoz, coordinador de rehabilitación del área de Salud Mental del Centro, durante la IV jornada de investigación en rehabilitación psicosocial centrada en el trastorno mental grave (TMG) que ha tenido lugar en el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos.

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“Ha descendido significativamente el consumo de drogas y la impulsividad de las personas ingresadas así como se ha producido un incremento en su sociabilidad y su adherencia a los tratamientos“, ha añadido Luisa Ruíz, psicóloga clínica y responsable de URECO.

La unidad es un dispositivo creado para personas ingresadas en la Unidad de Cuidados Psiquiátricos Prolongados de Salud Mental que presentan alteraciones graves de conducta en el año previo al ingreso. El objetivo fue “dotar al Centro San Juan de Dios de un dispositivo especializado en el abordaje de problemas de conducta graves que supusiera un entorno donde realizar e implementar estrategias terapéuticas específicas centradas en la modificación de conducta, regulación emocional, el autocontrol y la solución de problemas dentro de un contexto rehabilitador, facilitando intervenciones intensivas y/o de carácter más duradero”, ha señalado Juan Jesús Muñoz.

Según ha destacado Luisa Ruíz, psicóloga clínica y responsable de URECO, es importante que “los pacientes identifiquen patrones disfuncionales en sus relaciones interpersonales y tomen conciencia de sus estados internos y sus modos de regulación así como que incrementen sus habilidades de regulación afectiva, de las emociones, integración, etc.”.

Los grupos tienen un importante papel en el programa URECO desarrollado en Ciempozuelos, ya que se abordan problemas conductuales con terapias individuales y grupales cumpliendo cuatro funciones fundamentales por cada miembro del equipo. En primer lugar, la contención verbal “para preservar su bienestar físico, ya que pierden el control con facilidad”. En segundo lugar, una función de apoyo debido a los problemas de autoestima y los déficits de autocuidado. Tampoco hay que olvidarse de la atención. “Aquí tenemos que apelar a la presencia y disponibilidad, pero regulando la distancia, ya que al paciente le asusta la dependencia”. Y, por último, la función estructural, “con un ambiente predecible, estable y repetitivo”.

Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, consumo de drogas, programa URECO, rehabilitación, salud mental

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