“Queremos revindicar la especialidad de enfermería en endoscopia digestiva, porque los pacientes que acuden a la unidad tienen derecho a ser tratados por enfermeras especializadas”

Lunes, 11 de octubre de 2021

María Luz Prieto, Dania Rocío Díaz y Celia Ramos son enfermeras del Hospital Universitario del Henares, ubicado en la Comunidad de Madrid, que fueron recientemente premiadas por la Asociación Española de Endoscopia Digestiva por sus trabajos de investigación. Nos atienden para hablar de su labor diaria como enfermeras especializadas en endoscopia, de las necesidades de los pacientes a los que tratan y de la situación actual de la investigación enfermera en este ámbito.

© Hospital Universitario del Henares. María Luz Prieto

Pregunta: De forma general, ¿cuáles son las labores de las enfermeras en el ámbito de la endoscopia?

Respuesta: La endoscopia digestiva incluye una serie de procedimientos diagnósticos y terapéuticos que precisa la intervención de un equipo humano compuesto por un endoscopista, una enfermera y una técnica en cuidados auxiliares de enfermería. En algunos hospitales, también forman parte del equipo los anestesistas.

En ese escenario, nuestra labor como enfermeras incluye actividades y procedimientos que desarrollamos siguiendo la clasificación de las funciones de la profesión. Así, dentro de la función asistencial, nuestra labor se centra en la atención del paciente, brindando cuidados para disminuir la posible ansiedad y/o temor ante la prueba, y la colaboración con el endoscopista en la sedación del paciente y en las técnicas de diagnóstico y tratamiento endoscópicos que precise. También nos encargamos de trasmitir los cuidados recomendados después de las exploraciones endoscópicas.

El hecho de que la endoscopia digestiva intervencionista esté en constante evolución, y que, en muchos casos, sustituya a las cirugías realizadas en quirófano hace que las enfermeras estemos atentas a las actualizaciones de tratamientos, aparataje y utillaje necesarias para unas intervenciones más eficaces y eficientes. Los conocimientos específicos de la endoscopia digestiva y de las técnicas endoscópicas, sus habilidades y la práctica en el manejo de los materiales son primordiales parar realizar un buen trabajo en equipo y el éxito de los procedimientos, minimizando las complicaciones que pudieran derivar de la técnica empleada.

En la función gestora, procuramos una correcta organización y coordinación de las diferentes actividades que se realizan en la unidad y con otros servicios del hospital, como hospitalización, unidad de cuidados intensivos, sala de recuperación postendoscopias, laboratorios de análisis clínicos, anatomía patológica, servicio de diagnóstico por imagen, farmacia hospitalaria, entre otros. También gestionamos los recursos materiales, control de los equipos, torres de endoscopia, diversos endoscopios y la desinfección de estos. La coordinación con suministros y servicio de electromedicina es clave para el adecuado funcionamiento de la unidad. Consideramos que una adecuada coordinación entre servicios anima a los equipos de endoscopias a trabajar con eficiencia, seguridad y eficacia para realizar su trabajo optimizando los recursos disponibles.

La función docente la ejercemos al contar con estudiantes de grado de Enfermería, de TCAE, de celadores, y residentes de medicina, además de formar a otros compañeros enfermeros. Dentro de este campo, también elaboramos los protocolos de procedimientos, trípticos informativos de cuidados post endoscopias, registros de Enfermería en la historia clínica informatizada, entre otros. También asistimos a cursos, jornadas o webinars relacionados con la endoscopia digestiva, lo que nos permite avanzar en nuestra formación y entrar en contacto con profesionales de otros hospitales o áreas e intercambiar conocimientos, adquirir nuevos y buscar soluciones a los problemas y retos que se nos plantean en el día a día del desarrollo de nuestra actividad.

Y por último desarrollamos la función investigadora, en el escaso tiempo disponible, ya que nuestra principal función es la asistencia. Esta labor la desarrollamos gracias a la motivación y compromiso con la investigación del grupo de enfermeras, el apoyo de los endoscopistas y la colaboración de la supervisora.

P.: ¿Cómo es el día a día de una enfermera en este campo?

R.: A nuestra llegada a la unidad, se prepara la sala de endoscopias con el material básico necesario para cada prueba. Se comprueba el funcionamiento del aparataje y de la torre de endoscopias. Además, repasamos las listas de pacientes programados, ambulantes e ingresados; de estos últimos, comprobamos la localización y preparación previa. Sabemos los pacientes programados, pero pueden surgir algunos que precisen endoscopias urgentes con lo cual, al final de la jornada, sabremos en realidad en número de pacientes atendidos.

Las enfermeras, junto con las TCAE, nos encargamos de recibir y preparar al paciente para la endoscopia, monitorizamos y vigilamos los signos vitales. Actuamos ante una necesidad específica, como disminuir la ansiedad y/o temor frente a la prueba, y prevención de accidentes, entre otros. Además, colaboramos con el endoscopista en la sedación del paciente, la realización de procedimientos de diagnóstico y/o tratamiento, como la toma de muestras, realización de gastrostomías percutáneas, polipectomías e inserción de prótesis.

Por la pandemia del SARS-CoV-2, hemos modificado la forma de acceso de los pacientes a la unidad. Ahora se realiza una lista de comprobación previa que incluye el lavado de manos con solución hidroalcohólica, comprobar que porten mascarilla, verificamos si asiste acompañado y con la preparación del colon, en ayunas y con el consentimiento informado firmado.

Dentro de la sala de pruebas realizamos la anamnesis y valoración de Enfermería, poniendo especial énfasis en las patologías cardiovasculares y tratamiento pautado, el consumo de antiagregantes o anticoagulantes, alergias medicamentosas y alimenticias; y valoramos el estado emocional del paciente. A continuación, se explica las actividades que realizamos para su preparación, se intenta trasmitir confianza y seguridad, creando un ambiente cordial con una comunicación efectiva buscando su colaboración y resolviendo dudas. El paciente se prepara para la exploración en una sala anexa o cuarto de baño, y una vez acostado sobre la camilla de exploración, se monitorizan los signos vitales, se canaliza la vía venosa periférica y se administra oxígeno. Antes de que ingrese el paciente a sala, el endoscopio y la bomba de perfusión para administrar la sedación están preparados; pensamos que puede generar o aumentar la ansiedad o temor cuando observa la preparación y comprobación del endoscopio.

En nuestro hospital la sedación está a cargo del endoscopista. La enfermera es la encargada de administrar, la inducción y la perfusión a través de la bomba, indicada por el endoscopista. La supervisión y la vigilancia de la monitorización corresponden a ambos, aunque la enfermera tiene una importante función. Hay que comentar que anualmente se imparten cursos sobre sedación en endoscopias con propofol para Enfermería y medicina. El objetivo es formar más enfermeras especializadas en servicios que no cuentan con anestesistas para realizar una sedación segura y beneficiar a los pacientes.

Durante la exploración, participamos en la inserción del endoscopio, en la realización de las técnicas diagnósticas y terapéuticas, y vigilancia del paciente, estando alertas ante posibles complicaciones y manteniendo el confort, seguridad e intimidad del paciente. Una vez finalizada la prueba se procede a la limpieza, desinfección y reprocesamiento de los endoscopios según el protocolo de la unidad y al registro informatizado de todo lo realizado y/o acontecido en la prueba en un formulario específico para endoscopia digestiva. Terminada la prueba se dan recomendaciones verbales y escritas sobre los cuidados domiciliarios para prevenir complicaciones y vigilar signos de alarma. El paciente es trasladado a una sala de recuperación post endoscopias donde estará vigilado por una enfermera y procederá a dar el alta cuando lo precise.

© Hospital Universitario del Henares. Dania Rocío Díaz

P.: ¿Qué técnicas o procedimientos de Enfermería se aplican en materia de endoscopia?

R.: Las técnicas y procedimientos que aplicamos se realizan de manera estandarizada, ya que los pacientes están un tiempo corto a nuestro cargo, aunque algunos pacientes precisan una atención más individualizada. Los procedimientos incluyen la valoración de las necesidades, proporcionar cuidados estandarizados, en especial atención a necesidades y problemas potenciales sobre todo referidos a aspectos psicológicos. Realizamos la canalización de la vía venosa periférica, administración de oxígeno, monitorización con PANI, capnografía, saturación de oxígeno, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, administración de sueroterapia y medicamentos con bomba de perfusión continua y vigilancia.

En cuanto a los procedimientos diagnósticos vía endoscópica, se realizan tomas de muestras con pinzas y cepillos; y en los terapéuticos, realizamos inyección de sustancias esclerosantes, colocación de clip hemostáticos, ligadura de varices esofágicas, extirpación de pólipos con diatermia, electrocoagulación con argón, marcaje endoscópico, extracción de cuerpos extraños, papilotomía con diatermia, colocación de prótesis en diversos tramos del tubo digestivo y vía biliar y pancreática. También se realizan gastrostomía endoscópica percutánea y colocación de sonda para alimentación enteral o administración de medicación.

La valoración y atención a las necesidades de los pacientes durante la endoscopia es constante, y posteriormente ofrecemos cuidados, de forma verbal y con folletos informativos. Toda la actuación de Enfermería queda registrada en la historia clínica informatizada del paciente, dentro de la cual tenemos un registro propio. Esto contribuye a realizar una continuidad de los cuidados, en los ambulantes y, sobre todo, en los hospitalizados.

P.: ¿Qué necesidades tienen los pacientes que acuden a la unidad?

R.: La mayoría de pacientes experimenta ansiedad o temor. No solo por la realización de la prueba, sino también ante los resultados de los hallazgos endoscópicos; eso genera ansiedad a los pacientes y acompañantes. Sobre todo, en pacientes que esperan tener un diagnóstico y tratamiento para las molestias o sintomatología que les aqueja. La sala de endoscopias también impresiona, los aparatos son desconocidos para una buena parte de los pacientes, ver el endoscopio contribuye a su inquietud y temor. Además, algunos tienen miedo por el dolor que pudieran experimentar y también por la sedación. Esta situación hace que las enfermeras proporcionemos unos cuidados que reduzcan la ansiedad, estableciendo una comunicación eficaz, dándole información correcta y aclarándole sus dudas, además de proporcionar un ambiente que fomente su seguridad, bienestar y privacidad.

Otro apartado importante es la prevención de infecciones nosocomiales, para eso realizamos una desinfección automática de los endoscopios y disponemos de un sistema de trazabilidad de los mismos. Asimismo, en el ámbito de la seguridad del paciente, disponemos de un protocolo hospitalario para la prevención de caídas, su aplicación es obligatoria en la unidad y entendemos que los procedimientos endoscópicos, así como el traslado a la zona de recuperación, deben realizarse con la máxima seguridad para el paciente.

P.: ¿Que necesidades tienen estos pacientes?

R.: La mayoría de pacientes experimenta ansiedad o temor. No solo por la realización de la prueba, sino también ante los resultados de los hallazgos endoscópicos. Eso genera ansiedad a los pacientes y acompañantes. Sobre todo, en pacientes que esperan tener un diagnóstico y tratamiento para las molestias o sintomatología que les aqueja.

La sala de endoscopias también impresiona, los aparatos son desconocidos para una buena parte de los pacientes: ver el endoscopio contribuye a su inquietud y temor. Además, algunos tienen miedo por el dolor que puedan experimentar y también por la sedación. Esta situación hace que las enfermeras proporcionemos unos cuidados que reduzcan la ansiedad, estableciendo una comunicación eficaz, dándole información correcta y aclarándole sus dudas, además de proporcionar un ambiente que fomente su seguridad, bienestar y privacidad.

Otro apartado importante es la prevención de infecciones nosocomiales, para eso realizamos una desinfección automática de los endoscopios y disponemos de un sistema de trazabilidad de estos. Asimismo, en el ámbito de la seguridad del paciente, disponemos de un protocolo hospitalario para la prevención de caídas, su aplicación es obligatoria en la unidad y entendemos que los procedimientos endoscópicos, así como el traslado a la zona de recuperación, deben realizarse con la máxima seguridad para el paciente.

P.: ¿Cuáles son las patologías que presentan con más frecuencia?

R.: Las patologías más frecuentes encontradas en la endoscopia alta están relacionadas con la enfermedad por reflujo gastroesofágico, como la esofagitis, enfermedad de Barret, gastritis erosivas, úlceras gástricas, tumores gástricos; encontramos en la patología de vía biliar y pancreática obstrucción de la misma por cálculos y tumores, entre otros. En la endoscopia baja, las patologías están relacionadas con la presencia de pólipos colónicos y cáncer colorrectal, diverticulosis, enfermedades crónicas como colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn, que precisan un seguimiento y cuya prevalencia está aumentando, sobre todo en personas jóvenes.

P.: ¿Qué importancia tienen la educación para la salud y la prevención en este ámbito?

R.: La prevención a través de la educación para la salud es importante y el establecimiento de programas de cribado son estrategias que han demostrado su efectividad. Debe intensificarse la promoción de hábitos de vida saludable, no solo desde las consultas hospitalarias, sino con estrategias multidisciplinares y en diversos ámbitos. Las estrategias nacionales, autonómicas y locales hay que potenciarlas e implementar otras desde los centros educativos, Atención Primaria, escuelas municipales de salud… y también regulando la publicidad de alimentos no saludables, por ejemplo. Esto supone reforzar servicios ya instaurados y crear o reforzar la figura de la enfermera escolar, entre otros. A menudo se observan en los centros educativos alimentos no saludables que consumen los niños y, aunque existen iniciativas realizadas en el ámbito local y en coordinación con AP, las cifras de obesidad aumentan cada año. Por tanto, queda mucho por hacer.

Consideramos que promover la salud desde las escuelas a través de la adopción de prácticas saludables, como el ejercicio físico y dieta adecuada, puede contribuir a prevenir no solo tumores sino también otras enfermedades crónicas, que cada vez son más frecuentes, sobre todo en poblaciones menos favorecidas.

P.: ¿Cuáles son las labores de las enfermeras en dicha educación para la salud y prevención?

R.: La educación sanitaria es un proceso que requiere planificación, seguimiento y evaluación para ser efectiva, y se puede realizar desde los diferentes servicios y ámbitos de actuación de las enfermeras. En el ámbito de la endoscopia digestiva podemos y debemos proporcionar consejos y normas de promoción de la salud en cualquier contacto que tengamos con los pacientes, sobre todo aquellos aspectos de enfermedades crónicas con seguimiento endoscópico y con visitas frecuentes a la unidad. En los que acuden para una primera endoscopia, se debe aprovechar para dar algunas píldoras de promoción de la salud. En nuestro caso, vemos al paciente para el diagnóstico, disponemos de poco tiempo antes de la sedación para intervenir, dentro de lo que supone un proceso de educación sanitaria; sin embargo, proporcionamos a los pacientes consejos de salud para promover y adoptar prácticas y estilos de vida saludable, como el consumo de dieta saludable, rica en frutas, legumbres y verduras, evitando carnes rojas y ricas en grasa saturada, evitar el consumo de alcohol y tabaco, realizar ejercicio físico, control de peso y prevención de la obesidad. También aconsejamos sobre la importancia de la adherencia terapéutica a medicamentos, hábitos saludables y asistencia a endoscopias de control. Esta información también va dirigida a los acompañantes.

Una de nuestras labores más importantes es proporcionar a los pacientes cuidados posteriores a las pruebas endoscópicas, con el objetivo de que puedan manejar los síntomas previsibles en su domicilio, síntomas que no supongan complicaciones que precisen atención sanitaria especializada, y también por los que deban acudir a urgencias en casos concretos.

Asimismo el cuidado y mantenimiento de las sondas de gastrostomía percutáneas, del estoma y las normas de administración de la alimentación enteral. En este caso, nuestro propósito es que los pacientes y familiares adquieran conocimientos y habilidades para este cuidado, que realicen una vigilancia del estado físico y nutricional, y fomentar su autonomía. Para estas dos últimas actividades, hemos elaborado recomendaciones en forma de trípticos que se explican y entregan a los pacientes y/o familiares al finalizar las diferentes exploraciones endoscópicas.

P.: Recientemente, la Asociación Española de Enfermería en Endoscopia Digestiva premió sus investigaciones “Intervención de enfermería en la colocación de prótesis metálicas autoexpansibles biliares endoscópicas” y “Protocolo de bioseguridad en la Unidad de Endoscopias Digestivas del Hospital Universitario del Henares en pandemia COVID-19”. Háblennos de ellas.

© Hospital Universitario del Henares. Celia Ramos

R.: El trabajo sobre “Intervención enfermera en la colocación de PMAB endoscópicas” es un estudio cuyos datos empezamos a recoger al poco de la apertura del hospital, en el año 2009, y lo hemos completado el pasado año. Nos pareció importante recoger los datos de esta intervención endoscópica realizada para mejorar la calidad de vida de los pacientes. La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) evita intervenciones más agresivas en pacientes con un estado de salud precario. Las enfermeras participamos en la realización de la técnica y, junto al endoscopista, manejamos el instrumental necesario para la realización de la esfinterotomía, así como en la inserción de la prótesis biliar. La llegada de las prótesis metálicas autoexpandibles supuso un gran avance para tratamiento paliativo en procesos tumorales de la vía biliar, reduciendo costes y sufrimiento a los pacientes, y también son utilizadas para procesos benignos. En ese sentido, contamos la experiencia de nuestro hospital, de 116 pacientes a quienes se les insertó 143 prótesis, algunos han precisado dos y tres prótesis por el mismo procedimiento. Las patologías más frecuentes fueron, en patología maligna, el tumor de páncreas con un 32,87%, y las coledocolitiasis en el caso de patologías benignas, con un 13,29% del total.

Creemos que difundir nuestras intervenciones sirve para reflexionar sobre nuestro papel en la técnica, en los tres momentos clave de la endoscopia: antes, durante y después de la CPRE, y en la atención al paciente ofreciéndole niveles de seguridad y de calidad óptimos. Por ello, el entrenamiento, conocimiento y actualización en el campo específico de la técnica por las enfermeras de endoscopias contribuyen a brindar cuidados basados en la evidencia y en la utilización de la metodología enfermera. Este trabajo nos generó la necesidad de elaborar y establecer un Plan de Cuidados Estandarizado y de un Protocolo de Actuación. Dichos documentos han sido aprobados por la Dirección de Enfermería y aplicados al poco tiempo de empezar con la CPRE.

En cuanto al “Protocolo de bioseguridad en la Unidad de Endoscopia Digestiva del Hospital Universitario del Henares en pandemia COVID-19″, consiste en la creación de un protocolo que reúne las diferentes recomendaciones propuestas por las principales asociaciones y sociedades de endoscopia digestiva para establecer unas medidas concretas en nuestra unidad con el fin de proteger al paciente y a los sanitarios que la componen.

La unidad, desde el 16 de marzo del 2020, suspendió toda la actividad programada con el fin de reducir el riesgo de contagio, realizando únicamente exploraciones urgentes o de máxima prioridad. Una vez pasada la primera ola de contagios de la pandemia, había que retomar la actividad con seguridad. Se realizó el protocolo que incluye una lista de verificación de los pacientes por posible infección por SARS-CoV-2 a la llegada, la utilización de EPI para todo el personal, la limpieza y desinfección del material utilizado y la ventilación de la sala. En el caso de pacientes confirmados de infección, la exploración se realizaba si era urgente y en una sala habilitada, con el personal mínimo indispensable y con limpieza y desinfección de la sala al finalizar el procedimiento.

Esto ha supuesto que en la actualidad la actividad sea como antes de la pandemia y no tenemos registro de pacientes o personal contagiado en el ejercicio de su trabajo.

Significó un reconocimiento a nuestro trabajo diario, y sobre todo al tiempo destinado a la realización de estos trabajos. También una gran motivación para seguir adelante con trabajos de investigación en nuestro sector. Desde que empezó a funcionar el hospital, las enfermeras de endoscopias estamos motivadas con la investigación en nuestro campo. Pensamos que es una manera de avanzar como profesión y que beneficia, y mucho, a mejorar la atención a los pacientes, al hacernos eco de las últimas evidencias en cuidados al paciente y también ayuda a sistematizar nuestro trabajo como enfermeras. Difundir nuestros trabajos puede ayudar a otras enfermeras y unidades que recién empiezan.

Son los primeros trabajos galardonados en nuestra unidad, fue un orgullo recibir un galardón que, por otro lado, no habría sido posible sin el trabajo en equipo. Aprovecho para agradecer a todo el personal de endoscopias que de manera directa e indirecta ha participado en la elaboración de estos trabajos. Y cómo no, a nuestra supervisora y al jefe de servicio, por su apoyo constante.

P.: ¿En qué punto se encuentra la investigación científica enfermera en materia de endoscopia?

R.: Consideramos que la búsqueda de nuevos conocimientos es fundamental para el desarrollo de nuestra profesión y para proveer a los pacientes cuidados basados en la evidencia. Esto supone que la investigación enfermera es esencial, a través de ella se puede evaluar el costo-efectividad de los cuidados, normalizar las prácticas avaladas científicamente, homogenizar la práctica clínica y, a la vez, mejorar la atención a los pacientes.

En materia de endoscopia digestiva, creo que existe un desarrollo desigual según hospitales. En algunos hospitales las enfermeras participan en investigación y desarrollo de nuevas técnicas, dedicándose en exclusiva a este campo. En la mayoría de centros colaboramos con investigaciones lideradas por médicos, y en otros realizamos investigación invirtiendo nuestro tiempo libre, o paralelo a la actividad asistencial, con lo que esto supone. Sin embargo, cada vez más están estudiando las intervenciones de enfermería, que van desde la asistencia a los pacientes, la limpieza y desinfección de los endoscopios, los cuidados post endoscopias, validando técnicas o procedimientos, a vivencias de los pacientes ante una endoscopia digestiva, entre otros. Contribuye a este hecho que las enfermeras recién graduadas hayan recibido cursos de investigación y que, junto a las que cuentan con experiencia, desarrollan sinergias en este campo, haciendo el camino más llevadero.

Por otro lado, las direcciones de enfermería tienden a facilitar o apoyar estas iniciativas. La motivación generada en el equipo, y en las enfermeras en particular, nos lleva a emprender investigaciones, para mejorar la atención del paciente y contribuir con el desarrollo de la profesión, sin olvidar que supone un esfuerza añadido, pero que es gratamente compensado con los resultados y cuando los implementamos en la práctica clínica.

Como enfermeras, tenemos la gran responsabilidad de hacer avanzar nuestra profesión, y, si no tenemos la oportunidad de hacer investigación, tenemos la obligación de no hacerla retroceder. Esto es incorporar a nuestra práctica técnicas y procedimientos probados científicamente y no utilizar aquellas que se realizan meramente por costumbre.

P.: ¿Qué trayectoria ha tenido? ¿Qué perspectivas de futuro le aguardan?

R.: Bueno, sabemos que la investigación en enfermería empezó en el siglo XIX con Florence Nightingale. Ella recogió y analizó, mediante técnicas estadísticas cuantitativas y cualitativas, las observaciones y datos que relacionaban las condiciones ambientales e higiénicas y sus efectos sobre el estado físico y emocional de los pacientes, soldados que combatían en la guerra de Crimea. Sentó las bases de la estadística y se le reconoce como una pionera en el campo de la investigación en salud. También sentó las bases de la enfermería moderna y hasta hoy tiene influencia y es reconocida como la primera enfermera en la historia.

Por tanto, somos herederas de formas innovadoras de hacer investigación y enfermería, lo cual debe hacernos sentir orgullosas. En España hay organismos que potencian la investigación en cuidados, como Investén, que hace una gran labor promocionando y apoyando con formación o difusión del trabajo de las enfermeras que investigan en diversos campos del cuidado. Tenemos la suerte de recibir apoyo cuando lo buscamos y de participar en las actividades que organizan difundiendo nuestros trabajos.

El futuro pasa por creer en que la formación en investigación y endoscopias, nos da herramientas para realizar investigaciones, no solo en el cuidado, sino también en técnicas de comunicación con los pacientes, ahondar en la preparación óptima para que la endoscopia sea rentable en términos de valoración de toda la mucosa a observar, investigar sobre la sedación a cargo de las enfermeras… Asimismo, minimizar riesgos potenciales con educación sanitaria e implicándonos en las recomendaciones de hábitos de vida saludable. Por otro lado, debemos evaluar nuestra práctica clínica, la organización de la unidad, la calidad de la atención, la satisfacción y el confort de los pacientes, que es el objetivo principal de nuestro trabajo diario. Y de cómo optimizar los recursos que tenemos, que son escasos, y que ayudarían a atender a un mayor número de pacientes asegurando la calidad y seguridad de asistencia.

Para los profesionales que desarrollamos nuestra labor asistencial en el campo de la endoscopia digestiva, y para la enfermería en general, los cuidados de calidad implican una formación previa y continuada, pero además una búsqueda permanente de la mejor evidencia posible para dar respuesta a las preguntas y necesidades de los pacientes; es decir, reconocer la importancia que tiene la investigación para el desarrollo de la profesión y los beneficios que aporta. Eso significa que, aunque no todas las enfermeras estemos obligadas a realizar investigación, sí que todas estamos obligadas a prestar cuidados basados en la mejor evidencia científica.

P.: ¿Qué formación específica se necesita para ejercer en el campo de la enfermería endoscópica?

R.: En los últimos 20 años, la endoscopia ha evolucionado, llegando a ser una herramienta esencial desde el punto de vista diagnóstico y terapéutico. De forma paralela al desarrollo técnico y a la especialización de los médicos, la enfermería endoscópica se desarrolla como una disciplina con enfermeras altamente cualificadas, muchas de ellas por los años de experiencia. Aunque no existe una especialización, ni titulación específica reglada en España, las enfermeras nos formamos a través de congresos nacionales de la Asociación Española de Enfermería en Endoscopia Digestiva, AEEED. Esta entidad que nos agrupa apuesta por la investigación de las enfermeras de endoscopias y por ello tiene el compromiso con la formación y la difusión de los trabajos liderados por enfermeras. También desde la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva se ofrecen cursos sobre sedación en endoscopias dirigidos a médicos y enfermeras.

Los profesionales de enfermería que trabajan en unidades de endoscopia deben ser enfermeras especializadas cuyo propósito es proporcionar cuidados óptimos, así como mejorar la calidad de vida de los pacientes sometidos a procedimientos endoscópicos. La formación supone adquirir una serie de conocimientos y habilidades orientados a la realización de diversas técnicas, muchas de ellas complejas, que requieren el perfecto manejo de materiales y utillaje específicos, y también el manejo de la sedo-analgesia y vigilancia del paciente.

Por ello queremos revindicar la especialidad de enfermería en endoscopia digestiva, porque los pacientes que acuden a la unidad tienen derecho a ser tratados por enfermeras especializadas, que le proporcionen cuidados óptimos y a tener asegurada una atención integral individualizada. Por otro lado, en nuestro hospital a los enfermeros de reciente incorporación a la unidad, se le ofrece formación previa.

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Endoscopia, Endoscopia digestiva, enfermeras, Hospital Universitario del Henares

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