Unidad de Maquillaje Terapéutico en el Hospital Ramón y Cajal

Jueves, 3 de marzo de 2016

Angeles Riva GrandalDesde 2008 el Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid) cuenta con una Unidad de Maquillaje Terapéutico. La idea partió del nuevo jefe de servicio que introdujo una serie de nuevas técnicas, entre ellas una fue la creación de esta unidad, basándose en una idea ya existente en Francia de una unidad de maquillaje fomentada por la asociación de quemados. La enfermera Ángeles de la Riva Grandal lleva 38 años y medio en el Servicio de Dermatología, hablamos con ella sobre esta unidad y sobre las principales características de la misma.

Pregunta. ¿Cuáles son los principales objetivos que tiene la Unidad de Maquillaje Terapéutico?

Respuesta. El objetivo primordial es físico, tratamos de tapar la lesión lo mejor posible o disimularla, pero evidentemente tiene unas repercusiones psicológicas importantes. El grado de satisfacción difiere de unos pacientes a otros, por ejemplo, aquellos que tienen angioma llevaban años tratando de difuminar su lesión, desde la infancia han ido probando diferentes técnicas y ya se maquillaban ellos anteriormente, son, por tanto, los que mayores expectativas presentaban frente a aquellos pacientes que han sufrido una lesión posterior y se enfrentaban a ella por primera vez. Lo que tratamos sobre todo es que sientan confianza en ellos mismos y que vean que esta es una opción que se les ofrece para mejorar.

P. ¿Desde cuándo funciona y qué antecedes tiene? ¿Podría decirnos un cálculo aproximado del número de pacientes que han pasado por la unidad?

R. Funciona desde mayo de 2008. Cuando llegó el nuevo jefe de servicio de Dermatología implantó varias técnicas y entre ellas fue la Unidad de Maquillaje Terapéutico. Él ya conocía la existencia de una unidad de estas características creada en Toulouse para personas quemadas y quiso aplicar esta experiencia en el hospital. Fuimos formadas dos enfermeras en este tema específico. Por la unidad han pasado alrededor de 500 personas.

P. ¿Cómo son las sesiones? ¿Cuántas son necesarias?

R. Todo depende de la habilidad del paciente, esto es como todo, hay personas que tienen mayor facilidad de aprendizaje que otras.

Lo que enseñamos es a usar el maquillaje, nosotras no somos maquilladoras. Nuestra formación ha sido la de aprender a usar este maquillaje cubriente que tiene unas características especiales (unifica el tono de pieles sensibles e intolerantes, corrige imperfecciones, garantiza un acabado natural sin sobrecarga, preserva el confort suave, atenúa las irregularidades, asegura un tono liso y luminoso y produce un tono natural y de larga duración). Aquí hemos tenido profesionales voluntarias de la Asociación contra el Cáncer que colaboraban con nosotras, nos enviaban a esteticistas o a personas que tenía una formación específica en maquillaje.

Es importante saber utilizar este producto, ya que es muy denso, tiene un alto contenido de pigmento y es muy compacto. Lo primero que hay que hacer es calentarlo en la mano con la yema del dedo. El corrector se suele aplicar antes que el maquillaje, aunque se puede volver a usar dando un poco de retoque después de la aplicación del maquillaje siempre que hayamos visto que al aplicarlo se ha barrido algo de corrector y no queda bien disimulada la lesión.

Los correctores no se emplean para dar más luminosidad a la mirada, que es lo que hace la maquilladora, sino para cubrir la lesión. Se necesita experiencia, ya que el color es muy importante. El corrector amarillo lo empleamos para atenuar el tono morado, el corrector verde para anular el rojo y, por ultimo, el naranja para el azul.

P. ¿Qué tipo de productos se utilizan? ¿Tienen un coste superior al resto?

R. Estos maquillajes están libres de perfumes, no llevan parabenos, son antialérgicos y resistentes al agua. En cosmética hay dos marcas que los utilizan como cubriente, pero cubriente no es que tenga color, por meter color no significa que se cubra mejor. Usar un tono de color mas intenso, no conlleva que cubra más.

El coste es inferior a los productos de cosmética al uso, la dermocosmética es más barata y son maquillajes más testados. Estamos hablando de unos 28-30 euros, depende de la farmacia. Si compras un maquillaje de una marca de renombre puedes pagar más del doble, y ese maquillaje no es el indicado para estos pacientes ya que puede producirles más alergias o irritación.

P. Además de personas con alteraciones cutáneas, como pueda ser el vitíligo, ¿qué otro tipo de pacientes son los que se acercan a la unidad? ¿Cómo llegan hasta vosotras?

R. Atendemos pacientes de Dermatología con alteraciones de la pigmentación (vitíligo, angiomas, nevus de Ota, rosácea, melasma) y otras enfermedades dermatológicas como psoriasis, liquen linfoma, esclerosis tuberosa, Xantelasma, dermatitis liquenoide, etc., también recibimos pacientes de otras especialidades como Oncología con cáncer de mama, de pulmón, de colon, de cirugía plástica o Dermatología con cicatrices posquirúrgicas irreversibles, queloides etc. Además, últimamente también enseñamos a maquillarse a personas procedentes de la Unidad de Identidad de género y personas con alteración del trastorno alimentario.

En el caso de estos últimos pacientes, el psiquiatra encargado me dijo que le gustaría que subieran a la unidad de maquillaje, de este modo ellas se podrían ver “más guapas” lo que incidiría en su estado de ánimo. La autoestima es muy difícil que mejore, estos pacientes están dentro de tratamientos multidisciplinares más complejos, esto es un apoyo tan solo.

Al principio los pacientes venían prácticamente solos, cuando se inauguró la unidad tuvo una importante repercusión en los medios, muchos pidieron a sus médicos una derivación a este servicio… Incluso llamaban a las telefonistas preguntando por la unidad de maquillaje. Después nos empezaron a mandar pacientes los dermatólogos desde sus consultas, tanto del Ramón y Cajal como de los centros de especialidades.

Hoy en día hay más centros, más unidades, pero inicialmente dábamos cobertura a toda España… Hemos tenido gente de Extremadura, de Castilla-La Mancha, de Castilla y León, de Cantabria, etc.

P. Los pacientes que llegan a su unidad tienen, en su mayoría, problemas de autoestima derivados de o bien los tratamientos o de las propias patologías. Tras las sesiones de maquillaje terapéutico, ¿qué cambios emocionales experimentan?

R. Aparentemente y según salen de la unidad es de asombro ante el cambio, sorpresa, satisfacción y agradecimiento. Está claro que en menor o mayor medida esto favorece a su estado de ánimo.

Es un factor más a tener en cuenta, algo que se puede ofrecer al paciente. Lo ideal sería que el láser lo solucionara, que no hubiera cicatrices tras las cirugías… pero cuando se presentan dificultades podemos ofrecer una alternativa más para mejorar su calidad de vida.

P. “Maquillaje terapéutico en personas con lesiones desfigurantes” es el título de su tesis doctoral, la cual obtuvo una calificación de sobresaliente cum laude. ¿A qué conclusiones le llevó su análisis? ¿En qué consistió el mismo?

R. En mi estudio invité a participar a 94 pacientes, finalizaron el estudio 72. En el estudio se midieron variables diagnósticas, sociodemográficas, clínicas, terapéuticas y evolutivas (calidad de vida, autoestima y dimensiones psicopatológicas SCL-90).

Los resultados fueron los siguientes:

  • En la calidad de vida se mejoró.
  • En el multifactorial SCL-90-R se produjo diferencia significativa en todos los índices y en todas las dimensiones sintomáticas (índice sintomático general, diversidad de la psicopatología e indicador de la intensidad sintomática media) y en las nueve dimensiones sintomáticas, somatización, obsesión-compulsión, sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, ira/hostilidad, ansiedad fóbica, ideación paranoide y síntomas discretos).
  • En la autoestima no se produjo, sin embargo, diferencia significativa, ya que es un constructo que va evolucionando con tu crecimiento personal. La autoestima depende de muchos factores, interrelacionados los unos con los otros, es algo mucho más complejo.
Dermatología, enfermería, Hospital Universitario Ramón y Cajal, Unidad de Maquillaje Terapéutico

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