Prescripción enfermera de sedoanalgesia en UCI: percepciones de médicos y enfermeros de Barcelona

Sección: Originales

Cómo citar este artículo

Bendahan Carrasco S, Marco-Moyano A. Prescripción enfermera de sedoanalgeia en UCI: percepciones de médicos y enfermeros de Barcelona. Rev. iberoam. Educ. investi. Enferm. 2026; 16(1):e10. doi: https://doi.org/10.56104/Aladafe.2026.16.1021000476

Autores

1 Sandra Bendahan Carrasco, 2 Adrián Marco-Moyano

1Máster Universitario en Cuidados de Enfermería en Reanimación y Medicina Intensiva. Hospital Clínic de Barcelona, Barcelona (España). ORCID: https://orcid.org/0009-0002-5340-94782Máster de Investigación en Ciencias de la Salud. HLA Clínica Vistahermosa, Alicante (España). ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3774-2935

Contacto:

Email: sandra.bendahan.02@gmail.com

Titulo:

Prescripción enfermera de sedoanalgesia en UCI: percepciones de médicos y enfermeros de Barcelona

Resumen

Objetivos: explorar las perspectivas de enfermeros y médicos de las unidades de cuidados intensivos del Hospital Clínic de Barcelona en relación con la prescripción enfermera de sedoanalgesia.

Método: estudio cualitativo descriptivo y exploratorio basado en el análisis de contenido temático, mediante entrevistas en profundidad con un guion semiestructurado. Se seleccionó una muestra de 11 participantes mediante un muestreo no probabilístico intencionado.

Resultados: la prescripción enfermera de sedoanalgesia es reconocida como una oportunidad para optimizar el seguimiento y como una estrategia que podría contribuir a reducir las complicaciones derivadas del mal manejo del dolor y de una infra o sobresedación. Sin embargo, se debe asegurar una formación y experiencia adecuadas para garantizar la seguridad del paciente en todo momento.

Conclusiones: la proximidad de enfermería y su experiencia en materia de sedoanalgesia constituyen las principales fortalezas identificadas. A pesar de esto, su implementación se encuentra condicionada por la necesidad de asegurar una adecuada formación y experiencia para garantizar la seguridad del paciente. Asimismo, la falta de respaldo legal y la resistencia por parte de algunos profesionales podrían ser factores amenazantes en la implementación. No se identificaron diferencias sustantivas en las percepciones de ambos colectivos.

Palabras clave:

prescripción enfermera ; prescripción no médica ; analgesia ; sedación ; unidades de cuidados críticos.

Title:

Nurse prescribing of sedation and analgesia in the ICU: Perceptions of physicians and nurses in Barcelona

Abstract:

Objectives: to explore the perspectives of nurses and physicians in the intensive care units of the Hospital Clínic of Barcelona regarding nurse prescribing sedation and analgesia.

Methods: a descriptive and exploratory qualitative study based on thematic content analysis. Data were collected through in-depth interviews using a semi-structured interview guide. A sample of 11 participants was selected using purposive non-probability sampling.

Results: nurse prescribing of sedation and analgesia is recognized as an opportunity to optimize patient follow-up and as a strategy that could contribute to reducing complications arising from poor pain management and under- or over-sedation. However, adequate training and experience must be ensured to guarantee patient safety at all times.

Conclusions: nurses' proximity to patients and their experience in sedation and analgesia are the main strengths identified. Despite this, its implementation is contingent upon the need to ensure adequate training and experience to guarantee patient safety. Additionally, the lack of legal support and resistance from some professionals could be threatening factors in implementation. No substantive differences were identified in the perceptions of either group.

Keywords:

nurse prescription; non-medical prescribing; analgesia; sedation; intensive care units.

Portugues

Título:

Prescrição de sedoanalgesia por enfermeiros na UTI: percepções de médicos e enfermeiros de Barcelona

Resumo:

Objetivos: explorar as perspectivas dos enfermeiros e médicos das unidades de cuidados intensivos do Hospital Clínic de Barcelona em relação à prescrição de sedoanalgesia por enfermeiros.

Método: foi realizado um estudo qualitativo descritivo e exploratório baseado na análise temática de conteúdo, com recurso a entrevistas em profundidade com um guião semiestruturado. Uma amostra de 11 participantes foi selecionada por amostragem não probabilística intencional.

Resultados: a prescrição de sedação e analgesia por enfermeiros é reconhecida como uma oportunidade para otimizar o seguimento e como uma estratégia que poderia contribuir para reduzir as complicações decorrentes da gestão inadequada da dor e da sub ou sobresedação. No entanto, é necessário garantir formação e experiência adequadas para assegurar a segurança do doente em todos os momentos.

Conclusões: a proximidade dos enfermeiros aos doentes e a sua experiência em sedação e analgesia são os principais pontos fortes identificados. Apesar disso, a sua implementação depende da necessidade de garantir formação e experiência adequadas para assegurar a segurança do doente. Além disso, a falta de suporte legal e a resistência de alguns profissionais podem ser fatores que ameaçam a sua implementação. Não foram identificadas diferenças substanciais nas perceções dos dois grupos.

Palavras-chave:

prescrição de enfermagem; prescrição não médica; analgesia; sedação; unidades de cuidados intensivos

Introducción

La prescripción enfermera (PE) es la capacidad del profesional de enfermería para seleccionar productos y medicación en el marco de los cuidados, un rol en continua evolución a nivel mundial [1, 2]. La PE puede clasificarse en tres modalidades. La PE autónoma permite a la enfermera, dentro de su ámbito competencial y a través de su juicio clínico, identificar necesidades de salud, planificar cuidados y determinar el tratamiento de forma autónoma. La PE semiautónoma se realiza en colaboración con un prescriptor independiente, habitualmente a partir de un tratamiento previamente establecido, permitiendo así al profesional de enfermería realizar los ajustes pertinentes según la evolución del paciente. Por último, la PE estandarizada es aquella desarrollada en situaciones clínicas determinadas comprendidas en un protocolo de actuación [3]. En España, el Real Decreto 1302/2018 regula la indicación y uso de medicamentos por parte de los enfermeros [4]. A nivel europeo, cabe destacar otras organizaciones y grupos de trabajo como NuPhaC, una red de profesionales comprometidos en mejorar y representar el papel de las enfermeras en el cuidado farmacológico interprofesional [5].

En las unidades de cuidados intensivos (UCI), la analgesia y la sedación forman parte de los pilares básicos del manejo del paciente crítico; pues la mayoría de los pacientes requieren su uso de forma prolongada [6, 7]. Una adecuada sedoanalgesia mejora el confort en el paciente crítico, disminuyendo los niveles de estrés y facilitando el manejo y tratamiento, mejorando así el pronóstico [7]. Sin embargo, esta práctica y su uso de forma continuada no están exentas de complicaciones, de modo que una infra o sobredosificación puede empeorar el pronóstico en el paciente crítico [7]. Así pues, una adecuada monitorización y la aplicación de protocolos consensuados de sedoanalgesia favorecen un buen uso y minimizan los efectos adversos [7]. La evaluación del dolor y el sufrimiento del paciente crítico está intensamente relacionada con el personal de enfermería. Debido a su cercanía con el paciente, este personal se encuentra en una posición idónea para la correcta valoración y optimización del tratamiento [7, 8].

Aunque la prescripción enfermera está en continuo avance, en las unidades de cuidados intensivos no está ampliamente instaurada. El Real Decreto 1302/2018, permite el desarrollo de perfiles competenciales autónomos y colaborativos [4]. En contraposición, en el manejo de la sedoanalgesia en cuidados intensivos, aún existe un vacío en la literatura nacional respecto al manejo de dicha medicación por las enfermeras. En la práctica clínica, las enfermeras toman decisiones que no se ven reflejadas en la literatura, sin ser amparadas por la ley. Por ello, este estudio no surge solo de la escasa instauración de esta práctica, sino de la necesidad científica de comprender qué barreras y beneficios potenciales pueden surgir en un modelo de alta complejidad clínica como es la UCI.

Por todo ello, el objetivo principal del estudio fue explorar las perspectivas de enfermeros y médicos de las unidades de cuidados intensivos del Hospital Clínic de Barcelona en relación con la prescripción enfermera de sedoanalgesia. De forma específica se plantearon los siguientes objetivos: determinar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas percibidas por enfermeros y médicos de UCI sobre la PE de sedoanalgesia, así como identificar las similitudes y discrepancias entre las percepciones de ambos grupos profesionales.

Método

Para abordar la temática de la investigación, se llevó a cabo un estudio cualitativo descriptivo y exploratorio basado en el análisis de contenido temático. El diseño considerado consistió en un DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades) como marco conceptual deductivo previo para estructurar el guion de la entrevista. Esta estructura permitió organizar la exploración inicial de los datos, mientras que las categorías y subcategorías específicas dentro de cada cuadrante emergieron de forma inductiva a partir del discurso de los participantes, respetando la naturaleza cualitativa del estudio. Los datos de la investigación se recopilaron en el Hospital Clínic de Barcelona durante los meses de marzo y abril de 2025.

La población de estudio fueron enfermeros y médicos de las UCI del Hospital Clínic de Barcelona (Tabla 1). Los criterios de inclusión fueron ser considerados expertos en cuidados críticos (experiencia ≥5 años, máster o especialidad equivalente y ser considerados expertos por su jefe de servicio o supervisor) y firmar el consentimiento informado (CI).

Se empleó un muestreo no probabilístico intencionado, con la finalidad de obtener heterogeneidad y diversidad de perspectivas entre las diversas UCI del hospital. Su propósito fue garantizar la representación de ambos grupos profesionales. El tamaño muestral no buscó representatividad estadística, sino riqueza discursiva. El reclutamiento finalizó con 11 participantes.

Las dimensiones exploradas fueron los beneficios percibidos; donde se recogen fortalezas y oportunidades, barreras percibidas; incluyendo debilidades y amenazas, percepciones sobre la colaboración médico-enfermero; donde se expone la relación actual entre los equipos y las opiniones sobre cómo la prescripción enfermera podría impactar la dinámica profesional y, por último, los factores facilitadores o limitantes, incluyendo la experiencia previa en colaboración interprofesional y el uso actual de protocolos o guías de sedoanalgesia.

La recogida de información se llevó a cabo mediante entrevistas en profundidad a través de un guion semiestructurado. Las entrevistas fueron conducidas por el investigador principal (IP), profesional de enfermería en formación de posgrado. En todo momento del estudio, se realizó una supervisión metodológica directa y activa por el coautor del artículo y director de Trabajo Final de Máster (TFM) de la IP, dada su experiencia en investigación cualitativa. Las entrevistas, de carácter individual, fueron realizadas en espacios reservados del hospital o fuera del horario laboral para garantizar un ambiente íntimo y libre de interrupciones. No hubo terceras personas presentes. La duración osciló entre los 12 y 49 minutos; respondiendo a la libre expresión de cada participante, evitando dirigir las respuestas y explorando la riqueza de los discursos. No se requirió repetir entrevistas. El guion permitió abordar los aspectos establecidos previamente sin limitar una estructura flexible que permitiera la expresión libre de los participantes.

La riqueza de la información fue valorada cualitativamente durante el desarrollo de las entrevistas, empleándose preguntas de profundización para explorar con mayor detalle los aspectos que iban surgiendo e incorporando cuestiones relacionadas con aquellas temáticas identificadas en entrevistas previas. Dado que el entrevistador compartió entorno laboral con los participantes, se aplicó un proceso de reflexividad metodológica para mitigar sesgos. El investigador tomó la posición de escucha activa neutral y llevó a cabo reuniones periódicas de debriefing con su director de TFM para analizar cómo sus propias preconcepciones clínicas podrían estar influyendo en las preguntas o en la interpretación preliminar de los datos.

Las entrevistas se grabaron en audio con el consentimiento previo del entrevistado y fueron custodiadas de acuerdo con la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales [9]. La grabación permitió un correcto análisis del contenido con un mayor rigor metodológico. La transcripción del audio se realizó mediante el software Transkriptor. Posteriormente, el IP verificó la exactitud del texto mediante la audición simultánea del audio y la lectura de la transcripción, corrigiendo posibles errores. Para garantizar la confidencialidad, no se introdujeron nombres reales en la herramienta, empleándose un sistema de codificación alfanumérica previa. Las grabaciones fueron eliminadas tras la verificación. En la fase inicial del análisis, se empleó la herramienta de inteligencia artificial Notebook LM exclusivamente como soporte tecnológico exploratorio sobre las transcripciones anonimizadas. Esta herramienta sugirió conceptos clave iniciales, pero el proceso de codificación, categorización final, jerarquización y establecimiento de relaciones conceptuales fue llevado a cabo de forma manual e íntegra por el investigador humano, asegurando así la rigurosidad analítica.

El análisis de los datos siguió un enfoque mixto. Los datos transcritos fueron codificados para identificar códigos iniciales, que posteriormente se organizaron en categorías y subcategorías dentro de las dimensiones previamente establecidas mediante el DAFO, permitiendo construir una red conceptual (Tabla 2, Tabla 3). Para garantizar el rigor metodológico, se emplearon las siguientes estrategias: descripción extensa del contexto, revisión de la técnica de entrevista y transcripciones iniciales para perfeccionar la técnica de entrevista, triangulación analítica mediante la revisión del proceso de codificación por parte de los autores, y el ejercicio de reflexividad constante de los investigadores.

El proyecto fue aprobado por el comité de ética de investigación con medicamentos del Hospital Clínic de Barcelona. La información se trató de forma anónima y confidencial, de acuerdo con el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo y la Ley Orgánica de Protección de Datos 3/2018. Asimismo, el estudio se realizó en cumplimiento de la actual versión de la Declaración de Helsinki, adoptada en la última Asamblea General de octubre de 2024, y a la Asociación Médica Mundial. La participación en el estudio fue voluntaria y no hubo ningún tipo de compensación económica ni de otra índole. Se informó adecuadamente a los profesionales acerca de los objetivos del estudio en el documento de información al participante y se les entregó el consentimiento informado.

Resultados

La muestra final estuvo compuesta por 11 participantes (seis enfermeros y cinco médicos).

Prescripción enfermera de sedoanalgesia

El concepto de prescripción enfermera no era ampliamente conocido por los entrevistados. De modo que, a pesar de haber tres tipos, la mayoría lo asociaba a la PE autónoma. Fenómeno que podría explicar, atendiendo a las respuestas de los entrevistados, la resistencia inicial a este modelo de prescripción.

La aceptación de la PE autónoma es controvertida, si bien algunos profesionales afirman que enfermería dispone de las competencias suficientes para poder llevarla a cabo, otros consideran que se debe ir hacia un modelo más colaborativo a la espera de una mayor garantía de certificación, garantizando así la seguridad del paciente. La seguridad del paciente es la principal preocupación, vinculada directamente a la formación y experiencia. Los profesionales temen las reacciones adversas y consideran estos dos pilares como condicionantes para una prescripción autónoma y segura:

“Esto requiere una formación, requiere una experiencia que quizás no podemos llegar a este grado y quizás los pacientes hacen algún tipo de complicación a raíz de quizás una falta de formación en este aspecto. O sea, pienso que quizá sea un arma de doble filo”. (E1).

Cuando se habla de experiencia, también aparece un nuevo frente que es el grado de responsabilidad o consciencia a la hora de prescribir, aspecto que reivindica la necesidad de concienciación y reivindicación de la importancia de la sedoanalgesia y sus riesgos. Los participantes perciben que la PE autónoma representa una oportunidad de empoderamiento y reconocimiento oficial de competencias que, según los entrevistados, ya se ejercen de manera informal:

“En cuanto a oportunidades, yo creo que es un poco el reconocimiento oficial de competencias que en realidad enfermería ya está llevando a cabo, pero que igual no están reconocidas dentro de sus tareas, digamos, sabes”. (E2).

En cuanto a la PE estandarizada, es nombrada como una oportunidad para poner otro eslabón de seguridad ante la prescripción y hacer de puente a una prescripción más autónoma. Así pues, los protocolos en cuanto a sedoanalgesia, siempre acompañados de formación específica, son percibidos como una buena opción para unificar y estandarizar actuaciones, reduciendo la variabilidad en función del profesional que decida. Actualmente, los profesionales refieren escasez de protocolos de sedoanalgesia en las unidades y en los que existen una falta de formación asociada.

Por otro lado, la PE semiautónoma es el modelo reconocido como más próximo a la situación actual. A pesar de que se reconoce que existe mucha colaboración interprofesional, los entrevistados coinciden en que la prescripción de forma oficial la hace el equipo médico. Mientras que enfermería, es identificada como el profesional que titula al alza y a la baja la dosificación de determinados fármacos en función de objetivos.

Un aspecto fundamental en todos los tipos de prescripción es la colaboración interprofesional. En ella, se han detectado algunas debilidades y futuras oportunidades para optimizarla, tales como la realización de sesiones clínicas interdisciplinares o la valoración del paciente de forma conjunta. Estos aspectos podrían mejorar la comunicación, cuestión identificada como clave ante una adecuada colaboración y en la prescripción de sedoanalgesia y como aspecto a mejorar:

“La comunicación es mala, la comunicación debe mejorarse. La comunicación tiene muchos déficits, sobre todo en guerra de egos, en los que cada uno refuerza mucho su posición. Yo creo que lo que debemos hacer es ir de la misma mano y en la misma dirección”. (E1).

Otro aspecto presente cuando hablamos de la prescripción en el marco colaborativo es la confianza en el equipo. Esta cuestión podría influir en la aceptación hacia una mayor o menor autonomía. Por otro lado, los enfermeros entrevistados también han nombrado como fortaleza el apoyo entre los compañeros, de manera que se consensúan las actuaciones antes de realizarse.

Beneficios potenciales

En cuanto a beneficios potenciales, la proximidad de enfermería con el paciente y el hecho de tratar con muchos pacientes sedoanalgesiados han sido identificados como fortalezas que podrían mejorar la atención y el confort del paciente crítico:

“Enfermería es el estamento que está más en contacto con el paciente en cantidad de horas para empezar, entonces son la primera persona que detecta si el paciente está con dolor o no, esto es la fortaleza, que es la primera detección”. (M1).

Por otro lado, también la perciben como una oportunidad de optimizar el manejo y seguimiento del paciente crítico. Entre los posibles beneficios descritos, se encuentran un mayor confort y menor sufrimiento, agilizando determinados procesos y permitiendo una mayor continuidad asistencial:

“También que al final de esto el que más se beneficia es el paciente, del control de la analgesia, sedación e incluso de la monitorización ya sea clínica o instrumental enfermería es quien tiene un papel muy importante a la hora de llevar la sedación o pacientes que están muy sedados y después hay que bajar la sedación para evitar prolongar la estancia hospitalaria entre otras consecuencias”. (M2).

Asimismo, se ha descrito que una mayor autonomía por parte de enfermería, podría ser una oportunidad de descargar al equipo médico, mejorando la eficiencia de recursos.

Resistencia a la implementación

Entre las amenazas descritas tras profundizar acerca de la prescripción enfermera de sedoanalgesia, la más nombrada y destacada es la posible resistencia por parte del equipo médico. En este aspecto se alega la falta de claridad acerca de en quién recaería la responsabilidad de la prescripción, el riesgo para el paciente si se hace de forma inadecuada y la posibilidad de ser considerado como intrusismo. Aun así, la concepción dentro de los profesionales es variable y una adecuada comunicación y trabajo en equipo podrían resultar mitigantes. Por otro lado, dentro del equipo de enfermería también se han observado en algunos casos resistencias de cara a la prescripción de sedoanalgesia de forma más autónoma. Algunos de los argumentos expuestos han sido la falta de regulación, el aumento de la responsabilidad sin retribución económica y la resistencia al cambio, sobre todo en profesionales más antiguos. Por último, la falta de respaldo legal y regulación en este ámbito, suponen elementos clave. De forma que se sugiere que una mayor regulación podría comportar una mayor certificación y formación y, por tanto, una mayor seguridad para el paciente:

“Se habla de la falta de apoyo legal que podría tener esto, que podría ser una oportunidad que podría llevar a dar mayor seguridad”. (E1).

Discusión

En línea con los hallazgos del estudio, la literatura reconoce la prescripción enfermera como un recurso valioso para optimizar el seguimiento del paciente y mejorar la calidad asistencial [10]. En este punto, Azam Naderi, et al. [11] afirman reforzando los resultados de la presente investigación que la relación de proximidad entre enfermería y los pacientes es la principal fortaleza y un factor clave en el éxito de la prescripción enfermera.

A pesar de esto, no pueden garantizarse niveles adecuados de experiencia y formación en todo el colectivo, de modo que la literatura refuerza la necesidad de limitarlo a profesionales calificados, siendo importante la estandarización de la misma para garantizarlo [10, 12-14]. Estos hallazgos manifiestan una primera tensión entre la necesidad de garantizar la seguridad del paciente y la posibilidad de aumentar la autonomía, especialmente en un entorno de alta complejidad como es la UCI. Así, la autonomía no debe plantearse como una competencia aislada, sino como un proceso condicionado por la formación y experiencia necesarias con el fin de garantizar la seguridad del paciente.

Por otro lado, en concordancia con Simon Ross Deveau, et al. [13], los entrevistados afirmaron que el reconocimiento de una enfermería cada vez más autónoma y preparada ofrece la oportunidad de incrementar la satisfacción profesional.

En cuanto a la dinámica interprofesional, la naturaleza de cooperación en UCI y la comunicación efectiva, dejando de lado los egos y la falta de trabajo en equipo, han sido consideradas necesarias para un tratamiento óptimo del paciente [11]. En este contexto, se evidencia que la implementación de una mayor autonomía requiere no únicamente una mayor adquisición de competencias individuales, sino también de una adecuada integración de esta función en las dinámicas del equipo. En este sentido, la persistencia de jerarquías profesionales podría constituir una barrera. En este aspecto, sesiones clínicas interdisciplinares resultarían especialmente beneficiosas y contribuirían a solventar esta gran debilidad, facilitando una implementación progresiva y compartida.

Gran parte de los entrevistados afirman que dentro de los subtipos de prescripción enfermera, la colaborativa semiautónoma mediante titulación de la medicación es parte del día a día en la unidad y puntualmente también lo es la autónoma. Cuestión reiterada por Azam Naderi, et al. [12], quienes afirmaron que la profesión enfermera ha contado en los últimos años con un papel oficial y extraoficial en materia de prescripción en las UCI. A pesar de esta realidad, la falta de respaldo legal y el aumento de responsabilidad al declararlo competencia constituyen amenazas de cara a su implementación [11]. Esta afirmación resulta especialmente relevante, pues evidencia una posible distancia entre la práctica clínica y su reconocimiento formal. En este sentido, la regulación formal de la práctica no requeriría únicamente del reconocimiento oficial de la competencia, sino también de sus condiciones de ejercicio y responsabilidades asociadas.

Dentro del equipo médico, la falta de claridad respecto a quién recaen las consecuencias de una prescripción inadecuada y la posibilidad de que se considere como intrusismo son las preocupaciones más nombradas. A pesar de esto, Azam Naderi, et al. [11], en concordancia con el presente estudio de investigación, afirman que la norma jerárquica y una actitud verticalista médica puede conllevar una visión crítica de la práctica, pero que esta visión podría mitigarse garantizando la cooperación dentro de un equipo multidisciplinar.

En cuanto a la comparación entre ambos grupos profesionales, no se identificaron diferencias sustantivas en los principales temas abordados. Ambos grupos profesionales reconocen que una mayor implicación de enfermería en materia de prescripción ofrece la oportunidad de brindar una atención más próxima y rápida, optimizando los resultados en salud y reduciendo las complicaciones. De igual modo, los entrevistados coinciden en que no todo el personal de enfermería está capacitado para llevar a cabo una prescripción de forma autónoma. En este sentido, se hace énfasis en la prescripción colaborativa existente en las unidades actualmente, mientras que algunos consideran que este modelo puede servir de puente hacia un modelo más independiente, otros lo consideran el modelo ideal. No obstante, se identificaron matices en las interpretaciones de estas cuestiones.

Entre los profesionales de enfermería, destacó la tensión entre el reconocimiento oficial de competencias que ya se ejercen de manera informal y la voluntad de avanzar hacia una mayor autonomía, frente a la preocupación por asumir una mayor responsabilidad sin el adecuado respaldo formativo, legal y retributivo. Entre los profesionales médicos, se destaca la preocupación por la necesidad de delimitar las responsabilidades ante una prescripción inadecuada y el riesgo percibido de que esta práctica pueda percibirse como intrusismo profesional. A pesar de estas diferencias, ambos colectivos señalan la necesidad de contar con protocolos, formación y colaboración constante que garantice la seguridad del paciente. Estos hallazgos sugieren que, a pesar de existir una visión compartida con respecto a los posibles beneficios de un mayor papel de enfermería en la prescripción, persisten diferentes preocupaciones según el colectivo profesional.

Conclusiones

La PE de sedoanalgesia es reconocida por los profesionales entrevistados como una oportunidad para optimizar el seguimiento y como estrategia que podría contribuir a reducir las complicaciones derivadas del mal manejo del dolor y de una infra o sobresedación. La proximidad de enfermería y su experiencia en materia de sedoanalgesia constituyen las principales fortalezas identificadas. A pesar de esto, su implementación se encuentra condicionada por la necesidad de asegurar una adecuada formación y experiencia para garantizar la seguridad del paciente. No se identificaron diferencias sustantivas en las percepciones de ambos colectivos, de modo que ambos grupos profesionales coinciden en percibir que la PE podría constituir un beneficio clínico y organizativo en el cuidado al paciente crítico y en la necesidad de protocolos, formación y colaboración interprofesional. No obstante, presentan matices en sus preocupaciones: mientras que el personal de enfermería destaca la tensión entre una mayor autonomía y el aumento de responsabilidad sin un respaldo adecuado, el equipo médico señala la preocupación ante la responsabilidad asociada a la prescripción y el riesgo percibido de intrusismo profesional. En este contexto, una implementación protocolizada, transparente y progresiva podría facilitar el desarrollo de esta competencia, manteniendo como eje central la seguridad del paciente.

Las limitaciones reconocidas del estudio son su realización en un único centro hospitalario, así como la selección exclusiva de profesionales expertos. Estos hechos pueden limitar la inferencia de los datos a UCI de menor complejidad o bajo otros marcos organizativos. La estructura previa del guion mediante la matriz DAFO podría haber delimitado conceptualmente las respuestas. Por otro lado, la relación laboral previa entre el entrevistador y los participantes, así como la naturaleza del tema investigado, relativo a competencias interprofesionales, podría haber inducido un sesgo de deseabilidad social, el cual se intentó mitigar mediante estrategias de reflexividad, refuerzo y revisión estructural entre autores y anonimización.

En cuanto a líneas futuras, sería interesante elaborar más estudios cualitativos para validar los hallazgos encontrados en el presente estudio, aplicándolos a muestras más amplias y a diferentes entornos. Por otro lado, sería interesante evaluar el impacto clínico y asistencial en relación con la PE de sedoanalgesia, comparando con otros países donde está ampliamente instaurada acerca de los modelos de implementación y factores que favorecen la puesta en práctica. Por último, sería interesante valorar qué competencias y formación deben existir con tal de llevar a cabo la prescripción enfermera en el marco de seguridad del paciente.

Agradecimientos

Gracias al Máster de la Universidad Internacional de Valencia por emerger de ahí la idea y a todas las personas de nuestro entorno que nos han apoyado en el proceso. Gracias a todos los profesionales por su confianza y apoyo en la presente investigación.

Conflicto de intereses

Ninguno.

Financiación

Ninguna.

Bibliografía

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