6 de junio: Día Mundial del Paciente Trasplantado

Jueves, 6 de junio de 2019

Como cada 6 de junio a iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hoy se celebra el Día Mundial del Paciente Trasplantado, con el objetivo de promover la donación de órganos y tejidos. En este ámbito, España se ha situado este año, por vigésimo séptimo año consecutivo, a la cabeza mundial en cuanto a número de trasplantes y donantes.

En este sentido, de acuerdo con lo expuesto por el Ministerio de Sanidad en la nota de prensa referente a la jornada de presentación del balance de actividad de la Organización Nacional de Trasplantes, en el país se ha alcanzado la cifra de 48 donantes por millón de habitantes, lo que ha posibilitado que se lleven a cabo un total de 5.314 trasplantes de órganos, lo que sitúa la cifra por millón de población en 114.

Así, según los datos ofrecidos por el ministerio en la citada nota informativa, por órganos, las intervenciones que se han realizado con más frecuencia han sido los trasplantes renales, con 3.310, hepáticos, 1.230, pulmonares, 369, cardiacos, 321, de páncreas, con 82, y 6 de intestino. Por otra parte, la lista de espera se ha reducido, pasando de 4.891 en 2017 a 4.804 el pasado 2018.

Trasplante renal

El trasplante de riñón es la vía terapéutica más empleada para los pacientes que adolecen insuficiencia renal terminal en diálisis. Tras los avances en el campo quirúrgico y el abordaje adecuado de las infecciones se ha logrado una mayor tasa de supervivencia de las personas receptoras y del injerto. Así, los criterios de selección de las personas que van a recibir un riñón pasan, principalmente, por:

  • No hay límite de edad, siempre y cuando el trasplantado se encuentre en buen estado de salud general y no tenga otros órganos afectados.
  • A pesar de que la diabetes no constituye una contraindicación, la morbilidad y la mortalidad aumentan.
  • La arterosclerosis puede complicar la operación.
  • Las complicaciones en la vía urinaria pueden llegar a contraindicar el trasplante.
  • Las personas que padezcan o hayan padecido tumores malignos han de ser excluidos de la lista de espera.
  • En caso de que haya constancia de trasplantes previos de este tipo, el proceso de quirófano es más complejo e incrementa la morbilidad.

Donante vivo

Si se trata de donación en vivo, lo más aconsejable es que el donante sea pariente consanguíneo del trasplantado, aunque se han observado buenos resultados en intervenciones con personas allegadas, como amigos o parejas; en cualquier caso, la persona implicada tiene que presentar un buen estado físico y psicológico y conocer bien los riesgos que entraña la intervención. Los principales requisitos son:

  • Que no exista una enfermedad que complique el funcionamiento de los riñones.
  • Ser mayor de edad.
  • No estar afectado por patologías transmisibles.

Donante cadáver

Gran parte de los casos de esta situación engloban a pacientes en muerte cerebral con un buen estado de la función renal. Los criterios de inclusión pasan por:

  • Se han de excluir los casos de neoplasia maligna.
  • No hay contraindicaciones en determinadas alteraciones sintomáticas urinarias.
  • Siempre y cuando los procesos infecciosos estén debidamente tratados no son impedimento para la donación.

Trasplante pulmonar

Este tipo de operación está especialmente indicada para pacientes con insuficiencia respiratoria en estadios avanzados para los que no hay alternativa de tratamiento. Las patologías que precisan de este trasplante son:

  • EPOC.
  • Fibrosis pulmonar idiopática.
  • Fibrosis inducida por las drogas.
  • Fibrosis relacionada con la colagenosis.
  • Bronquiolitis con neumonía organizada.
  • Sarcoidosis.
  • Neumonitis de hipersensibilidad.
  • Hipertensión pulmonar, primaria y secundaria.
  • Síndrome de Eisenmenger.
  • Fibrosis quística.
  • Bronquioectasias.

Criterios de inclusión para el trasplante pulmonar

Los requisitos más destacados para acceder a este tipo de donación se incluyen, entre otros, en:

  • Que los pacientes estén afectados por una dolencia pulmonar terminal, con una esperanza de vida de un año y medio o dos y una vez hayan concluido todas las posibilidades terapéuticas.
  • Que tengan una edad de entre 60 y 65 años, dependiendo de la persona.
  • Que no presente hábitos nocivos, como el tabaco, los narcóticos o el alcohol al menos 6 meses antes de ser incluido en la lista de espera.
  • Que cuente con un buen estado nutricional.
  • Ausencia de patologías coronarias significativas.

Trasplante hepático

Hay dos tipos de trasplante hepático, el ortotópico, que consiste en la donación de otro hígado en la misma posición anatómica, y el heterotópico, se trasplanta en una ubicación diferente a la que ocupa en el paciente, no retirándose el órgano afectado. Para ser receptor existe, asimismo, una serie de criterios, entre los que destacan:

  • Enfermedad hepática crónica predominantemente parenquimatosa y colestásica.
  • Encefalopatía hepática recidivante.
  • Osteodistrofia.
  • Colangitis recurrente.
  • Hemorragia digestiva por hipertensión portal.
  • Peritonitis bacteriana espontánea.
  • Carcinoma hepatocelular implantado.

Criterios de inclusión para el trasplante hepático

En caso de que el donante sea cadáver, se debe tener en cuenta a todos aquellos que sean menores de 80 años y que no:

  • Estén afectados por una enfermedad transmisible.
  • Padezcan una patología vascular arterioesclerótica en estadios avanzados.
  • Presenten sepsis.
  • Tengan VIH.
  • Afectados por dolencias infecciosas.
  • Que hayan estado ingresados en la UCI en periodos prolongados.
  • Padezcan hipertensión arterial.

Por otro lado, en caso de que la donación sea en vivo, además de los requisitos anteriores se habrá de considerar que la persona receptora debe estar lo más preparada posible.

Trasplante cardiaco

Las enfermedades que más habitualmente propician una operación de esta índole son las patologías cardiológicas graves que se encuentran en situación terminal y que no cuentan con otro tratamiento. De esta forma, las más comunes son la miocardiopatía dilatada, isquémica, la cardiopatía congénita, la valvulopatía o el retrasplante cardiaco.

En el caso de trasplante de corazón, existen indicaciones que permiten la posibilidad de llevar a cabo la intervención, divididas entre las perentorias y las plausibles. En el primer grupo se encuentran, entre otras:

  • Shock cardiogénico refractario.
  • Aectados de insuficiencia cardiaca que precisen drogas vasoactivas para lograr una perfusión correcta.
  • Pacientes con ventilación mecánica, asistencia ventricular o con balón de contrapulsación por la misma enfermedad.
  • Isquemia severa sin posibilidad de revascularización en quirófano ni de angioplastia.

Y entre las plausibles, se puede observar:

  • Personas recientemente ingresadas por insuficiencia cardiaca congestiva.
  • Isquemia inestable.
  • Actividad ectópica ventricular en alto grado con antecedentes familiares de muerte súbita.

Criterios de inclusión para el trasplante cardiaco

Los donantes de corazón tienen, a su vez, que cumplir distintos requisitos. A saber, entre otros:

  • Muerte cerebral diagnosticada.
  • Hombres menores de 45 años y mujeres menores de 50.
  • Que no presente infecciones sistémicas no controladas y dolencia o traumatismo cardiaco.
  • Que cuenten con un electrocardiograma normal.
  • Que al donante no se le haya practicado una resucitación cardiopulmonar. Si se da un trasplante urgente, se permitiría siempre y cuando la duración de las maniobras hayas sido inferior a 10 minutos.

Formación enfermera en trasplantes

Una vez conocidos todos los elementos que rodean a los procesos de trasplantes más comunes en España, como se ha visto, de riñón, de pulmón, de hígado y de corazón, además del de páncreas y el de intestino, y dado el papel protagonista a nivel mundial que tiene España en este ámbito, es conveniente recordar la importancia que guarda la formación en esta materia para los profesionales enfermeros. Que los trabajadores cuenten con unos conocimientos profundos, ya sea en este campo o en cualquier otro de la ciencia enfermera, repercute en la labor diaria y, por lo tanto, en la calidad de la atención que reciben los pacientes.

Por ello, AulaDAE, espacio de formación enfermera que cuenta con el aval del Ministerio de Sanidad, pone a disposición de los profesionales el curso, “Atención de enfermería en neurocirugía, cirugía pediátrica y ginecología. Trasplante de órganos”, de María Amparo García, enfermera y jefa de la Unidad de Quirófano de Hospital Gregorio Marañón, en Madrid, acreditado con créditos 9,7 CFC y equivalente a 110 horas lectivas.

Fuente:

Hernández Rivas A, Arnaiz Villanueva N, Navarro Díaz M, Martín Rodríguez M. El paciente trasplantado. En: De la Fuente Ramos M. Enfermería médico-quirúrgica. Vol. I. Colección Enfermería S21. 3ª ed. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2015. p. 625-700. 

Día Mundial del Paciente Trasplantado, donación de órganos, trasplantes

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*