“Con tinta de médico”, experiencias en urgencias en primera persona

Jueves, 30 de agosto de 2018

Uno de los blogueros sanitarios más conocidos, y uno de nuestros expertos, médico de urgencias y autor del libro Con tinta de médico, diario de un médico de urgencias adicto a la noche, JM Salas ha plasmado en su obra la labor cotidiana de los profesionales sanitarios de su especialidad.

Nos habla de su libro y de su blog, del valor de las redes sociales como herramienta para dar a conocer el trabajo de los trabajadores de la salud y de la importancia de cerciorarse de que la información sanitaria que circula por la red sea fiable y provenga de fuentes avaladas.

Pregunta: Háblenos de su libro, Con tinta de médico, diario de un médico de urgencias adicto a la noche.

Respuesta: Es un libro hecho desde el corazón y la experiencia, con la intención de dar visibilidad al trabajo de los profesionales de urgencias y emergencias, resaltando el lado más humano de nuestro día a día. Es una evolución natural y necesaria que los más de 2 millones de visitantes del blog Con tinta de médico reclamaban desde hace años.

En una primera parte, relato, de una manera divertida, los primeros pasos en el hospital, las guardias, la noche, las inquietudes ante el primer paciente… para luego sumergir al lector en el día a día del trabajo en los diferentes servicios de urgencias. Continúa con originales historias, que son el particular sello de este blog.

Está editado y maquetado con un formato actual, con algunas ilustraciones y un práctico consejo al final de cada historia.

El libro Con tinta de médico, solo contiene un post del blog, y es aquel que más veces se compartió en la primera etapa, titulado “Gracias, enfermería”.

P.: ¿A quién va dirigido? ¿También podrán disfrutar de la obra otros profesionales sanitarios, además de los médicos?

R.: Este libro va dirigido a toda aquella persona que esté interesada en conocer algo más del trabajo que desarrollan los profesionales en urgencias y emergencias; y es especialmente útil tanto para aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos en este mundo, como para los que ya llevan un tiempo trabajando en él.

Es un libro cercano, escrito con un lenguaje sencillo, que aporta una visión humana y enriquecedora de nuestra labor para profesionales y pacientes; sin duda alguna, una lectura recomendada para estos días de arena y playa.

P.: Mientras lo escribía, ¿cómo lo compaginaba con las labores médicas?

R.: Es un proyecto que se compagina bien. El libro Con tinta de médico se alimenta con parte de mi día a día, y en sus páginas se respira las experiencias de nuestro trabajo en urgencias.

En mi caso, mi momento de inspiración me suele llegar durante los salientes de guardia, cuando llego a mi hogar y reflexiono, acompañado con el aroma de una buena taza de café, sobre todo lo vivido el día anterior.

P.: Usted utiliza con frecuencia el espacio de su blog Con tinta de médico para contar sus experiencias profesionales y reflexiones personales. ¿Cómo empezó esta iniciativa, con qué objetivos?

R.: Las historias del blog, generalmente, no son los relatos de los avisos que hicimos, sino historias que recreo para enseñar o denunciar, a lo que considero necesario dar visibilidad y compartir.

A veces de un simple gesto en un domicilio, una palabra o una mirada son suficientes para que surja una historia que se convierte en un envoltorio perfecto para trasmitir una enseñanza.

Con tinta de médico comenzó como una manera de liberar todo aquello que vivo en mis noches en urgencias. Situaciones estresantes, emotivas, entrañables o dramáticas, que canalizo a través de mis letras. Suelto lastre como suelo decir. De este modo este espacio se convierte en un mecanismo de escape que sirve para gestionar mis emociones y liberar peso de esta mochila emocional, que cada guardia cargamos con nuevas historias.

P.: Desde su punto de vista, ¿qué importancia tienen medios como los blogs o las redes sociales para dar a conocer las labores de los trabajadores sanitarios?

R.: Es un medio fundamental y necesario. Hoy en día, si quieres comunicar algo, y que llegue a la gente, hay que hablar su lenguaje, hay que ser accesible y estar en los espacios donde la gente está presente, y es ahí donde las redes sociales tienen su valor: nos acercan y conectan. Cada red tiene su público y manera de comunicarse, pero todas nos aportan un espacio para relacionarnos.

P.: En este sentido, ¿qué valor de divulgación tienen dichos medios, para difundir entre la población nuevas técnicas, avances o investigaciones de forma fiable?

R.: Lo bueno y malo de la red radica en la facilidad que tenemos para generar y compartir contenido. Y esto es un arma de doble filo, sobre todo a la hora de valorar si lo que visualizamos posee realmente algún grado de evidencia.

Por eso es recomendable dirigirse a webs de confianza que cuenten con algún respaldo científico, sello de calidad, acreditación y que en las que los autores o sociedades, asociaciones o academias estén claramente identificados.

P.: Según su experiencia como médico y como bloguero, ¿cómo se pueden distinguir los bulos que circulan por Internet de la información sanitaria verídica y fidedigna?

R.: Está claro que debemos hacer un uso responsable de Internet y de toda la información que compartimos. Hace poco la iniciativa Stop Bulos puso de manifiesto esto precisamente.

Mi recomendación es acudir a fuentes contrastadas, webs de sociedades científicas, asociaciones de pacientes y, por supuesto, compartir nuestras inquietudes con los profesionales de Atención Primaria, médicos y enfermeros, que son personas accesibles y que nos pueden orientar acerca de la veracidad o no de algunas informaciones que circulan por la red.

Internet se ha convertido en “la vecina de enfrente”, pero en esta ocasión, la vecina es una completa desconocida.

Con tinta de médico, JM Salas, urgencias

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