“El buen doblaje es como la profesión enfermera: si está bien hecho, no se aprecia”

Miércoles, 19 de diciembre de 2018

José Luis Pérez, además de su trabajo como enfermero de Atención Primaria en un centro rural de Solana del Pino, en Ciudad Real, es un prolífico actor de doblaje al que hemos podido escuchar tanto en series como en películas de éxito. Desde su experiencia en estas dos disciplinas nos habla de la importancia de la comunicación con los pacientes y el papel de los enfermeros en este ámbito.

Pregunta. ¿Qué fue primero, la profesión enfermera o la de actor de doblaje?

Respuesta. Primero fue la profesión enfermera. Tras terminar la carrera y realizar un máster en emergencias comencé a trabajar, y desde entonces, hace ya 16 años, ha sido mi profesión. Pero la inquietud por la interpretación siempre ha estado ahí. Desde los teatros en el colegio hasta ahora siempre he querido actuar.

Terminé mis estudios de Enfermería en Huelva, y comencé a formarme como actor de doblaje en Madrid, educación que concilié como mejor pude con mi trabajo en la sanidad.

P. ¿Cómo compagina estas dos profesiones?

R. Los comienzos fueron muy difíciles. En 2013, mi familia y yo nos vimos obligados a regresar a Huelva desde Puertollano por los recortes en sanidad y comenzamos a trabajar allí y en Sevilla. Con la inestimable colaboración de mis compañeros de los hospitales Juan Ramón Jiménez de Huelva y, posteriormente, el Virgen Macarena de Sevilla, a los que mareaba con cambios de turno, pude continuar mi formación como actor viajando semanalmente a Madrid.

Actualmente trabajo en un centro de salud rural en Solana del Pino. Mis turnos de trabajo son guardias de urgencias en fines de semana y festivos, por lo que es perfectamente compatible con el trabajo de actor, que es exclusivamente de lunes a viernes.

P. ¿Le hemos podido escuchar en alguna película o serie recientemente? ¿Cuáles han sido sus trabajos más exigentes?

R. En series he trabajado con personajes episódicos de The walking dead, Mentes criminales, The good fight, The Crown o Gotham. En cine, en películas como la reciente Yo, Tonya, The Square, Elle y en producciones de Disney como Los increíbles 2 y en las últimas de Star Wars. En el canal Clan ya tengo varias apariciones, hay una serie con episodios muy cortos, Wissper, de una niña que habla con los animales. A mis hijos les encanta esta serie, y siempre me dicen “¡papá, ese eres tú!”.

Podría destacar algunas interpretaciones como, por ejemplo, en la serie Prisión Wentworth, en la que interpreto al guardián Fletcher, que supuso un doblaje muy complejo por sus escenas duras y sumamente realistas, o la serie de Netflix Sense8, que aconsejo a todos por su calidad visual y su excelente temática.

P. ¿De qué manera se relacionan la enfermería y el doblaje?

R. Aunque a priori no parezca que haya relación alguna, sí me gustaría destacar que en la enfermería, como acción humana que es, la capacidad comunicadora es esencial, tanto en educación para la salud como en sus ámbitos docentes y asistenciales más básicos. Somos el vehículo de comunicación de la sanidad con los pacientes. Muchas veces todos deberíamos tener un poquito de “actores” en nuestra labor asistencial. Es nuestro deber ofrecer a los pacientes siempre la mejor cara de nosotros mismos, aunque estemos rotos por dentro. Eso es la esencia de la interpretación: ser capaz de transmitir sentimientos.

El buen doblaje es aquel que pasa desapercibido, que no se ve. Hace su labor, y solo te das cuenta cuando algo falla. En eso es muy parecido a la enfermería: si nuestro trabajo está bien hecho, no se aprecia. Solo cuando algo va mal te percatas del trabajo que se estaba realizando.

P. Desde su experiencia, ¿qué importancia tiene la comunicación en los cuidados a los enfermos? ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros?

R. La comunicación es esencial, debemos ser responsables de que el mensaje es comprendido. Los profesionales enfermeros han de poder comunicar con eficacia y el paciente tiene que entender y comprender qué se le está diciendo. Lamentablemente, las escuelas de enfermería no preparan lo suficiente a los futuros profesionales en esos ámbitos, y es la propia profesión la que te da las tablas para poder hacerlo con efectividad.

En mi caso, incluso antes de ser actor de doblaje no se me daba mal comunicar. Desde informar a los pacientes y familiares hasta transmitir la información a mis compañeros o exponer algún tema, hablar en público se me dio bien desde joven. Ahora, con los conocimientos que tengo, soy capaz de hacerlo más eficazmente.

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Actor de doblaje, Enfermero

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