Enfermera en Malabo: “Me planteo volver, el cuándo no lo sé. Yo venía para un año y ya se ha pasado, esta vida engancha”

Jueves, 14 de octubre de 2021

por Natalia Hernández Manjón

Elena Jaso siempre había sentido curiosidad por vivir y trabajar en el extranjero. Tras la experiencia de una amiga en África, decidió viajar hasta allí, lo que le hizo darse cuenta de que su siguiente objetivo sería poder encontrar trabajo en ese lugar. La mezcla de ganas, junto con la suerte de oferta de trabajo del momento, hizo que hiciera las maletas para embarcarse en esta nueva aventura en Malabo a la que se ha enganchado y disfrutado a partes iguales.

 Elena Jaso, enfermera en Malabo
Elena Jaso, enfermera en Malabo

-Pregunta: ¿Qué te hizo querer trabajar en el extranjero?

-Respuesta: Cuando trabajaba en una UCI en Madrid, coincidí con una compañera (Olga) que me habló de su experiencia previa en Guinea Ecuatorial y África y siempre me llamo la atención, así que entre una conversación con Olga y un viaje por el cumpleaños de mi hermana y el mío a Zanzíbar no dudé que trabajar en África fuese mi siguiente objetivo.

-Pregunta: ¿Por qué decidiste ir a Malabo? ¿Qué te llamó del país y de la ciudad en la que estás?

-Respuesta: Malabo fue fortuito, simplemente se cruzaron las ganas con la oferta de trabajo que había en el momento. El que haya sido colonia española y el idioma oficial fuese es castellano fueron puntos a favor para lanzarme en esta aventura.

-Pregunta: ¿Tenías experiencia previa como enfermera? ¿Cómo está siendo la experiencia de estar tan lejos de casa? ¿Había más españoles?

-Respuesta: Trabaje durante un año en Madrid, compaginaba el trabajo en Atención Primaria con guardias en la UCI. Un año que repetiría sin ninguna duda. En Madrid ya era independiente, llegue a la capital desde Vigo para iniciar mis estudios y ya me quedé trabajando, así que el estar lejos de casa no fue tan duro. A pesar de que ya era independiente, el echar de menos está a la orden del día. Lo bueno de esto son los reencuentros, con los que sueño siempre que me vuelvo a ir. También las relaciones de amistad y familiares, que en mi caso se han afianzado más. Coincidí con otra chica española, Marta, en una entrevista de trabajo y aquí en Malabo me he encontrado con muchos, tanto sanitarios como otras profesiones. A día de hoy son mi familia y un pilar fundamental para seguir adelante.

-Pregunta: ¿Cómo encontraste el trabajo? ¿En el momento de salir de España ya lo tenías o tuviste que buscarlo?

-Respuesta: Encontré el trabajo buscando en Internet. Un mes de marzo envié el CV a los dos sitios y sin esperar mucho un sábado del puente de mayo en la Costa Brava junto a mi hermana me llamaron. Nunca pensé que lo de ¨incorporación inmediata¨ fuese tan real, así que vi el calendario y los viajes que tenía organizados, tuve que dar alguna excusa como ponerme vacunas, etc. y justo un mes más tarde, el 4 de junio, estaba subiéndome al avión. Ese mes de mayo fue un sin fin, cada vez que daba la noticia a alguien era motivo de lágrimas y celebración. Nos reíamos y llorábamos al mismo tiempo. La gente se quedaba en shock. ¿Guinea? ¿En qué idioma vas a hablar? ¿Estás segura? Estas fueron las preguntas que más me hacían.

Elena Jaso en Malabo
Elena Jaso en Malabo

-Pregunta: ¿Qué le aconsejarías a un enfermero que quiera salir a buscar trabajo al extranjero?

-Respuesta: Que salga con todas las ganas. Salimos muy bien formados y somos muy resolutivos. Con nuestra formación podemos ayudar en todas las partes del mundo, nos valoran y nos lo agradecen.

-Pregunta: ¿En qué se diferencia el sistema sanitario de allí del de España?

-Respuesta: Los recursos son limitados, al igual que la formación. No es del todo gratuita y tampoco tiene acceso total todo el mundo. Este conjunto de factores hace que sea complicado velar por la salud de las personas, pero menos es más que nada.

-Pregunta: ¿Recuerdas alguna anécdota en el hospital con algún paciente o compañero?

-Respuesta: Me ha pasado de todo… desde una señora entrando por la puerta de urgencias dando a luz, heridos por armas de fuego o accidentes masivos de automóvil o en domicilios, lo que es realmente caótico. Como anécdota, la cara de alguna bebe observándote muy detenidamente, porque como decía la madre, es la primera vez que veía a una persona blanca. También algún susto me he llevado de recién llegada al escuchar los rezos en familia propios de sus tribus. Luego ya te haces.

-Pregunta: ¿Cuáles son los requisitos para trabajar como enfermera en Bruselas?

-Respuesta: Tener el título de enfermería, no se necesita convalidación. El idioma oficial es el castellano, así que ningún problema. La solicitud antiguamente se podía hacer por la página web del hospital.

-Pregunta: ¿Cuáles son los puntos positivos y los negativos de vivir y trabajar allí?

-Respuesta: Sin duda lo positivo es la experiencia que te llevas. La madurez que adquieres al estar en otro sitio completamente diferente al tuyo. El irte solo y empezar de cero en un país, casa y trabajo nuevo. Sin duda, te haces más fuerte. Si tuviera que decir algo negativo sería que igual te ¨oxidas¨ en algunos ámbitos laborales, ya que no disponemos de la última tecnología, pero bueno para reciclarse siempre hay tiempo. Yo sigo leyendo y estando al día, sobre todo de la sanidad española.

-Pregunta: ¿Qué es lo que más echas de menos de España? ¿Te planteas volver?

-Respuesta: Sin duda el ambiente, la calidad de vida y sus horarios, que haya normas, disciplina y que las cosas salgan bien a la primera. ¡Claro! Me planteo volver, el cuándo no lo sé. Yo venía para un año y ya se ha pasado, esta vida engancha. Solo pensar en hacer las maletas me angustia. Pero por motivos laborales y ciertas aspiraciones muy pronto haremos las maletas. Toca cerrar etapas y comenzar otras nuevas.

Elena decidió viajar al extranjero para trabajar como enfermera
Elena decidió viajar al extranjero para trabajar como enfermera

Pregunta: ¿Cómo estás pasando la pandemia allí?

-Respuesta: En un principio piensas que al estar en África iba a ser un completo desastre. Veía las noticias de países Europeos y en especial las de España y solo podía pensar que aquí, en Malabo y no iba a ir mejor. Sorprendentemente la tasa de contagios no fue muy elevada y los casos graves tampoco, pero debido al reducido número de camas hemos estado saturados. El confinamiento y las estrictas medidas tomadas tuvieron su efecto, también ayudó mucho que nunca faltase una PCR, equipos de protección y atención.

Después de ver el transcurso de la pandemia a lo largo de este último año sí que pienso, menos mal que lo he pasado aquí.

-Pregunta: ¿En algún momento sentiste miedo de lanzarte a un destino tan lejano?

-Respuesta: Desde el primer momento la oportunidad de mudarme a Malabo me obnubiló, fue tan rápido el proceso de selección que apenas tuve un mes para hacer las maletas y despedirme los míos. Estos dos factores hicieron que no me parase ni un segundo a pensar en el miedo de lanzarme a la aventura de vivir y trabajar en Guinea, hasta el momento que estaba subida al avión y apunto de aterrizar, pero ya era tarde…

-Pregunta: ¿Las condiciones laborales son mejores o peores que en España?

-Respuesta: Actualmente tengo mejores condicionales laborales. Es cierto que trabajo más horas que en España, pero me ofrecen un salario mayor, casa, comida y más días de vacaciones. Entiendo que suena bien, pero también hay que vivirlo. La carga laboral es mayor (ratio de pacientes por enfermero), la falta de recursos puede llegar a quemar y trabajar seis días a la semana también… pero reconozco que esta tierra tiene algo que engancha…

-Pregunta: ¿Ha cambiado la Elena que llegó a Malabo de la actual? ¿Te hace madurar una experiencia así?

-Respuesta: Dos años no pasan en vano, y más a estas edades. Si echo la vista atrás y recuerdo cuando llegué me veo una niña y no sé cómo tuve el valor para llegar hasta aquí.

Tener que adaptarte a un país, cultura, trabajo y personas nuevas hace que madures o madures, no tienes opción. Llegas solo y tienes que sacarte las castañas del fuego, nadie puede hacerlo por ti. Conoces a gente, haces amistades y vas formando tu nueva familia que sin duda será imprescindible para poder continuar con la aventura, es más, muchas veces, por no decir siempre, sales adelante y alargas tu estadía en la Isla por la gente que te rodea.

Cambiar no sé si he cambiado, pero evolucionar 100%. Una experiencia que ha marcado un antes y un después. Dos años después ya pienso en volver a casa, pero reconozco que me está costando más volver que llegar hasta aquí. De hecho, lo estoy alargando… Es como un campamento de verano, nunca quieres que se acabe. Lo más duro es pensar que no vuelves a vivir de esta manera, a las personas que te han acompañado en todo este tiempo, así que doy gracias todos los días por estar tan bien rodeada y haber conocidos a tanta gente de corazón.

-Pregunta: ¿Cuáles son los requisitos para trabajar como enfermera en Bruselas?

-Respuesta: Tener el título de enfermería, no se necesita convalidación. El idioma oficial es el castellano, así que ningún problema. La solicitud antiguamente se podía hacer por la página web del hospital.

-Pregunta: ¿Cuáles son los puntos positivos y los negativos de vivir y trabajar allí?

-Respuesta: Sin duda lo positivo es la experiencia que te llevas. La madurez que adquieres al estar en otro sitio completamente diferente al tuyo. El irte solo y empezar de cero en un país, casa y trabajo nuevo. Sin duda, te haces más fuerte. Si tuviera que decir algo negativo sería que igual te ¨oxidas¨ en algunos ámbitos laborales, ya que no disponemos de la última tecnología, pero bueno para reciclarse siempre hay tiempo. Yo sigo leyendo y estando al día, sobre todo de la sanidad española.

-Pregunta: ¿Qué es lo que más echas de menos de España? ¿Te planteas volver?

-Respuesta: Sin duda el ambiente, la calidad de vida y sus horarios, que haya normas, disciplina y que las cosas salgan bien a la primera. ¡Claro! Me planteo volver, el cuándo no lo sé. Yo venía para un año y ya se ha pasado, esta vida engancha. Solo pensar en hacer las maletas me angustia. Pero por motivos laborales y ciertas aspiraciones muy pronto haremos las maletas. Toca cerrar etapas y comenzar otras nuevas.

-Pregunta: ¿Qué recomienda hacer en Malabo?

-Respuesta: Malabo es una isla de origen volcánico, tiene muchos rincones paradisíacos, vírgenes y únicos. Pasar un fin de semana en Ureka, ir a la playa de los franceses o Arenas blancas es de los mejores planes para mí. Visitar diferentes pueblos como Moca o Riaba y hacer alguna ruta como por ejemplo subir a Pico Basilé.

Dejando a un lado la naturaleza, una barbacoa, piscina y amigos siempre es buena idea. El ocio nocturno tampoco lo dejo atrás, ya que a diferencia de lo que yo me imaginaba aquí las discotecas están a la orden del día.

Pregunta: ¿Cómo estás pasando la pandemia allí?

-Respuesta: En un principio piensas que al estar en África iba a ser un completo desastre. Veía las noticias de países Europeos y en especial las de España y solo podía pensar que aquí, en Malabo y no iba a ir mejor. Sorprendentemente la tasa de contagios no fue muy elevada y los casos graves tampoco, pero debido al reducido número de camas hemos estado saturados. El confinamiento y las estrictas medidas tomadas tuvieron su efecto, también ayudó mucho que nunca faltase una PCR, equipos de protección y atención. Después de ver el transcurso de la pandemia a lo largo de este último año sí que pienso, menos mal que lo he pasado aquí.

-Pregunta: ¿Tuviste algún problema con el idioma? ¿Cómo es la comunicación con los compañeros y pacientes?

-Respuesta: El idioma oficial del país es el español, también se hablan lenguas autóctonas dependiendo de la tribu a la que pertenezca la persona y muchos hablan francés e inglés, así que con los pacientes ningún problema, ya que la comunicación es integra en español.

Los compañeros de trabajo son españoles, latinoamericanos (Venezuela y Cuba), israelitas y rusos. Estos últimos llevan muchos años en Guinea y saben español perfectamente, así que todos nos entendemos.

-Pregunta: ¿En algún momento sentiste miedo de lanzarte a un destino tan lejano?

-Respuesta: Desde el primer momento la oportunidad de mudarme a Malabo me obnubiló, fue tan rápido el proceso de selección que apenas tuve un mes para hacer las maletas y despedirme los míos. Estos dos factores hicieron que no me parase ni un segundo a pensar en el miedo de lanzarme a la aventura de vivir y trabajar en Guinea, hasta el momento que estaba subida al avión y apunto de aterrizar, pero ya era tarde…

-Pregunta: ¿Las labores en enfermería son las mismas?

-Respuesta: A grandes rasgos podría decir que sí. Depende en que área trabajes puedes ser más independiente, en mi caso en la UCI podría decir que mis labores son las mismas, incluso aumentadas ya que el personal y los recursos son limitados y reducidos.

-Pregunta: ¿Las condiciones laborales son mejores o peores que en España?

-Respuesta: Actualmente tengo mejores condicionales laborales. Es cierto que trabajo más horas que en España, pero me ofrecen un salario mayor, casa, comida y mas días de vacaciones. Entiendo que suena bien, pero también hay que vivirlo. La carga laboral es mayor (ratio de pacientes por enfermero), la falta de recursos puede llegar a quemar y trabajar seis dias a la semana también… pero reconozco que esta tierra tiene algo que engancha…

-Pregunta: ¿Ha cambiado la Elena que llegó a Malabo de la actual? ¿Te hace madurar una experiencia así?

-Respuesta: Dos años no pasan en vano, y más a estas edades. Si echo la vista atrás y recuerdo cuando llegué, me veo una niña y no se como tuve el valor para llegar hasta aquí.

Tener que adaptarte a un país, cultura, trabajo y personas nuevas hace que madures o madures, no tienes opción. Llegas solo y tienes que sacarte las castañas del fuego, nadie puede hacerlo por ti. Conoces a gente, haces amistades y vas formando tu nueva familia que sin duda sera imprescindible para poder continuar con la aventura, es mas, muchas veces por no decir siempre sales adelante y alargas tu estadía en la Isla por la gente que te rodea.

Cambiar no sé si he cambiado, pero evolucionar 100%. Una experiencia que ha marcado un antes y un después. Dos años después ya pienso en volver a casa, pero reconozco que me esta costando más volver que llegar hasta aquí. De echo lo estoy alargando… Es como un campamento de verano, nunca quieres que se acabe. Lo más duro es pensar que no vuelves a vivir de esta manera a las personas que te han acompañado en todo este tiempo, así que doy gracias todos los días por estar tan bien rodeada y haber conocidos a tanta gente de corazón.

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6 Respuestas a “Enfermera en Malabo: “Me planteo volver, el cuándo no lo sé. Yo venía para un año y ya se ha pasado, esta vida engancha””

  1. hola . chica sabes quiero ir a trabajar en Guinen Ecuatoral . quiero que me ayudes , soy licenciada en enfermería, tengo experiencia en quirofano en la especialidad de obstetra y neonatal y el área de los prematuros.

  2. experiencia en diversas areas de ENFERMERIA, los ultimos años don todo lo relacionado a COVID, con disponibilidad de tiempo, si alguna institucion requiere mis servicios estamos a la orden

  3. Hola. Quisiera trabajar en guinea ecuatorial de enfermera. Donde puedo mandar el currículum y cómo realizó los trámites para ir allí. Gracias

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