“Incidir en el reconocimiento de las enfermeras como grupo A1 es imprescindible”Martes, 17 de febrero de 2026 por diariodicen.es La presidenta del Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Cantabria, Mari Luz Fernández, ha sido reelegida recientemente al frente de la institución colegial. Fernández reivindica el reconocimiento pleno de las enfermeras como grupo A1, en igualdad con otras titulaciones universitarias, y subraya que su labor va mucho más allá del cuidado: “la población nos ve como alguien cercano, estamos al lado de las personas. Lo que quizá todavía cuesta ver es que también contamos con un conocimiento científico muy elevado”, afirma. En esta entrevista, analiza la evolución de una profesión que ha ganado autonomía y responsabilidad, y reflexiona sobre los retos pendientes: la clasificación profesional, la falta de personal y la necesidad de visibilizar el papel estratégico de la enfermería en el sistema sanitario. Nueva Junta de Gobierno del Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Cantabria Reelección de la presidencia Pregunta.- Recientemente, ha sido reelegida como presidenta del Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Cantabria. ¿Qué le motivó a volver a presentarse? Respuesta.- Lo cierto es que, aunque tengo una trayectoria profesional ya muy larga, nunca antes me había puesto al frente de ningún proyecto de esta envergadura. En la anterior legislatura me animó la presidenta que estaba hasta aquel momento, a quien yo había tenido de alumna en su momento. En esta segunda candidatura, lo primero que hice es ofertar a mi equipo si alguien quería presentarse, pero nadie lo hizo. Pensé que había una serie de cuestiones que se habían quedado pendientes por desarrollar, y esto me animó realmente a abordar un segundo mandato si era posible. Lo vi como una nueva oportunidad para ver si podíamos conseguir alguna cosa más para esta profesión. P.- Y en ese primer mandato, ¿cuáles considera que han sido los logros más importantes de su colegio? R.- Este primer mandato lo iniciamos tras la pandemia, en 2021, veníamos de un año muy complicado, había que partir casi de cero. Todavía seguíamos peleando con todo lo relacionado con la pandemia. En este periodo, el equipo con el que trabajé y yo, sobre todo, insistimos en la visibilidad de los profesionales enfermeros. Es algo que a mí, después de tantos años de profesión, a veces me parece increíble, siendo el colectivo más numeroso, ya somos 5.000, que seamos invisibles. Es algo que parece casi irreal. Una cosa que hicimos, y quisiera destacar, fue una exposición fotográfica: la mirada enfermera en la pandemia. Esa exposición la trasladamos por muchos municipios de Cantabria. Empezamos en Torrelavega y terminamos en Santander, tuvo realmente mucho éxito. Nos permitió acercarnos a cada lugar, íbamos, lo inaugurábamos con el alcalde, con los vecinos… Esto realmente ayuda mucho a visibilizar al colectivo. La población nos ve como alguien cercano, estamos ahí al lado de las personas, de las familias. Lo que quizá todavía cuesta ver es que también contamos con un conocimiento científico muy elevado, que nos permite tomar decisiones en salud de gran trascendencia y que eso lo hacemos desde una visión más holística. Esto es lo que todavía queda por trabajar de manera profunda, pues sin duda alguna creemos que ayudará mucho que nos reconozcan la categoría profesional que nos corresponde en el Grupo A, para poder luchar. Retos y medidas urgentes de la enfermería P.- ¿Cuáles son los retos de la enfermería a corto y medio plazo? R.- Sin duda, incidir en el reconocimiento del grupo A1, es imprescindible. Además, es momento para darle un giro a ciertas cosas, y esto solo depende de dar un enfoque de conjunto si queremos empezar a abordar la salud con aspectos más sentados en la prevención y la promoción, para los cuales los profesionales enfermeros estamos muy bien capacitados. Aprovecho para decirles a los diferentes representantes políticos que lo tengan en cuenta, por ejemplo, en las próximas elecciones, cuando vayan a poner a personas al frente de lo que es la gestión de salud. Desde luego espero en algún momento ver una enfermera al frente del ministerio. P.- En muchas zonas de Cantabria, especialmente en el medio más rural o en los municipios más pequeños, la dispersión geográfica puede dificultar la presencia constante de las enfermeras. ¿Qué estrategias consideran más eficaces para garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a los servicios de enfermería de calidad, independientemente de dónde vivan? R.- Nosotros tenemos una población muy dispersa, lo hemos tenido siempre. Es cuestión de nuevas estrategias o de nueva mirada. A los dos años de formar parte del colegio, pensé en localizar en un mapa dónde viven los enfermeros en la comunidad, creo que eso sería muy interesante para nuevas estrategias, lo cual permitiría conciliar, trabajar con un mejor conocimiento del medio, del área y de la zona, podría convertirse en un incentivo. Las situaciones no cambian por sí solas, al sistema se le siguen poniendo parches, no se entra en profundidad a hacer cosas diferentes. P.- ¿Y cuáles son, desde su visión, las medidas necesarias, urgentes, que hay que abordar en la mayor brevedad posible? R.- Reitero, grupo A. Y, además, enfermeras a la cabeza de la gestión en los centros de salud, coordinando de verdad, no como responsables de enfermería para luego tener que hacerlo todo. Por supuesto, más arriba tiene que haber enfermeras en gestión, que vean y piensen en otra estructura o en otra forma de hacer y centrarse en problemas concretos. A lo largo de mi trayectoria profesional, me he dado cuenta de que los grandes planes no llegan a cumplirse, porque no da tiempo real, por eso hay que ir a lo concreto. Algo que también es importante es que las especialidades enfermeras se conozcan, se valoren, se creen puestos de trabajo y se remuneren como les corresponde. Por ejemplo, últimamente se habla mucho de la importancia del cuidado de la salud mental. Y yo pregunto: ¿cuántos programas, jornadas o congresos sobre salud mental cuenta con enfermeros especialistas? Esa es una realidad que hay que abordar y cambiar. Proyectos del colegio P.- ¿Qué proyectos o líneas de trabajo están impulsando desde el colegio actualmente? R.- Además de lo que ya he comentado, uno de los proyectos que queremos impulsar es la especialidad de salud laboral. Todas las especialidades tienen en la carrera, en el grado de enfermería, una asignatura que las aborda. Salud laboral ha quedado rezagada, y pensamos que es la menos conocida de todas. En la vida de las personas, la etapa laboral ocupa un periodo bastante largo, por lo que los temas de prevención y promoción de la salud en este ámbito son bastante importantes. Desde el colegio vamos a trabajar por impulsarla y acercarla, por qué no, a los estudiantes. Además, como he comentado, también es necesario impulsar la figura de la enfermera de salud mental, que los enfermeros de esta especialidad tengan el peso que les corresponde, teniendo en cuenta las problemáticas que hay en ese terreno en este momento. P.- ¿Qué papel tiene la formación continuada? R.- Creo que la formación continuada es muy importante en la vida profesional de las enfermeras, y, por tanto, es algo que deben asumir de manera directa los diferentes centros donde estas trabajan. Es decir, estos organismos o empresas deben proporcionar la actualización de conocimientos de sus enfermeras/os para evitar la obsolescencia de sus propios trabajadores. Futuro de la profesión enfermera P.- ¿Cuál es su visión de la enfermería dentro del sistema sanitario de aquí a 10 años? R.- Llevo 48 años en la profesión y, lo que al menos a mí me pasa, no escucho nada nuevo sobre la misma. He formado parte de los grupos más relevantes a lo largo de mi carrera, por ejemplo, aquí en Sanidad nos reuníamos para hablar de salud para todos en el año 2000. La enfermería tiene que mirar lejos, tiene que mirar en grande, no puede quedarse arrastrando el pasado. Es muy importante aprender y avanzar, no insistir en el mismo camino, porque ya hemos visto que cambiar las estrategias es necesario. Es importante que las enfermeras refuercen su presencia, hacer que esa presencia sea relevante, que se vea realmente que cuando opinamos o argumentamos ciertas cuestiones las estamos diciendo basadas en conocimientos. Yo soy una persona optimista, me he presentado a este segundo mandato precisamente porque soy optimista y porque estoy convencida de que vamos a dar pasos hacia adelante importantes. Habrá un momento en el que el colectivo enfermero realmente ocupe un papel muy relevante en la salud, porque creo en esa mirada más centrada en la prevención y la promoción.