XVII Congreso de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña, retos y oportunidadesMartes, 14 de abril de 2026 por Silvia López Criado Con motivo de la celebración del XVII Congrés d’Infermeria Familiar i Comunitària de Catalunya, los próximos 6 y 7 de mayo, charlamos con Emi Camprubí Rodríguez, presidenta de la Associació d’Infermeria Familiar i Comunitària de Catalunya (AIFICC). El congreso será un encuentro clave para el intercambio de conocimiento y experiencias entre profesionales del ámbito. En esta entrevista, aborda los principales retos y las oportunidades de la enfermería familiar y comunitaria, así como el papel del congreso en el impulso de la práctica clínica, la investigación y la mejora continua de la atención a la población. Emi Camprubí Rodríguez, presidenta de la Associació d’Infermeria Familiar i Comunitària de Catalunya (AIFICC) Objetivos y novedades del congreso de Enfermería Familiar y Comunitaria Pregunta.- ¿Cuáles son los principales objetivos que se han marcado para el XVII Congrés d’Infermeria Familiar i Comunitària de Catalunya? Respuesta.- El congreso de AIFICC pretende consolidarse como referencia para las enfermeras de atención primaria (AP) de Catalunya: crear un espacio para que las enfermeras puedan aumentar conocimientos, actualizarse y demostrar la capacidad investigadora. Se espera crear un evento donde compartir diferentes aspectos de esta profesión, fortalecer lazos y crear puentes para mejorar la situación de la enfermera de atención familiar y comunitaria. Finalmente, AIFICC dará visibilidad a la larga trayectoria de la asociación, la cual cumple este 2026 30 años, y pondrá en valor el arduo trabajo que realizan los grupos de trabajo, uno de los pilares fundamentales de esta asociación y para el crecimiento de la profesión. P.- ¿Qué novedades presenta el congreso este año respecto a ediciones anteriores? ¿Qué nos vamos a encontrar en este encuentro? R.- Igual que en ediciones anteriores, apostamos por un espacio precongreso con diferentes talleres de temáticas importantes para el día a día de la atención primaria: dermatología, monitorización de glucosa, salud hormonal, interpretación de analíticas y atención al final de vida y habilidades en liderazgo enfermero. Las novedades más destacadas son las diferentes ponencias que se realizan durante el congreso con temáticas muy diferentes para poder abarcar la mayoría de las líneas de atención a las que se dedica la enfermera de AP. Se tratarán temas tan importantes en nuestra sociedad actual como la inteligencia artificial, ya muy presente en nuestro día a día y en las consultas; preocupaciones cotidianas de la adolescencia como las autolesiones, uso de pantallas y consumo de bebidas estimulantes; y la atención a las personas con patologías crónicas y de alta complejidad como la planificación compartida de su atención, la ayuda a los cuidadores y la atención a la soledad no deseada. A finales de 2025, AIFICC elaboró junto con CAMFIC y SEFAP el consenso del Sd. Cardio-Renal-Hepatico-Metabólico (SD. CRHM), del que también se empujará su visibilidad durante el congreso en la última mesa. El uso de IA en enfermería y el abordaje de casos P.- En una de las mesas de estas jornadas, se abordará el uso de la inteligencia artificial (IA) en la consulta enfermera. ¿Qué papel cree que está empezando a desempeñar la inteligencia artificial en la enfermería familiar y comunitaria? R.- Es frecuente que las personas a las que atendemos consulten en chats de IA sus temores respecto a su estado de salud, no siempre con respuestas adecuadas o personalizadas según el caso. Una de las tareas más importantes de la enfermera de AP es poder guiar a estas personas en el uso de estas herramientas, resolver las dudas y evitar falsas creencias que puedan generar en la población. La IA debe conocerse por parte de la enfermera, y no solo por lo expuesto anteriormente, sino también como ayuda para nuestras tareas diarias: con los programas correctos se puede mejorar la atención al minimizar los registros que esta conlleva. Es una herramienta de consulta adecuada para poder ayudar en la toma de decisiones y planificación de curas, siempre si se acompaña de la mirada crítica de la profesional. En los centros de Atención Primaria de Cataluña, ya se dispone de una herramienta dotada de IA como consultor clínico, disponible para el uso diario, por lo que es de vital importancia que las enfermeras/os la conozca, sepan utilizarla e identifiquen los posibles riesgos asociados a su uso. P.- El uso excesivo de pantallas, la ingesta de bebidas estimulantes y las autolesiones representan retos de salud en la adolescencia por el peligro que conllevan. ¿De qué manera abordarán estos temas en el encuentro? ¿Qué papel tiene la enfermera en el abordaje de estos casos? R.- La enfermera cuida a las persones a las que atiende identificando si la pérdida de salud se debe a falta de habilidades, de conocimiento o de voluntad. Por este motivo, lo primero que debe saber la enfermera es cómo detectar posibles conductas perjudiciales para la persona, como todas las mencionadas. Durante la segunda mesa de ponencias, donde se tratarán estos temas, se pretende dar herramientas a las enfermeras para detectar estas conductas y poder intervenir en la consulta, sobre todo en la carencia de conocimiento a través de la educación sanitaria y la falta de voluntad a través de las entrevistas motivacionales. Durante el encuentro, se abordarán los temas para capacitar a la enfermera para tratarlos en las consultas de AP y acompañar, a las personas atendidas, en el cambio de estilos de vida relacionados. La labor enfermera ante la diversidad de pacientes P.- La Enfermería comunitaria abarca muchos perfiles de paciente: el paciente crónico y las personas mayores son algunos de ellos. ¿Por dónde pasa la labor enfermera ante estos perfiles? R.- Como se ha comentado anteriormente, la enfermera tiene un rol importantísimo en la educación sanitaria de los pacientes con enfermedades crónicas para mejorar sus conocimientos y habilidades respecto a su condición, mejorando su estado basal para evitar complicaciones y mantener la calidad de vida. Un correcto seguimiento por parte de la enfermera de AP, la cual tiene un valor añadido gracias a la longitudinalidad y continuidad de la atención, permite mejorar el estado de la persona, evitar complicaciones e ingresos hospitalarios. Respecto a las personas mayores, la enfermera actúa para poder mejorar también su calidad de vida y mantener la salud, identificando la fragilidad inicial de la persona para poder revertir la situación y posponer el momento en que la fragilidad y dependencia aumenten. Esta labor es muy importante para reducir los índices de dependencia, muy elevados actualmente. No obstante, sabemos que las personas se deterioran con el paso del tiempo, por lo que también la enfermera debe actuar en este momento acompañando a la persona para adaptarse a su nuevo rol y condición, minimizando los riesgos y actuando para evitar complicaciones, cuidando al cuidador y, por último, pero no menos importante, acompañando a la persona y la familia en momentos de final de vida, tan dolorosos e inevitables. Evolución de la Enfermería Familiar y Comunitaria P.- ¿Cómo ha evolucionado la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria en los últimos años? ¿Qué retos cree que presenta? R.- La enfermera de AP ha vivido en los últimos 30 años un empoderamiento impresionante, pasando de ser “la que toma la tensión arterial” a ser una referente para la promoción de la salud y prevención de enfermedades de la población a la que atiende. Actualmente, la asistencia clínica pasa por la prevención y seguimiento de la cronicidad y fragilidad, atención a la patología aguda, actividades comunitarias y actividades relacionadas con la vigilancia epidemiológica como cribaje o prevención de enfermedades transmisibles, entre otras muchas. Como se ve, las tareas designadas a esta profesión son muchas y muy distintas, pero desde las instituciones se sigue sin afrontar que no cualquier enfermera puede realizar su labor de forma excelente. En 2005, se crearon las especialidades de enfermería y en 2010 la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria, desde entonces en Catalunya se han formado más de 700 enfermeras especialistas por vía EIR, sin mencionar el elevado número de enfermas que aprobó el examen excepcional en 2022. El mayor reto para la EFyC es consolidar esta especialidad en los centros de AP para asegurar que toda la población pueda ser atendida por enfermeras especializadas y beneficiarse de esta formación exhaustiva que las ha preparado para esta atención. Es un reto a largo plazo, pues primero se debe reconocer desde las instituciones la enfermera especialista y, después, aumentar el número de especialistas disponibles, lo que conlleva años de formar a futuras especialistas y afianzarlas en los centros. P.- ¿Qué medidas serían necesarias para fortalecer el reconocimiento de la especialidad y la autonomía profesional? R.- El primero y más importante, la creación de la especialidad por parte de las instituciones, que permita la contratación como enfermera especialista, no solo como enfermera generalista, e identificar, si es necesario, las tareas propias de esta. La legislación debe acompañar todos los cambios que se han realizado en la enfermera de AP y también a los futuros. P.- Para finalizar, ¿qué le sigue motivando en su trayectoria dentro de la enfermería comunitaria? R.- En la actualidad, mi mayor motivación es poder desarrollar plenamente todos los roles de la enfermería dentro de mi profesión y especialidad. Ser un referente para las personas del municipio en el que desempeño mi labor resulta especialmente gratificante. Asimismo, participar en la formación de futuras enfermeras y especialistas durante mi práctica asistencial contribuye a mantenerme actualizada y refuerza mi motivación profesional. Por otro lado, llevar a cabo investigaciones vinculadas a mis responsabilidades y a las inquietudes que surgen en mi ejercicio profesional me permite adoptar una mirada más crítica y continuar creciendo como enfermera. Asumir el cargo de presidenta de AIFICC, con la responsabilidad de su gestión y la influencia que ello conlleva en el futuro de mi profesión, refuerza mi esperanza y me motiva a seguir trabajando para mejorar la atención a la población. Mi motivación está estrechamente vinculada a todo lo expuesto, así como a mi vocación por la enfermería familiar y comunitaria, que me acompaña desde la infancia. AIFiCC, enfermera Atención Primaria, Enfermería familiar y comunitaria, prevención