“El reconocimiento de la enfermería en el Grupo A1 es una línea roja para el futuro de la profesión”

Martes, 23 de junio de 2026

por Silvia López Criado

Rocío Lorenzo Conde es la nueva presidenta del Colegio de Enfermería de Bizkaia (CEB/BEE) tras imponerse en las recientes elecciones a la Junta de Gobierno. Tomó posesión de su cargo el pasado viernes, relevando a María José García Etxaniz, que deja la presidencia tras su jubilación y varios años al frente de la institución.

Enfermera de consultas intrahospitalarias en la OSI Barakaldo-Sestao, Lorenzo cuenta con una amplia trayectoria profesional que abarca tanto la atención directa a pacientes como la gestión sanitaria. Conversamos con ella sobre los principales desafíos que afronta la profesión, las líneas estratégicas que marcarán esta nueva etapa y los objetivos que se ha fijado para los próximos cinco años al frente del Colegio.

Rocío Lorenzo Conde es la nueva presidenta del Colegio de Enfermería de Bizkaia. Copy CEB/BEE

Situación actual de la profesión y hoja de ruta

Pregunta.- ¿Qué le llevó a dar el paso de liderar la institución colegial?

Respuesta.- A lo largo de mi carrera he tenido la suerte de vivir la profesión desde prácticamente todos sus niveles: empecé desde abajo como auxiliar (TCAE), después pasé muchos años a pie de cama y en primera línea asistencial en plantas de hospitalización, urgencias, reanimación y, finalmente, he conocido la gestión organizativa como supervisora de reanimación y adjunta hospitalaria y consultas de especialidad. Esa trayectoria me ha dado una visión muy real de lo que necesitamos y lo que valemos.

Me presenté a estas elecciones porque no quiero que las/os enfermeras/os de Bizkaia sientan el Colegio como un mero trámite administrativo o una estructura lejana. Quiero que lo sientan como su casa, un espacio que las/os proteja, que escuche su voz de forma ágil y bidireccional, y que defienda con firmeza nuestro estatus profesional y científico. Tenemos un equipo excelente que combina experiencia y renovación que aporta un liderazgo basado en la cercanía, en la escucha y en la apertura a los nuevos retos sociales y tecnológicos.

P.- ¿Qué diagnóstico hace de la situación actual de la profesión al comenzar este mandato?

R.- Estamos en un momento complicado. Por un lado, la enfermería en Bizkaia cuenta con una base científica, investigadora y competencial excelente; somos el eje de un sistema de salud que se enfrenta a una sociedad cada vez más envejecida y con necesidades de cuidados complejos y crónicos.

Por otro lado, detectamos la necesidad urgente de un mayor reconocimiento social e institucional. Existe un divorcio entre el altísimo nivel de competencias que tenemos y los espacios reales de decisión que ocupamos.

P.- ¿Cuál es la hoja de ruta que se marca para los próximos años y qué prioridades destacaría?

R.- Nuestra hoja de ruta se asienta sobre la Enfermería 360º, abordando la dimensión profesional, social y humana. Las prioridades absolutas a corto y medio plazo son:

  • Defensa y liderazgo: lucha firme contra el intrusismo, desarrollo pleno de las especialidades y la práctica avanzada.
  • Gestión útil: ofrecer un soporte real frente a conflictos laborales y tolerancia cero ante las agresiones, reforzando la asesoría jurídica.
  • Modernización y participación: crear el Consejo Asesor de Colegiadas/os para abrir las decisiones a todos los ámbitos (asistencial, docente, gestor) y lanzar herramientas digitales clave como la nueva APP colegial y una plataforma de empleo activa.

Retos y medidas urgentes en la nueva etapa

P.- El déficit de enfermeras es un debate recurrentem, en Bizkaia la ratio roza la media europea (8,19). ¿Qué factores estructurales están detrás de esta situación en Bizkaia?

R.- Es cierto que en Bizkaia partimos de una situación numérica más favorable que en otras comunidades autónomas. Sin embargo, el dato de la ratio por sí solo puede ser engañoso. La complejidad de los cuidados actuales en Bizkaia, marcados por la alta esperanza de vida, la fragilidad y la cronicidad, exige una densidad mayor de profesionales de la que marcaban los estándares antiguos. No se trata solo de cuantas/os enfermeras/os somos en el papel, sino de ajustar las plantillas a la complejidad de los cuidados que las/os pacientes necesitan y se merecen.

Por otro lado, no debemos olvidar el factor demográfico de la llegada a la edad de jubilación de la generación del baby-boom, que está impactando ya en los equipos y que lo hará intensamente en los próximos años, lo que hará necesario un recambio generacional que garantice que las ratios de las plantillas no solo no disminuyan, sino que se ajusten a las necesidades reales.

P.- ¿Qué medidas urgentes cree que deberían tomarse para retener y atraer enfermeras y enfermeros?

R.- Para retener y atraer talento en nuestra profesión, la medida más urgente e inaplazable es de carácter estructural y administrativo: la clasificación e integración real de la enfermería en el Grupo A1 de la Administración pública.

Actualmente, la enfermería es una titulación de Grado Universitario de 240 créditos, exactamente igual que cualquier otra disciplina que da acceso al grupo A1. Mantenernos en un subgrupo inferior es una anomalía que infravalora nuestro nivel de responsabilidad y formación. Lograr el reconocimiento del Grupo A1 es una línea roja para hacer la profesión atractiva, justa y competitiva.

Además de este hito, desde el Colegio impulsaremos otras medidas dentro de nuestras competencias:

  • Catalogación y vinculación de puestos: exigiremos que las plazas de especialistas y de práctica avanzada estén correctamente identificadas en las organizaciones sanitarias, de modo que una enfermera que invierte años en especializarse vea que su esfuerzo tiene un reflejo real en su puesto de trabajo.
  • Desarrollo de entornos profesionales seguros y motivadores: impulsaremos programas de mentoring intergeneracional para que las nuevas promociones se sientan acompañadas desde su primer día de ejercicio y no abandonen la profesión por frustración o desamparo.
  • Facilidades para el crecimiento científico: pondremos en marcha una plataforma activa de empleo y facilitaremos el acceso a la investigación y la docencia, convirtiendo a Bizkaia en un territorio donde hacer carrera científica y profesional sea ágil, estimulante y accesible.
  • Desde el Colegio impulsaremos también una plataforma de empleo para visibilizar las oportunidades en el territorio.

P.- Otro de los debates candentes son las condiciones laborales y la estabilidad profesional. ¿Cómo abordan la situación actual?

R.- Desde el Colegio no somos un sindicato, pero sí somos la corporación que defiende la dignidad de la profesión. Abordamos la precariedad y la inestabilidad como una amenaza directa a la seguridad del paciente.

Reforzaremos el servicio de asesoría jurídica del Colegio para que actúe de manera integral, acompañando y protegiendo al colegiado en situaciones de vulnerabilidad y conflictos en su entorno de trabajo.

P.- A pesar de su peso asistencial, la enfermería sigue siendo una profesión a veces invisibilizada. ¿A qué cree que se debe y cómo puede revertirse esta situación?

R.- Históricamente, los cuidados se han asociado a roles tradicionales y menos valorados socialmente, ocultando que la enfermería actual es una disciplina científica autónoma, con formación de grado, máster y doctorado. A menudo se visibiliza otras disciplinas, pero se invisibiliza el impacto del cuidado continuo en la supervivencia y calidad de vida del paciente.

El Colegio será la voz pública que explique con datos y evidencias por qué somos indispensables. Saldremos a los medios, a la comunidad y a los foros políticos para mostrar que la enfermería no acompaña al sistema de salud: la enfermería es el eje del sistema de salud.

Nueva Junta de Gobierno del CEB/BEE

Liderazgo enfermero, formación continuada y futuro de la profesión

P.- ¿Cree que el liderazgo enfermero está suficientemente presente en los espacios de decisión?

R.- Claramente, no. Existe una brecha histórica y estructural. Las/os enfermeras/os gestionamos recursos humanos, lideramos procesos clínicos complejos y tomamos decisiones críticas al segundo en los hospitales y centros de salud, pero luego somos sistemáticamente excluidas de los altos órganos de políticas sanitarias.

Es un error estratégico del sistema de salud prescindir de nuestra mirada. Una de nuestras líneas de gobierno prioritarias es impulsar el posicionamiento de líderes enfermeras en los espacios de decisión política y de gestión macro.

P.- ¿Qué mejoras impulsaría desde el Colegio en el ámbito de la formación continuada? ¿Qué papel tiene dicha formación?

R.- La formación continuada es la base de nuestra excelencia y de la seguridad de los pacientes. En un entorno sanitario tecnológico y cambiante, no actualizarse es retroceder.

Desde el Colegio vamos a lanzar un Plan Anual de Formación de alta calidad que responda a las necesidades reales del día a día de las enfermeras en Bizkaia. La gran mejora será metodológica y de accesibilidad: apostaremos firmemente por formatos mixtos, online y presenciales, que faciliten la conciliación. Además, fomentaremos la investigación local con asesoría científica directa para que las propias enfermeras de Bizkaia generen la evidencia científica que luego aplicarán en sus puestos de trabajo.

P.- Y para finalizar, ¿qué grandes transformaciones cree que vivirá la enfermería en los próximos diez años?

R.- La enfermería de la próxima década estará marcada por tres grandes ejes:

  1. La consolidación de la práctica avanzada y la especialización. Veremos roles autónomos de enfermería liderando la gestión de la cronicidad y la salud comunitaria de manera definitiva.
  2. La transformación digital responsable. La inteligencia artificial y la salud digital transformarán la monitorización y los trámites administrativos. El reto, y ahí estará el Colegio con su nuevo Observatorio de Buenas Prácticas, será liderar esa tecnología sin perder jamás la humanización del cuidado.
  3. Liderazgo sostenible. Integraremos la sostenibilidad ambiental en los entornos de salud, entendiendo que cuidar del medio ambiente es también salud pública. La enfermería del futuro será más tecnológica, infinitamente más autónoma y totalmente estratégica.
Colegio de Enfermería de Bizkaia, enfermería, Grupo A1, ratio enfermera, Rocío Lorenzo Conde

2 Replies to ““El reconocimiento de la enfermería en el Grupo A1 es una línea roja para el futuro de la profesión””

  1. Es una vergüenza y un despropósito que otras titulaciones universitarias con los mismos créditos si tengan reconocido y cobran en relación al A1. Se nos niegan estos derechos por ser principalmente mujeres y porque aunque hagamos huelgas, tenemos que cubrir siempre servicios mínimos y nunca se nota.

  2. Es una reinvidicacion que ni siquiera debería estar discutiendoendose ya que a otras titulaciones se les ha concedido sin tanta polémica. Las razones del porque pues ya se saben ,implicaria un mayor acceso a puestos de dirección y gestión sanitaria,más posibilidades para ocupar cargos de supervisión, coordinación y planificación estratégica,un reconocimiento administrativo acorde con la titulación de Grado y un mayor peso de la profesión enfermera en la toma de decisiones organizativas y asistenciales,algo que no todos los profesionales del ámbito sanitario ven con buenos ojos.Ademas del elevado gasto sanitario que supondría ese cambio de categoría.Espero verlo antes de jubilarme.

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