Hepatitis: prevención y abordaje de la enfermedad

Lunes, 29 de julio de 2019

El 28 de julio de 1925 nacía Baruch Samuel Bloomberg, el científico que ganaría el Premio Nobel en Medicina en 1976 por el descubrimiento del virus de la hepatitis B y el posterior desarrollo de su vacuna. Por ello, ayer se conmemoró esa fecha con la celebración del Día Mundial contra la Hepatitis.

De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (https://www.who.int/campaigns/hepatitis-day/2017/es/), en el 2017 había constancia de un total de 257 millones de personas afectadas por infección crónica causada por dicho virus, y la hepatitis vírica fue la causa de la muerte, en el año 2015, de 1,34 millones de personas. Por otra parte, apuntan desde este organismo, el tratamiento antivírico puede curar alrededor del 95% de los casos de hepatitis C. Se tiene constancia de cuatro tipos de esta patología, denominadas A, B, C, D y E, sabiendo esto, ¿cuál es la mejor forma de prevenir y tratar cada uno de ellos?

Hepatitis A

Según la nota informativa de la Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-a), no existe, en la actualidad, un tratamiento concreto para esta dolencia, aunque destacan la importancia de no consumir medicación innecesaria. Además, se desaconseja el ingreso hospitalario, exceptuando el caso de los pacientes desarrollen insuficiencia hepática aguda. El abordaje adecuado de la enfermedad pasa por el cuidado de la nutrición de la persona.

En cuanto a la prevención de la transmisión, las medidas más reseñables son:

  • Un sistema correcto de gestión de agua potable.
  • Un buen método de eliminación de aguas residuales.
  • Vacunación. A pesar de que no hay una vacuna indicada para personas menores de un año, casi la totalidad de los pacientes que ha recibido esta inmunización han desarrollado, pasado un mes, parámetros de protección de anticuerpos.

Hepatitis B

De forma paralela, la OMS informa de que no hay un abordaje específico para este virus, aunque existen diversos tratamientos antivirales orales; aun así, en zonas caracterizadas por la falta de recursos, el acceso a la identificación y los cuidados referentes a este tipo de hepatitis es reducido. En este sentido, la organización señala que:

  • En el año 2015, únicamente el 9% del total de las personas afectadas de hepatitis B contaban con un diagnóstico, lo que se traduce en una cifra cercana a los 9 millones.
  • De los diagnósticos, solo el 8% disponía de cobertura.

La pauta de prevención más significativa contra esta patología es, igualmente, la vacunación. La institución internacional, en el comunicado correspondiente (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-b), destaca que recomienda administrar la inmunización a todos los recién nacidos lactantes en las primeras 24 horas. Además, esta vacuna debe tener una continuidad, resumida en dos opciones:

  • Tres dosis: además de la estipulada, y dos monovalentes o combinadas, de forma paralela a las vacunas de la difteria, el tétanos y la tos ferina.
  • Cuatro dosis: también monovalentes o combinadas, al mismo tiempo que otras vacunas infantiles sistemáticas.

Los anticuerpos generados con esta inmunización desembocan en una protección superior al 95% en neonatos, niños y jóvenes, que se extiende a lo largo de 20 años, incluso es posible que de forma indefinida.

Hepatitis C

Se dan casos, detallan desde la Organización Mundial de la Salud, en que la hepatitis C no requiere tratamiento, ya que en algunos pacientes la respuesta inmunitaria llega a curar la infección y, por otro lado, existen afectados con dolencia crónica que no desarrollan deterioro hepático. De esta forma, el tratamiento con antivíricos de acción directa puede restablecer la salud de la mayoría de los casos y actúa en un periodo más corto, que ronda las 12 semanas.

En el 2015, subrayan en la nota informativa (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-c), se calculó que había:

  • 71 millones de pacientes con la infección a nivel mundial.
  • El 20% tenía el diagnóstico.
  • Y el 7,4% de los casos detectados comenzó a tratarse.

No hay vacunas para la enfermedad, con lo que los medios de prevención van en función de la disminución del peligro de la exposición al agente causante en el ámbito sanitario, en los grupos poblacionales de riesgo y en las relaciones sexuales. Dichos medios se dividen en:

Primarios, principalmente:

  • Correcta higiene de manos.
  • Empleo adecuado de las inyecciones en el contexto de la atención sanitaria.
  • Análisis de las donaciones de sangre.

Secundarios y terciarios:

  • Formación y consejo sobre posibilidades terapéuticas.
  • Vacunación contra los tipos A y B de la hepatitis.
  • Atención precoz.
  • Controles para la identificación temprana de patología crónica de hígado.

Hepatitis D

Si ocurren episodios de hepatitis fulminante y hepatopatía terminal, la OMS señala que puede estar indicado el trasplante. Además, la prevención de esta dolencia, apuntan en el comunicado relativo (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-d), pasa por la vacunación contra la B, así como por la promoción de la seguridad en el contexto de las inyecciones y la sangre.

Hepatitis E

De no ser por casos de hepatitis fulminante, el ingreso hospitalario, por lo general, no está indicado para pacientes con este tipo de la patología. Para su prevención, la entidad internacional, en la nota informativa (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-e), indica, entre otras pautas:

  • La calidad adecuada de los sistemas de gestión de agua.
  • O medidas individuales, como higiene de manos previa a la manipulación de alimentos.

¿Qué provoca la hepatitis?

Existen muchas causas que pueden provocarla. En general se pueden dividir en 3 grandes grupos: agentes vivos, fármacos o tóxicos, y en el últimos lugar un grupo de enfermedades de causa desconocida.

  • Agentes vivos: los virus de las hepatitis.
  • Fármacos y tóxicos: encabezado por el alcohol.
  • Enfermedades de causa no conocida: en la que se incluyen la hepatitis autoinmune y la hepatitis criptogenética.

Cuidados de enfermería en la hepatitis

La enfermería ejerce un papel fundamental en el seguimiento del paciente de hepatitis. Es fundamental que el paciente esté bien informado para reducir el nivel de ansiedad o estrés y para ello deberá realizar lo siguiente: explicar a los familiares y al propio paciente según su edad la importancia de reposo físico y verificar su cumplimiento; la dieta debe ser normograsa, normoproteica y normocalórica; en caso de tratarse de un virus que se transmite por vía fecal-oral (virus A y E) se recomienda mantener los objetos de uso personal aislados del resto, realizar la desinfección con agua y jabón y alguna sustancia química de los servicios sanitarios, hacer un lavado de manos minucioso después de manipular heces y orina de los pacientes, explicar al personal médico y paramédico las medidas que tiendan a disminuir las infecciones nosocomiales y realizar las labores de educación para la salud y promoción de la salud en el hogar.

Si por el contrario el paciente padece las hepatitis B y C las medidas serán las siguientes: tomar precauciones con la sangre y las secreciones orgánicas protegiéndose las manos con guantes a la hora de manipular algo; utilizar material desechable de tipo parenteral; someter al material a solución de hipoclorito antes de enviarlo al Departamento de Esterilización; evitar los accidentes con agujas contaminadas con el virus; administrar la vacuna para el virus B a aquellas personas que tengan riesgo de contraer la enfermedad, y rotular las muestras sanguíneas de pacientes con hepatitis antes de enviarlas.

Formación enfermera en vacunas

Una vez conocidos todos los elementos que rodean la hepatitis, su incidencia y su diagnóstico, se ha visto que las vacunas son el método más eficaz de prevenir algunos de los virus de de la enfermedad. Por ello, es fundamental que los profesionales enfermeros cuenten con unos conocimientos profundos y actualizados en este ámbito. Además, ampliar la formación, ya sea en esta o en cualquier otra materia de la ciencia enfermera, repercute en el trabajo diario que se lleva a cabo e incide en la calidad de la atención que reciben los pacientes.

Por ello, AulaDAE, espacio de formación enfermera que cuenta con el aval del Ministerio de Sanidad, pone a disposición de los enfermeros el curso “Actualización en vacunas para enfermeras/os”, de José Antonio Forcada, enfermero y coordinador del Grupo de Trabajo en Vacunaciones y Riesgo Biológico del CECOVA, acreditado con 8,7 créditos CFC y equivalente a 110 horas lectivas.

Día Mundial de la Hepatitis, hepatitis

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