IDIVAL y la Universidad de Cantabria participan en la descripción de un nuevo mecanismo neuronal vinculado con determinadas patologías graves

Martes, 16 de febrero de 2021

El Instituto de Investigación Valdecilla (IDIVAL) y la Universidad de Cantabria (UC) han formado parte del estudio en que se recoge la descripción de un nuevo mecanismo neuronal que se vincula con determinadas patologías graves, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o la demencia frontotemporal (DFT), según informan desde el Servicio Cántabro de Salud (SCS) en un comunicado.

Así, Miguel Lafarga, profesor emérito ad honorem del Departamento de Anatomía y Biología Celular de la universidad e investigador de IDIVAL, y Olga Tapia, también investigadora del instituto, han comprobado cómo ciertas mutaciones y otras modificaciones de la proteína TDP-43, clave para la función neuronal, explican, impactan en la patogenia de estas enfermedades neurodegenerativas.

Esta descripción ha sido recientemente publicada en la revista Science, en un trabajo cuyo último firmante ha sido el profesor y profesor del proyecto Don W. Cleveland, de la Universidad de California. El estudio expone “una nueva etapa en la patogenia de la ELA y abre un nuevo horizonte para su potencial detección precoz, a través de una prueba diagnóstica que consistiría en detectar la separación de fases líquidas de TDP-43, proteína crítica en este campo”, apuntan en la citada nota informativa. “El proceso de generar un líquido dentro de otro líquido se produce constantemente en el núcleo celular, como parte de la compartimentación y funcionamiento de las macromoléculas (RNA y proteínas). Discernir cómo se produce esa separación de fases líquidas en TDP-43 es estratégico, ya que los niveles neuronales en esta proteína están estrictamente regulados y sus mutaciones, deslocalización o agregación se asocian a la aparición de enfermedades neurodegenerativas TDP-43 dependientes”.

En este sentido, los investigadores han probado que cuando esta proteína pierde la capacidad de unirse al RNA, por alteraciones causantes de la ELA o la demencia frontotemporal o por acetilacion, o cuando se desarrolla un defecto en su degradación por “estrés celular o envejecimiento, la proteína se separa de la fase líquida del nucleoplasma, concentrándose en ‘gotas’ que se denominan anisosomas”.

Gracias a un trabajo previo del equipo de Lafarga y Tapia, en el que participó el investigación Oriol Narcís y Maite Berciano, profesora de la UC, se puso de manifiesto que estructuras similares a los anisosomas, pero que aglutinan otras proteínas de unión a RNA, se forman in vivo en motoneuronas de un modelo en ratón de atrofia muscular espina, “ensamblándose en la fase inicial de la enfermedad, antes de aparecer las manifestaciones clínicas”.

El investigador de IDIVAL Lafarga ha explicado, apuntan desde el SCS, que dado “este contexto, la formación de ansiosotas parece reflejar una fase temprana, cuando todavía existe una potencial ventana terapéutica, en la patogenia de enfermedades neurodegenerativas relacionadas con TDP-43 y con otras proteínas de unión a RNA requeridas para el procesamiento de mRNAs”. Debido a que las neuronas de los pacientes “son inaccesibles al estudio celular, los investigadores proponen utilizar fibroblastos derivados de biopsias de piel de pacientes con enfermedades como la ELA o la DFT para la detección precoz de la separación de fases líquidas de TDP-43”.

Por otro lado, continúan en el mencionado comunicado, una investigación reciente coordinada por el doctor Javier Riancho, profesor asociado de la Universidad de Cantabria y neurólogo experto en ELA, ha identificado una agregación anormal de TDP-43 en fibroblastos de pacientes con ELA, “lo que ha animado a los científicos a seguir profundizando en esta línea”, concluyen.

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ELA, IDIVAL, Universidad de Cantabria

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