Jesús Cintora: “Soy de los que cree que los profesionales de la sanidad han de tener un trato preferente”

Martes, 5 de febrero de 2019

Con una larga experiencia, Jesús Cintora destaca su capacidad de ser polifacético y enfrentarse tanto a los micrófonos o las cámaras como a una hoja en blanco. Ha realizado diferentes programas en Cuatro, ha sido colaborador, presentador, profesor de universidad e incluso escritor, donde ha querido plasmar todas sus ideas e inquietudes. Aunque la política es su predilección, fueron los temas sociales y humanos los que le permitieron darse cuenta de la utilidad del periodismo valiente, como el que va a emprender con su nuevo proyecto “Carretera y manta”, un programa en el que recorrerá España en un camión para intentar mostrar a la audiencia lo que ocurre en la sociedad.

Jesús Cintora

Pregunta. ¿Qué le llevó a estudiar periodismo? ¿Siempre lo tuvo claro?
Respuesta. El primer recuerdo que tengo de lo que quería ser de pequeño era carpintero, pero posiblemente me influyó en ser periodista la escuela infantil del pueblo, el hecho de que me iba muy bien en Lengua. Yo veía muchos programas en la televisión, sobre todo deportivos, leía mucha prensa y empecé a escribir redacciones y además recuerdo que siendo muy joven un maestro de Lengua del colegio envió algún artículo mío al periódico y eso hizo que me picara el gusanillo.

P. Ha pasado por diferentes áreas de la comunicación como la radio, la televisión o la prensa escrita. ¿Qué le ha aportado cada una de ellas? 
R. Posiblemente estoy más centrado en la televisión, pero sí es cierto que una de las cosas que he cultivado es ser polifacético, es decir, ser capaz de hacer un programa de tele, de radio, colaborar en un periódico, dar clase en la universidad, escribir libros, dar conferencias y hasta tener un grupo de rock, como tuve en su momento… Diría que todo me ha aportado algo, la radio, enseñanza; la tele, notoriedad; escribir un libro y las conferencias, contacto con el público; las redes sociales un mayor grado de inmediatez… todas tienen su historia.

P. Hemos visto que es una persona muy activa en las redes sociales, ¿cree que son una buena forma de mantenerse informado? ¿Alguna vez ha tenido algún problema con algún seguidor?
R. Sí, siempre que se haga con criterios de rigor, de veracidad, de ética, de pluralidad. Yo, por ejemplo, me informo fundamentalmente por la prensa digital. Por las mañanas lo primero que hago es leer los diarios, me informo y leo una docena de periódicos digitales, y de todos ellos me quedo con los artículos que más me interesan. Es algo muy rutinario y me gusta.

Con las redes sociales de todo ha habido, tampoco le presto excesiva atención, no quiero hacerme víctima especial de algo que sí ocurre. Sí que he recibido amenazas de muerte e insultos, pero no le doy mayor importancia, ya que siempre habrá gente que aprovechando el anonimato haga este tipo de cosas.

P. Fue el primero en poder hablar con la técnico en cuidados auxiliares de Enfermería, Teresa Romero, contagiada por el virus del Ébola. ¿Es difícil realizar una entrevista de un tema tan sensible y candente como lo fue ese? 
R. Sí, porque aquella historia fue muy inesperada, estábamos en un programa en directo, era la noticia del momento en España y, de repente, te dicen que tienen al otro lado del teléfono a Teresa. Conectan, todo es muy inmediato y da poco tiempo a pensar lo que hacer. A partir de ahí, la actitud fue combinar la comprensión humana del momento que vivía con intentar darle un calado informativo a esa entrevista.

P. ¿Qué opina de la labor de los profesionales enfermeros? ¿Tiene alguna experiencia o anécdota en su vida personal con ellos? 
R. De todos los sectores profesionales de la sociedad, la sanidad es prioritaria, a fin de cuentas la salud es lo primero, no es un tópico. Yo siempre digo que habiendo salud lo demás habrá que pelearlo, soy de los que cree que los profesionales de la sanidad han de tener un trato preferente. Creo que están atravesando un momento de cierta precariedad en el sector, temporalidad, a veces asumiendo masificaciones, es un momento complejo para la sanidad pública, sin duda, por lo que se le debe respeto a la profesión y toda la solidaridad con sus reivindicaciones e inquietudes.

Tengo un recuerdo gracioso de un día en urgencias en Madrid. Estaba esperando y en la sala de espera había varios pacientes que me reconocieron por estar en la tele. Me estuvieron halagando, comentando cómo me veían y que eran seguidores. Cuando entré a la consulta y le conté lo que tenía a la médico, me derivó a la enfermera y, cuando pasé, recuerdo cómo esta estaba agitando una jeringuilla y aquello yo lo vi grandísimo (entre risas). Fue como un contraste entre la gente que te estaba alentando en la sala de espera y la que te esperaba con la jeringuilla. Recuerdo que le dije de broma: “Ay, si no te gusto mucho no te vengues ahora, ¿eh?” y ella se rió.

P. Como periodista ha tenido que cubrir e informar sobre diferentes sucesos, ¿cuál ha sido para usted la mejor experiencia y cuál la más dura? ¿De qué entrevista guarda mejor recuerdo?
R. Entre los más agradables recuerdo haber hablado con algún bombero que acababa de rescatar a un niño en Haití después del terremoto o el caso de Teresa Romero que se estaba recuperando del ébola. Situaciones humanas como la entrevista a gente que se ponía en contacto con nosotros a través de las redes sociales porque eran enfermos de hepatitis C y no podían pagarse el medicamento. Me acuerdo que empezamos a concederles entrevistas y cuando a mí ya me habían quitado de hacer ese programa, me escribieron y me dijeron que querían hacerme un acto de reconocimiento porque finalmente la sanidad pública les había financiado el medicamento y se estaban salvando. Fue una forma de darte cuenta de la utilidad que puede tener el periodismo valiente. Me percaté de lo importante que es estar con la gente en periodismo.

PÍLDORAS

  • ¿Cómo definiría la labor enfermera? Humana
  • ¿Qué no falta en su botiquín? Agua oxigenada.
  • Ejercicio, ¿en un gimnasio o al aire libre?  En casa, lo que más suelo hacer es bicicleta elíptica, me he montado un pequeño gimnasio en una habitación.
  • ¿De qué alimento no podría prescindir? Agua mineral, como un día digan que es mala estoy muerto (risas).
  • De no haber sido periodista, ¿qué otra profesión habría escogido? Empresario, montar mi propio negocio e intentar depender lo menos posible.

Noticias relacionadas

ébola, enfermería, Jesús Cintora, profesionales sanitarios

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*