José Ramón Martínez Riera: “Nuestra apuesta siempre ha sido la de colaborar estrechamente tanto con los ministerios como con el resto de administraciones nacionales y autonómicas”

Miércoles, 28 de octubre de 2020

El pasado 13 de octubre, la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC) y la Federación de Asociación de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (FAECAP), a través de sus presidentes, respectivamente, José Ramón Martínez Riera y Francisco Javier Carrasco Rodríguez, remitieron una carta a Manuel Castells, ministro de Universidades, a raíz de, según exponen desde AEC en su portal web, “la próxima convocatoria de la prueba extraordinaria de acceso a la especialidad de enfermería familiar y comunitaria en modalidad online y sin que se haya informado ni consultado al respecto a las sociedades científicas”. Ante esto, Martínez Riera nos atiende para hablar de cómo recibieron la noticia, de las implicaciones que esta tiene para el colectivo y del futuro de la especialidad.

Pregunta: ¿Cómo recibieron la noticia de la apertura de la vía extraordinaria para el acceso a la especialidad de enfermería familiar y comunitaria?

Respuesta: Creo que es necesario puntualizar. La noticia que de manera sorpresiva dio el ministro de Universidades sobre la próxima convocatoria de la prueba extraordinaria no es realmente la apertura de tal vía. La prueba extraordinaria se viene gestionando desde hace años a través de las acciones permanentes que hemos llevado a cabo las sociedades científicas, AEC y FAECAP, con el Ministerio de Sanidad y con el Ministerio de Universidades para que dicha prueba, recogida en el RD de Especialidades de enfermería de 2005, se convocase y realizase.

De hecho, fue la ministra Carcedo quien anunció públicamente que se iba a llevar a cabo la citada prueba; momento a partir del cual desde AEC y FAECAP ofrecimos lo que ya habíamos hecho con anteriores equipos ministeriales, es decir, que expertos de ambas sociedades científicas pudieran llevar a cabo la evaluación de los expedientes pendientes que esa la principal razón por la que no se convocaba la prueba. Y esto ha sido, realmente, lo que ha permitido que el ministro pudiese hacer dicho anuncio. Que nadie se lleve a engaño. Es cierto que el equipo del Ministerio de Sanidad encabezado por la ministra Carcedo, y en concreto la Dirección General de Ordenación Profesional, tuvieron la voluntad política de la que equipos anteriores adolecieron y que incluso se permitieron el lujo de rechazar lo que este ministerio hizo para que la prueba pueda convocarse.

Hecha esta aclaración que me parecía necesaria, la noticia la recibimos con perplejidad, asombro y malestar. Y fue recibido de esta manera porque entendíamos, desde AEC y FAECAP, que merecíamos haber sido, cuando menos informados, si no consultados, sobre dicho anuncio, tras el intenso trabajo que desarrollamos durante años y la aportación desinteresada que facilitó lo que de otra manera no se hubiese logrado.

La sorpresa aún fue mayor cuando desde el propio Ministerio de Sanidad nos aseguraron que ellos tampoco tenían conocimiento del anuncio realizado por el ministro Castell.

P.: ¿Cuál fue la reacción del colectivo?

R.: No fue muy diferente a la que tuvimos nosotros como representantes de las sociedades científicas.

Hay que tener en cuenta que más de 40.000 enfermeras llevan años esperando la prueba que les permita tener acceso a la especialidad según los criterios recogidos en el RD de Especialidades. Que las constantes e injustificadas demoras tan solo achacables a la incomprensible falta de voluntad política, no tan solo de desbloquear esta prueba, sino de desarrollar la propia especialidad, fueron sumiendo a las mismas en una absoluta incredulidad y a un creciente estado de frustración.
Hay que tener en cuenta que muchas más enfermeras de las que en principio pueda imaginarse, cuando finalmente se convoque la prueba ya se habrán jubilado o incluso y lamentablemente habrán muerto sin haber podido acceder a dicha especialidad en la que han estado trabajando como enfermeras comunitarias durante muchísimos años, muchas de ellas desde que se instaurara el que se vino en denominar nuevo modelo de Atención Primaria y su posterior implementación en los centros de salud desde 1985.

P.: ¿Qué implicaciones tiene para la especialidad que se publique la convocatoria extraordinaria?

R.: Muchas, por no decir todas. Hay que tener en cuenta que, si bien es cierto que ya hace más de diez años desde que se empezaron a formar especialistas en enfermería familiar y comunitaria, no es menos cierto que dicho proceso formativo no se vio acompañado de un reconocimiento de la citada especialidad en los servicios de salud de las diferentes comunidades autónomas, dado que no se creaban plazas específicas de la especialidad que permitiesen la incorporación en los mismos de las especialistas que, paradójicamente, ellos mismos formaban.

Esto provocaba que o bien tuviesen que trabajar en un ámbito que no se correspondía con su especialidad, hospitalario habitualmente, que trabajasen en APS pero no en condición de enfermeras especialistas o que decidiesen irse a otros países en los que trabajar como tales. Pero además la prueba permitirá corregir una anomalía que, aunque al inicio de la especialidad era lógica y se contemplaba en el RD de Especialidades, ahora mismo no tenía ningún fundamento. Se trata de que los tutores de los EIR sean especialistas, vía EIR o vía extraordinaria. Lo contrario es una clara contradicción sin que ello desmerezca en ningún caso la valía, el trabajo, el compromiso y la implicación de cuantas enfermeras han estado ejerciendo como tutoras durante todo este tiempo con muy poco apoyo y menor reconocimiento si cabe.

Por último, la prueba y su resultado permitirán, y así debe exigirse, además, la adecuada planificación de las plantillas de los centros de salud, articulando la existencia de especialistas y no especialistas con el fin de prestar los mejores cuidados profesionales a personas, familias y comunidad.

P.: En la carta que remitieron tanto AEC como FAECAP al ministro de Universidades hacen referencia al trabajo que desde las sociedades científicas se ha venido desarrollado con los ministerios para desbloquear este logro. En este sentido, ¿qué vías de colaboración entre instituciones tienen previsto establecer de cara al futuro?

R.: Nuestra apuesta siempre ha sido la de colaborar estrechamente tanto con los ministerios como con el resto de administraciones nacionales y autonómicas con el fin, no tan solo de lograr el máximo desarrollo de la especialidad, sino de facilitar, con dicho desarrollo, la mejor respuesta a las necesidades y demandas que en cada momento plantee la sociedad.

En este sentido me gustaría destacar la participación activa que hemos tenido con el Ministerio de Sanidad, en este caso, para la elaboración, revisión y desarrollo de guías, programas protocolos, acciones… en muy diferentes ámbitos, como promoción de la salud, cronicidad, tabaquismo… y muy especialmente en el trabajo para la redacción del Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria en el que tuvimos una destacadísima contribución. Asimismo, en esta situación de pandemia que estamos viviendo, hemos participado en la redacción, revisión y desarrollo de guías específicas en el afrontamiento del la COVID-19.

A partir de esta realidad, nuestra disposición va a ser la misma, sino más, dado que la COVID-19 nos deja un contexto de cuidados en el que el papel de las enfermeras comunitarias, tanto especialistas como no, va a ser fundamental y que requerirá de estrategias de intervención en las que si o si se debe contar con las sociedades científicas. Estamos convencidos de que este será el talante y la apuesta de futuro.

P.: ¿Qué perspectivas de futuro le aguardan ahora a la especialidad?

R.: Todas. Es decir, no hay límites. Se trata de ir avanzando en el reto de ofrecer las mejores respuestas a los problemas de salud que plantee la sociedad y hacerlo, además, con la seriedad y el rigor de las evidencias científicas, pero sin olvidar la empatía, la proximidad y la humanización que los cuidados profesionales enfermeros de manera integral, integrada e integradora, en el marco de un trabajo transdisciplinar e intersectorial que respete la equidad, la accesibilidad y la participación comunitaria desde una perspectiva salutogénica.

Así pues, las administraciones tienen no la opción, sino la obligación, de integrar y articular la especialidad en los equipos de trabajo de las diferentes organizaciones de salud. Pero las enfermeras tenemos igualmente la obligación y la responsabilidad de visibilizar nuestra aportación específica y de contribuir al cambio de paradigma del actual SNS en general y de la APS en particular. No caben el conformismo, la inacción, ni la pasividad. De nosotras depende ser referentes y reconocidas. La especialidad es un maravilloso vehículo para ello, pero requiere de una decidida apuesta por conducirlo de la manera más eficaz y eficiente posible.

Cómo preparar la especialidad de enfermería familiar y comunitaria

Los profesionales que tengan previsto presentarse a la convocatoria del próximo año deben tomar la decisión de prepararse la prueba en una academia o por su cuenta. Desde AulaEIR se ha lanzado un curso que permite a los estudiantes adaptar las jornadas de trabajo a sus necesidades y circunstancias personales en cada momento y poder cursar a su ritmo.

Se trata de un curso 100% online, eminentemente práctico que busca acercar lo máximo posible al alumno a la realidad del examen a través de multitud de test, simulacros y casos clínicos. Además, el alumno cuenta con libros digitales específicos de enfermería familiar y comunitaria, acceso a la mayor biblioteca digital de enfermería en habla hispana y vídeos para superar el examen con garantías. Se puede consultar toda la información del curso a través del siguiente enlace: https://www.aulaeir.com/curso-eir-comunitaria/.

Además, el curso está avalado por la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC), con la inscripción se tiene, de forma gratuita, la cuota de la asociación, es totalmente, como se ha dicho, práctico, 100% online, punto importante para prepararse en un entorno real a la prueba, que será telemática, y sus contenidos están focalizados al examen. Además, todos los profesores son especialistas de la vía excepcional en enfermería familiar y comunitaria.

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