“La consulta telefónica es una de las herramientas de la enfermera de Reumatología para mejorar el seguimiento de los pacientes”

Miércoles, 12 de octubre de 2016

María José León Cabezas es enfermera en la Consulta de Enfermería en Reumatología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid). Desde esta consulta, se presta al paciente una atención integral, formación e información sobre su proceso, y se da respuesta al dolor, un problema de salud que presentan habitualmente los pacientes con enfermedades reumatológicas, se solucionan problemas y se sigue al enfermo mediante el uso de una alternativa cada vez más habitual: la consulta enfermera telefónica.

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María José León Cabezas

Pregunta. En la actualidad, cada vez son más los centros sanitarios en España que cuentan con una consulta de Enfermería dirigida a este tipo de enfermos. La creación de estas consultas, ¿ha supuesto un avance a la hora de organizar recursos humanos y materiales para mejorar la asistencia a los enfermos?
Respuesta. 
La atención de una enfermera que conozca la patología, los tratamientos, la monitorización de los efectos adversos y el refuerzo y apoyo al plan terapéutico supone un gran beneficio para el enfermo, ahorrando visitas al reumatólogo y proporcionándole autonomía. La facilidad de acceso al sistema sanitario a través de los profesionales enfermeros, cuando lo necesita, es percibida de una forma muy positiva por el paciente.

Como bien dice, las consultas específicas de Enfermería en reumatología organizadas por el personal enfermero no son habituales. En el Hospital Universitario Príncipe de Asturias contamos con una consulta diaria con dedicación plena, para el seguimiento de los pacientes reumáticos, lo que mejora los índices de adherencia terapéutica, y nos permite, por ejemplo, contar con una consulta telefónica. En otros centros, las consultas no tienen periodicidad diaria y la enfermera también depende orgánicamente de otras especialidades.

P. Junto a la enfermera, trabajan otros profesionales de la salud, que también desarrollan su labor dentro del ámbito de la reumatología. Durante el año, ¿se llevan a cabo estudios e investigaciones de carácter multidisciplinar dirigidos a mejorar distintos aspectos clínicos de los enfermeros?
R. 
Sí, actualmente está en marcha el estudio Score, realizado por reumatólogos y por el grupo de Enfermería de la SER (GTESER). Su objetivo es el de unificar criterios y dar el mismo contenido a todas las consultas de Enfermería para trabajar todos con los mismos protocolos.

P. El dolor es uno de los principales síntomas que presentan estos pacientes. ¿De qué forma concreta actúa la enfermera para mejorar esta situación y evitar su progresión?
R. 
El dolor es un problema de salud que está presente como síntoma de múltiples enfermedades, tanto agudas como crónicas. Las respuestas del paciente al dolor pueden ser diversas, algunos pueden estar temerosos, aprensivos, ansiosos, lloran, se quejan e, incluso, pueden hasta gritar.

¿Qué podemos hacer las enfermeras? Intentar paliar el dolor mediante la disminución de la ansiedad, diversificando la atención, lo cual modifica la conciencia del dolor que tiene el paciente, interfiriendo en sus estímulos, enseñando métodos de relajación para mejorar la tensión muscular y la fatiga que va unida. Debemos preparar al enfermo para la experiencia dolorosa, usando medidas preventivas, enseñándole el buen uso de los analgésicos.

P. La autoadministración de fármacos es un procedimiento habitual que requiere un entrenamiento del paciente por parte de la enfermera. ¿Cómo se educa para que colabore y se implique en su tratamiento?

R. 
Cuando se le prescribe a un paciente un fármaco de administración subcutánea, la enfermera de reumatología es la responsable de enseñar y entrenarle en el momento de iniciar los tratamientos de autoadministración (como los de la osteoporosis, los modificadores de la enfermedad (FAME), metotrexato y los biológicos) respondiendo a las incidencias, dudas o alertas que pueden surgir durante el tratamiento, detectando efectos adversos, toxicidades, mal uso…

En la primera visita se enseña la técnica de la autoadministración y se corrigen errores de aprendizaje bajo nuestra supervisión. Siempre pedimos al paciente que acuda a nuestra consulta acompañado de un familiar, para que también aprenda la técnica y pueda ayudarle si, por alguna circunstancia no puede autoadministrarse él mismo la medicación. También se les informa sobre las características del fármaco, conservación y periodicidad de administración, alertando sobre aquellas situaciones en las que es contraproducente. Esta información se suele ofrecer tanto verbalmente como por escrito o digitalmente.

Es importante fomentar la autorresponsabilidad del enfermo: le informamos del circuito de recogida del tratamiento, ya que los fármacos biológicos se dispensan en la Farmacia Hospitalaria mediante una receta proporcionada por el reumatólogo, con renovación periódica. La enfermera hace una programación del seguimiento, tanto presencial como telefónico, de evaluación y cumplimiento del tratamiento; y un seguimiento de analíticas aumentando así la eficacia, efectividad, adherencia y rentabilidad de los tratamientos.

P. En ocasiones, los pacientes pueden presentar discapacidades o precisar de ayuda para desenvolverse en su vida cotidiana. ¿Qué tipo de cuidados efectúan las enfermeras de reumatología y de qué medios deben disponer para llevarlos a cabo? ¿La vía telefónica es una opción de uso habitual para ayudar a estos pacientes desde la consulta?

R. Los pacientes con enfermedades reumáticas cursan con dolor articular o muscular agudo o crónico. Según la afectación de las articulaciones estos tienen diferentes discapacidades y movilidad reducida. Es importante la educación tanto individual como grupal para mejorar el automanejo, aliviar el dolor, mejorar la movilidad y prevenir discapacidades por la afectación progresiva de la enfermedad.

La consulta telefónica es una vía de uso habitual de carácter doble (la llamada para realizar la consulta puede partir de la enfermera o del propio paciente). Su gestión por una enfermera entrenada puede resolver eficazmente la mayoría de las situaciones que se les presentan a los enfermos con tratamiento crónico con fármacos modificadores de la enfermedad o con fármacos biológicos, que precisan la resolución de incidencias o la aparición de nuevos síntomas. La consulta telefónica puede ser a demanda para los pacientes con dudas acerca del tratamiento o bien para aquellos que presentan algún síntoma susceptible de consulta. También podemos programar esas llamadas centrándonos en preguntas para el seguimiento del paciente.

Día Mundial de las Enfermedades Reumáticas, enfermedad, enfermera, enfermería, Hospital Universitario Príncipe de Asturias, reumatología

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