«Los profesionales enfermeros y matronas tienen un papel fundamental porque son, en muchas ocasiones, los primeros profesionales que tratan a la mujer»

Viernes, 20 de noviembre de 2015

por diariodicen.es

DrLLaneza_menopausia¿Qué es la menopausia? ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes? ¿Cuál es la relación entre la menopausia y la depresión? ¿Disminuye el deseo sexual? ¿Es recomendable el tratamiento hormonal? ¿Cuál es el papel de los profesionales de enfermería a la hora de proporcionar información a las mujeres con menopausia?

De todos estos temas hablamos con Plácido Llaneza Coto, presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) y ginecólogo del Hospital Central de Asturias.

Pregunta-. Se habla mucho de ella, pero ¿qué es en realidad la menopausia?

Respuesta-. Es un momento de la vida de la mujer caracterizado por el cese de la menstruación y que inicia una etapa de la vida que se conoce como climaterio. Esta etapa representa la transición entre el periodo fértil y la vejez. A pesar de no ser una enfermedad, provoca, en la mayoría de las mujeres, síntomas molestos que alteran la dinámica social y laboral.

Pregunta-. ¿Qué síntomas puede tener una mujer durante la menopausia?

Respuesta-. Estos son algunos de los síntomas:

    • Sofocos e insomnio: son uno de los síntomas principales de la menopausia. Los sofocos se manifiestan como una repentina sensación de calor y ansiedad provocando un aumento del flujo sanguíneo de la piel del cuello, cara y tórax, acompañado de sudoración y palpitaciones. Se producen, en general, por estrés emocional, comidas copiosas, consumo de alcohol y cambios bruscos de la temperatura. En el 20% de las mujeres persiste por más de 5 años. Son fácilmente tratables.Normalmente, los episodios de insomnio suelen estar ligados a los sofocos, así que al tratar estos mejora considerablemente la calidad del sueño de la mujer, siempre que el insomnio no sea provocado por factores psicológicos
    • Ciclos irregulares: generalmente son la primera señal de la menopausia.Dado que este síntoma se puede presentar muchos años antes de la instauración de la menopausia, es más propio de la etapa de la premenopausia.
    • Cambios en la figura: la menopausia se relaciona con cambios metabólicos que suelen producir un incremento en la grasa corporal. La grasa corporal, que a los 20 años es del 26%, sube al 33% a los 40 años y al 42% a los 50 años. La vida sedentaria aceleraría este proceso. En muchas mujeres se produce aumento de peso mientras que en otras aparecen tan solo modificaciones de la distribución grasa sin cambios en la balanza. Esto no solamente representaría un factor estético sino también de riesgo cardiovascular y de diabetes.
    • Osteoporosis: la pérdida de masa ósea, es decir, de la cantidad de hueso que tenemos, es debida a la descalcificación que sufren los mismos y que, en el caso de las mujeres, se ve intensificada por la pérdida de la acción protectora que las hormonas femeninas ejercen sobre ellos. En la actualidad se sabe que existe una importante relación entre la disminución de la masa ósea y el riesgo de fracturas. La detección precoz de la pérdida excesiva de la masa ósea de nuestro cuerpo es de la única manera con la que podemos prevenir la aparición de la osteoporosis y, por tanto, de las fracturas. El método para detectarlo es la densiometría ósea de columna lumbar y fémur. Consiste en una prueba indolora, parecida a una exploración con rayos X y que es recomendable en aquellas mujeres que se encuentren entre estas variables: menopausia precoz antes de los 40 años; tratamiento prolongado con corticoides, hormona tiroidea, ansiolíticos, anticonvulsivantes antiácidos; tabaquismo; bajo peso; mujeres que padecen anorexia nerviosa, insuficiencia renal crónica, hipertiroidismo, patología de la glándula suprarrenal, insuficiencia hepática, diabetes mellitus inmunodependiente, mieloma múltiple, gastrectomizadas, enfermedad obstructiva pulmonar, postrasplantadas;  inmovilización prolongada; antecedentes familiares de osteoporosis; fracturas previas sospechosas o evidencia radiológica de osteoporosis.
    • Cuidado cardiovascular: El estado del aparato cardiovascular es uno de los aspectos más importantes de la salud de la mujer y de su esperanza de vida en el periodo postmenopáusico. Los estrógenos actúan como protectores de posibles enfermedades cardiovasculares, actuando sobre el mantenimiento del flujo vascular y controlando los niveles, por ejemplo, del colesterol total o los triglicéridos.

No debemos olvidar que los factores de riesgo ligados a los hábitos de vida como fumar, llevar una vida sedentaria, obesidad o el estrés desempeñan el papel más importante en la aparición de complicaciones cardiovasculares. Por ello, es importante que con la pérdida de estrógenos la mujer controle su estado cardiovascular realizándose revisiones frecuentes y recibiendo el tratamiento adecuado para su caso particular, además de procurar llevar una vida sana y una alimentación equilibrada.

Pregunta-. ¿Qué hábitos de vida pueden ayudar a reducir los síntomas menopáusicos?

Respuesta-. Mantener una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D para evitar el sobrepeso y la obesidad; realizar actividad física diaria moderada; evitar hábitos tóxicos como el tabaco; tomar el sol 15 minutos al día para conseguir el nivel de vitamina D adecuado; evaluar el posible riesgo cardiovascular y eliminar los factores de riesgo; evaluar el posible riesgo de cáncer de mama y estimular el diagnóstico precoz mediante las campañas de mamografía; evaluar el posible riesgo de osteoporosis y, en paciente de alto riesgo, medir la densidad mineral del hueso; vivir la menopausia con vitalidad y optimismo; mantener una actividad sexual satisfactoria y cuidar la calidad de vida para conseguir el bienestar de la mujer durante la menopausia.

Pregunta-. ¿Existe relación entre menopausia y depresión? ¿Cómo puede combatirse?

Respuesta-. Durante la menopausia son frecuentes las alteraciones del estado de ánimo que se manifiesta por disminución de la energía, cansancio, abatimiento, falta de concentración, ansiedad, irritabilidad y agresividad.

Es bien conocido que los estrógenos ejercen una función importante en el Sistema Nervioso Central y son responsables de la sensación psicológica de bienestar.

Es un momento de la vida de la mujer en el que se produce una leve inestabilidad emocional al saber que han perdido la capacidad reproductora. Muchas mujeres sienten que, al desaparecer su función de la maternidad, dejan de ser valoradas por su entorno social.

También esta etapa suele coincidir con la convivencia con hijos adolescentes y sus crisis, y a la mujer le cuesta asumir el crecimiento de los hijos como seres individuales e independientes.

También suele ser un momento en el que, con frecuencia, los hijos abandonan la casa, produciendo el famoso síndrome del nido vacío. Si se ha depositado en ellos la razón de ser, la partida de los mismos, incluso en situaciones felices, se llena de hostilidad, disputas y sentimientos de soledad.

Pregunta-. Muchas mujeres pierden deseo sexual durante la menopausia. ¿Cómo pueden mejorarse las relaciones sexuales durante esta etapa?

Respuesta-. Con frecuencia, muchas mujeres tienden a pensar que con la menopausia su vida sexual va a cambiar empeorando sustancialmente o incluso a desaparecer. Es cierto que la falta de estrógenos a veces produce sequedad vaginal, lo que genera una vida sexual incómoda. No obstante, la falta de lubricación en el coito es fácilmente tratable con productos específicos que ayudan con este problema.

Otras mujeres, entienden que la menopausia puede conllevar una disminución de la libido o falta de apetito sexual. Sin embargo, la disminución hormonal no siempre es un factor determinante de estos síntomas, ya que una relación sexual satisfactoria depende también de factores educacionales y sociales.

Por el contrario muchas mujeres, ya libres del fantasma de un embarazo no deseado, logran vivir más plenamente su sexualidad.

Pregunta-. Muchas personas, en especial los hombres pero también algunas mujeres, no tienen claro en qué consiste la menopausia. ¿Se debería proporcionar más información? ¿Quién tiene que encargarse de esto?

Respuesta-. Siempre se debería seguir trabajando para informar y concienciar a la sociedad sobre qué consiste la menopausia. Los principales responsables son la Administración y por supuesto las sociedades científicas como la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Desde la AEEM trabajamos cada día en mejorar esta formación hacia la sociedad. Organizamos periódicamente conferencias y cursos en toda España dirigidos a profesionales y a la población en general para informar a todos los actores implicados en la salud de la mujer, y en concreto, en la menopausia.

Pregunta-. ¿Cuál es el papel de los profesionales de enfermería en relación a la mejora de la calidad de vida de las mujeres con menopausia o a la proporción de información?

Respuesta-. Los profesionales enfermeros y las matronas tienen un papel fundamental en este sentido, ya que en muchas ocasiones son los primeros profesionales que tratan a la mujer. Desde la AEEM todos los cursos que organizamos van dirigidos a personal de enfermería, matronas, médicos de atención primaria y ginecólogos, ya que nuestra asociación es multidisciplinar y contamos con la participación de diferentes especialidades médicas relacionadas con la salud de la mujer.

Pregunta-. Uno de los puntos menos claros es el relacionado con la terapia hormonal para combatir los síntomas. ¿Es recomendable? ¿Puede ser perjudicial para la salud a largo plazo?

Respuesta-. Ante todo se debe establecer en qué etapa se encuentra la mujer y cuál es la sintomatología específica que está padeciendo para determinar la terapia más adecuada.

En principio, cualquier mujer en edad menopáusica es candidata a recibir tratamiento hormonal sustitutivo (THS) siempre y cuando sus beneficios superen sus posibles riesgos. En concreto debería de utilizarse en todas las pacientes que tienen una menopausia a edad muy joven. Sabemos que en estos casos los beneficios superan a los riesgos. También está indicada en las mujeres menopáusicas que padecen síntomas menopáusicos severos, cuando tienen menos de 60 años o han transcurrido menos de 10 años desde la última regla y no existan contraindicaciones para su uso.

Sin embargo, para aquellas mujeres en las que el tratamiento hormonal sustitutivo no es adecuado, existen tratamientos alternativos que deben emplearse de forma individualizada, en función de las necesidades de cada mujer.

 

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