Psicofobia: la lucha contra el estigma de los problemas de salud mental

Martes, 15 de noviembre de 2022

por Natalia Hernández Manjón


Una de cada cuatro personas tendrá un trastorno mental a lo largo de su vida. Es una afirmación de la Confederación de Salud Mental de España que, además, según los datos mundiales estudiados, anuncia que 450 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por un problema de salud mental que dificulta gravemente su vida, de los cuales entre el 35% y el 50% no recibe ningún tratamiento o no es el adecuado.

Psicofobia, luchando contra los estigmas de la salud mental | iStock
Foto: iStock

Es preocupante saber que los problemas de salud en adultos comienzan antes de los 14 años, y el 75% antes de los 18, llegando a suicidarse cerca de 800.000 personas cada año; se trata de la segunda causa de muerte en personas de 15 a 29 años. A pesar de todo esto, no fue hasta 1982 cuando se comenzó a conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental, una iniciativa impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH) de la mano de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ahí fue cuando se empezó a dar importancia a este problema que cada año afecta a más personas, siendo España el segundo país con más casos de trastornos de salud mental, por detrás de Portugal, según el informe sobre salud mental Headway Mental Health 2022.

La ansiedad, la depresión, el trastorno del sueño, el trastorno obsesivo compulsivo, la psicosis o la esquizofrenia son algunas de las consideradas “enfermedades silenciosas” del siglo XXI que han sido tabú pero, tal y como afirmó el vicepresidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González Zapico, es necesario crear y poner a disposición de la sociedad herramientas que la ayuden a enfrentarse a las dificultades. “La buena noticia de todo esto es que sabemos que el suicidio se puede prevenir. Los tiempos en los que era tabú están llegando a su fin y estamos aquí para quitarles la vergüenza a quienes lo han intentado y también para decirles a los familiares que no es su culpa”, explicaba.

El papel de los profesionales enfermeros

Dentro de unos años los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad a nivel mundial. Es necesario tratarlos, estudiarlos, invertir en ciencia para investigarlos, dar con el diagnóstico adecuado, etc. Al contrario que con otras enfermedades, no hay unos síntomas claros ya que pueden variar según el trastorno o las circunstancias, pueden afectar tanto a las emociones, los pensamientos o las conductas, pero también podrían aparecer problemas físicos como dolores de cabeza, de estómago e incluso molestias inexplicables.

Quienes se encargan de tratar estos trastornos son los especialistas en Psicología o en Psiquiatría, según la gravedad de los síntomas será uno u otro quien lo aborde. Sin embargo, no solo ellos tratan estas patologías, desde el área de Enfermería, también. Los enfermeros de salud mental son los encargados de proporcionar atención y apoyo a las personas con estas enfermedades. Su labor resulta primordial para el bienestar de los pacientes, puesto que garantizan el cuidado y tratamiento de los síntomas, el acompañamiento en el proceso de recuperación, que puede extenderse en el tiempo, así como en la propia aceptación de la enfermedad y la relación con el entorno más cercano. Pero hace tiempo que comenzó una situación que aún persiste, el rechazo hacia los problemas de salud mental.

Psicofobia

Adolfo Ibáñez Ballesteros es docente CSC de Fuden y enfermero en el Hospital Universitario del Sureste (Madrid). Él comenzó a percatarse de la situación y del rechazo que había desde el principio, hace ya más de 15 años, mientras trabajaba en las diferentes unidades del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (HGUGM). “Había personas adultas y adolescentes ingresando en unidades de Psiquiatría a quienes se les quitaban sus pertenencias y permanecían en una unidad cerrada y sin compañía de familiares o amigos, como en cualquier parte del hospital. Después, empiezas a hablar con esas personas de la repercusión que tiene para ellos en el plano socio-laboral y familiar su proceso de enfermedad, y de los prejuicios que reciben en todos los entornos. Muchos pacientes, a lo largo de mi carrera profesional, me han mirado con profunda gratitud, y me asombro cuando me dicen: “muchas gracias por tratarme como una persona normal”. Fue así como se dio cuenta de la existencia de la psicofobia, es decir, la aversión y/o prejuicios hacia los problemas de salud mental, las personas que los padecen o los profesionales que los atienden.

Adolfo Ibáñez Ballesteros con el cartel `Stop Psicofobia´
Adolfo Ibáñez Ballesteros

“Decidimos que sería positivo poner un nombre específico que definiera y reconociera el estigma hacia las personas con problemas de salud mental y descubrimos una campaña brasileña de éxito que utilizaba el término ‘psicofobia’ y nos pusimos manos a la obra para recrearla, empezando por Madrid. El objetivo es difundir el término y conseguir que se integre culturalmente. De esta forma, conseguimos identificar si en una conversación cotidiana ha existido alguna conducta o verbalización psicófoba. Y, a muy largo plazo, que incluso pueda ser incluido en la terminología judicial y que se computen los delitos de odio por la psicofobia”, explica.

Se dieron cuenta de que numerosos estudios demuestran que en España existen esos prejuicios, tanto de la población general como en el ámbito sanitario y que solo a través de ser conscientes de que existen pueden reducirse. Se trata de visualizar cuándo se está tratando con negligencia algún problema de salud mental, dejar de ver a estos pacientes como personas que están locas o que se hacen la víctima.

Rozalén con el cartel `Psicofobia existe´

Fue en el 2011 cuando la Asociación Brasileña de Psiquiatría acuñó el término ante la necesidad de crear una palabra que describiera el prejuicio sufrido por las personas que tienen problemas de salud mental. Se convirtió en una estrategia de éxito en la que se consiguieron cosas tan importantes como el apoyo de numerosas celebridades y la tramitación en el Senado Federal de una ley que tipifica la psicofobia como delito (actitudes prejuiciosas y discriminatorias contra las personas con discapacidad y con trastornos mentales), al igual que la homofobia y el racismo.

Siguiendo su ejemplo, fue así como lanzaron la campaña “Stop Psicofobia”, tratando de combatir los prejuicios mediatizando, conformando y utilizando este concepto al mismo nivel que se trata la homofobia, el racismo o incluso la xenofobia. Tal y como explican en su web, “hablamos del estigma que tienen las personas con problemas de salud mental; sin embargo, los intentos de combatirlo, mediante la realización de programas masivos de educación pública, han tenido una pobre eficacia. Para atajar este problema se desarrolla este nuevo método innovador que requiere de un esfuerzo a largo plazo para cambiar los valores culturales de la comunidad”.

“La psicofobia hace que mucha gente oculte su problema y se le cronifique, con las consecuencias resultantes. Es normal, pues la psicofobia limita a la persona con estos problemas al acceso al tratamiento y deteriora las relaciones de pareja, familiares, sociales y laborales”, explica Adolfo mientras reitera la peligrosidad de la psicofobia exponiendo algunos casos que ha vivido y que le han impactado, como el de un paciente diagnosticado de trastorno bipolar: “Estaba diagnosticado y en fase depresiva. Ingresó por episodios convulsivos. El paciente estaba poco comunicativo, mantenía pensamientos delirantes desde hace años con las personas con las que convivía. Esta persona ingresó en una unidad de hospitalización, le sujetaron (mediante contención mecánica completa) durante días, tuvo diferentes episodios de convulsiones tónico-clónicas en las que se fracturó los dos húmeros. No comunicó dolor por su estado psíquico. Las convulsiones evolucionaron mal y terminó en la UCI donde descubrieron las fracturas, de las cuales sería operado”.

Cómo luchar contra la psicofobia

Son muchas las personas que han apoyado esta campaña, como María Rozalén, cantante y psicóloga, o el doctor Megías-Lizancos y la doctora Llunch Canut, que han participado de forma voluntaria y gratuita, entendiendo que es necesario poner el foco en combatir los prejuicios psicófobos de los que hablamos. Su idea es buscar otras personas, celebridades, profesionales de salud, que sean activos en las redes, divulgadores, etc., que difundan el mensaje y lo puedan ver todos sus seguidores.

“Como profesionales sanitarios pueden formarse en las competencias que tienen en el campo de la Psicología, por desgracia durante nuestra formación de grado y posgrado quedaron relegadas y, por lo tanto, no tenemos destrezas suficientes para aplicarlas en la práctica clínica”, explica.

El trabajo continúa, la campaña acaba de despegar y comienza a haber comunidades que se han mostrado interesadas en difundirlo. Hasta ahora son diez personas colaborando de forma parcial y altruista en el proyecto, pero es necesario aumentar la red. Se necesita adquirir financiación para los gastos derivados de la campaña, las formas en las que se puede ayudar son: entrando en la web, escribir al correo info@psicofobia.org, asistir a congresos, publicar artículos en revistas y redes sociales, acudir a charlas en asociaciones de pacientes y familiares, colegios, institutos o universidades, etc., para hablar de ello y concienciar. “También se pueden colgar vídeos en las redes o incluso con una simple foto con un folio en la que se vea la frase ‘La psicofobia existe’ para que todos aquellos que no lo conocen, si te preguntan qué significa, puedan aprenderlo”, indica.

Es necesario pararse a ver los datos preocupantes y reflexionar sobre los prejuicios que tenemos como personas, porque sabiendo cuáles son, se pueden prevenir decisiones incorrectas. Y más cuando los datos no son nada positivos y los casos no paran de aumentar, afectando desde niños o adolescentes hasta profesionales sanitarios que no pueden más. La salud mental no es un mito, es uno de nuestros principales pilares. De ahí nace todo. Una mala salud mental condiciona absolutamente una buena salud global. Ayudemos a combatir los prejuicios y hagamos que el significado del término “psicofobia” acabe en el olvido.

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