“Las enfermeras contamos con la formación y las competencias necesarias para asumir nuevos retos”Lunes, 6 de julio de 2026 por Silvia López Criado Revalidar la confianza de las enfermeras valencianas supone para Laura Almudéver Campo, presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Valencia, afrontar un nuevo mandato con el objetivo de consolidar los avances logrados y responder a los grandes desafíos de la enfermería. Tras cinco años al frente de la institución, asume esta nueva etapa con el deseo de reforzar el papel del colegio como referente para las enfermeras de la provincia, impulsando la formación, la investigación, el liderazgo profesional y la defensa de unas mejores condiciones laborales. En esta entrevista, la presidenta repasa el balance de su anterior mandato, fija las prioridades para los próximos años y analiza cuestiones clave como la escasez de enfermeras, el desarrollo de las especialidades, la prescripción enfermera o las lecciones aprendidas tras la DANA. Además, reivindica una mayor presencia de la profesión en la toma de decisiones sanitarias y defiende que el reconocimiento social alcanzado por las enfermeras debe traducirse en avances reales para el conjunto del sistema sanitario. Laura Almudéver Campo, presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Valencia Reelección, balance y retos Pregunta.- Acaba de ser reelegida para un nuevo mandato al frente del Colegio de Enfermería de Valencia. ¿Qué supone para usted volver a recibir la confianza de las enfermeras valencianas? Respuesta.- Supone, ante todo, una enorme responsabilidad y un profundo agradecimiento. Que las enfermeras y enfermeros de la provincia hayan vuelto a confiar en mi equipo significa que valoran el trabajo realizado durante estos cinco años y que comparten nuestro proyecto de un colegio cercano, útil y comprometido con la profesión. Afronto esta nueva etapa con ilusión renovada, aunque también con la convicción de que queda mucho por hacer. Mi objetivo seguirá siendo que el colegio sea la casa de todas las enfermeras valencianas: un espacio de participación, defensa profesional y desarrollo científico, siempre desde el diálogo, la transparencia y el buen gobierno. P.- ¿Qué balance hace de estos últimos años al frente de la institución? ¿Cuál considera que ha sido el principal logro y qué objetivo quedó pendiente? R.- El balance es positivo. Han sido años muy intensos, en los que hemos trabajado para modernizar el colegio, acercarlo a las colegiadas y consolidar su papel como interlocutor de referencia ante las instituciones. Hemos apostado por la formación continuada, la investigación y la innovación, con hitos como la creación del Aula de Simulación y el nacimiento de la Escuela de RCP, y hemos ganado presencia pública en asuntos que afectan directamente a la ciudadanía. Si tuviera que destacar un logro, sería precisamente ese: haber conseguido que el colegio sea una institución más abierta, más cercana y con mayor capacidad de influencia en los debates sanitarios. También hemos avanzado en la visibilidad de la profesión y en la defensa de competencias como la prescripción enfermera. Pero quedan retos importantes. El principal es lograr que ese reconocimiento social se traduzca definitivamente en mejoras estructurales: más enfermeras, mejores condiciones laborales, un desarrollo competencial pleno y mayor peso de la profesión en la toma de decisiones sanitarias. P.- Si tuviera que definir las tres prioridades de este nuevo mandato, ¿cuáles serían? R.- La primera será seguir defendiendo el desarrollo profesional de las enfermeras: nuevas competencias, creación de plazas para especialistas y mayor presencia de la profesión en los espacios de gestión y liderazgo. La segunda será acercar todavía más el colegio a las colegiadas. Queremos descentralizar la formación para llegar a todos los departamentos de salud de la provincia, ampliar los servicios que ofrecemos e incorporar nuevos recursos de apoyo, como una asesoría psicológica para profesionales. Y la tercera será seguir reforzando el prestigio social de la enfermería, mostrando a la ciudadanía todo lo que aportamos al sistema sanitario y defendiendo siempre una sanidad con ratios seguras, sin intrusismo profesional y con los recursos necesarios para ofrecer cuidados de calidad. Liderazgo enfermero P.- El liderazgo enfermero está cada vez más presente en el debate sanitario. ¿Cree que las enfermeras tienen hoy más capacidad de influencia que hace unos años? R.- Sí, sin duda. La pandemia marcó un antes y un después. La sociedad comprobó que las enfermeras no solo prestamos cuidados, sino que lideramos programas de salud pública, gestionamos equipos, investigamos, educamos para la salud y participamos en la toma de decisiones clínicas. Hoy la profesión tiene una voz mucho más presente, aunque todavía insuficiente. Seguimos necesitando estar representadas allí donde se diseñan las políticas sanitarias: no se puede hablar de transformar el sistema sin contar con quienes permanecemos más tiempo junto al paciente y conocemos de primera mano sus necesidades. Como suelo decir, las enfermeras tenemos que creérnoslo, porque contamos con la formación y las competencias necesarias para asumir nuevos retos. P.- La falta de enfermeras continúa siendo uno de los grandes problemas del sistema sanitario. ¿Cómo se vive esta realidad en Valencia? R.- Se vive con mucha preocupación. Repercute directamente en la calidad asistencial, en la seguridad del paciente y en las condiciones laborales de los profesionales. La sobrecarga, la dificultad para cubrir determinados puestos y unas ratios alejadas de las recomendaciones europeas siguen siendo una realidad. En Valencia necesitamos una planificación a largo plazo que permita incrementar plantillas, fidelizar talento y ofrecer estabilidad laboral. También es imprescindible cuidar el relevo generacional y hacer atractiva la profesión, para que las nuevas promociones puedan desarrollar aquí su carrera sin verse obligadas a marcharse a otras comunidades o al extranjero. P.- Uno de los retos pendientes sigue siendo el desarrollo competencial de la profesión. ¿En qué punto se encuentran las enfermeras valencianas y qué reivindicaciones trasladarán a la Administración? R.- Las enfermeras valencianas cuentan con una elevada cualificación científica y profesional. Sin embargo, muchas de nuestras competencias todavía no están plenamente desarrolladas desde el punto de vista organizativo o normativo. Seguiremos reclamando una implantación efectiva de las especialidades, la creación de plazas específicas para enfermeras especialistas, el reconocimiento del liderazgo enfermero en la gestión sanitaria, el desarrollo pleno de la prescripción enfermera y un respaldo legal que permita ejercer todas nuestras competencias con seguridad jurídica. No estamos pidiendo privilegios; estamos reclamando que el sistema aproveche todo el potencial de una profesión altamente preparada. Pasos necesarios para el avance de la profesión P.- La Comunitat Valenciana ha avanzado en ámbitos como la prescripción enfermera o el desarrollo de especialidades. ¿Qué pasos considera prioritarios para consolidar estos avances? R.- El primer paso es que esos avances normativos se traduzcan en una aplicación real y homogénea en todos los centros sanitarios. La prescripción enfermera beneficia a los pacientes porque agiliza la atención, mejora la accesibilidad y aporta eficiencia al sistema. También es prioritario consolidar las especialidades con plazas suficientes, reconocer plenamente el papel de las enfermeras especialistas y seguir adaptando la organización sanitaria a la realidad de una profesión que ha evolucionado enormemente en los últimos años. La normativa debe acompañar esa evolución, no quedarse atrás. P.- Valencia fue una de las provincias afectadas por la DANA. ¿Qué lecciones extrajo la profesión enfermera de aquella emergencia y qué papel desempeñaron las enfermeras sobre el terreno? R.- La DANA volvió a demostrar que las enfermeras somos un recurso esencial en cualquier situación de emergencia. Estuvimos presentes desde el primer momento: atendiendo a las personas afectadas, garantizando la continuidad asistencial, prestando apoyo emocional, colaborando en tareas de salud pública y trabajando junto al resto de equipos de emergencias. Como colegio también quisimos estar al lado de nuestros profesionales, poniendo en marcha ayudas económicas para las colegiadas afectadas y colaborando con distintas entidades sociales durante la recuperación. La principal lección es que debemos seguir reforzando la preparación ante emergencias, la coordinación entre instituciones y la formación específica en respuesta a catástrofes. Las enfermeras han demostrado una enorme capacidad de adaptación y compromiso, pero también necesitan recursos y planificación para responder con las máximas garantías. La formación y las competencias enfermeras P.- Desde el colegio, ¿qué proyectos impulsarán para mejorar la formación continua y el desarrollo profesional de las colegiadas? R.- La formación seguirá siendo uno de nuestros principales ejes estratégicos. Queremos ampliar la oferta formativa, potenciar el Aula de Simulación y la Escuela de RCP y, sobre todo, acercar esa formación a todos los departamentos de salud de la provincia, para que ninguna colegiada tenga dificultades de acceso por motivos geográficos. También ofreceremos cursos para los enfermeros del sector privado, además de formación específica para especialistas. Asimismo, continuaremos apostando por la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento, reforzando la colaboración con las universidades y facilitando que las enfermeras puedan desarrollar proyectos científicos. En paralelo, ampliaremos los servicios colegiales con nuevas iniciativas dirigidas al bienestar profesional, entre ellas la puesta en marcha de una asesoría psicológica para quienes lo necesiten, que se sumará a las ya existentes: jurídica, laboral, fiscal y de comunicación. P.- ¿Qué mensaje le gustaría trasladar a las enfermeras valencianas al inicio de esta nueva etapa? R.- Quiero darles las gracias por la confianza, por su compromiso diario y por el enorme trabajo que realizan en los ámbitos asistencial, docente, investigador y de gestión. Cada enfermera contribuye a sostener nuestro sistema sanitario y merece sentirse respaldada por su colegio. Les trasladaría un mensaje de unidad y de confianza en la profesión. La enfermería valenciana tiene un enorme talento, una sólida formación y una capacidad demostrada para liderar los cuidados y responder a los grandes desafíos sanitarios. Desde el colegio seguiremos trabajando para defender sus intereses, escuchar sus necesidades y construir, junto a ellas, una profesión cada vez más fuerte, más reconocida y con mayor capacidad de influencia en la sociedad. Colegio Oficial de Enfermería de Valencia, enfermería, formación y competencias enfermeras, Laura Almudéver, Valencia