Bioquímica clínica: la labor asistencial, docente, investigadora y divulgativa de la enfermería

Lunes, 15 de marzo de 2021

En la actualidad, la enfermería del laboratorio de bioquímica clínica “realiza su ámbito de trabajo en diferentes puestos: mando intermedio de Enfermería (supervisión), Consulta de Enfermería de Estudios Especiales (pruebas funcionales), Consulta de Enfermería de Sobrecargas, Consulta de Enfermería de Extracciones Generales, Unidad POCT (pruebas a la cabecera del paciente) y la Unidad de Comunicación con Atención Primaria”, comienzan explicando Antonio Luque, enfermero supervisor de la Unidad de Bioquímica Clínica, con diploma de Especialización en Gestión de Cuidados por la EASP (Escuela Andaluza de Salud Pública) y miembro de la Comisión Central de Calidad del Área Hospitalaria Virgen Macarena, en Sevilla, y Manuel Rodríguez enfermero especialista en Análisis Clínicos, doctor por la Universidad de Sevilla en Bioquímica Clínica y profesor asociado de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología del mismo centro universitario.

Antonio Luque/© Unidad de Comunicación del H.U. Virgen Macarena

En general, continúan, la enfermería de laboratorio realiza labor de gestión, tanto de recursos humanos como materiales; asistencial, en las diferentes consultas de enfermería; de formación e información a usuarios, centradas en educación para la salud, y profesionales, con el desarrollo de diferentes programas; de investigación, “actualmente, inmersos en varios proyectos, donde el laboratorio y la enfermería son fundamentales”; y de divulgación, presentado resultados en diferentes congresos y publicaciones científicas. Asimismo, se lleva a cabo un importante trabajo de gestión, información y formación “a distintas categorías profesionales de Atención Primaria, logrando una disminución importante de errores en la fase preanalítica”.

“Si entráramos en un laboratorio clínico de cualquier hospital español antes de 1990, veríamos que sus componentes eran auxiliares de enfermería, enfermeros, enfermeros especialistas y facultativos, en su mayoría médicos; enfermeros con una especialidad de Análisis Clínicos de dos años académicos y económicamente reconocida en el Sistema Nacional de Salud”, explican. Es a partir de la Ley Orgánica 1/1990 de Ordenación General del Sistema Educativo, puntualizan Luque y Rodríguez, cuando se inicia el cambio por los técnicos especialistas de laboratorio y “una convivencia, no fácil, en la que se intenta delimitar el mapa competencial de cada uno. En la actualidad, las categorías profesionales que nos encontramos en un laboratorio clínico son técnicos superiores, enfermeros y facultativos (biólogos, farmacéuticos, químicos, médicos…)”.

No solo ha cambiado el equipo multidisciplinar, también, y “buscando la eficiencia”, el concepto del laboratorio clínico “más centrado en el coste por pruebas, desde hace varios años, motivado por el desarrollo de la conectividad, los sistemas de gestión de la calidad, las plataformas tecnológicas y las herramientas de soporte para la toma de decisiones clínicas en relación con las pruebas de laboratorio nos hace convertirnos en un espacio más abierto a los profesionales asistenciales”, en el que se procura una actuación coordinada entre los diferentes trabajadores y los niveles de atención, contribuyendo a dar respuesta a las necesidades de los pacientes, “incluso haciéndoles partícipes, ampliando las propuestas de valor en salud”.

Prácticas enfermeras en un laboratorio de bioquímica clínica

El personal de enfermería en unos servicios de este tipo es responsable de la toma y la recolección de las muestras para el laboratorio, conoce las características y los requisitos de cada prueba, con lo que ha de garantizar que aquellas lleguen “oportunamente y con calidad a este”, señalan los enfermeros. Así, el profesional tiene “el deber de dar instrucciones al paciente, verbales y escritas, de acuerdo con una adecuada toma de sus muestras domiciliarias”. Además, participa activamente en los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, mediante la información, la atención psicológica, la preparación física y la recuperación del afectado. Por otra parte, debe conocer e identificar el material de trabajo “con exactitud, a fin de proporcionar información en cuanto a su utilidad en casos específicos”.

Dentro de los puestos antes descritos, el enfermero supervisor tiene entre sus funciones propias: la gestión del personal de enfermería, es responsable de la administración económica y de los recursos humanos y materiales del laboratorio, y el referente en los cuidados, amplían Luque y Rodríguez; “es el responsable de la consecución de objetivos de la unidad y del contrato programa del hospital”. Los enfermeros de consultas, por su parte, tienen un “relevante papel” en la obtención e identificación de “especímenes, además de la información directa con los usuarios y la preparación de los mismos en pruebas especiales, además de formación y consejos centrados en la educación para la salud”.

Por otro lado, algunas de las funciones del enfermero referente de la Unidad POCT pasan por garantizar la calidad de las pruebas en tiempo real, independientemente del lugar y de quienes las realicen; la evaluación y la formación continuada de los profesionales, especialmente de enfermería, “que son los que principalmente realizan las mediciones”; establecer canales de comunicación con las unidades asistenciales, los supervisores y coordinadores de las unidades implicadas juegan un papel fundamental; o la participación en proyectos de investigación. Por último, el enfermero de la Unidad de Comunicación tiene “una función importante, ya que, en permanente contacto con un móvil corporativo con los profesionales de Atención Primaria, soluciona dudas de preanalítica a diario y resuelve también todos los errores preanalíticos que, a pesar de los filtros establecidos, llegan al laboratorio”; aparte, lleva el registro de control de temperatura de las neveras transportadoras de especímenes desde Atención Primaria, garantizando la trazabilidad de la muestra.

En el ámbito competencial en un laboratorio de bioquímica clínica, estos enfermeros establecen que se cuenta con competencias asociadas a los valores y la función enfermera, “promocionando cuidados en su entorno, promoviendo el respeto de los derechos, valores, costumbres y creencias de las personas, su familia y la comunidad en la que se integra”, así como para desempeñar con “responsabilidad y excelencia profesional” las diferentes actividades que se desarrollan.

También se tienen competencias asociadas a la práctica enfermera y a la toma de decisiones basada en la evidencia científica y la valoración integral de las personas que se atienden en las diferentes consultas; para el desarrollo de “habilidades, intervenciones y actividades, realizando la valoración, procedimientos y técnicas para proporcionar cuidados excelentes y con la máxima seguridad”; competencias cognitivas, para el desarrollo del conocimiento de los cuidados y su aplicación con los avances tecnológicos y científicos; interpersonales y de comunicación, “promoviendo la información aceptada, la comunicación fluida y el soporte emocional, utilización de los sistemas de registro y gestión de la información usando el código ético y confidencial”; y las relacionadas con el liderazgo, la gestión y el trabajo en equipo, “garantizando la calidad de los cuidados y la optimización de los recursos de los que disponemos”.

Asistencia, investigación y docencia en un laboratorio de bioquímica clínica

Los enfermeros tienen un papel fundamental en el desarrollo de las pruebas funcionales del laboratorio. La gestión integral de las diversas pruebas debe realizarse en el mismo, coordinando, supervisando su ejecución y estandarizando todos los procesos, “aportando valor añadido a la organización con el desarrollo del control de las condiciones preanalíticas, indicaciones de realización de la prueba, llevando a cabo protocolos estandarizados y consensuados, estrategias diagnósticas más adecuadas, información al paciente, en el consentimiento informado, preparación de la persona, con la toma de medicación, patologías, peso, talla, estrés, ritmos de vigilia y sueño…, y la realización y el control de la prueba”. También se da información y consejos de educación para la salud, con lo que se aportan conocimientos y se resuelven dudas para lograr hábitos de vida saludables y prevenir enfermedades, como la diabetes y la hipertensión.

Manuel Rodríguez/© Unidad de Comunicación del H.U. Virgen Macarena

“En el laboratorio no tenemos consolidado un grupo de investigación enfermera como tal”, destacan por otra parte Luque y Rodríguez, “aunque de forma individual sí estamos en grupos PAIDI (Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación). Actualmente participamos como equipo multidisciplinar en varios proyectos” relacionados con innovaciones tecnológicas, sistemas de información, cribados y detección precoz, “colaborando en el desarrollo y la gestión de los cuidados implicados y resultados sensibles a la práctica enfermera”. Por ejemplo, existe un proyecto de innovación en cuidados denominado “Protocolo de actuación asistencial en la toma de muestras para los pacientes con TEA (trastorno del espectro autista) infantil en la Consulta de Enfermería de Estudios Especiales”. Hoy en día “tenemos un magnífico campo para el desarrollo de las pruebas funcionales y dinámicas en las consultas de enfermería de los laboratorios clínicos”, como la consolidación de las pruebas desarrolladas fuera del laboratorio, o pruebas POCT, con implicación directa de los enfermeros asistenciales, “que cada día toma mayor protagonismo en la toma de decisiones y actuación en la mejora de los cuidados de los pacientes”.

Luque y Rodríguez afirman que llevan muchos años con una labor de formación en diferentes niveles. Dentro del propio laboratorio de bioquímica se desarrollan cursos de formación en el servicio, dados los continuos cambios de tecnologías y actualización de conocimientos; también para el personal de enfermería de las diferentes unidades asistenciales, especialmente en los diversos procesos de la preanalítica, bioseguridad y utilización de las tecnologías relacionadas con el laboratorio. Además, se llevan a cabo programas de formación acreditados por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, sobre el laboratorio y los cuidados de enfermería y avances de enfermería en el laboratorio de bioquímica. “Creemos que sería muy positiva la rotación de los estudiantes por las distintas consultas, como se realizaba hace bastantes años. De hecho, estamos elaborando la propuesta para remitirla al decano de la facultad”, concluyen.

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