Enfermeros por el mundo: trabajar en Deggendorf (Alemania)

Lunes, 26 de abril de 2021

Marina Domínguez es enfermera en la ciudad alemana de Deggendorf. Nos atiende para hablar de los motivos que la llevaron a trasladarse a otro país, de los primeros momentos viviendo allí, sus distintas experiencias en esos meses y de las diferencias entre Alemania y España en la práctica enfermera que se lleva cabo.

“En la práctica del día a día, no se notan grandes diferencias entre ser enfermera española o alemana. Al fin y al cabo hacemos prácticamente lo mismo y tenemos conocimientos en las mismas áreas”

© M. Domínguez

Pregunta. ¿Por qué tomó la decisión de emigrar?

Respuesta. En mi caso no fue una decisión premeditada, sino más bien un conjunto de situaciones que me condujo a decidirme a emigrar. El año en que yo acababa el grado en Enfermería conocí a mi pareja. Él es alemán y estaba realizando unas prácticas de su carrera en España. Como es de suponer, el momento en que él tuvo que regresar a Alemania llegó y ambos queríamos continuar estando juntos.

P. ¿Por qué se decantó por Deggendorf como destino?

R. Primero estuve en una preciosa ciudad llamada Friedrichshafen. El hospital me brindó la oportunidad de hacer un curso intensivo de alemán hasta el nivel B2, así como la integración en el país, viviendo con una familia alemana, y la adaptación progresiva al hospital, en el que pasamos por un periodo de toma de contacto a la vez que dábamos clases. Fue una oferta realmente buena, se esforzaron mucho por ayudarnos. Después de pasar un año y medio allí, cuando mi pareja había finalizado sus estudios, buscó trabajo y lo encontró en una ciudad cercana a Deggendorf, Regen. Por este motivo nos mudamos ambos a Deggendorf, sin conocer la zona ni, sobre todo para mí, el dialecto.

P. ¿Cómo fue la adaptación al país durante los primeros meses viviendo allí?

R. Recién llegado siempre ves todo positivo. Todo es nuevo, diferente y emocionante. Pero poco a poco, cuando vas adaptándote a tu nueva realidad, empiezas a darte cuenta de que no es tan idílico. Los primeros días y quizás semanas son atractivos. Mis primeros cuatro meses fueron conviviendo con una familia de acogida y se me hicieron difíciles. Los dos primeros los viví con una familia con la que, desgraciadamente, no me llegué a entender, así que me vi en la situación de pedir un cambio. Una vez que estuve con mi segunda familia, la vida cambió significativamente para mí; me ayudó todo lo que la primera no lo hizo, y me sentí muy feliz con ellos, aún mantengo el contacto. Los primeros cuatro meses de estancia en Alemania estaban pensados para ir solamente a clases de alemán mientras vivíamos con la familia. Después, pasamos otros dos o tres yendo al hospital a trabajar media jornada y la otra media seguíamos dando clases. Fueron muy intensos, mucho tiempo sin ver a tu familia, a tu pareja,… Muchos desafíos. La enfermería también fue un cambio, ya que en Alemania las competencias de las enfermeras son algo diferentes.

P. Una vez superada la primera etapa de su estancia en el extranjero, ¿cómo es, en general, la vida diaria en Deggendorf?

R. La vida en Deggendorf me gusta. El hospital es el de referencia de la región, con lo cual hay mucho más movimiento que en otro que fuera mucho más pequeño. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes. Siempre, en lo profesional, aprenderás mucho más, aunque te veas sometida a más estrés.

P. ¿Recomendaría el país para ejercer la profesión enfermera?

R. Después del periodo de adaptación, me sentí bien acogida en ambas ciudades. Si bien en la primera fue más difícil, ya que era mi primera toma de contacto, fue una experiencia muy enriquecedora y positiva, tanto en lo personal como en lo profesional. Aprendí muchísimo. En Deggendorf me encontré con un equipo de trabajo de media más joven, más simpático y con menos estrés, visto así, desde la perspectiva del anterior trabajo. En Friedrichshafen no me dio tiempo de conocer a mis compañeras más personalmente, a hacerme amiga de ninguna fuera del trabajo.

Una vez pasada la barrera del idioma, también las diferencias culturales juegan un papel importante, pero considero que, al final, en todos sitios hay de todo. Es cuestión de suerte y de probar diferentes lugares. Dentro de un mismo hospital se puede cambiar de planta con relativa facilidad. Asimismo, se puede probar a trabajar en diferentes puestos como enfermera, no solo en hospital sino en una residencia, en una pequeña clínica privada, haciendo lo que llaman los cuidados ambulatorios… Hay muchas opciones.

El sistema sanitario funciona bien, no hay largas listas de espera. Sí es cierto que, hasta donde sé, los hospitales se financian, buena parte de ellos, de manera privada y su modus operandi es más como una empresa que como un hospital público. También dentro del mismo hospital se puede ir como paciente, por así decirlo, con seguro “normal” o con seguro “privado”. Pero al final el trato es prácticamente el mismo desde mi punto de vista, el personal que te atiende es el mismo.

P. ¿Qué echa de menos de su vida en España?

R. La verdad es que lo que más echo de menos es a mi familia. Al final pasan largos periodos de tiempo sin que, por unas u otras razones, podamos vernos. Aunque hoy en día las nuevas tecnologías te permiten mantenerte conectado con ellos, no es lo mismo. Siempre hay fechas señaladas en las que no puedes estar. Eso es para mí, sin duda, lo peor. Cuando estoy en España estoy feliz de estar, pero en Alemania tampoco me siento mal.

P. ¿Qué diferencias pudo observar en el trabajo diario de una enfermera que se lleva a cabo en Deggendorf y en España?

R. En Alemania las enfermeras no ponen vías, ni sacan sangre, ni ponen vacunas, ni pinchan inyecciones intramusculares, entre otras cosas. Estas son tareas de los médicos, delegables quizás, dependiendo. Sinceramente, no estoy segura de hasta qué punto son delegables o no. Al principio, lo echaba mucho de menos, son las tareas más representativas de la enfermería al fin y al cabo. Dependiendo de con qué médico estuviera trabajando podía pedirle que me dejara sacar sangre o poner una vía, pero al final terminé por verlo como una tarea más que cargar a la lista ya existente, así que dejó de importarme tanto. Aparte de eso, el trabajo de realizar la higiene a un paciente, al principio, también se me hizo difícil, pero hoy en día ya estoy acostumbrada. Al final es una oportunidad de poder observar al paciente de forma integral.

P. Desde su punto de vista, ¿qué visión se tiene de la enfermería española en Deggendorf?

R. Desde mi experiencia la visión de la enfermería española en Alemania es relativamente escasa. Mis compañeras saben que yo he estudiado en la universidad, he tenido que hacer una selectividad que ellas no han hecho y he estudiado cuatro años y ellas tres. La estructura de los estudios de Enfermería en Alemania también es muy distinta. Desde el primer momento trabajan como estudiantes y reciben un sueldo por ello. Esto es para ellas muy motivador, aunque también es más duro que unas prácticas universitarias, a mi parecer.

En la práctica del día a día, diría que no se notan grandes diferencias entre ser enfermera española o alemana. Al fin y al cabo, hacemos prácticamente lo mismo y tenemos conocimientos en las mismas áreas. En ciertas situaciones, sí me ha sorprendido saber yo cosas que ellas desconocían, pero nunca he hecho alarde de ello, ya que el mismo caso podría darse al revés en cualquier momento.

P. ¿Qué consejo daría a los profesionales que se estén planteando emigrar?

R. Si te gustan y/o se te dan bien los idiomas, tienes capacidad de adaptación, así como ganas y motivación, yo animaría a todo el mundo a que fuera a trabajar a Alemania. Las condiciones laborales son, por desgracia, mejores que las de nuestro propio país. Aunque no sea la panacea se puede vivir mejor, ya que tienes un puesto fijo de trabajo con facilidad que puedes cambiar siempre que quieras.

REQUISITOS PARA TRABAJAR DE ENFERMERA EN DEGGENDORF

Documentación: en función del Bundesland (comunidad autónoma) en la que te encuentres, el Regierungspräsidium (oficina de Gobierno) te pedirá unos documentos u otros.

Solicitud de empleo: depende del Bundesland en que te encuentres.

Homologación del título: traducción del título de Enfermería y las notas.

Nivel de idioma: B2 (impartido por el Instituto Goethe o por el Telc).

Noticias relacionadas

Alemania, Deggendorf, Enfermera española, enfermería

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*