Enfermeros por el mundo: trabajar en Noruega

Viernes, 16 de noviembre de 2018

“La visión que se tiene de la enfermería española en Noruega es muy buena”

Después de pasar cerca de seis meses de prácticas en diversos servicios sanitarios de Noruega, tanto en centros geriátricos como hospitales, Macarena Rodríguez Poveda decidió trasladarse definitivamente al país escandinavo. Ahora es enfermera en la residencia de ancianos de Selbu. Desde su experiencia en el extranjero nos habla de la gran preparación que reciben los profesionales enfermeros en España, de la visión que tienen los sanitarios noruegos de los españoles en los centros sanitarios del país, de los requisitos que se piden para ejercer la profesión y de las diferencias en la labor diaria y en las funciones que desempeña el personal de Enfermería que ha podido observar entre los dos países.

Pregunta. ¿Por qué tomaste la decisión de emigrar?

Respuesta. En el 2016 participé durante casi seis meses en el programa Erasmus, con residencia en Molde, en Noruega. Allí hice prácticas en diversos lugares como legevakt (urgencias), sykehjem (residencia) y sykehus (hospital) y pude ver la manera de trabajar que tenían. Entonces decidí probar suerte y aventurarme a volver, pero esta vez como trabajadora y no como estudiante.

P. ¿Por qué elegiste Noruega como destino?

R. Un año antes de empezar a estudiar noruego con Global Working (www.globalworking.net) tuve la oportunidad de acabar la carrera de Enfermería aquí, y me enamoré del país. El ambiente de trabajo me pareció el adecuado: sin sobrecargas y con un gran compañerismo, que para mí es lo más importante.

Después del periodo de prácticas decidí que era un buen destino para trabajar como enfermera.

P. ¿Cómo fue tu adaptación al país en tus primeros meses viviendo en Noruega?R. Mi adaptación fue bastante dura, no voy a mentir. Poco antes de irme estaba muy motivada, puesto que ya había estado viviendo seis meses en Noruega y conocía más o menos todo, o eso me creía. Cuando llegué la realidad fue otra. Me di cuenta de que el Erasmus no es la vida real y de que ya no tenía a nadie que resolviera las cosas, sino que era yo la que tenía que buscar una solución para cada problema.

Mi experiencia empezó en un pueblo bastante pequeño, con una media de población elevada, en el que no había transporte público diario. No tenía coche, la ciudad más cercana estaba a una hora y media y vivía sola.

Comenzar me supuso un mundo, pero eso fue solo al principio. Una vez que estableces una rutina empiezas a disfrutarlo. Todos los inicios son difíciles, y más aún cuando estás a miles de kilómetros de tu zona de confort.

P. Según tu experiencia, ¿cuáles son los aspectos positivos de ejercer tu profesión en el extranjero? ¿Y los negativos?

R. En cuanto a los aspectos positivos, cabe destacar que los enfermeros españoles estamos muy bien preparados gracias a la gran docencia que tenemos detrás de nosotros. Al venir a un país extranjero con nuestros conocimientos podemos enseñar muchísimas cosas, al igual que podemos y debemos aprender tantísimo del nuevo lugar de trabajo.

Por otro lado, en cuanto a los aspectos negativos, el único que quizá nos limita un poco más es el tema del idioma, vayamos donde vayamos. Nosotros trabajamos en un ámbito sanitario donde la terminología es muy técnica, y en mi caso, en Noruega existen diversos dialectos en cada región aparte del Norsk Bokmål básico que aprendemos al hacer el curso.

Por tanto, muchas veces al no defenderte tan bien en el nuevo idioma hay cosas que quizá te gustaría poder explicar mejor, o dar más información acerca de ellas, pero el idioma limita muchísimo. También es verdad que, desde mi experiencia personal, al final se convierte en una limitación mínima porque la gente es muy amable y gentil contigo, entienden tu situación y te ayudan en todo lo posible. Y claro está, con estudio, esfuerzo y ganas todo se consigue.

P. ¿Qué diferencias hay en el trabajo diario de un profesional enfermero entre España y Noruega?

R. Las diferencias son bastante notables en cuanto a la definición de roles dentro del sistema sanitario. En España, los roles de médico-enfermero-auxiliar están muy definidos, pero en Noruega forman todos un pack y, aunque es verdad que yo como enfermera no me puedo poner a hacer tareas que corresponden al ámbito médico, existe mucha más cercanía y ayuda entre los diferentes profesionales sanitarios.

Desde el punto de vista de tareas enfermeras, en Noruega el trabajo es más relajado. Hay más profesionales por cada departamento, y la división de pacientes se hace de manera que cada enfermera y cada auxiliar se centran en esos pacientes a lo largo del día.

En la residencia, pruebas básicas como analíticas o canalización de vía periférica no se hacen con tanta frecuencia y corren a cargo de la enfermera, pero en los hospitales las analíticas las llevan a cabo el equipo de biotecnología. Además, junto con las tareas propias de la práctica enfermera se encuentran otras, como el aseo de los pacientes, del que en determinadas ocasiones nos debemos ocupar.

P. ¿Qué pasos hay que dar para conseguir ejercer la profesión en el país?

R. En primer lugar lo más básico e importante es aprender el idioma. Tanto si se va por libre como si se decide emigrar por medio de una empresa que recluta profesionales enfermeros, el idioma es lo primero que se ha de empezar a estudiar.

Existen diferentes empresas que te ofrecen un curso de idioma online con quizá algunas clases presenciales durante un periodo de tiempo concreto (suele rondar entre los seis y los nueve meses) y la realización de diversos exámenes. Como he dicho, en mi caso hice el curso de noruego con Global Working. Esta empresa me ofreció también una semana de clases presenciales en Alicante que me vino muy bien.

Una vez que se domina el idioma, con suficiente nivel para trabajar de manera independiente y sin problemas, tienes que enviar una serie de documentos al país al que se quiere emigrar.

En este caso, entre dichos documentos se encuentran una traducción al inglés jurada del título de grado en Enfermería, también hay que enviar una fotocopia del pasaporte, del historial de vacunas (que se le puede pedir directamente al médico de cabecera), de la tarjeta sanitaria y del carnet de conducir. Además, se requiere la realización de dos pruebas médicas: la del SARM y de la tuberculosis.

P. Muchos estudios indican que la Enfermería española es de las mejores del mundo, ¿qué visión crees que se tiene de los profesionales enfermeros españoles en el extranjero?

R. Yo creo que es bastante positiva. Cuando decimos que somos españoles, nos miran con cara de sorpresa y agrado. La verdad es que en ese sentido son bastante agradables. Yo hablo desde mi experiencia personal, y, según lo que he experimentado, en Noruega la visión que se tiene de la Enfermería española es muy buena.

P. Y, concretando, ¿en los hospitales noruegos?

R. Al decir que somos profesionales españoles la reacción es bastante agradable aunque en realidad somos uno más del hospital. Un profesional más que debe trabajar duro y de manera adecuada para que la reputación de los enfermeros españoles siga donde está.

P. ¿Qué echas de menos de tu vida en España?

R. Echo mucho de menos la calidez de la gente, poder salir a tomar algo con los de siempre y disfrutar de ellos. En Noruega son muy amables y están siempre dispuestos a ayudarte, pero el humor español es muy diferente del suyo, y se echa mucho en falta.

P. ¿Qué consejos darías a otros profesionales enfermeros que decidan emigrar?

R. Mi consejo es que no tengan miedo, que está muy bien y es casi obligatorio salir de la zona de confort. Quizás al principio pueda parecer que las cosas van por otro camino diferente al imaginado (que no quiere decir mal), pero eso no significa que las cosas no vayan a mejorar.

Todos necesitamos un periodo de adaptación y no tenemos que sentirnos mal si al principio todo cuesta un poquito más, porque es normal. Pero una vez se coge la valentía, hay que prepararse muy bien el idioma e informarse de todo. Por supuesto que habrá cosas que sucederán en el último momento y no las podrás planear, pero en eso consiste vivir. Ánimo, porque merece la pena.

REQUISITOS PARA TRABAJAR COMO ENFERMERO EN NORUEGA

Documentación: Se ha de enviar una fotocopia del pasaporte, del carnet de conducir y de la tarjeta sanitaria e historial de vacunas. Realización de pruebas médicas del SARM y la tuberculosis.

Nivel de idioma: Curso de noruego de entre 6 y 9 meses de duración.

Título: Traducción al inglés jurada del título de graduado en Enfermería.

Solicitud de empleo: Todos los documentos anteriores.

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