Las enfermeras estomaterapeutas denuncian la situación de las personas ostomizadas en la primera ola de Covid-19

Viernes, 2 de octubre de 2020

Las profesionales sanitarias estomaterapeutas denuncian que durante la primera ola de Covid-19 (en los meses de marzo a junio), la mayoría de los pacientes que fueron intervenidos quirúrgicamente y cuyo resultado fue una ostomía sufrieron las consecuencias de un sistema sanitario desbordado y dedicado casi exclusivamente a la atención de pacientes de COVID-19.

Algunas de las personas que han participado en la infogragía |Consejo General de Enfermería

Critican que fueron dados de alta sin haber recibido la educación necesaria para prevenir y hacer frente a las posibles complicaciones derivadas de su ostomía, así como el cierre de muchas consultas especializadas y los problemas para contactar telemáticamente con sus profesionales de referencia ha agravado la situación de estos pacientes ya de por sí compleja. “En circunstancias normales el hecho de llevar una bolsa de ostomía a través de la cual eliminar heces y/o orina supone ya un duro golpe que requiere no sólo de un aprendizaje en cuanto al manejo de los dispositivos y cuidados del estoma sino también desde el punto de vista emocional. La pandemia ha afectado no sólo a los nuevos pacientes sino también a aquellos que ostomizados hace tiempo han visto cómo sus consultas de seguimiento se posponían sin saber hasta cuándo y, en el mejor de los casos, se realizaban telemáticamente, algo no siempre posible si se tiene en cuenta el colapso de las líneas telefónicas -habitual durante los meses más críticos-, la ausencia de otros datos de contacto como el email o el hecho de que muchos de estos pacientes tienen ya una edad avanzada y no están familiarizados con las videollamadas”, han explicado.

Ante la llegada de la segunda ola de COVID-19 en la que ya nos encontramos y con las restricciones al alza, temen que la situación pueda repetirse. Por ello, con motivo del Día Mundial del Paciente Ostomizado, que cada año se celebra el primer sábado de octubre, el Consejo General de Enfermería, con la colaboración de la Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia (SEDE) y Coloplast, han elaborado una infografía y un vídeo animado cuyo objetivo es llegar a estos pacientes para que sepan cómo enfrentarse a esta situación, haciendo hincapié en cuestiones básicas relacionadas con el cuidado y la higiene de su estoma o la alimentación pero también en las peculiaridades a tener en cuenta ante el incremento de casos de Covid-19 y el impacto que eso supone en nuestro Sistema Sanitario.

En su elaboración han participado las enfermeras Inmaculada Pérez, presidenta de la SEDE y enfermera experta en Estomaterapia del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid; Belén Bueno, enfermera experta en Estomaterapia del Hospital Vall d`Hebron de Barcelona; Alberto Lado, responsable de Enfermería y de la Unidad de Ostomía de Cirugía Sanchinarro en el Hospital Universitario HM Sanchinarro, y Tamara Domingo, enfermera del Instituto Español de Investigación Enfermera del Consejo General de Enfermería.

La enfermera Inmaculada Pérez cuenta que, “existe miedo e incertidumbre” entre los pacientes que “han tenido que enfrentarse en solitario a las inseguridades que supone ser portador de una ostomía y han pasado momentos muy difíciles sin tener ningún tipo de apoyo”.

Entre los problemas a los que tienen que enfrentarse se encuentran las fugas, por ejemplo, con lo que eso supone para la autoestima de estas personas, afectando a su vida profesional y social, de hecho, este problema, si no se maneja, puede llevarles al aislamiento e incluso a la depresión. A veces, la solución pasa simplemente por encontrar el dispositivo más adecuado para cada paciente y ahí es fundamental el asesoramiento de la enfermera estomaterapeuta, algo que no ha sido posible para muchos pacientes durante la pandemia.

Actualmente, añade Belén Bueno, se han retomado las consultas de estomaterapia y “estamos solucionando los problemas y las dudas que los pacientes han ido teniendo” si bien es cierto, reconoce, “que están saturadas al sumarse los pacientes que quedaron atrasados o sin asistencia durante el postoperatorio y los pacientes que están siendo intervenidos ahora, con los que estamos reforzando mucho la educación y el apoyo, porque queremos evitar que la situación se repita y si viene un confinamiento o nuevas restricciones no se encuentren los problemas que se encontraron anteriormente. Además, existe otra serie de actividades como el marcaje del estoma, la preparación de ostomías para el cierre y los problemas de incontinencia intestinal, a los que debemos dar también respuesta”.
En muchos casos, se está recurriendo a las consultas telemáticas, especialmente en aquellos pacientes en los que la prevención y el tratamiento se están haciendo correctamente. No así en aquellos que presentan algún problema o que son más frágiles debido, por ejemplo, a su edad avanzada, lo que muchas veces también dificulta el manejo de la tecnología para hacer una consulta a distancia.

“Los pacientes con los que hemos realizado varias llamadas de control y que prevén un invierno complicado -añade- insisten en poder realizar una visita presencial por si a caso. La realidad es que las indicaciones de visitar un paciente por hora, a causa de la restricción del uso de las salas de espera y la necesidad de extremar la limpieza entre consultas, nos están resultando difíciles de mantener”.

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Consejo General de Enfermería (CGE), Coronavirus, COVID-19, Enfermeras estomaterapeutas, Pacientes ostomizados

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