“Lo que más recuerdo del 11M es el silencio, el llanto, el trabajar sin descanso. Creo que no éramos conscientes de lo que realmente estaba pasando”

Miércoles, 11 de marzo de 2020

El 11 de marzo de 2004 tuvieron lugar diez explosiones en cuatro puntos diferentes de Madrid donde murieron casi 200 personas y hubo 2.000 heridos. La ciudad se paró y la solidaridad y bondad de la gente salió a la calle en pijama, uniforme o ropa de calle. Más de 70.000 profesionales de la sanidad y 291 ambulancias se pusieron en marcha para ayudar al mayor número posible de personas. Hablamos con Guiomar Sánchez Fernández, Coordinadora de Enfermería en el Servicio de Atención al Paciente del Hospital Gregorio Marañón para que nos relate cómo vivieron ese día los profesionales enfermeros…

La enfermera del Hospital Gregorio Marañón, Guiomar Sánchez.

-Pregunta: ¿Cómo recuerda aquel día? ¿Se enteró en casa o estaba trabajando?

-Respuesta: La verdad es que me duele recordarlo, pero es como si fuera hoy. Comencé mi jornada de trabajo a las 7:50h como cualquier otro día. Aproximadamente a las 8:00 alguien del servicio nos comunicó que había escuchado a través de la radio que daban noticias de un incidente ocurrido en la estación de Atocha. En principio estábamos tranquilas, desconocíamos el motivo, alcance y número de víctimas, pero  recuerdo que a las 8:30, comenzaron a llegar las primeras victimas.

-Pregunta: ¿Hubo algún protocolo a seguir por los profesionales sanitarios o el hospital? ¿Cómo se actúa en casos como el 11M?

-Respuesta: Si, hay protocolos, como en la mayoría de los hospitales, se contaba con un plan de actuación ante catástrofes. Se montó un gabinete de crisis, manteniendo informadas a autoridades. Se habilitó una sala para  familiares y allegados, se evacuaron plantas para recepcionar heridos. Por suerte, y dada la hora del suceso, la actividad quirúrgica programada no había comenzado.

-Pregunta: ¿Cómo os organizasteis? ¿Hubo mucho caos en el hospital? -Respuesta: Las primeras horas fueron confusas por el gran número de víctimas que iban llegando al hospital, sentimos la sensación de desbordamiento. Muchas víctimas acudían directamente a nuestra Unidad, iban llegando por los ascensores que allí se ubicaban. Tuvimos que parar unos instantes para organizarnos y determinar quién se hacía cargo de los pacientes que ya estaban ingresados, para que el resto del equipo atendiera a las numerosas víctimas que iban llegando. El personal de enfermería nos distribuimos en dos grupos, un mínimo se quedó a cargo de los pacientes que ya estaban ingresados, y el resto nos hacíamos cargo de las víctimas que iban llegando. Establecimos una clasificación dependiendo del estado de gravedad. Se habilitó una sala contigua a la UCI como primera atención. Posteriormente, fueron llegando numerosos profesionales de todas las categorías: facultativos, enfermeras de la unidad que contaban con el día libre, enfermeras de otros servicios, de otros hospitales, auxiliares, psicólogos

-Pregunta: ¿Qué dirías que se aprende después de vivir un atentado en primera persona con las víctimas?

-Respuesta: Yo aprendí que después de una catástrofe de tal magnitud se ensalzan los verdaderos valores del ser humano, bondad, solidaridad, entrega.

Denis Doyle/Getty Images

-Pregunta: ¿Afectó psicológicamente el atentado a los profesionales sanitarios?

-Respuesta: Si, ante todo el personal sanitario es humano. Lo que más recuerdo ese día es el silencio, el llanto, el trabajar sin descanso, creo que no éramos muy conscientes de lo que realmente estaba pasando. Nadie quería abandonar su puesto, teníamos la sensación de que allí era donde teníamos que estar, donde nos necesitaban. Cuando la situación se logró encauzar, reinaba el silencio, éramos incapaces de hablar de lo acontecido, estábamos tristes.

Posteriormente, llego la parte que a mi parecer fue más dura, el gran número de familiares que llegaban con la esperanza de encontrar a su ser querido.

-Pregunta: ¿Qué importancia tiene la labor de los profesionales enfermeros en casos como este?

-Respuesta: Pienso que la labor de Enfermería es fundamental. Los profesionales de Enfermería están preparados para el cuidado integral del paciente, atendiendo sus necesidades de una manera holística, implicándose no solo en la curación de su cuerpo, sino atendiendo también sus emociones, preocupaciones y su entorno allegado.

-Pregunta: ¿Se colapsó el hospital?

-Respuesta: Sí, en las primeras horas. No podíamos imaginar tal magnitud de las víctimas que acudieron al hospital, sin descuidar la atención de los pacientes ingresados en el centro, se atendieron ese día más de 300 víctimas.

-Pregunta: ¿Diría que es el momento más duro que recuerda como enfermera? ¿Será difícil olvidarlo?

-Respuesta: Recuerdo cómo llegaban las víctimas, con la mirada perdida, olores a quemado, sordos como consecuencia de la onda expansiva, bloqueados, pidiendo una explicación para la que nosotros no teníamos respuesta.

Y recuerdo en especial  a dos pacientes, uno que llego procedente de quirófano en muy mal estado, que falleció y comenzó a sonar el teléfono móvil que se encontraba entre sus pertenencias.  A partir de ese momento es cuando me derrumbe, no podía hacer nada por él y entonces fui más consciente de aquella barbaridad que nunca tenía que haber  ocurrido. Por otro lado, un joven universitario que no había sufrido grandes daños y me pidió  que contactara con su familia, y así lo hice, recuerdo su mirada y su sonrisa. Día de sentimientos y emociones encontradas.

-Pregunta: ¿Están los hospitales preparados para actuar ante sucesos como el 11M? ¿Se necesita formación en emergencias?

-Respuesta: Es de suma importancia que después de una catástrofe se analice aquello que no ha funcionado. El principal problema creo que estuvo en que al hospital acudieron un gran número de víctimas (imagino que por proximidad). Por su puesto que se necesita formación en emergencias, revisar protocolos y aprender de los errores.

-Pregunta: ¿Qué es lo que más le impactó de aquel día como enfermera?

-Respuesta: Como profesional de la salud aprendí que a pesar del horror y del caos, vivimos y sentí la gran calidad humana que ese día se demostró. Siempre mantendré un nexo de unión con aquellas personas que compartimos aquella fatídica jornada

-Pregunta: Por último, ¿cómo valoraría la capacidad de respuesta del hospital?

-Respuesta: La capacidad de respuesta fue inmejorable. La respuesta fue rápida, se evacuaron plantas enteras, con una magnifica respuesta de los pacientes ingresados. Se habilito una sala para familiares y allegados de las víctimas. Comenzó la actividad quirúrgica. La coordinación con los servicios de apoyo, fue excepcional, laboratorios, radiodiagnóstico, recursos materiales y por supuesto, la gran cantidad de recursos Humanos que acudieron ese día al Hospital.

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