Iniciativa nacional para que los niños nunca más entren solos al quirófano: #QuieroEntrarContigo

Lunes, 4 de agosto de 2025

por diariodicen.es

En España, desgraciadamente, no hay una normativa estandarizada en los centros hospitalarios ni públicos ni privados que permita o prohíba el acompañamiento de los niños hasta el quirófano antes de una intervención ni que los reciba en la sala de reanimación. Sí que hay muchos de ellos que, a título particular, lo permiten y hasta lo potencian, en vista de los maravillosos beneficios que tiene para los pequeños pacientes y sus familiares.

Bajo el hasthag #QuieroEntrarContigo, se juntan iniciativas particulares de madres como Tania Murcia, Anna Gual o Carla López de Alda que han decidido dar a conocer esta problemática con consecuencias muy negativas para los niños. El nerviosismo, la sensación de abandono y la tristeza que sufren los menores son sentimientos fácilmente erradicables si alguno de sus progenitores o un familiar directo está con ellos al entrar al quirófano y al despertar tras la anestesia, excepto lógicamente en situaciones clínicas donde no es posible el acompañamiento y la última palabra la tiene siempre el equipo médico.

Hablamos con una de ellas, Carla López de Alda, psicopedagoga y madre de una niña que tuvo que ser intervenida en un hospital barcelonés donde no se podía acompañar a la pequeña hasta que se durmiese antes de entrar al quirófano. Sus continuas quejas la permitieron en última instancia poder hacerlo, pero entonces fue cuando se planteó hacer algo para que el resto de familias de España pudieran hacerlo también y no dependieran del hospital que les toque.

Recogida de miles de firmas a favor del acompañamiento hospitalario infantil

– Pregunta: ¿Podrías hacernos, por favor, un breve resumen de quién es Carla en lo personal y profesional para ser capaz de montar una iniciativa semejante que está moviendo a todo un país?

– Respuesta: Soy una persona comprometida con los derechos de la infancia. Para mí, reclamar el acompañamiento de cada menor durante y tras los procesos de anestesia va más allá de la importancia que tiene como madre. Quizá debido a que, como psicopedagoga, entiendo los beneficios de este acompañamiento y las consecuencias que puede tener no estar con una figura de apego en los procesos médicos, me cuesta entender que haya hospitales desactualizados que no se rijan por la evidencia científica que tenemos actualmente.

El bienestar emocional de las niñas y niños debería estar en el centro ya que, como además reconoce gran parte del sistema sanitario, es beneficioso para todas las partes implicadas. 

– P.: ¿Qué reclamáis y en qué consiste vuestra petición? ¿Sois conocedoras de alguna otra iniciativa similar como la de Tania Murcia?

– R.: La iniciativa de Tania Murcia forma parte también de la campaña de Change en la que se agrupan nuestras peticiones, #QuieroEntrarContigo. Todas nosotras pedimos que se garantice el acompañamiento de una figura de apego antes y después de la anestesia de los menores. Si bien los profesionales sanitarios están sensibilizados con los pacientes y tienen un valor incalculable, son desconocidos para niños y niñas que se encuentran en un momento de gran vulnerabilidad.

Confío que nuestra reivindicación se extenderá cada día más porque vamos dejando atrás la mirada adultocéntrica y siendo más respetuosos con los ritmos de los peques. Recientemente, Armando Bastida (@armandobastidaenf), enfermero pediátrico de gran influencia, también compartió un vídeo apoyando nuestra petición. Al final, cuantas más voces reclamen los derechos de la infancia, más amable será nuestra sociedad.

– P.: Lo que demandáis es un hecho que sí existe en muchos hospitales públicos y privados españoles con infinidad de testimonios positivos en sus resultados. ¿Por qué crees que no existe entonces una normativa estandarizada en este ámbito?

– R.: Es cierto que muchos hospitales públicos y privados en España ya han avanzado en esta línea como Sant Joan de Déu (Barcelona) o Quirónsalud Sur (Madrid), y hay numerosos testimonios positivos que lo demuestran. Sin embargo, la falta de una normativa estandarizada a nivel nacional puede deberse, en gran parte, a la ausencia de una directriz unificada más que a una oposición activa por parte del personal sanitario.

Me gusta pensar que es una cuestión de inercia institucional y de falta de actualización en algunos protocolos, más que de voluntad. Como he dicho, el personal sanitario, en general, demuestra una gran vocación, sensibilidad y compromiso con el bienestar de los pacientes, incluidos los más pequeños. Estoy convencida de que, con la información adecuada y el respaldo de las instituciones, la mayoría de los profesionales estarían a favor de este tipo de medidas, porque entienden perfectamente el impacto emocional que tiene para un niño pasar solo por un momento así.

Por supuesto, hay situaciones clínicas donde no es posible el acompañamiento y la última palabra siempre debe estar en manos del equipo médico. Pero establecer un protocolo general que contemple el acompañamiento como norma y no como excepción, contribuiría a humanizar aún más la atención pediátrica, como ya ocurre en países como Suecia o Reino Unido. Hace unas décadas parecía impensable que una pareja pudiera estar presente en una cesárea, y hoy es algo completamente normal. Lo mismo podría ocurrir con la presencia de los padres durante la inducción anestésica, siempre con la formación y el apoyo necesario para los profesionales que lo hacen posible.

Infografía resumen de la petición de acompañamiento respetuoso a la infancia en los hospitales

Necesidad de protocolo nacional que asegure la equidad interhospitalaria en acompañamiento pediátrico

– P.: Además de entrar al quirófano, ¿se nombra alguna otra actividad donde creáis que puede ser vital el acompañamiento parental o familiar por normativa? ¿Y las cesáreas?

– R.: Hay muchos momentos cotidianos que pueden llegar a convertirse en un problema si no se acompañan debidamente. Por ejemplo, una visita al dentista o al podólogo, urgencias, extracciones de sangre o primeras visitas de psicología.  Tal y como comentaba, basándonos en la evidencia científica, hace años que se reconoce que las madres puedan tener un acompañante en un momento tan vulnerable como una cesárea.

– P.: Recientemente entregasteis casi 100.000 firmas en el registro del Ministerio de Sanidad para apoyar esta iniciativa. ¿Habéis tenido información de algún avance u os ha recibido alguien para daros noticias?

– R.: La Sra. María Fernández García, Subdirectora General de Calidad Asistencial del Ministerio de Sanidad, se comprometió a poner en agenda el acompañamiento infantil en los procesos de anestesia. ,

Nuestra sensación tras esta visita fue agridulce, ya que es un proceso complejo y nos remarcó que puede pasar mucho tiempo hasta que veamos resultados. Por ese motivo, seguiremos en contacto con ella para recordarle la importancia de nuestra lucha y continuaremos impulsando la campaña de Change #QuieroEntrarContigo para sensibilizar a nuestra sociedad.

Desde la Redacción de Diario DICEN apoyamos firmemente esta iniciativa de acompañamiento a los menores ante determinadas pruebas médicas, en una unidad de cuidados intensivos, de cara a una anestesia y cuando el pequeño se encuentre en la sala de despertar. Esperamos que el Ministerio de Sanidad lo haga por fin realidad muy pronto y animamos a esas madres guerreras a seguir luchando en beneficio de nuestros niños y sus familias, siempre y cuando la situación clínica lo permita.

Para firmar esta petición se puede acceder desde este enlace.

Ellos serán niños solo una vez y nuestra obligación como adultos es quitarles todos los disgustos evitables posibles. Protejamos siempre a la infancia, los niños se lo merecen.

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#QuieroEntrarContigo, niños en quirófano

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