Relato enfermero: Vivencias y consejos de una enfermera en prácticas

Martes, 21 de septiembre de 2021

No es tarea fácil ser alumna, bien sea por parte del paciente con frases como: “no quiero que me pinches tú, que no tienes experiencia”, “ah, ¿pero tú eres de prácticas?» «¿Dónde está la enfermera? Yo quiero que me atienda la enfermera”, o bien por la multitud de enfermeros que nos tutorizan, cada cual muy dispar, cada uno con su praxis y su carácter.

Enfermera
Enfermera

Quiero poner de manifiesto mi día a día como practicante, desgraciadamente, en tiempos de pandemia.

CAPÍTULO 1: LOS MIEDOS

La pandemia nos canceló las prácticas en tercero, así que debemos aprender todos los conceptos en este curso escolar. Comienza el período de prácticas, fin del verano, vuelta a la rutina. Al principio me sentía muy torpe, no sabía dónde estaban las cosas, no me acordaba de lo poco que pude aprender. Sientes frustración, parece que te quedas en blanco en farmacología, anatomía y prácticamente en toda la carrera.

Una enfermera debe vigilar cada constante, toda la medicación, individualizar cada cura, en definitiva, debe estar alerta todo el turno. Obviamente eso asusta, es la vida de los pacientes la que está en nuestras manos. Son miedos que son irremediables. Nos aseguran que serán peores cuando empecemos a trabajar y estemos solas, menos mal que cada día se aprende un poco más.

Lo mejor es hacer frente al miedo sabiendo lo que haces, la confianza en uno mismo es fundamental, las técnicas son pura práctica que afianzarás con el tiempo, todos los días se aprende y nunca se deja de estudiar.

ESTUDIO, CONFIANZA, SEGURIDAD Y AMBICIÓN

CAPÍTULO 2: LAS TÉCNICAS

1-Vías venosas periféricas: Son muy complejas al principio, impresionan y asustan.

He recopilado cuatro tips de las diversas enfermeras que me han tutorizado:

-Mide con el catéter el recorrido de la vena que quieres canalizar. (si no es lo suficientemente largo el recorrido, la vena se romperá)
-Antes de pinchar separa el catéter de la aguja, así se deslizará más fácil cuando estés en vena.
-No es necesario canalizar la vena entera, puedes empezar a canalizar fuera del recorrido de la vena.
-Aunque son más fáciles las vías en la flexura del codo no suelen durar mucho. Analítica sanguínea:
Al contrario que las vías, en esta técnica no hace falta que las venas tengan gran recorrido, es mejor que tengan buen calibre, para ello al palparla debe rebotar bien.
Las venas de la flexura del codo suelen ser la primera opción, son de gran calibre y suelen ser fáciles. Bien sea con jeringa o vacutainer te recomiendo pinchar con decisión.

Sondajes Vesicales:

Es una técnica muy íntima, lo más importante es la intimidad del paciente. Os recomiendo que siempre procuréis preservar su intimidad, sea la técnica que sea, os lo agradecerán.
Por lo general, es una técnica molesta, si el paciente está cómodo y lo ayudas a que esté lo más relajado posible, saldrá bien.

Medicación:

Cada servicio es un mundo. Debes saber para qué sirve cada medicamento que administras, qué no puedes administrar si un paciente está hipotenso, o cuál es el indicado ante una intoxicación. Yo tengo una app vademecum para ir anotando y estudiando todos los fármacos que administro.

2-Las curas:

Las curas más comunes son las de las úlceras por presión. Las curas me encantan, mi mayor consejo es la prevención, se debe insistir en los cambios posturales, pues son importantísimos.

En cada servicio u hospital hay multitud de productos. Lo más importante es saber cuándo utilizar cada producto. Dentro de la cura hay tres productos estrella: el apósito (tenga o no acolchado), las espumas y los ungüentos.

Hay que saber diferenciar si favorece el medio húmedo (que mantienen la temperatura y humedad óptima para desbridar el tejido desvitalizado y que no macere la herida) y si la herida está o no infectada (en la cual utilizaremos plata o pomadas antibióticas).

Hay tres productos a modo de espuma que hasta que no investigué sobre ellos no entendía en qué se diferenciaban:

-ALGINATOS: (Algisite M®): Que absorbe sodio del exudado de la herida y se convierte en gel viscoso con una gran capacidad de absorción. Favorecen el desbridamiento autolítico y son hemostáticos (induce a la formación de protombina), indicados en una úlcera sangrante.
-SILICONADOS: (Mepilex®): Compuestos que favorecen el desbridamiento autolítico y son absorbentes. Son los llamados foam, indicado en una úlcera dolorosa, necrótica o con tejido de granulación.
-HIDROGELES: (Varihesive Hidrogel®): Polímeros hidrófilos, que favorecen el desbridamiento autolítico, indicado en úlceras no exudativas y con tejido de granulación.

Como os he contado, hay que saber para qué sirve cada material y estudiar cada día. Porque debes conocer los usos y efectos de los materiales que utilizas. Es importante individualizar cada cura, limpiar muy bien la herida y dejar actuar un par de días los productos para que puedan reaccionar y favorecer el famoso medio húmedo; aunque obviamente si se ensucian, o despegan, el efecto no es el deseado y debemos realizar otra vez la cura.

CAPÍTULO 3: ENFERMERAS

Durante las prácticas nos guían muchas enfermeras, cada enfermera tiene su praxis. Con el paso del tiempo verás que hay muchas maneras de llevar un servicio, que cada tutora te aporta algo, bueno o malo, pero algo.

Bajo mi punto de vista la organización es lo más importante. Saber qué es lo que tienes que hacer, organizar cómo lo vas a hacer y cuándo lo vas a hacer.

Una enfermera organizada te ayudará mucho más a visualizar tus tareas y aprender en qué momento se realiza cada intervención. Yo pienso que formamos nuestra “enfermera interna” según las tutoras que nos han enseñado. Debes ser tú la que elijas qué escoger de cada enfermera.

Mi mayor consejo es la INICIATIVA, si no tienes iniciativa, la enfermera hará sola su trabajo, que es su deber. Ayúdale en todo lo que tenga que hacer, pídele hacer tú las técnicas y sobre todo muestra interés. El interés y la iniciativa es lo que más prevalece en la evaluación de tu rotatorio.

CAPÍTULO 4: El Covid19

El Covid19 ha marcado nuestras prácticas, cada vez que salimos del control de enfermería nos ponemos el EPI, no os voy a engañar, son muy incómodos, dan mucho calor y hacen daño. Me pongo la bata, los guantes, las calzas, el gorro y la pantalla; y ahora sí que puedo ir a ver a mis pacientes.

Los pacientes están aislados del exterior, no pueden ver a sus familias, y a menudo veo el miedo en sus ojos. Por otro lado, nos tienen a nosotros, aunque no nos conocen, pues parecemos marcianos. No pueden vernos la cara, la mayoría no son capaces de reconocerte entre el personal sanitario, y sólo alguno te reconoce por la voz.

Mi planta actual es cuidados paliativos, únicamente puedan ver a su familia cuando se están apagando. Mientras que la parte más dura ha sido la anterior, verse a sí mismos dejando este mundo en solitario. La pandemia ha traído soledad a los hospitales. Es una soledad que por mucho que los sanitarios intentemos aminorar, sigue ahí.

Mi consejo frente a la pandemia es acompañar a los pacientes, no vamos a remediar su soledad, pero sí que podemos amenizarla. Dbemos estar ahí para ellos, acompañándolos, porque aparte de su enfermedad, deben lidiar con la soledad.

En resumen, la iniciativa, el respeto, la organización y la empatía hacen de ti una profesional de enfermería. Doy gracias a Dios de que me apasione tanto la profesión que he elegido. Una enfermera cuida, cura y salva.

La enfermería es vida.

Autora: Natalia Arribas Martín

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