Día Mundial de la Alergia, el papel estratégico de la enfermeraMiércoles, 8 de julio de 2026 por Silvia López Criado Diversos estudios sitúan la prevalencia de las enfermedades alérgicas entre el 20% y el 25% de la población mundial, y en España ya afectan a más de una cuarta parte de los ciudadanos. ¿Está preparado el sistema sanitario para atender este aumento de pacientes? Hoy, en el Día Mundial de la Alergia, abordamos junto con dos enfermeras especialistas en alergología las claves de este tipo de enfermedades crónicas que constituyen un importante problema de salud pública. Día Mundial de la Alergia El aumento de casos de alergia Uno de cada cuatro españoles convive con algún tipo de enfermedad alérgica, una cifra que continúa creciendo año tras año. El número de personas alérgicas al polen ya alcanza los ocho millones en España; en la población infantil, aproximadamente el 25% presenta algún tipo de alergia; y los especialistas estiman que, si la tendencia evoluciona de igual manera, en 2050 hasta el 50% de la población podría padecer alguna enfermedad alérgica. Tras estos datos está la incesante labor de las enfermeras, que tratan de reducir el gran impacto en la calidad de vida que puede conllevar en pacientes y en el sistema sanitario. “Cada vez existe más complejidad de abordaje a este tipo de paciente que hace que sea necesario desarrollar estrategias orientadas a mejorar el diagnóstico precoz, dar una atención más personalizada y un tratamiento más específico”, explica Silvia del Valle Fernández, enfermera gestora en Alergología en el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues (Barcelona) y miembro de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). El reto del sistema sanitario Elena Berbel Romero, enfermera de Consultas Externas de Alergología en adultos, del Hospital General Universitario de Castellón, explica el esfuerzo que lleva a cabo el sistema sanitario ante el incremento de la demanda: “Estamos trabajando para afrontar los nuevos retos que pasan por fortalecer las unidades de alergología, establecer protocolos de coordinación entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria y seguir impulsando el papel de la enfermería especializada, que contribuye de forma decisiva al seguimiento, la educación y la seguridad de los pacientes”. El aumento de las patologías alérgicas conlleva un incremento rápido de la demanda de los servicios. Silvia del Valle apunta que todo ello “hace que haya una lista de espera importante de primeras visitas y visitas de seguimiento, además de prolongar pruebas diagnósticas y de tratamiento, como pueden ser las provocaciones orales o tratamientos como la inmunoterapia oral”. El reto, por tanto, es mayúsculo: “Los equipos y el personal, tanto médico como enfermero, están muy ajustados y hay fragmentación en el cuidado asistencial, con lo que un reto actual sería adaptar los recursos existentes, reforzar los equipos asistenciales y potenciar el papel de enfermería en el manejo de estos pacientes”, puntualiza. Silvia del Valle Fernández, enfermera gestora en Alergología en el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues Factores relacionados con el aumento de alergias El cambio climático, la contaminación y los cambios en el estilo de vida se señalan como algunos de los factores relacionados con el aumento de las alergias. “Por supuesto que percibimos esta tendencia en la práctica diaria -afirma Elena Berbel-. Observamos temporadas polínicas más largas e intensas y un aumento de pacientes sensibilizados a múltiples alérgenos. También atendemos con mayor frecuencia alergias alimentarias y reacciones medicamentosas complejas”. Según apunta Berbel, el paciente actual suele estar más informado, aunque también llega con muchas dudas, por lo que la consulta de enfermería tiene un papel fundamental para ofrecer información basada en la evidencia. En los últimos años, el perfil del paciente ha evolucionado de forma significativa, como apuntan ambas enfermeras. “Cada vez atendemos a pacientes más complejos, en los que coexisten varias patologías alérgicas, que hace aumentar la demanda de recursos sanitarios (visitas, pruebas, tratamientos específicos) en esta especialidad”, apunta Silvia del Valle, para quien el estilo de vida, los cambios en la alimentación, el microbioma también se han asociado con desarrollar más enfermedades alérgicas. La educación sanitaria enfermera en la consulta de alergología La educación sanitaria es uno de los pilares fundamentales de la consulta de alergología. Más allá de realizar pruebas diagnósticas o administrar tratamientos, la enfermera desempeña un papel clave para que el paciente comprenda su enfermedad. “Enseñamos a reconocer síntomas, evitar desencadenantes, utilizar correctamente la medicación y actuar ante una reacción alérgica. Cuando esta educación se mantiene en el tiempo, observamos una mayor adherencia al tratamiento, menor control de la enfermedad y una reducción de las visitas por descompensaciones o reacciones evitables”, indica Elena Berbel. Del Valle hace hincapié en que cuando las intervenciones educativas se realizan de forma continuada, “los principales resultados que impactan en el paciente son el mejor control de la enfermad crónica, la mayor adherencia al tratamiento, la disminución de la morbi/mortalidad, la reducción de ingresos hospitalarios y exacerbaciones, el menor absentismo escolar y laboral, la mejor calidad de vida, el aumento de la satisfacción de paciente por la atención recibida y de forma indirecta, la reducción del coste sanitario”. Sin embargo, la adherencia al tratamiento sigue siendo uno de los principales retos. Según nos explica Del Valle, las diferentes Guías de asma contemplan que hasta un 50% de los niños con asma no toma la medicación de base. Las estrategias de enfermería, apunta, deben pasar por la explicación con un lenguaje claro y cercano a la enfermedad, insistiendo en la diferencia entre el momento agudo/crónico. “Si el paciente conoce qué es lo que le pasa, es más fácil que entienda la necesidad de tomar la medicación de forma diaria a pesar de no presentar síntomas”, incide esta enfermera del Hospital Sant Joan de Déu. El papel de la enfermera en la administración de inmunoterapia La enfermera desempeña un papel esencial. “Antes de administrar la inmunoterapia comprobamos que el paciente cumple las condiciones clínicas adecuadas, verificamos el tratamiento y detectamos posibles contraindicaciones”, explica Elena Berbel. Posteriormente, tras la administración las enfermeras llevan a cabo la observación correspondiente, identifican precozmente cualquier reacción adversa y actúan de forma inmediata si fuera necesario, garantizando una atención segura. La inmunoterapia SC para alérgenos ambientales es un tratamiento para el control de enfermedades alérgicas (asma bronquial extrínseco, rinitis alérgica) que no está exento de riesgos, entre ellos la anafilaxia, apunta Silvia del Valle. “Por ello, se tiene que llevar a cabo en un entorno seguro y con los profesionales adecuados y capacitados para administrar la vacuna de forma correcta y para atender posibles complicaciones”. Otra de las tareas destacables del equipo enfermero es efectuar un registro pormenorizado (dosis administrada, la fecha y el lugar de inyección). “Es importante, a su vez, que dé las recomendaciones necesarias para evitar posibles reacciones tardías en domicilio y cómo actuar ante ellas y asegurarse de la continuidad asistencial”, explica del Valle. Elena Berbel Romero, enfermera de Consultas Externas de Alergología en adultos, del Hospital General Universitario de Castellón Formación continuada para la enfermera especializada en alergias Como se ha apuntado, las enfermedades alérgicas afectan a millones de personas y su prevalencia continúa aumentando, lo que convierte a la enfermería especializada en alergología en un pilar fundamental para garantizar una atención segura. En este contexto, la formación continuada resulta imprescindible para mantenerse al día en diagnóstico, tratamiento, inmunoterapia, educación sanitaria y manejo de las reacciones alérgicas. “La enfermera tiene que manejar competencias clínicas para poder valorar al paciente de forma integral, aplicar protocolos estandarizados y basados en la evidencia científica, reconocer signos y síntomas de posibles reacciones/complicaciones e instaurar tratamientos de urgencia”, explica Silvia del Valle. Para del Valle, “el futuro de la enfermería es avanzar en el modelo de enfermera de practica avanzada, asumir nuevos roles y tomar un papel más activo en el manejo del paciente y su enfermedad alérgica. Es imprescindible una formación continuada y especializada para poder responder a la creciente complejidad de los cuidados en este paciente alérgico”. ¿Cuáles son los principales retos de las enfermeras que trabajan en alergología? Para Elena Berbel, enfermera del Hospital General Universitario de Castellón, “el principal reto es responder al aumento continuo de pacientes manteniendo una atención personalizada y de calidad”. Seguir potenciando la educación sanitaria, mejorar la adherencia a los tratamientos, incorporar los avances terapéuticos y reforzar el reconocimiento de la enfermería como una pieza clave dentro del equipo multidisciplinar de alergología, son también las metas que destaca. “Hace años, la consulta de enfermería tenía principalmente en un papel más técnico, explica Silvia del Valle, realizando tan solo pruebas cutáneas y respiratorias solicitadas por el personal médico y en la administración de inmunoterapia subcutánea, pero con el tiempo, el rol de la enfermera de alergología ha ido creciendo y evolucionando hacia un rol más activo, autónomo y altamente especializado”. Necesidad de formación continuada ante nuevos tratamientos (diagnóstico molecular, terapias biológicas, protocolos de desensibilización a alimentos y fármacos, entre otros), coordinación entre equipos multidisciplinares y asistenciales, creación de protocolos estandarizados, conseguir mayor adherencia al tratamiento y ayudar a mejorar la gestión emocional, son algunos de los retos que destaca del Valle. Ante esta realidad, explicada por dos profesionales enfermeras especialistas en alergología, en el Día Mundial de la Alergia es preciso poner en valor el papel de la enfermería. Reconocer la labor de unas profesionales que, desde la prevención, la educación sanitaria y el seguimiento clínico, contribuyen a mejorar la seguridad y la calidad de vida de las personas con patologías alérgicas. Alergias, asma, Día Mundial de la Alergia, enfermería en alergología, protocolos alergias