Enfermeros por el mundo: trabajar en Blaricum

Lunes, 29 de noviembre de 2021

Arianna Medina es una enfermera de Canarias que al acabar Enfermería, tras un periodo de Erasmus, decidió marcharse fuera de España para ejercer la profesión. Su destino acabó siendo una residencia de ancianos de la ciudad holandesa de Blaricum, a la que llegó en noviembre de 2020, en plena crisis de la COVID-19. Nos atiende para hablar de su adaptación al país y de sus vivencias como enfermera en Holanda.

“Países Bajos ofrece mucha calidad de vida y laboral. Aquí tienen bastante en cuenta que tus horarios de trabajos sean compatibles con tu vida personal”

Pregunta. ¿Por qué tomó la decisión de emigrar?

Respuesta. Realmente tomé la decisión de emigrar por dos motivos principales. El primero fue que mientras estudiaba Enfermería en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria realicé el programa Erasmus en 4º de carrera. Viví un cuatrimestre en la isla Terceira, en las Azores; esa experiencia me gustó tanto que en ese momento supe que querría vivir en otro país, al menos un tiempo. El segundo motivo, y creo que el más importante, es que desde pequeña les decía a mis padres que yo amaba mi isla, y lo sigo haciendo, pero que el mundo es muy grande como para quedarme allí siempre. Antes de terminar la carrera en junio de 2020, ya había pasado las entrevistas de la empresa EMTG para venirme a Holanda, así que pocos días después de defender mi trabajo fin de grado, puse rumbo a Jávea para aprender neerlandés. En definitiva, mi ambición por viajar, aprender y conocer me ha traído hasta aquí.

P. ¿Por qué se decantó por Blaricum como destino?

R. El destino, en cuanto a la ciudad, no lo eliges tú, te lo asigna la empresa según la demanda de trabajo, así que en realidad nunca me importó mucho a qué lugar me destinaran. Sí que puedo decir que escogí Holanda por la facilidad que nos daba la empresa EMTG en cuanto al curso de idioma, alojamientos en el país, las ayudas para registrarnos aquí como residentes, el seguro de salud y demás. Nunca tuve gran interés por los Países Bajos, pero por ese motivo me decanté por este destino.

P. ¿Cómo fue la adaptación al país durante los primeros meses viviendo allí?

R. La adaptación fue bastante dura. Llegué a Holanda en noviembre del año pasado. Todo estaba cerrado, mi primer trabajo, un idioma nuevo y mucho frío. Apenas conocía a gente aquí, eso también era difícil; pero por suerte empecé esta aventura con mi pareja, que también es enfermero, con Paula y Saad, gracias a las quedadas con ellos todo fue más fácil. Con el paso de las semanas empecé poco a poco a adaptarme y a entender que realmente la crisis de la COVID-19 es de amplitud mundial y nos está afectando a todos, así que solo tenía que tener paciencia. Ya pasados un par de meses empezó a crecer mi círculo de amigos; gracias a que en la residencia de ancianos en la que trabajo somos muchos extranjeros, se comenzó a crear un buen grupo con el que hacemos muchos planes. Ahora puedo decir que estoy un 90% adaptada. Sí es cierto que el tiempo de aquí lo hace un poco complicado, pero nada que no se pueda solucionar con una quedada con los nuevos amigos que he podido hacer.

P. Una vez superada la primera etapa de su estancia en el extranjero, ¿cómo es, en general, la vida diaria en Blaricum?

R. La vida aquí me gusta. Yo trabajo en Blaricum, pero vivo en el centro de Hilversum, una ciudad a 20 minutos en tren de Ámsterdam y Utrecht. Como en todos los sitios, algunos días son mejores que otros, pero por lo general bastante bien. Sí que es cierto que se extraña mucho a familia y amigos, pero lo llevo bastante bien. Me gusta vivir aquí porque tengo todo cerca. Soy de Gran Canaria y en una isla estamos muy limitados. Aquí si tengo un fin de semana libre puedo ir a diferentes ciudades o incluso países europeos.

P. ¿Recomendaría Holanda para ejercer la profesión enfermera?

R. Países Bajos ofrece mucha calidad de vida y laboral. Aquí tienen bastante en cuenta que tus horarios de trabajos sean compatibles con tu vida personal, por ese lado estoy muy contenta. Todavía no sé cómo trabaja una enfermera en un hospital, ya que solo he visto cómo lo hacen en una residencia de ancianos. Realmente el trabajo en la residencia se basa más en cuidados básicos de enfermería. Los pacientes no demandan muchos cuidados específicos, así que no realizo muchas técnicas enfermeras y eso sí que lo echo en falta. Lo bueno de este país es que siempre te ofrece la oportunidad de crecer en el mundo laboral y se te apoya bastante para que subas de nivel. El idioma a veces lo hace un poco complicado, pero lo veo como un reto que tengo que superar. En resumen, sí recomiendo el país para ejercer la enfermería, porque aunque se empiece por un nivel más básico, siempre puedes crecer en la profesión. Además de que los horarios son bastante buenos comparados con los de España.

P. ¿Qué echa de menos de su vida en España?

R. Al ser de Canarias el tiempo es una de las cosas que más echo en falta. Y, sobre todo, a mi familia y mis amigos; por suerte estoy siempre en contacto con ellos y están muy contentos de que yo esté aquí feliz. Sin duda, un abrazo de ellos es lo que más extraño.

P. ¿Se ha planteado volver?

R. Al principio me planteé muy seriamente volver porque lo estaba llevando mal. Ahora sé que me quiero quedar aquí unos años para amortizar todo el esfuerzo que he hecho para aprender el idioma y porque me gustaría hacer aquí alguna formación, como por ejemplo la especialidad de enfermera de urgencias. Eso no quita que, después de un mal día de trabajo, a veces me replantee si estoy en el lugar adecuado; pero realmente un mal día laboral lo puedo tener aquí y en cualquier sitio.

P. Según su experiencia, ¿cuáles son los aspectos positivos de ejercer la enfermería en el extranjero? ¿Y los negativos?

R. Los aspectos positivos es que ves cómo funciona la sanidad en otro país y eso es interesante. Todos los días aprendes algo nuevo porque es diferente. Aquí organizan las profesiones sanitarias en diferentes niveles a España y las tareas de cada uno están muy bien definidas. Además son bastante protocolarios y tengo que decir que, por una parte, me gusta, porque van sobre seguro; pero por otra, no. Te exigen hacer un curso online con un tipo test para ver si eres competente para realizar una técnica o procedimiento. Por ejemplo, para poder sondar vesicalmente a mujeres tuve que hacer un curso para ver que realmente era competente. Esto en cierto modo me gusta porque puedes practicar, actualizarte y mejorar la técnica; por otra, no me gusta porque siento que cuestionan absolutamente todos tus conocimientos como profesional sanitario. Otro aspecto negativo es que el idioma a veces puede ser una barrera. En ciertos momentos sí es verdad que lo complica todo un poco, sobre todo en situaciones de emergencia, cuando tienes que hablar con el médico, por teléfono, o al informar a los familiares de la situación del paciente; por suerte, cada día lo llevo mejor y, practicando, todo se puede.

P. ¿Qué diferencias pudo observar en el trabajo diario de una enfermera que se lleva a cabo en Blaricum y en España?

R. Aquí vuelvo a especificar que yo trabajo en una residencia y el trabajo es muy diferente al de una enfermera en el hospital. La diferencia con España es que aquí la enfermera realiza todas las tareas del cuidado básico como aseo, vestir y desvestir, cambios posturales, asistir para ir al baño y demás. Aparte asumes labores como la realización y actualización de planes de cuidados de ciertos pacientes, acompañar al médico en las visitas, informar a los familiares de cambios importantes, realizar reuniones cada cierto tiempo con el paciente y la familia para valorar la situación, etc. En general, sí diría que, comparado con las tareas de una enfermera que trabaja en España, las de aquí son bastante básicas.

P. ¿Qué consejo daría a los profesionales que se estén planteando emigrar?

R. Yo les diría que se vayan, que tienen tiempo de volver a casa en caso de que no les guste. Hay muchísimo mundo que ver y en la zona de confort es muy cómodo quedarse. Animaría a todos a aventurarse y a probar en otro país. Yo sigo pensando que aunque me haya costado adaptarme, es una de las mejores decisiones que he tomado hasta ahora.

REQUISITOS PARA TRABAJAR DE ENFERMERA EN BLARICUM

Documentación: seguro de salud obligatorio. BSN o número de residente.

Solicitud de empleo: a través de la empresa EMTG.

Homologación del título: registro en el BIG (“un colegio de enfermería nacional para todas las profesiones sanitarias”).

Nivel de idioma: B1 de neerlandés.

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